140
LA ESCALERA DEL AMOR
Nació
una rosa en la primavera,
Pero
se puso muy celoso el sol,
Pues
era tan hermosa y tierna,
Que
eclipsó todo su resplandor.
La
pusieron de nombre Patricia,
Evocando
grandeza de romanos,
Y
no se equivocaron sus padres,
Porque
de plata eran sus manos.
Los
artistas celebraron la noticia,
De
este tan bello acontecimiento,
Y
la proclamaron reina del amor,
Agradeciendo
a Dios el portento.
Luego
pasaron los años normales,
Alternándose
con días dolorosos,
Pero
la rosa se enamoró de Dios,
Al
que miraba con ojos amorosos.
Paseando
por los jardines de la vida,
Patricia
la rosa conoció a otro rosal,
Que
se paseaba como muy distraído,
Y
ella le regaló una mirada celestial.
Como
dos rayos de luz fundiéndose,
Se
fundieron al tiro sus corazones,
Y
nació un corazón común gozoso,
Para
amar juntos incluso a ladrones.
Tan
grande fue el amor de Patricia,
Que
en su DNI añadieron apellidos,
Lo
cual no resultó demasiado difícil,
Porque
eran ya por todos conocidos.
Cuando
fue a comisaría a renovar,
Su
DNI, según de todos obligación,
El
rosal amigo estaba allí presente,
Y
todos llegaron a esta conclusión.
¿Nombre?,
preguntó el funcionario,
Patricia,
respondió ella sin temblor,
¿Apellidos?
Y el rosal amigo replicó:
Por
lo que sé de ella, belleza y amor.
Sus
labios son pétalos de rosas,
Abrazados
pero sin ellos hablar,
Y
sus palabras acordes rimados,
De
armónica música celestial.
Y
cuando me abraza muy fuerte,
Sus
brazos son cadenas de amor,
Que
me tienen como prisionero,
En
la cárcel divina de su corazón.
Sus
ojos son luceros rutilantes,
Con
los que me miran los cielos,
Por
eso nunca yo estoy perdido,
En
los más oscuros derroteros.
Sus
pechos son volcanes fecundos,
Que
despiden lava y fuego de amor,
Y
entre ellos siempre me escondo,
Para
oír los latidos de su corazón.
Cogidos
de la mano se ausentaron,
Y
se introdujeron en sus corazones,
Para
amarse bajo la mirada de Dios,
Sin
ataduras frívolas ni represiones.
Testigo
de este amoroso espectáculo,
Fue
un jilguero que cantaba de cerca,
Una
canción improvisada con dulzura,
Original,
dulce y hermosa como ésta.
La
escalera de la felicidad humana,
Tiene
muchos escalones peligrosos,
Pero
fáciles de subir con seguridad,
Por
corazones humanos amorosos.
El
camino para llegar seguros a Dios,
No
son la mucha riqueza ni el poder,
Ni
el disfrute de los placeres frívolos,
Sólo
los peldaños de amor llevan a Él.
Feliz
cumpleaños, Patricia, mi amor,
Dios
te ama como a su hija preciosa,
Y
yo quiero seguir el ejemplo divino,
Amándote
como un rosal a sus rosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario