domingo, 8 de abril de 2018

CUENTOS DE MABEL OTRA VEZ


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CUENTOS DE MABEL OTRA VEZ

En la república carpetovetónica,
No pasaba ningún día sin sorpresas,
Sobre todo cuando la poetisa Mabel,
Regalaba del amor sus riquezas.

En otro de sus amarillos papeles,
Conservaba cuentos muy sencillos,
De los cuales leyó luego sólo dos,
Para distraer a los chiquillos.

Los cuentos eran de acertijos unos,
Y otros muchos de obsesiones,
Escritos por algún enamorado,
Escondido en los viejos salones.

¿La diferencia entre Patricia de Grandis
y el amor?
La misma que entre el sol y su calor.

Jaimito, ¿qué significa recibir una noticia?
Lo mismo que recibir el amor de Patricia.

Javier, ¿por qué tú hablas tanto
De tus grandes delicias?
Porque me acuerdo de Patricia.

Toni, tú repites muchas veces
La palabra amor.
Sí, por culpa de Patri que me amó.

¿Por qué hay árboles tan grandes en flor?
Porque Patricia de Grandis los sembró,
En el huerto amoroso de su corazón.

Pachi, ¿qué fue para ti lo mejor de la rifa?
La mirada y sonrisa de mi Patricia.

¿Qué es lo que más se parece a Dios?
El corazón de Patricia y su amor.

Mabel ordenó su hermosa melena,
Con sus manos de plata la blanca,
Miró tiernamente al auditorio,
Y ajustó su roja minifalda.

Ahora leyó la apología de unos ojos,
Que con el tiempo se habían nublado,
Cantando las glorias de su nueva visión,
Después de las nubes haberse ellos librado.


¿Diferencia entre Alice Dubuc y el amor?
La misma que entre el sol y su calor.

Javi, ¿qué significa una dulce regañina?
Lo mismo que amor de Alice y Valentina.

Miguel, ¿por qué tú hablas tanto
De tus dorados cálices?
Porque me acuerdo de Val y Alice.

Toni, tú repites muchas veces
La palabra amor.
Sí, por culpa de Alice que me amó.

¿Por qué se ven árboles grandes en flor?
Porque Val y Alice los plantaron,
En el jardín amoroso de su corazón.

¿Qué fue lo mejor que me tocó en la rifa?
Los ojos bellos de Alice y su sonrisa.

¿Los ojos más hermosos del mundo
Después de operación segura?
Los de Alice Dubuc
Sin ninguna duda.

El auditorio aplaudió como los locos,
En un manicomio de amor encerrados,
Y se clausuró la gloriosa sesión de amor,
Más tarde de lo antes previsto y acordado.

Mabel se emocionó luego dulcemente,
Y todos querían ir a besarla,
Pero el filósofo solicitó el permiso,
Para en nombre de todos abrazarla.

Así terminó la lectura del amoroso cuento,
De la sabia y bella Mabel y sus amados,
Para que la humanidad no lo olvide,
Y los hombres sean más afortunados.

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