LA DIVINA
Y ETERNA AMISTAD
Soy
feliz por sólo saber que existes,
Soy
feliz porque te acuerdas de mí,
Soy
feliz cuando tú estás dormida,
Soy
feliz pensando despierto en ti.
Los
amigos nacidos en el corazón,
Donde
nacimos dichosos tú y yo,
Aunque
sus vidas sean muy cortas,
Se
aman con grande y eterno amor.
Aunque
pocas veces podamos ver,
Todos
nuestros deseos cumplidos,
En
el fondo de nuestros corazones,
Vivimos
nuestras vidas escondidos.
Hoy
has venido como una paloma,
Mensajera
de tu amor hermoso,
Para
agasajarme con tu presencia,
Y
podernos abrazar con gran gozo.
Entre
tú y yo hay algo y muy dulce,
Que
alimenta nuestras dos almas:
El
tesoro divino de nuestro amor,
Para
amarnos como Dios manda.
Dicen
que entre amigos verdaderos,
Hay siempre algo o mucho
parecido,
Como
es nuestro amor de amistad,
Tal
y como Dios Él así lo ha querido.
Dios
nos ha creado sólo por su amor,
Por
eso tú y yo hemos de amarnos,
Para
cumplir su santísima voluntad,
Amando
a todos como a hermanos.
Y
hemos nacido para vivir amando,
Como
niños que pasan toda su vida,
Tratando
de sobrevivir muy felices,
Del
pecho de sus madres mamando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario