CUMPLEAÑOS FELIZ
En este día de
cumpleaños,
Yo te quiero
mucho felicitar,
Por la
hermosura de tu vida,
Deseándote
mucha felicidad.
Y quiero
brindar por tu ser,
Por tu
generosidad y amor,
Con el mosto de
mi cariño,
Y vino añejo de
mi corazón.
Quiero para ti
gran alegría,
Y esperanza en
futuro feliz,
A pesar de los
sufrimientos,
Que anden sueltos por ahí.
En
mi corazón tienes casa,
Para
vivir sin condiciones,
Que
no sean las impuestas,
Por
muy amorosas razones.
Y no
tengas miedo al peligro,
De
la soledad y mucho dolor,
No tengas miedo a la noche,
Dios
vela por ti con su amor.
Feliz
cumpleaños radiante,
Te
desea mi pobre corazón,
Y si en algo
se queda corto,
Espero
que lo supla tu amor.
La vida humana es un misterio porque nunca alcanzamos a
comprender en este mundo cómo fue creada por Dios y para qué. Pero no es una
ilusión pensar que fue creada por amor y para amar, aunque la existencia del
odio y toda suerte de males físicos y morales oscurecen nuestra visión clara de
tan razonable presunción. El peor de los males existentes en este mundo
terrenal es la muerte, con más o menos dolor, pero es siempre un desgarre
doloroso de la existencia. De esto no caben dudas.
Pero igualmente caben poderosas
razones para pensar que la vida humana ha de ir escoltada por la verdad, la
libertad, la paz y el amor. ¿Cómo compaginar este séquito de valores en la vida
privada y social de las personas? Esta es la cuestión.
Cristo asoció esa comunidad de valores
esenciales de la vida a lo que Él llamaba “Reino de los cielos”. En cualquier
caso nadie en pleno uso y correcto de sus facultades duda de que la vida humana
sin amor verdadero resulta amarga o no sabe a nada. Por eso tal vez, el
nacimiento de las personas es universalmente celebrado de una manera gozosa en
todos los rincones del mundo donde no se ha corrompido el uso de la razón ni el
instinto natural del corazón humano. De ahí que al hecho mismo de nacer vaya
asociado espontáneamente el calificativo “feliz”, y las personas que bien se
quieren se desean de corazón todo lo mejor al recordar el día en que la llama
de la vida de un ser querido prendió bajo el impulso original del amor divino y
coadyuvante después del amor humano.
Por estas sencillas y comprensibles
razones se comprende que cuando tratamos de recordar y festejar el día del
nacimiento de una persona amiga no nos duelan prendas a la hora de buscar
palabras y expresiones amorosas de felicitación y agasajo. Cualquier género
literario resulta pequeño para expresar el gozo que produce el nacimiento
amoroso de un ser humano. No en vano la canción popular más cantada en el mundo
está relacionada directamente con la celebración del cumpleaños de las personas
sin prejuicios culturales, políticos o religiosos. Por encima de esos gamusinos
traidores la alegría de salir a la existencia termina prevaleciendo sobre los
prejuicios más tiranos profundamente arraigados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario