jueves, 17 de marzo de 2022

MI VIDA RESUMIDA XII

 

CAPÍTULO XII

 

ENCUENTRO TEOLÓGICO CON BÁRBARA HANYCH SULMA

 

              1. Un encuentro fortuito sorprendente

             

              El día 14 de agosto de 2021 me encontré en la portería de mi convento san Pedro Mártir de Madrid con una señora y un señor que esperaban que alguien les atendiera ya que en aquel preciso momento el portero se encontraba ausente. Yo caí por allí por pura casualidad y me dirigí a ellos preguntándoles si eran atendidos por alguien o si yo podía ayudarles en algo. La señora se adelantó y me dijo que habían llamado por teléfono pidiendo información y que les habían informado del horario de visitas, pero que no habían pedido cita con nadie en particular. Entonces yo me presenté y les dije que, si no tenían inconveniente, yo mismo estaba en aquel momento dispuesto a escucharlos. Miguel, marido de Bárbara, nos dejó solos y su esposa y yo entramos en uno de los recibidores con el resultado final siguiente.

              - Estimado Padre Blázquez (oficialmente) y Querido Padre Niceto (como me dicta el corazón). Le agradezco su amable trato durante mi Confesión de hoy y sus sabios consejos. Padre no me acuerdo de la penitencia. Le ruego que me la recuerde. Le deseo muy buena tarde. Que Dios le bendiga. B. H.

              - Buenas noches, Bárbara, también desde el corazón. Y gracias por tu honrosa visita. Sería muy hermoso que esta noche, en penitencia, te durmieras rezando al Padrenuestro con el corazón en la mano entregándoselo al Señor sin condiciones. De la lectura atenta de tu admirable testimonio escrito he deducido que nunca tuviste una verdadera experiencia de ese amor que todos necesitamos y que Cristo nos dejó como herencia. En lo que yo pueda ayudarte a descubrir dicha experiencia, me tienes a tu entera disposición con la ayuda amorosa siempre de Dios, ya que yo por mi cuenta poco puedo ofrecerte con 84 años de edad que cumpliría el día 1 de octubre próximo, si llego hasta esa fecha. Pero me hace ilusión confesarte que cada día, a medida que me acerco al final de mi vida en este mundo, me convenzo más de que el amor verdadero, que es solo el personal que Cristo nos enseñó, es lo único que nos acompaña al final y asegura que nuestro encuentro con Dios a cara descubierta sea feliz. Yo deseo para ti de todo corazón y se lo pido a Dios, que al final tengas la suerte de encontrar lo más bello y hermoso que te ha faltado en tu vida. Nunca es tarde si la dicha es buena y tú estás ya en el buen camino para encontrar el verdadero secreto de la felicidad humana. No excluyo que nuestro inesperado encuentro haya tenido un significado providencial. Buenas noches y felices sueños.

              - Querida Bárbara. De momento sólo quiero decirte que he recibido tu mensaje de hoy, fiesta de la Asunción de María, madre de Jesús, con el amoroso regalo adjunto de tus fotografías. En otro momento te escribiré comentando el texto que me has enviado, que no tiene desperdicio. Las fotos que me has enviado son una preciosidad impresionante. Eres una mujer muy hermosa y ello es un motivo más para dar gracias a Dios por el don recibido con humildad y amor.

              Como consecuencia de tus fotos, tengo tres libros míos publicados relacionados con el amor y la amistad y me hace mucha ilusión que seas tú la destinataria de los tres ejemplares que me quedan disponibles. Tú me dirás cómo te los hago llegar. Para mí lo más fácil sería que, si algún día tienes que pasar por aquí, me avisas antes por teléfono y te los entrego yo mismo en mano en la portería del convento. Y no tengas prisa ni miedo. La paz a tu corazón llegará. Dios nunca mira para otra parte ante un corazón contrito y humillado como el tuyo. Por mi parte, puedes contar desde ya con mi oración y mi cariño. Es lo único que te puedo ofrecer. Recibe mi beso de buenas noches.

              - Buenas noches querido padre Niceto. Muchas gracias por todas tus palabras. Mañana continuaré escribiendo si me lo permites.

              - Buenos días, Bárbara. Tú no necesitas mi consentimiento para escribir lo que quieras y cuando quieras para mí. Leerlo será un honor desde el momento en que me hablas con el corazón. Feliz día, y que Dios inunde todo tu ser con su divino amor. Eso es lo que yo más deseo para ti. El desayuno te lo he preparado yo.

              - Querido padre, yo soy absolutamente nadie. Mil gracias y buenos días. El desayuno que me has preparado ha sido muy nutritivo y riquísimo. He empezado el día rezando La Coronilla a La Divina Misericordia. Espero que haya sido un paso más en la buena dirección. Qué tengas muy buen día querido padre Niceto, mi guía espiritual.

             

 

              2. Lecturas para meditar

 

              1) Contra el orgullo

 

                                          “Tened los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús,

                                          Quien, a pesar de su condición divina,

                                          No hizo alarde de su categoría de Dios,

                                          Al contrario, se despojó de su rango,

                                          Y tomó la condición de esclavo,

                                          Pasando por uno de tantos.

                                          Y así, actuando como un hombre cualquiera,

                                          Se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,

                                          Y una muerte de cruz.

                                          Por eso Dios lo levantó sobre todo,

                                          Y le concedió el “Nombre sobre todo nombre”,

                                          De modo que, al nombre de Jesús,

                                          Toda rodilla se doble,

                                          En el cielo, en la tierra, en el abismo,

                                          Y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor,

                                          Para gloria de Dios Padre” (Fil 2, 5-11).

 

              2) Contra la frialdad del corazón humano

 

              “Y os asperjaré con aguas puras y os purificaré de todas vuestras impurezas, de todas vuestras idolatrías. Os daré un corazón nuevo y pondré en vosotros un espíritu nuevo; os arrancaré ese corazón de piedra y os daré un corazón de carne” (Ez 36, 25-26).

             

              3. Amor personal

             

              No excluye el amor sexual ni el enamoramiento, pero ni se identifica con esas formas de amor ni las necesita. En caso de que tales formas de amar existieran, las ennoblece y dignifica. Tampoco se confunde ni necesita de los amores platónicos y románticos. El objeto del amor personal son las personas, no sus perfiles de personalidad (guapos, feos, ricos, pobres, viejos o jóvenes, sanos o enfermos, amigos o enemigos). Así nos amó Cristo y nos pidió que nos amáramos nosotros, como imágenes de Dios. S. Juan evangelista y S. Pablo pusieron de relieve la necesidad de aprender a amarnos como personas y no por otros motivos, para ser felices en este mundo y llegar felizmente a Dios. (Cf 1Jn 4,7-21. 1Cor 13, 1-13).

              - Buenos días, Bárbara. Releyendo tu escrito antes de partir para un chequeo médico rutinario, me ha parecido oportuno sobre la marcha recordar unas palabras del profeta Ezequiel y otras del Evangelista S. Juan y de S. Pablo sobre la necesidad y calidad del amor, para que resulte con seguridad salvador del ser humano. Ya me dirás si necesitas una Biblia para consultar estos breves textos, y otros muchos, en su contexto bíblico y humano propio. La experiencia de la vida confirma que el amor personal, tal como lo practicó y nos dejó Cristo como herencia suya, es una realidad indiscutible que se expresa de muchas formas, como todas aquellas que hacen referencia a la misericordia divina. Te adjunto un par de referencias bíblicas sobre el tema y algunas reflexiones mías sobre el amor personal. Feliz día, Bárbara y un abrazo enorme de mi parte. La camiseta adjunta me la regaló una antigua alumna mía recordando el día de su boda, que presidí yo, y es muy significativa.

              - Buenas tardes querido padre Niceto, te escribo estas palabras en la hora de la Misericordia Divina (15:15 h). Primero haré una retrospección y responderé a tu carta del 15 de agosto. Acepto, padre con alegría tu valioso obsequio. Me siento muy honrada. Ya estoy impaciente para leer tus libros. Los recogería el domingo, 22 de agosto después de la Santa Misa a las 10:00h. Estaré esperándote padre, en la portería del convento a las 11:00h. Me comentas, querido padre Niceto, que puedo contar con tu oración y con tu cariño. Esto es lo más que yo podría esperar jamás. Es un regalo del cielo. Agradezco tu regalo de la foto cuando eras joven y ya te has encontrado con el Amor de Dios. El precioso poema sobre la verdadera amistad me gustó mucho. ¿Lo has escrito tú siendo muy joven, ¿verdad? GRACIAS.

              Desde este momento estoy respondiendo padre a tu último mail. Las lecturas para meditar que encontré adjuntas las he leído. No es suficiente leerlas una vez. Oh, qué difícil es cumplir con lo que dicen los escritos. ¡El orgullo, la dureza y frialdad del corazón y amar uno a otro como Jesucristo nos ha amado!

              Nada es fácil para mí, pero para poder llegar al amor verdadero tengo que librarme del orgullo, ablandar el corazón y también aprender el amor personal. Sé que cada ser humano independientemente de su aspecto, etc. constituye un valor en sí mismo. Una cosa es saber y otra sentir.

              Querido padre, en estos momentos, siento mucho no trabajar suficientemente el idioma español para poder expresarme correctamente y no solo eso, para decir lo que me dicta el corazón con facilidad. Tú escribes muy bien. Cada carta tuya conmueve y tus consejos hacen que me estoy transformando en otra persona, una persona mejor. ¡Qué pena que tan tarde!

              Al final quiero decir que el regalo de la camiseta con la foto y palabras "Dios es Amor" me parece una idea fantástica que ha tenido tú alumna y el muñeco percha es gracioso. Que el joven matrimonio tenga una vida en común bendecida por Dios. Espero querido padre Niceto, que estés bien de salud, que el chequeo médico haya sido solamente rutinario. Me despido de ti con un cariñoso abrazo. Bárbara.

              - Buenas tardes, Bárbara, también desde mi corazón. Te espero como el agua de mayo el próximo domingo día 22 de agosto 2021. Ya he conseguido reunir para ti algunos libros míos, en los que el tema del amor personal es el centro de mi atención. Me hace mucha ilusión que estos ejemplares caigan en tus manos y en tu corazón. Gracias anticipadas por aceptarlos. Estoy convencido de que el arte de amarnos los unos a los otros como Cristo nos enseñó, es la clave de la felicidad humana en este mundo caduco y en el venidero después de la muerte. No, hija mía, no pidas disculpas por tu manejo del español. Lo manejas muy bien para entender lo que con el corazón quieres decirme. Por lo demás, nunca es tarde si la dicha es buena.

              Quiero decir que lo importante es que, por fin, has encontrado el camino del amor verdadero y estás dispuesta a no salirte de él perdiéndote por otros caminos como en el pasado. Poco importa si ha sido antes o después. Ahora bien, esto ha sido posible porque Dios no te ha dejado nunca de su mano, aunque no lo parezca. Cuando mi alumna Patricia de Grandis, Miss Madrid 1987, rotuló la camiseta para mí, proclamando que Dios es amor, estaba también convencida de que es así y ello nos obliga a corresponder a su amor con la misma moneda del amor y no otra. Hasta el domingo próximo con besos y cariños anticipados por mi parte. En el corazón no es necesario llevar mascarilla para besarnos. Pido al Señor que me conceda llegar hasta ese día para encontrarme contigo y dejarte personalmente el recuerdo de mis libros, en los cuales encontrarás, además de conceptos e ideas abstractas, mi oración y mi cariño incondicionales para ti.

              - Querido padre Niceto, otra vez has conseguido emocionarme con tus palabras. Cada día estoy más convencida de que el Espíritu Santo te ha puesto en mi camino. Yo igualmente espero nuestro encuentro el domingo. Deseo aprender de tus escritos sobre el amor personal y amistad y rezar con tus rezos. Ahora mismo rezaré con todos vosotros (la foto, gracias) el Padrenuestro. Te deseo, querido padre Niceto, buenas noches y te beso en mi corazón como tú has dicho sin mascarilla.

              - Señor Dios nuestro, fuente de todo ser, de la vida y del amor. Bárbara y yo te pedimos de todo corazón que escuches nuestras súplicas y nos enseñes a amarte a Ti y a nuestros prójimos sin discriminación, como Cristo, tu rostro visible nos enseñó. Padre nuestro que estás en los cielos, etc.

 

              4. La mascarilla y la caridad dialogada

                                                         Bárbara, convertida en amable Mabel,

                                                         Alterna sus besos de sincero amor,

                                                         Renunciando a besar en la mejilla,

                                                         Para besar en el núcleo del corazón.

                                                        

                                                         En tiempos de coronavirus mortal,

                                                         Ni con mascarilla se puede besar,

                                                         Pero se puede incrementar el amor,

                                                         Besando el corazón con la caridad.

             

              - Querido padre Niceto, me encanta tu ocurrencia. Rezar a Dios Padre contigo es un honor para mí. Tus palabras de presentación son muy emocionantes y el Padrenuestro es la oración que nos enseñó Jesús mismo. No tengo palabras de agradecimiento. No me merezco el trato maravilloso que me estás dando, mi querido guía espiritual. Te he copiado padre Niceto la idea y voy a poner esta misma foto en mi cuenta de Google. Nos hacemos tantas fotos como queramos. Vamos a tener un recuerdo los dos. Para mi será un honor y soy yo quien no se merece tener ni una foto contigo. Los besos y abrazos virtuales todos los que queramos. Gracias a la enseñanza de nuestro Señor Jesucristo y la tuya sobre el amor personal, yo ignorante, estoy empezando a comprender su significado. ¡Escribes, querido padre, con tanta soltura! Tú sabes que tienes este don, un regalo del Señor. Has escrito muchos libros y además voy a tener el privilegio de ser obsequiada con algunos de ellos. El poema: “La mascarilla y el amor” es una maravilla. Me encanta. Que tengas, querido padre Niceto, tranquila noche y dulces sueños. Barbará.

              - Buenas tardes, padre Niceto. Después de dedicar tiempo a pensar sobre el concepto de mi Testimonio, he decidido no hacer análisis detallado de mis faltas. Prefiero no analizar los diez mandamientos punto por punto etc. Tampoco debo hablar de mi hija trans. No la he preguntado sobre su opinión y tampoco tengo su permiso, pero todo esto aparte. Me hace mucho daño esta "desnudez". No estoy preparada. Me gustaría profundizar sobre mi personal examen de conciencia (capítulo 5) pero retirando el análisis detallado de los 10 Mandamientos. Prepararé una nueva versión. Mañana la mandaré. Espero, que estés de acuerdo conmigo. Es muy importante para mí.

              - Sí, estoy totalmente de acuerdo contigo. Tranquila. Piensa que, una vez terminado tu relato, lo revisaremos con lupa para que resulte objetivo y edificante sin entrar en detalles innecesarios, sobre todo cuando haya terceras personas por medio.

              - Me alegro, padre Niceto, que compartas mi opinión.

              - Buenos días, Bárbara. ¿Has descansado bien? No te inquietes por el proceso de tu vida interior. Te recuerdo de nuevo los consejos de santa Teresa, que yo tengo mucho en cuenta. Al final de la vida sólo Dios y su amor, basta, y durante la vida sin Dios no somos ni podemos hacer nada realmente de provecho. Si mal no recuerdo, quedamos en que mañana domingo pasarías de nuevo por aquí. Pero no te turbes si no vienes. Todo pasa y sólo el amor permanece.

              -  Santa Teresa de Ávila:             

                                                                       Nada te turbe,

                                                                       Nada te espante,

                                                                       Todo se pasa.

                                                                       Dios no se muda,

                                                                       La paciencia,

                                                                       Todo lo alcanza.

                                                                       Quien tiene a Dios,

                                                                       Nada le falta,

                                                                       Sólo Dios basta

              - Gracias de nuevo, padre Niceto. Gracias por acompañarme en este camino en cuál procuro o busco acercarme a Dios. Gracias por tus consejos del sacerdote, el hombre de Dios. Gracias también por tú cariño que me transmites. Confirmo nuestra cita mañana el domingo a las 11h. Es un honor para mí, y me alegro mucho de este encuentro mañana. Espero que estés bien. Te quiero.

              - Como yo a ti, querido padre. Siempre encuentras una bonita foto con todavía más bonito mensaje, para transmitir cariño. He terminado con mi oración matutina, café con mi marido, gatos, bici estática plus pseudo yoga. Ahora tengo que asearme, regar el jardín y finalmente dedicare el tiempo para progresar con mi testimonio. Espero con ayuda del Espíritu Santo. Te deseo, querido padre Niceto, muy feliz día.

             

              5. La gestación del libro testimonial en marcha

             

              - Buenas tardes padre Niceto, no quiero molestarte más hoy. Solamente para informarte, que he mandado por E-mail la nueva versión del capítulo 5. Te deseo buena tarde llena de bendiciones.

              - Hola, cielo. Termino de hacer una pequeña música para ti como recuerdo para entregártela mañana. Enseguida leo tu texto.

              - Gracias de corazón. Beso y abrazo.

              - ¡Qué ilusión con esta música!

              - Termino de leer e incorporar el texto alternativo n. 5, eliminando el anterior. La distinción que haces entre la confesión como deber y como necesidad, en tu caso, es interesantísima. Mañana te lo comento. Que descanses, corazón. Hasta mañana si Dios quiere.

              - Hasta mañana, querido padre Niceto. Gracias por todo.

              - Querido padre Niceto. Te agradezco de corazón el tiempo que me has dedicado hoy. Especialmente aprecio la música que has compuesto para mí. Te deseo un domingo lleno de bendiciones de Dios. Te quiero.

              - Barbara, querida del alma, mi tiempo contigo es tuyo, no mío.

              - Buenos tardes, padre Niceto, acabo de mandar por E-mail la entrega n°6. No espero elogios, pero te agradezco algún comentario crítico. Espero que estés bien. Te quiero.

              - Buenas tardes, corazón. Sigue así describiendo tu experiencia de Dios como lo vienes haciendo dando rienda suelta a tu corazón. Yo voy revisando algunas palabras y expresiones desde el punto de vista literario (muy poca cosa) para ayudar al lector a entender lo mejor posible el contenido y significado de tu mensaje. Cuando tú digas que has terminado el relato, hacemos una lectura final del mismo, dándole el formato de libro más conveniente para ser publicado, si tú estás de acuerdo. Recemos el uno por el otro, como buenos hermanos, como Cristo nos enseñó.

              - Por fin alguna noticia de ti padre Niceto. Gracias

              - Estás presente en mis rezos todos los días. Te quiero de corazón.

              - En un momento te mandaré otra entrega n°7 (La relación entre Barbara y Mabel). Ésta es algo diferente. Un abrazo.

              - Espero tu nueva entrega con el corazón inquieto.

              - Ya llegó. Una pregunta. ¿Con Bárbara y Mabel das ya por terminado tu relato testimonial, o piensas añadir algo más?

              - Sí. Y tú padre Niceto, ¿qué opinas? Gracias por las preciosas rosas. Sí, sí, yo doy ya por terminado mi relato.

              - Buenas tardes querido padre Niceto. Acabo de enviarte la "Conclusión". Espero que esté aceptable. Bárbara.

              - Sí, corazón, justo lo he recibido cuando terminaba yo de escribir la Presentación, el índice y mi sugerencia de Cubierta. En la presentación explico el significado de la foto de contraportada y de la solapa. Sería estupendo que la autora del diseño de Portada seas tú. Como tal lo he indicado en la presentación. Tú tienes la palabra.

              - ¿Qué formato va a tener este libro?

              Se me ocurre que podría quedar bien con 21 de altura y 14 de ancho. Pero el diseño que tú hagas no necesita tener esa extensión ya que irá precedido por el título del libro y seguido por el nombre de la autora y algo más.

              - Padre Niceto, te he llamado, pero estabas ocupado. ¿No es suficiente el título, el autor y la editorial del libro? ¿Piensas en añadir alguna foto o una imagen?

              - Ahí te mando un borrador para que te hagas una idea.

              -  Si. Gracias. Mi nombre completo es Barbara María Hanych Sulma.

              - Padre Niceto, muchas gracias. Has hecho un trabajo enorme. Buenas noches.

              - Lo siento mucho, no he oído tu llamada. He dejado el móvil para que se cargue y ya es tarde para una llamada. He visto el diseño de Daniel y me parece bien. Mañana lo quiere terminar. Te lo mandaré mañana y me dices lo qué opinas. Por otro lado, te pido, padre Niceto, que preguntes por el precio de 100 ejemplares impresos, como me has sugerido. Te agradezco, querido padre Niceto, todo tu apoyo y ayuda de todo corazón.

              - Buenas noches, cielo. Me encanta que Daniel se haya implicado en tu proyecto y esté dispuesto a colaborar contigo. Tan pronto me llegue su trabajo lo incorporo, te envío a ti el texto terminado y al editor para que haga un presupuesto para 100 ejemplares. Te sugiero que dediques el libro a tus padres indicando sus nombres personales de bautismo y las fechas de nacimiento y defunción. Cuando tengamos el presupuesto de lo presente podíamos pensar también en hacer un pequeño apéndice gráfico con una docena de fotos tuyas históricas, con lo cual quedaría con un poquito más de cuerpo el libro y bellamente enriquecido su contenido. Pero de esto hablaremos después de conocer el presupuesto de lo presente.

              - Buenos días querido padre Niceto, me has dado la triste y a la vez feliz noticia de la muerte de tu hermano. Espero también, que ya esté con el Señor. Como solemos decir: ha pasado a mejor vida. Lo de libro hacemos todo como sugieres tú. El proyecto de Daniel quede como quede estará en la portada. Tengo esperanza que ocurra algo providencial. Te quiero con el mismo amor personal. Barbara.

              - Buenos días, Bárbara. Yo también pienso que la participación de tu hijo en el libro puede ser providencial. Anímale a terminar el diseño. Lo espero como el agua de mayo y nos olvidamos de la foto prevista para el domingo próximo. Te quiero, corazón.

              - Ojalá fuera así como pensamos. Que la participación de mi hijo en el libro fuera providencial. Ya está hecho y te lo he mandado todo por E-mail. Ya me dirás lo que opinas. Muy cariñoso abrazo.

              - Yo voy a descansar un poquito para ir a acompañar a mis sobrinos y despedir a mi hermano en el tanatorio. He decidido hacer esta aventura, dado que están todavía en Madrid. Tengo la corazonada de hacer un esfuerzo extraño para ir. En casa ya hay un coche dispuesto para que me lleven, esté unos minutos allí, rezando con ellos, y volver a casa. Después de este encuentro tan importante te llamo. Pide al Espíritu Santo que me salga bien la aventura.

              - Con todo mi corazón, pediré que te salga todo bien. Con Dios, como decimos en Polonia, Bogiem. Padre Niceto, te adjunto 3 fotos hechos en el día de mis 60 cumpleaños. Me parecen de una calidad algo mejor que la foto que te he mandado antes. ¿Qué opinas? Hablo de la foto para la solapa del libro. Espero que te haya salido bien tú "aventura".

              - Hola, cielo. Ya estoy de vuelta en casa y la "aventura" me salió muy bien. Fue una corazonada y doy gracias a Dios por haber permitido la satisfacción de realizarla. El problema de tus fotos es que me "engancha" la hermosura de todas ellas. Pero creo que la primera de medio cuerpo viene como anillo al dedo para ponerla en la solapa. Ya he elegido el diseño de portada por ti preferido de los tres de tu hijo. Lo que no termino de leer con seguridad es su firma de autor. Por favor, escríbemela tú para mayor seguridad.

              - Me alegro que hayas disfrutado de tu encuentro con tus seres queridos. Las fotos que mandé quería eliminarlas, pero ya era tarde. Creo que la primera elección tuya es la mejor. La firma de foto es muy pequeña. Debajo del diseño está escrito: Diseño 3D Daniel J. de Pedro Hanych.

              - ¿Cuál diseño te gusta más a ti? No dices nada. ¿O es que no te gusta ninguno?

              - Te remito el proyecto de cubierta tal como me queda ahora mismo.

              - Queda perfecto. Muy bonito y encaja con el título. Me faltan palabras de agradecimiento. He visto las tres fotos y me parece estupendo todo. Solamente que pongas Sulma en lugar de Sulma.

              - Se me ocurre lo siguiente. Con un complemento gráfico de algunas fotos tuyas, aunque sean pocas, pero de particular significado para ti, el librito quedaría muy enriquecido y tendría un poco más de cuerpo. Piénsalo para añadirlas antes de negociar el coste del libro y número de ejemplares con el editor. Sería cuestión ya solo de completar el texto que tengo ya formateado y que en otro momento te lo remitiré para que lo examines y hagas las observaciones que creas convenientes sobre el mismo. Buen

              - Te prometo que lo pensaré.

              - Buenas tardes, padre Niceto. He mandado las fotos por E-mail. Espero que estés bien. ¡Tanto tiempo sin noticias tuyas! Gracias y miles de besos de gratitud. Barbara.

              - Gracias, cielo, por tu aclaración sobre las fotos. Ya las estoy ordenando con sus respectivos subtítulos. Te remitiré otra vez el archivo con las fotos integradas para que lo des el visto bueno. Tengo ilusión en que resulte un librito lindo. Te mando mi beso de buenas noches.

              - Me parece, que sí, el libro "tiene buena pinta". Te mandaré, padre Niceto, las otras fotos que son para ti. Mañana u otro día las podrás ver. Gracias y muy buenas noches. Abrazos.

              - Buenos días. Termino de dar el último toque al libro para poder negociar ya con el editor la publicación. Te lo paso ahora mismo para que veas y me dices si puedo ya ponerme en contacto con el editor.

              Buenas tardes padre Niceto, estoy escribiendo algunas sugerencias. He leído todo con atención. Muy bonito lo que has escrito en la presentación. ¿No lo vas a firmar? Mandaré en seguida estas sugerencias. Lo siento por tardar tanto. Te quiero más que ayer.

              -Ya he mandado por E-mail el diseño 3D de Daniel. Agradezco enormemente, querido padre Niceto, tu regalo y tiempo que me dedicaste el domingo.

              - Termino de enviarte el último texto y cubierta con tus correcciones. Espero haber acertado en la incorporación de las mismas.

              - Gracias. El texto está bien, pero la cubierta es de antes. Solamente una pequeña corrección. En la solapa del libro mis apellidos están mal escritos. Debe decir Hanych Sulma. Solo esto. Espero que no te haya despertado. Buenas noches.

              - Termino de enviar el texto y la cubierta al editor con tus contactos personales esenciales. He hablado por teléfono también con uno de los funcionarios de la editorial y le he explicado todo de palabra. Quedamos a la espera del presupuesto y seguimos paso a paso todo el proceso hasta el final. Perfecto y además es preciosa la foto adjunta para compartir la satisfacción de haber terminado la primera etapa. Ahora, querido padre Niceto, podrás descansar de mí. Te deseo una buena tarde. Barbara.

              Estos mensajes escritos fueron precedidos y seguidos por largas conversaciones telefónicas y los breves encuentros en mi casa con ocasión de la misa dominical a la que Bárbara y su marido Miguel asistían regularmente a partir de nuestro primer encuentro fortuito el día 14 de agosto de 2021, como Bárbara explica en este libro de cuyos trámites editoriales terminamos de hablar. A partir de hoy, 6 de septiembre de 2021, comienza la etapa de negociación y edición impresa del libro ya compuesto.

              - Simplemente que descanses con amor.

              - Buenas noches, querido padre Niceto. Descansa con amor tú también. Te quiero.

              - Buenos días, mi querida del alma. Esta mañana después de celebrar la Eucaristía con un compañero en nuestra capilla privada, se me han ocurrido unos pensamientos y me hace mucha ilusión compartirlos contigo.

 

                                                         DIOS Y SU DIVINO AMOR

 

                                                         El Señor y Dios Nuestro,

                                                         Es clemente con el pecador,

                                                         Que, con el corazón contrito,

                                                         Entrega su corazón a Dios.

 

                                                         Es misericordioso y amoroso,

                                                         Incluso con los más morosos,

                                                         Cuando al atardecer de la vida,

                                                         Perdonan a los más rencorosos.

 

                                                         El Señor nuestro Dios es bueno,

                                                         Con todo lo que creó por amor,

                                                         Desde el ser humano empecatado,

                                                         Hasta el más pequeño escorpión.

 

                                                         La bondad de Dios no tiene límites,

                                                         Los límites se los ponemos nosotros,

                                                         Desafiando al propio Espíritu Santo,

                                                         Como mulos e indomables potros.

             

              - Por supuesto. Yo siempre quiero escucharte. Es un poema que emociona mucho. Gracias por preocuparte por mi alma, querido padre Niceto. Las reflexiones, los pensamientos, poemas o los escritos de vosotros, personas santas, alaban la infinita misericordia de Dios. Yo personalmente, creo en ella y siento que es así.

              - Gracias otra vez. Qué tengas un día bendito mi querido guía espiritual.

              - Barbara, ya tenemos noticias de la Editorial del libro. Les he pedido que te envíen también a ti la información que me han enviado a mí y cuando la hayas recibido hablamos.

              - Voy a verlo y leerlo en el ordenador. ¡Eureka! Padre Niceto, ¿qué hora te conviene más para una llamada?

              - Ningún problema. Puedes retirar el diseño actual de la portada, modificarlo a tu gusto o sustituirlo por otro distinto. Estamos a tiempo para todo.

              - Antes de confirmar el contrato me gustaría hablar contigo.

              - Sí, te llamo dentro de pocos minutos.

              - Gracias.

              - Barbara: Ya lo he mandado y parece estar bien.

              - Me termina de llegar. La portada es realmente preciosa. Ya he borrado todo lo anterior sobre la portada para evitar confusiones.

              - Me alegro. Gracias.

              - Termino de enviar la nueva portada al editor. Ya puedes tú comunicarle que estás de acuerdo con el presupuesto y las condiciones editoriales.

              - Sí, de acuerdo. Lo haré en seguida.

              - Dile también que las galeradas para revisión me las envíe a mí.

              - Se lo diré.

              - Ya está hecho.

              - Comencemos con besos la segunda etapa. Luego seguirán la segunda y la tercera, que finalizará con la llegada feliz de tu hermoso libro a casa. Te quiero, corazón.

              - Completamente de acuerdo con los besos en nuestros corazones. El libro llegará y será, como dices, hermoso. Te quiero, padre Niceto y te deseo felices sueños.

              - Buenos días, padre Niceto, solo quería decirte que me han confirmado por E-mail que las galeradas te las enviarán a ti. Te deseo un precioso día.

              - Y a mí, me han comunicado que ya han incorporado lo último que tú mandaste sobre la portada y que han borrado lo anterior para evitar posibles confusiones. Feliz día, cielo. Ya ves tú que todo ello marcha sobre ruedas y a buen ritmo. Mucho te quiero.

              - Bárbara, adjunto el relato de Manuel García Morente sobre su experiencia vivida. Fíjate en la explicación que al final da él mismo de las circunstancias y posible significado del hecho "extraordinario" del que nos habla. Es interesante destacar que tú no conocías este relato cuando has escrito el tuyo sobre tu persona con dos personalidades en conflicto: Bárbara y Mabel. Espero que la lectura atenta de este texto te sorprenda felizmente.

              - Querido padre Niceto, gracias por tu esfuerzo por mandarme la carta de M. García Morente, que resultó ser enriquecedora para mí. Efectivamente, hay algunos momentos de su experiencia espiritual algo parecidos a la mía destacando la suya sobre lo que yo experimenté.

              El autor habla de una transformación profunda que se manifiesta en tan corto periodo de tiempo. Expresa que es incomprensible. Yo igualmente estuve sorprendida y bastante incrédula al principio. Habla de la paz que se adueña de su alma, que en cierto modo experimenté yo misma, pero después se convirtió, en mi caso, en inseguridad por poder perder la merced que se me ha otorgado. La dualidad de su personalidad y la mía, es verdad que yo desconocía su experiencia cuando escribí mi testimonio. El deseo de que perdure la gracia de Dios en su ser y no pedir que la experiencia se repita, aunque este deseo existiera al principio. Admito, que yo todavía deseo más acercamiento a Cristo, que como has dicho es la cara visible de Dios Padre, que nos parece algo más lejano. El autor bien lo dice en su relato.

              Por supuesto, Manuel García Morente, cuando escribe la carta ya es un sacerdote. Tenía tiempo para revisar su experiencia y además su transformación fue perseverante. Me sorprende que le diera tanto pudor, hasta el final, contar su experiencia personal de encuentro con Cristo. Es un hecho realmente muy extraordinario de Manuel García Morente. Quiero añadir, que en momentos como este siento no poder expresarme con más vehemencia. Gracias otra vez, padre Niceto.

              - Es verdad que Manuel García Morente escribió esta carta a su director espiritual siendo ya sacerdote. Pero el hecho que él narra tuvo lugar cuando ni siquiera era cristiano practicante y tenía su cabeza llena de otras muchas ideas ajenas a las que después empieza a tener a raíz del sorpresivo acontecimiento. Es muy interesante el análisis crítico que él mismo hace de su propia experiencia; cosa muy comprensible dada su condición de filósofo y hombre de pensamiento inquisitivo. ¿Por qué a mí tal merced, habiendo sido un gran pecador carente totalmente de méritos? Es la pregunta aguda que él mismo se hace y sobre la cual yo podría hacerle alguna observación crítica, teniendo en cuenta la naturaleza misteriosa de la Providencia divina, pero es comprensible que él todavía no tuviera del todo claro a nivel teológico el alcance de la divina providencia, que va mucho más allá de los méritos y deméritos humanos.

              Como el mismo S. Pablo advierte en la 1ª carta a Timoteo, Cristo vino a salvar a los pecadores, entre los cuales se incluye él mismo, que no había hecho mérito ninguno para recibir la merced de su conversión. Por otra parte, fíjate en el paralelismo y coincidencia en la mención que Morente hace de san Pablo, recordando aquello del hombre viejo y el hombre nuevo en que se ha revestido él. Coincide totalmente con el despojamiento de Bárbara de su viejo traje moral para revestirse con uno nuevo de amor. El corazón de piedra de Bárbara se transforma en el corazón de carne de Mabel. Esto, creo yo, es lo esencial en tu caso y lo que corresponde ahora es poner tu corazón nuevo a disposición de Dios de forma incondicional con la ayuda de su gracia mediante la oración y la caridad.

              - Querido padre Niceto, quiero que sepas que estaré ausente de mi domicilio en Madrid durante una semana, desde el día 11 hasta el 18 de septiembre. Hemos decidido coger un pequeño descanso, mi marido y yo. Pasaremos una semana en Peñíscola. El mar es mi destino preferido desde siempre. Estaré más lejos físicamente de tí, pero no espiritualmente. Espero tener noticias tuyas como siempre. Un beso y abrazo.

              - Me alegra mucho vuestra decisión de hacer un paréntesis de descanso. Como tú bien sabes, entre nuestros corazones no hay distancias de ningún tipo. Te mando un beso de buenas noches y feliz descanso en Peñíscola.

              - Querido padre Niceto, gracias por tu análisis detallado de la carta de M. García Morente, donde has resumido y a la vez destacado lo más esencial de su testimonio de una manera exquisita, como siempre.

              Quiero que sepas, que he leído la carta de M.G.M con suma atención; además me situé en su ambiente político, social y cultural rebuscando online la información sobre los nombres de políticos, sus amigos, música que escuchaba etc. Por supuesto que me causó gran impresión su muy íntimo testimonio. También estoy muy agradecida a ti, padre Niceto, por darme acceso a esta carta que no es accesible para todos. Además, podré volver a leerla en otras ocasiones. Ha sido un privilegio. No sé por qué pensé que tú deseabas que yo buscara similitudes entre su caso y el mío. Mis fallidos intentos te he mandado por escrito, pero ahora sé que me equivoqué. Todos tus consejos, mi querido guía espiritual, los valoro y deseo seguirles. Mi corazón ya es del Señor y sin condiciones, la oración la buscó y me esfuerzo para que sea agradable para Él. Desde el día de mi confesión es mi deseo, casi constante, estar en contacto con Dios. La caridad, desde hace tiempo la práctico, pero es aún una caridad insuficiente, enfermiza, interesada. Necesito mucha ayuda del Espíritu Santo para que sea como el mismo Jesucristo nos enseñó. Me despido, querido padre Niceto, deseándote un día lleno de bendiciones. Bárbara. 

              - Buenos días, cielo. El diseñador editorial de la cubierta me pregunta para estar más seguro, si lo que sugeriste fue blanco mate o brillo. Dice que no encuentra ese mail de confirmación. Yo le había dicho que en mate. Perdona la molestia, pero todo este asunto requiere mucha paciencia.

              - Hemos decidido los dos que sea MATE. ¿Debo contactar yo con el diseñador personalmente?

              - No. Le contesto yo ahora mismo. Sí, yo recuerdo que habíamos quedado que en mate.

              -  Gracias. Todo siempre lo arreglas tú. Mil gracias.

              -  Ya le he dicho que en mate y no brillo.

              - Yo entiendo que todo el proceso de edición es lento.

              - Querido padre Niceto, hoy celebró un MES desde mi última confesión.

Es un día especial para mí y lo celebro por lo alto en mi corazón. El milagroso cambio en mi persona parece ser perdurable y esto me convence más que ha sido un don del Espíritu Santo, aunque teniendo en cuenta mi miserable condición, me cuesta creerlo del todo.

También te conocí este día a ti, Niceto Blázquez O.P, mi querido confesor y guía espiritual. GRACIAS.

              - Gracias, cielo. Yo no había caído en la cuenta de que hoy se cumple un mes de nuestro feliz encuentro. Yo también celebro en mi corazón el haberte conocido a ti y doy gracias a Dios por tu amor a Él por encima de todas las cosas. Sigamos por la senda del amor hasta que nuestro corazón descanse en Él. Por otra parte, me admiro mucho por la forma tan espontánea y rápida en que has concebido y dado a luz a tu hermoso libro. Recemos para que Dios no nos deje de su mano amorosa. Te quiero.

              - Me mandaron una información de que el libro ya hoy entra en impresión.

              - ¡Qué coincidencia! Yo no esperaba tanto. ¡Enhorabuena!

              - ¡Enhorabuena para ti también!

              - La factura final es de 560€ y no 610€. Una sorpresa porque no es frecuente que el precio final sea más bajo que el presupuestado. La cuenta bancaria se mandará junto con los libros. Padre Niceto, veo en todo esto tu dedo.

              - No, el culpable de estas desgracias no es mi dedo chico sino tu grande y amoroso corazón. Humor aparte, es preciso reconocer que esta rapidez editorial a mí también me ha sorprendido. Primero, por tu rápida elaboración del texto. Y segundo, la orden de impresión antes de pagar la factura y reduciendo el costo cuando, en realidad, han salido más páginas que las inicialmente presupuestadas. Así las cosas, yo calculo que en unos 15 días más tendrás servidos en tu casa a domicilio los 100 ejemplares impresos. Demos gracias a Dios por todo. Te quiero, corazón.

              - Pues si no es tu dedo, querido padre Niceto, es Dedo de Nuestro Señor a quien hay que agradecer todo lo que está ocurriendo.

              - Yo también estoy persuadido de que Dios anda por medio para bien nuestro. Si nos dejamos querer por ÉL... su consuelo no nos faltará.

              - Estoy de acuerdo. Él, sobre todo, como dice Sta. Teresa: "Solo Dios basta".

              - Cuando yo contemplo la naturaleza me suele venir este pensamiento: si la creación del universo es una realidad tan bella, ¡cómo será la grandeza y hermosura de Dios su creador! Por ejemplo, la belleza del mar que se refleja en tu foto adjunta. Se comprende que quienes han experimentado el menor destello de su amor divino, digan, como santa Teresa, que tener a Dios es lo más importante en esta vida y que con Él lo tenemos todo y nos basta.

              - Yo veo a Dios reflejado en la naturaleza: el cielo que observamos de día o de noche es Su dibujo más bello y el mar, los árboles etc. La hermosura de Dios y su grandeza es para mí inimaginable. Buenas noches padre Niceto. Te quiero.

              - Querido padre Niceto, que duermas tranquilo y que el amor de Dios te acompañe. Buenas noches.

              - Igualmente, cielo. Buenas noches con todo mi amor.

              El día 16 de septiembre de 2021 se produjo un viraje importante en la marcha de estos diálogos.

              - Buenos días, Bárbara. Te paso esta música de fondo a la recitación de la oración del Padrenuestro. Es una composición cuyo autor desconozco y espero que te guste. Por otra parte, leyendo el texto del evangelio de hoy (Lc 7, 36-50) en la celebración de la misa, me he acordado mucho de ti. Este pasaje nos hace pensar en la forma en que Jesús escuchaba, discernía y absolvía de los pecados a quienes se acercaban a Él con el corazón contrito buscando comprensión y amor. Feliz día.

              - Buenos días, padre Niceto. La oración del Padrenuestro y la música, ¡una de mis más preferidas, forman un dúo muy conmovedor que llega al fondo del corazón. La oración la he compartido con tres personas más queridas y una amiga de la SSVP. ¡Y el evangelio de hoy según Lucas sobre la mujer pecadora! Gracias, padre Niceto, por acordarse de mi en este momento de la Sta. Misa.

              Ahora me dirijo a ti, padre Niceto, como a mi confesor. Hoy a las 9:56h he tenido una visión del Rostro de Cristo sonriente. La visión ha sido muy efímera, pero también bastante clara. ¿Ha sido una ilusión?  ¿Un producto de mi mente? Me gustaría saber tú opinión.

             

              6. Aclaraciones sobre el rostro de Cristo

             

              Bárbara, corazón. De momento necesito que me aclares tres cosas antes de responder a tu interesante pregunta. 1) Qué significa la sigla SSVP. 2) En qué estabas ocupada o pensando cuando se produjo la clara y efímera visión. Y 3) Cómo te sentiste tú después de desaparecer la visión. O sea, qué impacto ha causado en ti.

              - Bárbara: 1) SSVP es la Sociedad de San Vicente de Paúl. 2) Yo estaba en la terraza del apartamento metida en un rincón para protegerme del sol con la cabeza apoyada en la pared. Estaba contemplando y pensando en Jesucristo, acordándome de la lírica de dos canciones polacas muy emotivas. Después mis pensamientos se desviaron al convento vuestro de San Pedro Mártir y pensé en uno de nuestros encuentros. En el pasillo estaba un sacerdote paseando apoyándose en un andador. No sé si me adormilé, creo que no, sino que estaba ensimismada en mis pensamientos, cuando de repente, por un impulso, miré al techo y vi el rostro sonriente del Señor. Me alegré, sentí algo de conmoción, pero no he tenido tiempo para reaccionar ni pensar más. Después me arrodillé un momento.

              - Perfecto. Hasta este momento todo me parece encontrarse dentro del rango de lo razonable y comprensible. Ahora toca esperar a que se produzca alguna novedad imprevista, (en cuyo caso me informarás de ella lo antes posible), y seguimos los pasos consolidados de Mabel desmarcada definitivamente de Bárbara, como tú deseas en tu libro de pronta aparición: Bárbara y Mabel. Metamorfosis del corazón.

              - Lo haré. Que tengas, padre Niceto, una bendita tarde.

             

                   7. Mensajes suma y sigue

             

              - Buenas tardes, querida Bárbara. Espero que hayas tenido un feliz día y deseo de corazón que tengas también una bendita noche.

              - Con mucho amor para ti. Un ramo de flores.

              - Gracias de corazón. He tenido un día muy emotivo por lo que ya sabes y también por contemplar una espectacular salida del sol y con este mar bellísimo y paseos con Miguel. Sí, ha sido un día agradable. Espero, que tú también hayas disfrutado del día de hoy. Con tus amables palabras y estas rosas dormiré muy feliz. Añadiré además una oración y la noche será bendita. Yo también te deseo, querido padre Niceto, una bendita noche.

              - Querido padre Niceto, te deseo que tengas un hermoso día. Que la bendición de Dios esté presente contigo en cada momento de hoy. Con amor. Barbara.

              - Buenos días, cielo, y gracias por el regalo de tu amor ya tan de mañana. Mi deseo es que el amor divino sea tu aire para respirar, y el agua del inmenso mar tu agua para saciar la sed de amor de tu hermoso corazón. Gracias por el amor que me otorgas sin yo merecerlo. Eres realmente un amor y por eso tanto te quiero.

              - Buenas tardes querido padre Niceto. En la foto que me enviaste pareces un ángel guardián con una mirada atenta, sabia y cariñosa. Gracias y gracias también por tus palabras que llenan el corazón de felicidad. Tú te mereces todo el amor que te otorguen, porque tú mismo lo transmites. Nuestra corta estancia en este bello y tranquilo sitio ya llegó a su fin. Mañana estaremos de vuelta en nuestra casa de Colmenar Viejo. Al final de este WhatsApp te adjunto algunas fotos. Espero que estén de tú agrado. Te agradecería, si me pudieras conceder una corta cita el 19 de septiembre después de la Sta. Misa de las 10h, para entregarte un souvenir. Son dos productos típicos de esta zona. Me despido deseándote una bendita tarde.

              - Bárbara, me alegra mucho que hayáis pasado unos días tan felices descansando y meditando en las maravillas de la creación. El mar se habrá sentido también feliz con tu presencia amorosa. Permíteme que te diga que en las fotos estás, como suele decirse, "para comerte". El mar mediterráneo se ha embellecido más de lo que es con la sola presencia de Mabel. Por lo demás, yo te espero el domingo próximo con la puerta de mi corazón abierta para celebrar tu retorno con una copita de amor. Yo espero que al final de la semana entrante llegue también a tu casa la joya de amor de tu libro impreso. Pienso que será un feliz final de vuestro descanso en Peñíscola. Luvia de besos durante vuestro viaje de retorno a casa.

              - Querido padre Niceto, gracias por tus elogios, pero son muy exagerados. Espero que no se haya despertado en mi la antigua vanidad, que ya estaba bien enterrada. Me alegro de poder saludarte personalmente el próximo domingo. Te deseo tranquila y bendita noche.

              - Padre Niceto, con lluvia de tus besos hemos llegado felizmente a casa. He conseguido colocar casi todo en su sitio otra vez. Espero que estés bien y nuestro encuentro mañana siga en pie.

              - Demos gracias a Dios por todo. Motivos hay más que sobrados. Yo estoy hoy controlando la tensión arterial y pienso que mañana será otro día de feliz encuentro. Todo mi cariño para ti.

              - Espero que la tensión arterial se normalice. Ya tengo preparado el pequeño souvenir para ti. Te deseo una tranquila y feliz noche. Te quiero, padre Niceto.

              - Que descanses bajo la mirada amorosa de Dios.

              - Gracias y tú también.

             

              8. Visita de cortesía y estudio

             

              El día 19 de septiembre de 2021 Bárbara y su marido vinieron a participar en la misa dominical de las 10 horas en el convento S. Pedro Mártir, Madrid, y después de los saludos de rigor en portería Bárbara y yo pasamos a un recibidor para cambiar impresiones sobre los últimos acontecimientos de su vida. Pero antes me hizo entrega de unos preciosos regalos, entre los cales, un hermoso crucifijo emblemático de Juan Pablo II, así como un bote de miel y tisanas del Papa Luna, con la siguiente dedicatoria:

 

 

              Seguidamente hicimos la oración siguiente completada con el Padrenuestro: “Señor Dios Padre Hijo y Espíritu santo, fuente del ser, de la vida y del amor. Bárbara y yo te pedimos humildemente que no nos dejes nunca de tu mano y que salgas pronto al encuentro de todos los que te buscan y no te encuentran y de aquellos que te encontraron y te han abandonado. Te pedimos también por nuestros seres queridos difuntos para que gocen de tu presencia y eterna gloria. Amén”.

              Inmediatamente yo intenté responder a su pregunta formulada días antes desde Peñíscola sobre el presunto carácter de gracia sobrenatural de su visión fugaz del rostro sonriente de Cristo, o bien como mero constructo de su imaginación como suele ocurrir en los casos de objetivación de deseos vehementes o de simple alucinación al margen de la realidad.

              Después de un análisis comparativo de la experiencia del filósofo español Manuel García Morente y la de santa Teresa de Ávila, llegué a la siguiente conclusión. La experiencia descrita por Bárbara Hanych Sulma tiene visos de autenticidad como un signo de complacencia por parte de Dios dando su visto bueno al cambio de vida experimentado a raíz de la confesión sacramental de la que habla Bárbara en su libro titulado Bárbara y Mabel. Metamorfosis del corazón. Cuando Bárbara creyó ver fugazmente por sorpresa el rostro de Cristo sonriente, no estaba soñando dormida ni despierta soñando, sino “ensimismada” y “absorta”, meditando. Al sentir el impacto sorprendente en su ser, sólo le quedó tiempo para ponerse de rodillas sin ver rastro ni reliquia de la fugaz imagen aparecida y desaparecida a la velocidad de la luz. ¿Gracia de Dios o producto de la imaginación?

              Yo me inclino a pensar que fue una gracia o regalo de Dios ya que es algo con lo que Bárbara se encontró sin haberlo buscado. Cristo es el rostro visible de Dios y como tal, digamos que hizo un gesto de aprobación del cambio producido en el alma de Bárbara. Cristo, lo mismo que después de la resurrección realizó actos de presencia inesperados y fugaces, puede seguir haciéndolo ahora, y el caso que nos ocupa podía haber sido uno más de ellos. Resumiendo. El filósofo Manuel García Morente y santa Teresa tuvieron sus respectivas experiencias místicas despiertos y no dormidos. Bárbara, en cambio, se encontraba ensimismada y absorta, o sea, ni dormida soñando ni soñando despierta.

              García Morente habla de un impacto de realidad sin percepción sensible, de un toque directo al alma que estremece felizmente su ser cambiando su vida de infeliz a feliz. Con una matización importante. No consta en ninguna parte que en García Morente se volviera a repetir la misma experiencia. Por el contrario, santa Teresa reconoce que Cristo la acompañó realmente, también sin percepción sensible, durante sus quehaceres cotidianos normales de la vida en diversas ocasiones. De ahí tal vez su famoso dicho: “también entre los pucheros anda el Señor” (Fundaciones, 5,8).

              Yo pienso que el mejor criterio para discernir en la práctica si un fenómeno de esta naturaleza es un regalo o gracia de Dios, es el de los hechos de amor y caridad que se sigan o no de estas experiencias vividas. “Por sus frutos los conoceréis”, decía el Señor hablando de los falsos profetas (Mt 7, 15-20).

              Las buenas relaciones con Dios conllevan necesariamente las buenas relaciones con el prójimo sin hacer excepciones. Una presunta experiencia mística sin repercusión en el bien de los demás resulta siempre sospechosa. Ahora bien, en el caso que nos ocupa de Bárbara Hanych Sulma, yo he constado que la nueva dimensión de respeto y caridad de esta mujer a raíz de su confesión sacramental del día 14 de agosto de 2021 se ha incrementado con tendencia ascendente a consolidarse. Ante esta realidad consolidada, tampoco resulta difícil explicar la naturaleza de ese tipo de visiones fugaces, felices y sorprendentes, sin caer en la trampa de la imaginación y de la fantasía que nunca falta en los visionarios y psicológicamente extrapolados.

               

              9. El amor como regalo y brevedad de la vida

 

              - Examinando a solas detenidamente los regalos que me hiciste, querida Bárbara, con motivo de tu visita este mismo día 19 de septiembre de 2021, se me ocurrió el siguiente comentario. ¡21 cromosomas de amor en un tarrito de miel! ¿Fruto de mi imaginación o una realidad? Y pensé: esta miel sólo puede proceder de un panal de abejas elaborado en el corazón de Mabel. Por eso, como no pude besarte en la mejilla al recibirlo, por orden del coronavirus, opté por besar el tarrito de tu corazón transformado en miel.

              - Mi querido guía espiritual, cómo te agradezco tus palabras. Siempre estarás presente en mi vida hasta que Dios quiera. Dormiré hoy tranquila con la mirada amorosa de Dios. Lo mismo deseo a ti, padre Niceto. Duerma con la mirada amorosa de Nuestro Padre Celestial. Buenas noches.      

              - Buenas noches y felices sueños bendecidos por Dios nuestro Padre.

              - Buenas noches, que duermas bien, querido padre Niceto, y que Dios te bendiga y proteja.

              - Buenos días, hace pocos minutos se me han ocurrido estos pensamientos y me hace ilusión compartirlos contigo con la intención de publicarlos en FB.

                                                        

                                                         BREVEDAD DE LA VIDA

                                                         Esta vida es muy breve,

                                                         No perdamos el tiempo,

                                                         En frivolidades y peleas,

                                                         Como si fueran alimento.

                                                         Las frivolidades y las peleas,

                                                         Matan el alma y el cuerpo,

                                                         Y Dios pide cuenta de ellas,

                                                         Con la velocidad del viento.

             

              -Buenos días Niceto, mi querido confesor. Pensamientos estos muy acertados. Reflexiones sobre la vida que pasa tan deprisa y que es tan efímera. ¡Oh, si pudiéramos vivir como Cristo nos enseña! Gracias por compartir conmigo tus pensamientos. Hoy es un día triste para mí. Me gustaría hacer una pequeña confesión al final del día, si me dejas. Un cariñoso abrazo.

               10. Un día de dolor materno

               - Buenas tardes querido padre Niceto, me disculpo por no poder calmar mis emociones en el momento de tu amable llamada. Lo siento. Mi triste día de hoy ha empezado a las 5:20h con el rezo de la novena a la Virgen de Pompeya por sanación de David. Esta oración me parecía especialmente complicada hoy. He conseguido conectar con Dios desde mi corazón (sorprendentemente) haciendo bicicleta estática. Es el momento cuando he empezado emocionarme y este estado persistió todo el día. Me he dado cuenta, que el proceso de cambio de género de mi hijo empieza mañana y que es irreversible. Ya desde hace tiempo estoy en un duelo adelantado y muy complicado por la pérdida de este hijo mío tan querido. He rezado a Dios por su sanación, pero siempre obedeciendo la voluntad del Señor. Es bien sabido en el mundo de psicología que el llanto purifica, pero este tipo de catarsis a través de las lágrimas, es efímera y no borra el sentimiento de culpa que persiste. En un momento de tranquilidad he invitado a Dios para que me hable. He tenido ilusión oír estas palabras: "No te preocupes, vive tranquila, todo en mis manos".

              Unas palabras de gran consuelo; ¿pero eran de Dios o creadas por mi perturbada mente? En ningún momento he dudado de Dios. Tampoco me acompañó un sentimiento de desesperanza. En un día como hoy de un sufrimiento emocional es un gran consuelo para mi saber que tengo tu apoyo y puedo confiar en ti. Te quiero pedir, padre Niceto, una pequeña oración a Dios con la intención de David. Así podremos juntar refuerzos, pero nunca contra la voluntad de Dios. Te deseo una bendita tarde y noche. Te quiero y aprecio mucho.

              P.S. Participaré ahora a las 19h en la Sta. Misa.

              - Bárbara, querida mía del alma. Primero errores del pasado: 1) El personal médico te informó equivocadamente que lo que esperabas era niña, lo cual resultó ser falso. Fue niño, que es lo que tú tanto deseabas. 2) Pero al recibir la falsa información, tú rechazaste ya al bebé como niña hasta pedir a Dios que lo cambiara de sexo. 3) Ahora resulta que tu hijo por propia iniciativa sin contar contigo quiere ser identificado como trans y tú te sientes responsable del sufrimiento de tu hijo. Así las cosas, parece una paradoja el que, el ya hombre hecho y derecho, quiera identificarse ahora como mujer, contra tu voluntad pertinaz antes de él nacer, y que decida ser identificado como mujer, cosa que con tanta pasión pediste a Dios que no ocurriera.

              Mi pregunta aclaratoria es por qué te acusas del sufrimiento de tu hijo. ¿En qué te consideras tú responsable de su sufrimiento? Recuerda que en tu histórica y feliz confesión te atribuiste toda la responsabilidad. Pero antes de que me contestes a esta pregunta, déjame decirte que la actitud de rechazo del niño o la niña no deseada es muy frecuente, pero esa actitud termina olvidándose con la aceptación generosa posterior del bebé nacido al margen de que sea en versión masculina o femenina. Por otra parte, el problema de los trans es más psicológico que otra cosa y también tiene su cura específica con el tiempo. Con esto sólo quiero decirte que de cara a Dios tú puedes tener la conciencia tranquila por lo que se refiere al pasado y lo que toca ahora es seguir amando a la persona, lo cual no significa aprobación de su cambio de personalidad. Comprendo tu dolor, pero Dios no cambia de personalidad, cuyo rasgo más consolador es su amor a la persona por encima y más allá de la personalidad. Ánimo, pues.

              - Querido padre Niceto, gracias por darme una explicación racional de lo que ocurrió con el diagnóstico de sexo de mi hijo. En estos momentos no me importa en absoluto mi sentimiento de culpa, aunque lloré también por mí. David desde hace muchos años desarrolló ya ciertos signos físicos típicos para el sexo femenino. Él no es trans porque era su sueño. Que yo sepa, negaba ser una mujer. Estuvo dos años en tratamiento psicológico entre psicólogos y psiquiatras. Le diagnosticaron fuerte disforia de género. Él es licenciado en medicina y su problema personal no le dejó progresar en su carrera. Buscaba a sí mismo como podía. Se le puede acusar de no buscar a Dios, alejarse de Él, pero no de operarse a la ligera.

              Lo que más me preocupa ahora es salvar el alma de David. Ayudarle a encontrarse con el Señor. Rezaré por él hasta el último aliento confiando en la infinita Misericordia de Dios. Buenas noches.

              - Buenos días, Barbara, cuando son las 2h de la mañana. Obviamente, yo desconocía esta historia. A tu hijo no le salvas tú ni yo ni nadie. Quien salva es Dios con su infinita bondad y misericordia y no nosotros. Lo nuestro es suplicarle humildemente esa misericordia dejando todo lo demás en sus manos, sea cual fuere el resultado final de esta historia clínica por llamarla de alguna manera. Ya no es cuestión de analizar culpabilidades sino de suplicar con humildad la salvación eterna que Dios otorga siempre a quienes se dirigen a Él con amor, fe y esperanza en otra vida mejor que la que dejamos con la muerte. Yo me sumo a tu dolor de madre con mi oración por tu hijo pensando en Cristo crucificado, pero después resucitado. Con esta actitud amorosa ante Dios amorosa y suplicante, no exigente, sigamos el curso de los acontecimientos con esperanza. Se me olvidó preguntarte si el problema de David tiene algo que ver con el fenómeno biológico que conocemos como Síndrome Klinefelter.

              - Desconozco el resultado del análisis, especialmente del cariotipo. David me comentó varias veces que tiene todos los signos del síndrome Klinefelter. No estoy de acuerdo con él. Siempre ha tenido la mente privilegiada y facilidad de aprendizaje, pero físicamente sí, desarrolló las caderas más anchas y el torso más estrecho. Gracias, querido padre Niceto, por tu oración por David. Estoy segura de que tu oración es incomparable con la mía y su valor es superior ante los ojos del Señor. Es muy importante para mí. La oración - siempre suplicante y humilde- y dejar que se haga la voluntad de Dios, que siempre es la mejor solución para cualquier persona.

              Duerme un poco, por favor, procura descansar. Me siento culpable y causante de tu insomnio de esta noche. Te quiero y gracias por todo.

              - Tranquila. Mi insomnio es crónico y a veces me levanto durante la noche para descansar mejor unos minutos y aprovecho para leer algún mensaje que pudiera haber llegado después de acostarme. No me despertaste tú, sino que ya estaba yo despierto. Con tu última aclaración sobre el caso me aclaro yo mucho más. Te dejo por el momento. Sería bueno que él no encontrara dificultad en desahogarse contigo y hablarte de su experiencia.

              - En cualquier caso, necesitas dormir y descansar. Procuraré hablar con él, pero los hijos no suelen desahogarse con los padres. Las razones son, sobre todo, la vergüenza y no querer preocupar a los progenitores. Te deseo padre Niceto un día tranquilo y lleno de gracia de Dios. Te quiero.

              - Entiendo lo que me dices sobre la dificultad de estas personas para hablar de estos problemas con sus padres. Pero es muy bueno estar siempre abiertos para escucharlos con paciencia si desean hablar, evitando los reproches y el miedo a Dios.

              Tienes toda la razón. Yo procuraba hablar así, honestamente sin reproches. Él se abría, pero siempre había una línea invisible que le paraba. Seguiré intentando. Gracias.

              - Padre Niceto, te saludo otra vez hoy. Me ha llamado Daniel de la editorial Visión Net para decirme que mañana a las 11h me harán la entrega de los libros. Eres un clarividente porque lo predijiste ya la semana pasada. Daniel de la editorial me ha confesado que el "culpable" de este trato privilegiado que se me ha dado por parte de la editorial, eres tú. Ya lo sospechaba yo antes y de hecho lo sabía. Gracias.

              - Alguna novedad sobre el asunto de tu hijo?

              - Buenas tardes padre Niceto, te mandé ayer una información sobre la entrega del libro, pero no me contestaste. Yo pensaba que tú estabas ocupado. A David le operaron ayer y probablemente le van a dar de alta hoy. Por cierto, hoy me han entregado los libros y los he dado una merecida bienvenida. Espero que tú estés bien. Yo estaba bastante preocupada por no tener noticias tuyas. Por lo demás, me hace mucha ilusión firmar uno de los ejemplares y dedicártelo para el día de tus cumpleaños, aunque no te lo podré entregar antes del día 3 de octubre. Un cariñoso abrazo.

              - Enhorabuena de corazón por tu hermoso libro. Yo he estado muy ocupado con revisiones médicas estos días, pero bien, dentro de lo que cabe y con 84 años a la espalda. Doy gracias a Dios por todo y deseo con toda mi alma que inunde todo tu ser con su divino amor.

              - Sí, estaba muy preocupada, pero ya sé que estás bien. Estos dos últimos días han sido complicados. Espero que Dios me perdone que mis pensamientos se alejaban de Él. ¡De Él que es TODO! Los seres humanos fallamos demasiado a menudo. Espero tener noticias tuyas pronto. Un abrazo. Me despido hoy de ti, querido padre Niceto, deseándote una noche tranquila. Qué Dios te bendiga y proteja. Te quiero. El día 23 de septiembre se celebró a San Pío de Pietrelcina y hoy he encontrado tiempo para ver una película sobre su vida. Ha sido muy beneficioso para mí conocer mejor a este carismático santo y gran conocedor del alma humana. Buenas noches, padre Niceto. Que el Amor de Dios cobije tus sueños.

              - Justo me disponía para mandarte un mensaje de buenas noches, cuando al abrir el teléfono me encuentro contigo. Tú estabas pensando en mí y yo en ti al mismo tiempo sin saberlo. ¿Cosas del amor? Yo creo que sí, al menos del amor que por gracia de Dios existe entre tú y yo. Por ello, desde mi corazón te mando mi beso amoroso de buenas noches pidiendo a Dios que inunde durante tu sueño tu hermoso corazón. Buenas noches.

              - Me olvidé decirte que te quiero. Gracias por tu amor y tus rezos, mi admirado padre Niceto. Dios está presente en mi vida y desde que te conocí con mucha más fuerza. Buenas noches. Bendito sea Jesucristo ahora y por los siglos de los siglos. AMÉN. Hace un momento hemos regresado de la Sta. Misa. Feliz domingo, querido confesor.  Que sientas la presencia de Dios y su Amor todo el día.

              - Gracias infinitas por el amor que me otorgas. Que Dios bendiga tu corazón ahora y siempre con su divino amor.

              - Querido, padre Niceto, hoy he dedicado tiempo para la lectura de tus libros. He "consumido" el resto de tus "Vitaminas de amor". Has hecho unas reflexiones muy acertadas, preciosas, sabias, y no solo sobre el amor. He empezado a leer el otro libro " María...In memoriam"; un alimento para el alma. Gracias. Buenas noches. Que Dios cuide de ti. Buenos días querido padre Niceto. Te mando la flor de la Dipladenia de nuestra terraza.

              - La Dipladenia de tu terraza es ciertamente muy bella, pero más hermosa y buena eres tú que la cuidas. En este momento estaba pensando en ti. ¿Por qué será?

              - Felices sueños bajo la mirada amorosa de Dios. Te quiero, corazón.

              - Oh. Qué foto más preciosa y no solo eso. Es la Iglesia de San Pedro Mártir. Gracias. Dormiré muy feliz y tranquila. Lo mismo te deseo a ti, querido padre Niceto. Dulce descanso con Su mirada amorosa. Espero que estés bien. Después de leer algunos párrafos de tus libros hoy, agradezco a Dios nuevamente por ponerte en mi camino. Te deseo una bendita tarde.

              - Buenas tardes, corazón. ¿Me puedes pasar la nueva foto que has puesto en tu cuenta de Whatsapp? Es una verdadera preciosidad y refleja la santa y dulce alegría de tu corazón de Mabel mostrando al mundo el librito como hijo de tu amor a Dios. Le pido que inunde todo tu ser con su divino amor.

               - Te lo pasaré en seguida con un cariñoso abrazo.

               11. Felicitaciones de cumpleaños y mucho más

               Informado yo de que el día 25 de agosto celebraría su cumpleaños, me sentí moralmente obligado a felicitarla en ese feliz día con estas palabras:

                                                         El día en que tu naciste, Bárbara,

                                                         El sol súbitamente se oscureció,

                                                         Al nacer una estrella tan luminosa,

                                                         Que a todo el firmamento eclipsó.

                                                        

                                                         La belleza y el encanto de tu ser,

                                                         Deslumbraron cuanto ya existía,

                                                         Con sorpresas y más sorpresas,

                                                         Difíciles de contar en un solo día.

                                                        

                                                         Los latidos de tu primer corazón,

                                                         Latían insensibles como el carbón,

                                                         Pero con el tiempo se trasformaron,

                                                         En rayos solares de ternura y amor.

                                                        

                                                         Tus sesenta años de edad cumplidos

                                                         Son un ramo muy hermoso de amor,

                                                         Para dar gracias a Dios todos los días,

                                                         Entregándole sinceramente el corazón.

                                                        

                                                         Que cumplas muchos años, Bárbara,

                                                         Te deseo yo desde mi pobre corazón.

                                                         Gracias por llevarme dentro del tuyo,

                                                         Aunque yo no sea digno de tu amor.

                                                        

                                                         Buenos días, mi querida del alma,

                                                         Olvidé enviarte mis besos de amor,

                                                         En el día de tu feliz cumpleaños,

                                                         Pero te pido perdón a ti y a Dios.

                           En cada flor hay mucho amor. Pero puedes elegir gratuitamente una cualquiera o llevártelas todas en el carrito de tu corazón.

              - Buenos días padre Niceto. Ayer cumplí 60 años de edad y pasé el día, entristecida. ¡Es una broma! Cumplir años es bonito y además se acerca uno a Dios. Gracias por las flores, estos besos de amor de Dios. Estoy procurando añadir algo al testimonio, pero parece que medio mundo está contra mí. Primero me ha llamado mi amiga del voluntariado, después mi marido me propone ir a la piscina (decline la invitación) y ahora tú, padre, me mandas WhatsApp. Bromeo. Absolutamente todo esto ha sido muy agradable, pero el testimonio no se quiere escribir solo. He leído, ayer por la noche, algunas páginas de tus "Vitaminas de Amor". No es para aburrirse. También eché una ojeada a tus libros con poemas. ¡No tengo palabras! Todo está genial: tus escritos en prosa y tus poemas. Me despido por ahora con un cariñoso abrazo.

              - Gracias por ese trozo de la tarta de tu corazón que fotográficamente me ofreces a distancia en el día feliz de tus 60 hermosos años de edad cumplidos. Que Dios te bendiga a ti y a todos tus seres queridos.

              - Barbara, termino de incorporar tu última entrega a mi archivo borrador. Dado que la INTRODUCCIÓN no se numera en los libros con números árabes, a la próxima entrega que me hagas corresponde el 6. Por lo demás, encuentro tu narración a la altura de S. Agustín. Ya te diré por qué. Buenas tardes.

              - Cambiaré la numeración. Hoy he dedicado algo de tiempo para profundizar en tú poesía (Versos de amor personal). Desde hace tiempo no suelo leer poesía, pero la tuya es diferente, tierna, sabia, con moraleja que engancha y llena de buenos sentimientos. Gracias también por tú amable dedicatoria escrita con una letra hermosa. Es un honor estar entre tus amigos. Buenas noches. Te quiero

              - Buenos días, corazón. Pensando en tu "cruz" te remito un video musical con las famosas palabras de santa Teresa sobre la ayuda divina para afrontar las penas de la vida. Con la ayuda de Dios no hay problema ni dolor que no desaparezca, y mi paisana Sta. Teresa lo tenía muy claro. Por lo demás, lo que tú estás escribiendo es muy bello y creo que grato a Dios nuestro Padre Celestial. Te quiero más que ayer y menos que mañana.

              - Buenos días mi querido guía espiritual. Nadie como tú sabe introducir tanta paz en mi corazón en este mundo. Tú acertada terapia del amor personal funciona. Tengo que aprender todavía mucho sobre él. Para esto tengo la Palabra de Dios y tus preciados poemas, tus libros.

El poema teresiano es precioso, el canto y la música. Al escucharlo, por un momento he estado como en el Cielo. Gracias. Te quiero, querido padre Niceto. Tu brillantez intelectual es indiscutible, pero ¿cómo te encuentras físicamente? Espero que estés bien.

              ¡Qué ignorante soy! Nada te turbe - Santa Teresa de Ávila. ¡Eureka!

              - Sí, ¡Barbara querida! Es el tesoro escondido del amor, que quien lo busca lo encuentra en la vida de Cristo y en la experiencia diaria de la vida. Enhorabuena, corazón, por haberlo encontrado tú también.

              - Buenas tardes, padre Niceto. Después de dedicar tiempo a pensar sobre el concepto de mi Testimonio, he decidido no hacer análisis detallado de mis faltas. Prefiero no analizar los diez mandamientos punto por punto etc. Tampoco debo hablar de mi hija trans. No la he preguntado sobre su opinión y tampoco tengo su permiso, pero todo esto aparte. Me hace mucho daño esta "desnudez". No estoy preparada y me gustaría profundizar sobre mi personal examen de conciencia (capítulo 5) pero retirando el análisis detallado de los 10 Mandamientos. Prepararé una nueva versión y mañana te la mandaré. Espero, que estés de acuerdo conmigo. Es muy importante para mí.

              - Sí, estoy totalmente de acuerdo contigo. Tranquila. Piensa que, una vez terminado tu relato, lo revisaremos con lupa para que resulte objetivo y edificante sin entrar en detalles innecesarios, sobre todo cuando haya terceras personas por medio.

              - Me alegro, padre Niceto, que compartas mi opinión.

              - Buenos días, Bárbara. ¿Has descansado bien? No te inquietes por el proceso de tu vida interior. Te recuerdo de nuevo los consejos de santa Teresa, que yo tengo mucho en cuenta. Al final de la vida sólo Dios y su amor nos basta y durante la vida, sin Dios no somos ni podemos hacer nada realmente de provecho. Si mal no recuerdo, quedamos en que mañana domingo pasarías de nuevo por aquí. Pero no te turbes si no vienes. Todo pasa y sólo el amor permanece. Te quiero.

              - Como yo a ti, querido padre. Siempre encuentras una bonita foto con todavía más bonito mensaje, para transmitir tu cariño. He terminado con mi oración matutina, café con mi marido, gatos, peces, bici estática plus pseudo yoga. Ahora tengo que asearme, regar el jardín y finalmente dedicaré el tiempo para progresar con mi testimonio. Espero hacerlo con ayuda del Espíritu Santo. Te deseo, querido padre Niceto, muy feliz día.

              - Querido padre Niceto,

Te deseo buenas noches desde Peñíscola. Te quiero.

              - Feliz domingo, querida del alma, con amor.

              - Feliz domingo, mi querido padre Niceto. Ahora mismo estamos en la parte antigua de Peñíscola donde está el castillo del controvertido Papa Luna. A las 11h participaremos en la Santa Misa en la Iglesia de Santa María. Espero que estés bien. Un cariñoso abrazo.

              -Que descanses con ese corazón que tienes lleno de amor. Mañana iré a que me hagan una analítica con vistas a la próxima consulta con el cardiólogo. Gracias te doy de todo corazón por las palabras tan amorosas que me dedicas en tu precioso librito. De la abundancia de tu corazón habla tu boca. Que Dios te inunde con su divino amor. Muchas gracias una vez más por tu amor para conmigo. Te quiero.

              - Mi más querido Guía espiritual, te doy gracias por estas preciosas palabras de buenas noches. Lamento no haber leído tu WhatsApp ayer antes de acostarme. Ayer releído mi testimonio otra vez y te doy gracias por esta maravillosa presentación del librito. Para mí, es un honor enorme por poder contar con tan célebre presentador. Te dedico, querido padre Niceto cariñosas palabras porque estoy muy agradecida por todo lo que has hecho y sigues haciendo por mí y estas palabras me las dicta mi corazón. Espero que los resultados de la analítica de hoy sean buenos.

Rezaré por ti a Dios nuestro Padre y te pido que hagas lo mismo por mí. Te quiero.

              - En cada flor hay mucho amor. Pero puedes elegir gratuitamente una cualquiera o llevártelas todas en el carrito de tu corazón.

              - Buenos días padre Niceto. Ayer cumplí 60 años de edad y pasé el día, entristecida. ¡Es una broma! Cumplir años es bonito y además se acerca uno a Dios. Gracias por las flores, estos besos de amor de Dios. Estoy procurando añadir algo al testimonio, pero parece que medio mundo está contra mí. Primero me ha llamado mi amiga del voluntariado, después mi marido me propone ir a la piscina (decline la invitación) y ahora tú, padre, me mandas WhatsApp. Bromeo. Absolutamente todo esto ha sido muy agradable, pero el testimonio no se quiere escribir solo. He leído, ayer por la noche, algunas páginas de tus "Vitaminas de Amor". No es para aburrirse. También eché una ojeada a tus libros con poemas. ¡No tengo palabras! Todo está genial: tus escritos en prosa y tus poemas. Me despido por ahora con un cariñoso abrazo.

              - Gracias por ese trozo de la tarta de tu corazón que fotográficamente me ofreces a distancia en el día feliz de tus 60 hermosos años de edad cumplidos. Que Dios te bendiga a ti y a todos tus seres queridos.

              - Barbara, termino de incorporar tu última entrega a mi archivo borrador. Dado que la Introducción no se numera en los libros con números árabes, a la próxima entrega que me hagas corresponde el 6. Por lo demás, encuentro tu narración a la altura de S. Agustín. Ya te diré por qué. Buenas tardes. Te quiero.

              - Cambiaré la numeración. Gracias. Hoy he dedicado algo de tiempo para profundizar en tú poesía (Versos de amor personal). Desde hace tiempo no suelo leer poesía, pero la tuya es diferente, tierna, sabia, con moraleja que engancha y llena de buenos sentimientos. Gracias también por tú amable dedicatoria escrita con una letra hermosa. Es un honor estar entre tus amigos. Buenas noches. Te quiero

              - Buenos días, corazón. Pensando en tu "cruz" te remito un video musical con las famosas palabras de santa Teresa sobre la ayuda divina para afrontar las penas de la vida. Con la ayuda de Dios no hay problema ni dolor que no desaparezca, y mi paisana Sta. Teresa lo tenía muy claro. Por lo demás, lo que tú estás escribiendo es muy bello y creo que grato a Dios nuestro Padre Celestial. Te quiero más que ayer y menos que mañana.

              - Buenos días mi querido guía espiritual. Nadie como tú sabe introducir tanta paz en mi corazón en este mundo. Tú acertada terapia del amor personal funciona. Tengo que aprender todavía mucho sobre él. Para esto tengo la Palabra de Dios y tus preciados poemas, tus libros. El poema teresiano es precioso, el canto y la música. Al escucharlo, por un momento he estado como en el cielo. Gracias. Te quiero, querido padre Niceto. Tu brillantez intelectual es indiscutible, pero ¿cómo te encuentras físicamente? Espero que estés bien.

              ¡Qué ignorante soy! Nada te turbe - Santa Teresa de Ávila. ¡Eureka!

              - Sí, ¡Barbara querida! Es el tesoro escondido del amor, que quien lo busca lo encuentra en la vida de Cristo y en la experiencia diaria de la vida. Enhorabuena, corazón, por haberlo encontrado tú también.

              - Buenas tardes, padre Niceto. Después de dedicar tiempo a pensar sobre el concepto de mi testimonio, he decidido no hacer análisis detallado de mis faltas. Prefiero no analizar los diez mandamientos punto por punto etc. Tampoco debo hablar de mi hija trans. No la he preguntado sobre su opinión y tampoco tengo su permiso, pero todo esto aparte. Me hace mucho daño esta "desnudez". No estoy preparada y me gustaría profundizar sobre mi personal examen de conciencia (capítulo 5) pero retirando el análisis detallado de los 10 Mandamientos. Prepararé una nueva versión y mañana te la mandaré. Espero, que estés de acuerdo conmigo. Es muy importante para mí.

              - Sí, estoy totalmente de acuerdo contigo. Tranquila. Piensa que, una vez terminado tu relato, lo revisaremos con lupa para que resulte objetivo y edificante sin entrar en detalles innecesarios, sobre todo cuando haya terceras personas por medio.

              - Me alegro, padre Niceto, que compartas mi opinión.

              - Buenos días, Bárbara. ¿Has descansado bien? No te inquietes por el proceso de tu vida interior. Te recuerdo de nuevo los consejos de santa Teresa, que yo tengo mucho en cuenta. Al final de la vida sólo Dios y su amor nos basta y durante la vida, sin Dios no somos ni podemos hacer nada realmente de provecho. Si mal no recuerdo, quedamos en que mañana domingo pasarías de nuevo por aquí. Pero no te turbes si no vienes. Todo pasa y sólo el amor permanece. Te quiero.

              - Como yo a ti, querido padre. Siempre encuentras una bonita foto con todavía más bonito mensaje, para transmitir tu cariño. He terminado con mi oración matutina, café con mi marido, gatos, peces, bici estática plus pseudo yoga. Ahora tengo que asearme, regar el jardín y finalmente dedicaré el tiempo para progresar con mi testimonio. Espero hacerlo con ayuda del Espíritu Santo. Te deseo, querido padre Niceto, muy feliz día.

              - Querido padre Niceto,

Te deseo buenas noches desde Peñíscola. Te quiero.

              - Feliz domingo, querida del alma, con amor.

              - Feliz domingo, mi querido padre Niceto. Ahora mismo estamos en la parte antigua de Peñíscola donde está el castillo del controvertido Papa Luna. A las 11h participaremos en la Santa Misa en la Iglesia de Santa María. Espero que estés bien. Un cariñoso abrazo.

              -Que descanses con ese corazón que tienes lleno de amor. Mañana iré a que me hagan una analítica con vistas a la próxima consulta con el cardiólogo. Gracias te doy de todo corazón por las palabras tan amorosas que me dedicas en tu precioso librito. De la abundancia de tu corazón habla tu boca. Que Dios te inunde con su divino amor. Muchas gracias una vez más por tu amor para conmigo. Te quiero.

              - Buenos días, cielo. Esta mañana me he acordado mucho de ti porque se me ocurrió pedir el sacramento de los enfermos. Tranquila y te cuento. Aunque no hacía mucho tiempo que lo recibí un día en que me encontraba bastante mal, del compañero que vive en la habitación frente a la mía a unos tres metros de distancia, esta mañana me vino la corazonada de pedir este favor a dos compañeros mientras desayunaban. Uno de ellos era el prior de la casa. El otro, cariñosamente y con ironía me preguntó: ¿Tan malito estás? Bueno, es que como disgustos no hace falta que os los pina, hoy se me ha antojado pediros este favor. El prior me miró cariñosamente y me preguntó por qué no lo aplazaba para mañana día uno de octubre, día de mi cumpleaños.

               En aquel momento me vino a la memoria tu decisión de hacerte, como regalo de tu cumpleaños, una histórica confesión. Y pensé: qué forma más acertada para prepararme yo también recibiendo este sacramento como regalo en el día de mi cumpleaños. El prior me preguntó entonces cariñosamente a qué hora me parecía bien y que él mismo me administraría el sacramento. A las 12h en punto pasé por su habitación y nos desplazamos a nuestra capilla privada situada a pocos metros, donde me administró el sacramento de los enfermos. Terminada la fraternal ceremonia convinimos allí mismo en invitar a nuestros enfermos de la casa a celebrar algún día todos juntos dicho sacramento tan saludable. Terminada la breve y consoladora ceremonia, me alegré mucho por haber tenido esta corazonada en vísperas de mi cumpleaños, así como tú te alegraste también de tu confesión como preparación adecuada para celebrar con gozo tu propio 60 aniversario.

              - Buenos días mi admirado y querido Niceto Blázquez O.P., no te he respondido antes porque he salido montando en bicicleta eléctrica para hacer una pequeña compra. Mañana por la tarde regresan Miguel y Daniel de su escapada al "Polo Norte" de España...

Ahora bien, sí me has asustado, pero solo un momento. Hay que estar preparado y este Sacramento es como dices muy saludable para el alma. Estás privilegiado por poder elegir el día y la hora para celebrarlo. Es un regalo bendito para tu Cumpleaños. Yo confío en que Dios misericordioso todavía tiene planes para ti en este mundo efímero. Mucha gente te necesita y entre ellos yo también. Te deseo una tarde tranquila y a lo mejor podrás salir un momento al jardín. Hace un tiempo precioso hoy. Te quiero.

              - Buenos días querido padre Niceto. Estaba yo repitiendo esos mismos pensamientos de Santa Teresa (nada te turbe, nada te espante) desde el viernes pasado. Otra coincidencia. Yo sé, y mi alma lo desea también, que Dios sea todo en mí. Gracias otra vez.

              - Buenas tardes querido padre Niceto. En primer lugar, quiero darte las gracias por tu amabilidad y hospitalidad. A este WhatsApp adjunto todas las fotos de nuestro encuentro de hoy. Elige tú, por favor, las que te gusten más. ¿Te gustaría que te enviara una copia por E-mail?  Te deseo una tranquila y feliz tarde. Te quiero mucho.

              - Gracias, corazón, por vuestra amorosa visita cargada de divino amor. Mi tesoro y regalo del cielo, mucho te quiero. Sí, pásame las fotos que te apetezca por mail.

              - Pasaré todas las que nos hizo mi marido Miguel y tú eliges las que te apetece tener. Mi tesoro del cielo eres tú padre Niceto. Espero que hayas descansado bien esta noche y que tengas hoy tan buena salud como ayer cuando te vi. Ayer no quise mencionar el tema relacionado con la salud de David porque era el día Feliz de tu Cumpleaños. ¿Te acuerdas? Un día me preguntaste si el problema de David tenía algo que ver con la trisomía XXY. Pues se confirmó hace pocos días el diagnóstico de hace 2 años. David tiene el síndrome de Klinefelter. Aunque mi corazón de madre esté sangrando, deposito toda la confianza en Dios. ¿A dónde voy sin Él? Te quiero mucho. Estás muy presente en mis pensamientos, que son por cierto saludables y llenan el corazón con ternura. Te deseo un día feliz.

              - Durante una larga conversación telefónica Bárbara me contó la historia clínica y humana de su hijo David.

              - Buenos días. Solamente enviarte mi primer beso del día. Y como es de corazón a corazón, sobran las mascarillas.

              - Y yo te mando el otro beso a tu corazón y te doy gracias por el tuyo.

              - Pero un beso tuyo es de mucho valor y hago cálculos sobre los besos que yo a cambio te tengo que devolver.

              - Estás presente en mi corazón permanentemente. Los besos los que quieras darme. De paso, ¿conoces al sacerdote claretiano P. Ángel Sanz de la Parroquia de Nuestra Señora aquí en Colmenar Viejo?

              - No. Pero yo impartí clases de filosofía, creo que dos años, en el centro que tenían los padres claretianos en Colmenar Viejo y no descarto que sea alguno de los que asistían a mis clases. Pues hoy hemos participado en la Sta. Misa a las 9h y él la celebraba. Quería ofrecerle 10 libros nuestros. Lo haré el próximo domingo. Hoy celebramos en casa el 71 Cumpleaños de Miguel. Es otro día feliz.

              Pasó el teléfono a Miguel, le felicité y colgué.

              - No te has despedido de mí.

              - Me despido yo entonces deseándote muy feliz día y espero tener noticias tuyas muy pronto.

              - Me arrepiento de este pecado ante Dios y suplico tu absolución y misericordia. Y no te olvides de indicarme la penitencia.

              - Estás hoy de un humor excepcional, lo que me alegra mucho. Yo no seré tan misericordiosa como tú, querido confesor, fuiste conmigo, y te pido una oración por mí durante una semana. He pedido demasiado y ahora yo me arrepiento.

              - No. No has pedido demasiado. Has pedido justo lo que es tuyo y te pertenece: mi corazón.

              - Gracias. Transmites el amor y el amor regresa a ti.

              Buenos días, cielo. ¿Conoces esta marca de miel? Una cucharadita diaria de miel de esta marca es ideal para la salud del cuerpo y del alma. Te la recomiendo. Yo ya sé dónde se puede conseguir gratis con servicio directo a domicilio.

              - Me alegro que te guste y que mejore tu salud. Ahora mismo estoy en la cola para entrar en la consulta del dermatólogo. Hay aquí una batalla entre Bárbara y Mabel. Nada te turbe...

              - Sí, tranquila. Nosotros cambiamos de personalidad, pero Dios no cambia la suya siempre amorosa. Ya he salido de la consulta y no he pecado demasiado. Gracias al poema de Sta. Teresa y tus pensamientos, mi querido guía espiritual. Ahora nos dirigimos a Madrid para que revisen mi ordenador. Después te mandaré este prometido diseño 3D de la vidriera. Beso y abrazo.

              - Bueno, pecar algo tampoco lleva la sangre al río. Con ciertos pecadillos se mata a veces el aburrimiento. Poco pecado no mata. Imagínate que los que nos amamos estuviéramos siempre abrazados besándonos. Eso no lo aguantaría ni el más santo de los santos. Bromas aparte, espero con impaciencia el diseño de la vidriera para recrearme admirando la genialidad artística de tu hijo. Besos para hoy y mañana Dios dirá.

              - Pues yo lo aguantaría mucho mejor que unos momentos de enfado o desilusión. Yo me observó con lupa. He sido "reincidente" durante casi toda mi vida. Desde el más mínimo pecado podría convertirme otra vez en "el hombre viejo"... y el peor pecado es el orgullo. Ya no lo soy así y eso es el MILAGRO. Ahora la vidriera de Daniel. ¿Qué opinas?

Lo que he pensado, querido padre Niceto. El diseño, por lo menos, te sorprendió para no decir asustó.

              - De momento me costó descifrar la paloma y después me pareció que la paloma estaba lanzando un misil. Pero no me asustó.

              - Sí. Le costó mucho conseguir el efecto de la luz. Yo no comprendo mucho del 3D design, pero el complicadísimo programa que usan tiene sus limitaciones. La paloma blanca se convirtió en una negra. Bueno, esto con el símbolo del Espíritu Santo poco tiene que ver.

              Buenos días. El bibliotecario me termina de pasar la ficha técnica de tu libro en la Biblioteca. Te quiero.

              - Me alegro mucho y me siento llena de satisfacción; no, no he fallado por ahora a Dios ni a ti. Gracias por todas estas noticias tan buenas. Mientras tanto el librito se está distribuyendo con cariño y amor. Te adjuntó dos fotos del 5 de octubre de la entrega a Miguel y a Daniel.

              - Bendito sea Dios, fuente del ser, de la vida y del amor. Os quiero con todo mi corazón.

              - Mañana tenemos una cita con nuestra asesora bancaria y la pienso obsequiar con 1 ejemplar de nuestro libro, porque sí es de nosotros dos. Espero tener más noticias tuyas hoy, pero si no es posible, te deseo muy feliz y bendito día.

              - Ahí tienes mi foto de acción de gracias por mis 84 años de edad cumplidos. Te la dedico con todo mi amor.

              - Mi más querido padre Niceto, el hombre de Dios; te doy gracias por esta foto solemne tuya. Es un honor para mí. Espero que el amor que yo te otorgo a ti sea digno de ti y del agrado del Señor.

               (La conversación telefónica subsiguiente fue larga acerca del amor personal proclamado por Cristo y la necesidad urgente de una “pandemia” de ese amor amorosamente contagioso para resolver los problemas más urgentes de este mundo).

 

              12. Mabel con su bici y su libro

                                                         Mirando al lago Santillana soñé,

                                                         Que estaba muy cerquita de ti,

                                                         Con tu bicicleta la más preferida,

                                                         Para correr juntos, soñar y reír.

                                                        

                                                         ¿Pero a dónde ir con seguridad,

                                                         Por los caminos de esta vida,

                                                         Sin gran riesgo de perdernos,

                                                         viajando sin rumbo a la deriva?

                                                        

                                                         La respuesta a tal incertidumbre,

                                                         Un jilguero desde lejos nos la dio:

                                                         Ama a Dios y a tus semejantes,

                                                         Como Cristo hizo y nos enseñó.

 

              - Buenas tardes mi querido confesor. Gracias y gracias y gracias. Sé que esta palabra se queda muy limitada, pero no encuentro otra mejor. La respuesta a esta incertidumbre mencionada se encuentra en los últimos versos de tu bello poema. Este amor es el único verdadero y permitido.

              Me ha llamado hoy el padre José San Román, superior de los Claretianos en Colmenar Viejo. Tengo permiso para depositar algunos ejemplares del librito en la entrada de la iglesia. Lo haré este domingo. Le gustó mucho tu presentación que calificó como muy hermosa. A mí, también me felicitó. Esto son buenas noticias para alegrarse. Estoy traduciendo al polaco tu Presentación del libro y admito que de gran ilusión caigo en la desesperación, pero no pienso tirar la toalla. Con ayuda del Espíritu Santo conseguiré mi meta. Hoy después de la Sta. Misa he dejado cinco ejemplares de nuestro libro en la entrada de la Iglesia (Claretianos). Parece bastante huérfano este librito. Después hemos hecho mi marido y yo otra excursión en bici. Íbamos como antes; mi bondadoso esposo primero, yo detrás y tú viajabas en mi corazón para que no te cansaras. Nos hemos acercado al río Manzanares que se encuentra en el Parque Regional de la Cuenca Alta de Manzanares. Ya se ve perfectamente la entrada del otoño. Adjuntó un corto video para que veas este bonito lugar y también para que puedas oír los sonidos del agua y el timido canto de los pajaros al final. Un cariñoso abrazo.

                 - Dios mío, cuánto amor y belleza. Ayer vino a cenar a casa el P. Felicísimo Martínez, dominico y compañero mio y uno de los teólogos más serios y prestiosos del momento. Al despedirse le entregué un ejemplar de tu libro como recuerdo de su visita. Lo aceptó públicamente con un gesto de sincera alegría y gratitud. Hoy termino de preparar un sobre con tres ejemplares para mi ilustre y maravillosa amiga María Asunción Milá Sagnier, de 102 años de edad, la cual, tan pronto le hablé de tu libro, me pidió tres ejemplares con verdadera ansiedad de leerlo y degustarlo y darlo a conocer. Por lo demás, después del paseo que me has dado llevándome en tu corazón sólo me queda pedir a Dios que haga llegar hasta el tuyo las aguas cristalinas de su amor.

                  -  Qué maravillosas noticias. Me alegro tanto de que hayas tenido un día tan interesante. Es un honor para mi que el libro vaya a parar a manos tan ilustres y por supuesto gracias a ti querido y admirado Niceto Blázquez OP. Te deseo una bendita y tranquila noche.

                  13. Predicación de Mabel

                  - Buenos días, Bárbara. Termino de enviar por Mail el texto de tu libro a un compañero mío ilustre, que vive en Macao. Fue compañero de estudios y ha pasado casi toda su vida en Filipinas como catedrático de la Universidad de santo Tomás de Manila. En estos momentos, jubilado, vive en Macao en la casa de estudiantes que tenemos allí. En otro momento te pasaré el texto que termina de enviarme donde relata su experiencia, confinado en un hotel por razón de la pandemia. Pero antes quiero que te lleguen antes mis besos para este fin de semana.

                 - Buenas noches querido padre Niceto. Parece que nuestro librito ya ha cruzado la frontera doblemente: físicamente con Polonia y hoy vía electrónica con China. Gracias por PDF. He empezado a leer el relato y me parece estupendamente escrito. Todos los predicadores sabéis comunicar muy bien y no solo el Evangelio. Mañana terminaré de leerlo entero. Que duermas bien. Te quiero.

                 - Buenos días y feliz domingo, Bárbara. Te remito el comentario que ha hecho el ilustre Padre Fausto Gómez Berlana desde Macao al leer tu libro. Ya ves cómo estás predicando y sembrando el evangelio con eficacia y realismo sin darte cuenta de ello. Besos mil

                 - Buenas tardes mi querido Guía. Me siento alabada y agradecida por el comentario de tu ilustre amigo Fausto Gómez Berlana. Sí, el libro está evangelizando gracias a ti y a tu motivación y gran apoyo que me ofreciste. Yo, además, doy prioridad a la fuerza divina que actúa en todo y en todos. Ayer, por la noche, terminé de leer el relato de F. Gómez OP sobre su experiencia de confinamiento por prevención a la mortal enfermedad Covid19. Admiro su capacidad de expresarse. El relato es interesante educador, lleno de sabios pensamientos y consejos. Una persona capaz, excepcional que supo sacar provecho de una triste obligación y poco grata experiencia y además causada por un virus mortal como es SARS-COV-2.

                 La novela, de cual habla, El castillo de diamante de J.M. de Prada, estoy deseosa a leerla tan pronto como me sea posible, después de terminar la traducción al polaco. Me gustaría consultar dos cositas contigo. Hoy no te quiero molestar, pero mañana te robaré cinco minutos si me permites. Te deseo muy buena tarde y me despido con un cariñoso abrazo

                 - Espero que estés bien. He acabado ahora mismo de traducir el punto 4 de nuestro libro que empecé ayer. He revivido todo otra vez, confesión y el trato que me diste. Gracias por todo. Te deseo un feliz día lleno de bendiciones.

                 - Buenos días, Bárbara. Me dispongo para celebrar la Eucaristía y te llevo en mi corazón.

                 - Mi querido "Puente" hacia Dios. Todavía no he expresado mi gratitud por la corregida versión de tu libro. Pues lo hago ahora y repito que me siento enormemente feliz, pero, aunque estoy tratando de encontrar alguna razón, no puedo entender este milagro que me hizo merecedora de tal distinción. Mostrando mi gratitud, deposito un profundo beso de caridad en tus manos y otro en un rinconcito de tu corazón, porque igual, el tuyo como el mío, están desbordados del Amor de Dios, nuestro Creador y Redentor. ¡GRACIAS!

                 Ayer hojeé tu libro prestando más atención al capítulo 12 que me dedicaste. El número 12, uno de mis números preferidos entre: 1, 3, 5 y 7. Tus comentarios teológicos, especialmente el de mi visión del rostro de Cristo, es muy conmovedor, y además me encuentro entre la santa Teresa y Manuel García Morente. Esto es lo que me ocurre gracias a ti, ¿un sueño maravilloso que yo estoy soñando despierta?

                 Todavía no tengo una visión holística de tu trabajo, porque es demasiado pronto, pero como mencioné en otro E-mail, leer tu biografía se ha convertido en una prioridad para mí. Gracias otra vez. Te quiero mucho.

                 P.S. Lee, te ruego, lo que he escrito, con tu corazón y no prestes ninguna atención a los errores gramaticales cometidos por mi.

              - Querido padre Niceto, te envío la traducción del libro Bárbara y Mabel al polaco, en un archivo PDF. Espero que te haga ilusión tenerlo y en caso contrario solo hace falta un click para eliminarlo de tu ordenador. Como ya te comenté antes, no sé si te acuerdas, añadí un texto De autora que es el siguiente:

“Esta edición del libro “Bárbara y Mabel. La metamorfosis del corazón” es una traducción del texto original editado anteriormente en español. Traduje esta publicación para mi querida amiga, Mirosława Cichorek, ya que no conoce el idioma español. Niceto Blázquez O.P., mi confesor e inspirador principal de la edición en español de este libro, fue más allá y sugirió que también se publicará en polaco.

Me gustaría mencionar que a pesar de mis mejores esfuerzos para asegurar que la traducción fuera lo más fiel posible al original, fue necesario introducir algunos cambios menores en el texto para preservar el significado del mensaje. Se introdujeron también algunas explicaciones adicionales en las notas al pie de algunas páginas. Igualmente, se ampliaron las descripciones de las fotos en el apéndice gráfico de la edición polaca.

Lo hice pensando en una posible edición de este libro en polaco, pero no soy muy optimista. También añadí, marcada con un asterisco, una explicación del amor en pie de una página de tu Presentación: * Amor (del griego Ágape, en latín Caritas, en español Caridad), es el amor verdadero que proviene de Dios. El que da y no espera nada a cambio. Está desprovisto de egoísmo y no debe confundirse con otras formas de amor: sexual, romántico, etc. Es el amor de Dios a las personas, pero también el amor de las personas a Dios, así como el amor al prójimo. Es la forma más perfecta de amor, de la que habla en la manera más conmovedora san Pablo en su Himno al amor. (1Cor 13: 1-13). Espero que te guste este PDF. Bárbara

              - Querido P. Niceto, te mando un saludo de buenos días desde Molina de Aragón. Ha sido nuestra primera parada en el camino a Peñíscola. Hace mucho frío, aprox. 3°C.

              - Hola, corazón. ¿Estás bien?

              - Sí, sin novedades. Que el amor de Dios nos acompañe siempre.

              - Me alegro de que estés bien y que sigas así. Aquí parece que las nubes se han comprimido y ha salido la cara sonriente del sol. Ojalá caliente un poco. Ya hemos llegado al destino y la primera entrega del librito ya está hecha. Juan es el mánager del FLORIDA II y las vistas del apartamento 62 son inmejorables.

              - Mirando al mar soñé que estaba junto a ti mientras las gaviotas llegaban con canciones de amor para ayudarte a felizmente dormir. Buenas noches, Bárbara.

              - Y estabas en mi corazón. Buenas noches. Qué Dios te bendiga querido P. Niceto.

              - En tu corazón me siento muy feliz.

              - Buenos días mi querido P. Niceto. Has hecho un largo paseo conmigo por la playa esta mañana. El mar, como siempre para mí, tiene una hermosura indescriptible

y me acerca a nuestro destino final al lado del Señor. Te adjuntó un cortito video. Advierto que el bramido del mar no es nada romántico. Te quiero

              - Buenos días, amor. Te imagino como una encantadora islita en el mar, rodeada de amor divino por todas partes. Gracias por llevarme en tu hermoso corazón. Te quiero.

              - Gracias. Con una flor que me regales basta.

              - Buenas tardes querido P. Niceto. Espero que estés bien y feliz. Quiero que sepas que hoy han pasado exactamente 3 meses de la memorable y tan significativa para mi confesión...También te presento Susi, que es la encargada de las habitaciones y muy simpática, pero como se dice: creyente no practicante. Ayer le regalé a ella un ejemplar del libro y hoy antes de la santa Misa al párroco le he entregado 1 libro y 5 para sus fieles. Te quiero mucho.

              - Ya ves cómo estás predicando el Evangelio sin darte cuenta. Eres una gran predicadora como los apóstoles y santo Domingo de Guzmán, fundador de los Dominicos. De paso, déjame decirte que estás preciosa en las fotos.

              - Tus palabras son como néctar para el alma, pero yo soy consciente de que todo lo que hago y tengo es gracias a Su don y Su misericordia y también gracias a ti, mi querido guía espiritual. Yo por mí misma no sería capaz de predicar la Palabra y en ningún momento debo ser comparada, yo con los apóstoles y santo Domingo de Guzmán. Yo no soy digna de "desatar a las correas de sus sandalias". Amen... y besos para ti.

              Con el paso del tiempo los mensajes escritos con mi interlocutora fueron disminuyendo y aumentaron las conversaciones telefónicas, las cuales se hicieron cada vez más frecuentes y prolongadas. En ellas tratamos de muchas cuestiones teológicas personales, filosóficas y de actualidad teniendo en cuenta que Bárbara Hanych es una mujer científica apasionada por las cuestiones esenciales del hombre y de la sociedad, y coherente con su experiencia mística que ya conocemos.

              En cualquier caso, siempre terminamos nuestras conversaciones estando totalmente de acuerdo en que la caridad suple y compensa todas nuestras limitaciones humanas en la inteligencia y comprensión de los misterios de la vida. Sus regalos para mí con motivo de la Navidad del 2021 fueron espléndidos, sorprendentes y amorosos, como se deduce de estos testimonios escritos, que dieron lugar a una larga conversación teológica posterior antes de despedirse para asistir a la Misa de la Vigilia de Navidad, asegurándome que me tendría dentro de su corazón durante la solemne celebración en una iglesia no lejana de su casa.

              Uno de los regalos que me ofreció el domingo anterior después de la misa de 10 en nuestra iglesia del convento de san Pedro Mártir en Madrid, fue un ejemplar de lujo de la Biblia de Jerusalén con la correspondiente dedicación de su puño y letra, que destiné inmediatamente al archivo de nuestra hermosa biblioteca conventual restaurada. Muy preocupada ella siempre por mi salud, no se privó con ocasión de la Navidad de buscar remedios reconfortantes para potenciar mis fuerzas, poniendo a prueba su profesionalidad científica y deseos de hacer obras de caridad al prójimo como Cristo nos enseñó. Ella sigue mis escritos con atención y me plantea cuestiones esenciales sobre los problemas de la vida y la situación actual creada por la ideología de género, en cuyas redes no han caido todavía sus hijos, los cuales podrían ser fácilmente carne de cañon de esta pandemia ideológica que padecemos. Por lo demás, es muy amorosamente sensible a las miserias humanas y a la misericordia divina, de la que pretende vivir todos los días de su vida y que yo deseo que sean muchos.

              Pero hablando de Bárbara Hanych, me vienen a la memoria infinidad de nombres de personas amigas entrañables para las que sólo tengo palabras de agradecimiento y amor y doy gracias a Dios por habérmelas puesto en el camino de mi larga y azarosa vida. En nombre de todas esas personas maravillosas que contribuyeron a mi felicidad en este mundo, sólo recordaré aquí, por respeto a su edad de 102 años gloriosamente cumplidos, a María Asunción Milá Sagnier, la cual, además de haber asistido a la muerte de dos hijos, sigue atenta a los problemas más serios de la Iglesia y del mundo entero. Sin olvidar a la Profesora María del Carmen Martínez Sola, con la cual Bárbara Hanych comparte vivencias de alto voltaje humano.

             

             

 

              14. Feliz Navidad 2021 y nacimiento editorial de Amanecer y Studium

             

              Mis palabras de felicitación navideña el P. Prior y comunidad de san Pedro Mártir de Madrid, en calidad de subprior de la misma, fueron las siguientes:

              Devastada Jerusalén, el salmista pide a Dios que la restaure con estas suplicantes palabras: “Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve” (Ps.79).

              Ese rostro visible y brillante de Dios es mesiánicamente hablando Jesucristo, el cual irrumpió en la historia humana como único e irrepetible salvador de la entera Jerusalén; o lo que es igual, de la entera humanidad y no sólo del pueblo judío.

              Así las cosas, nosotros los aquí presentes, sin olvidar a los ausentes que fueron llamados ya a la casa del Padre, tenemos la suerte de celebrar una vez más el fausto acontecimiento de la Navidad o nacimiento de Cristo.

              Según los protocolos de nuestra convivencia fraterna, me corresponde a mí transmitir hoy al P. Prior nuestros sentimientos de gratitud, alegría y caridad, motivados por la Navidad o nacimiento histórico y redentor de Cristo.

              Y es que, así como Cristo es el rostro visible de Dios invisible, el P. Prior es de modo análogo, servatis servandis, el rostro visible de esta comunidad visible, y que preside haciendo un servicio generoso de caridad sin sueldo. Por este motivo, Feliz Navidad 2021 y Año Nuevo 2022, querido P. Prior, y que el rostro visible de Dios, como suplicaba el salmista, brille sobre nosotros y nos salve a todos con su amor.

              En el contexto navideño del 2021 aparecieron el Nº 23 de la revista Amanecer con 26 firmas relevantes sobre el tema de la predicación como profesión específica de la Orden de Predicadores, así como el fascículo 3 de Studium (2021), dedicado monográficamente a Santo Domingo de Guzmán, con ocasión de la celebración de los 800 años de su santa y ejemplar muerte. Yo tuve el honor de colaborar en este número de Studium con una crónica histórica titulada Muerte y testamento de Santo Domingo de Guzmán en tierra de cumanos.

              En otro orden de cosas, la pandemia del 2020 no solo no había desaparecido a finales del 2021, sino que seguía haciendo estragos a pesar de la proliferación de vacunas que habían aparecido contra ella. Tampoco en el terreno político e ideológico cabía esperar mucho del año entrante. La ideología de género se había enseñoreado ya del pensamiento universal de una forma alarmante y esta situación me llevó a escribir un extenso artículo para la revista Studium con el título Ideología de género y perversión de la inteligencia.

              Sobre mi estado de salud con los 84 años de edad cumplidos y mis contínuas crisis y recaidas, cabe señalar lo siguiente. Después de haber superado de forma sorprendente el ataque del Covid-19, volvía a mis andanzar cardíacas de siempre sin secuelas específicas de la pandemia. Pero mi equipo médico consideró necesario modificar mi tratamiento cardiológico habitual, cosa que dio buen resultado, si bien, con el paso del tiempo, mi estado de salud se resentía cada vez más. A pesar de todo, todavía a finales del 2021 era capaz de concelebrar la Eucaristía con relativa frecuencia con los frailes sacerdotes de mi comunidad de S. Pedro Mártir. Igualmente bajaba a la portería del convento a confesar a los penitentes que acudían para recibir el consuelo del sacramento del perdón cuando el portero de turno me lo pedía. En este contexto tuve la oportunidad de consolar a cuantos llegaban con sus penas y dolores buscando la ayuda de Dios. Como ejemplo práctico de esta reducida actividad pastoral, puede servir el encuentro con Bárbara Hanych Sulma y su libro, que han pilotado este capítulo.

                                                                                                                 NICETO BLÁZQUEZ, O.P.

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