jueves, 17 de marzo de 2022

MI VIDA RESUMIDA XI

 

CAPÍTULO XI

 

ENERO/ FEBRERO/MARZO/ABRIL 2021

        

                 1. La nevada Filomena en Madrid

 

             La primera semana de enero de 2021 Madrid quedó paralizada de forma alarmante por una nevada muy copiosa. Por una parte, era de admirar el espectáculo de la naturaleza sepultando la ciudad con una gruesa manta de nieve. Por otra, el confinamiento por causa de la pandemia se vino a complicar más de lo que ya estaba, imaginando que podía pasar lo peor. La pandemia y la nevada se confabularon contra justos y pecadores, como si Dios quisiera darnos una lección castigadora por nuestros pecados, la otra pandemia de nunca acabar. Pero Dios no nos castiga, sino que nos ofrece oportunidades para reflexionar sobre lo que es esencial en la vida en lugar de estar distraídos con frivolidades y cosas innecesarias para vivir bien en este mundo mientras caminamos hacia la eternidad.

Rabbí, ¿Quién pecó: ¿Éste o sus padres, para que naciera ciego? Y Jesús contesto: “Ni pecó éste ni sus padres, sino para que se manifiesten en él las obras de Dios” (Jn 9,1-3). 

             Por lo que a mí se refiere, coincidió que el día 12 de enero tenía que hacer acto de presencia en el Centro de Salud, pero, debido a la nevada, la visita médica fue pospuesta al día 14. Pude hacerlo con la ayuda de un taxi, ya que no podíamos hacer uso de los coches de casa a causa de la nevada, pero las dificultades seguían siendo muy grandes para hacer desplazamientos en la ciudad. Para volver a casa lo encontré más difícil todavía y no faltaron momentos de ansiedad y fundada preocupación sobre cómo volver sano y salvo.  Por lo demás, la nevada no solo tuvo un precio de ansiedad y temor, sino también en daños materiales en la finca del convento, que había que reparar con urgencia haciendo un gasto respetable de dinero. Fueron días muy duros en Madrid por la coincidencia del confinamiento por causa del Covi-19 y la imposibilidad de movimientos de todo tipo para prestar el auxilio médico y asistencial exigido por la pandemia.

 

                 2. Nuevo resumen de mis Memorias

        

                 En el año 2013, cuando mi estado de salud era nada envidiable, conseguí hacer un resumen de mi vida que fue publicado con el título Recuerdos y pensamientos. Autobiografía. Yo pensé que no tendría oportunidad de seguir enriqueciendo mis recuerdos con nuevas experiencias. A la altura del año 2021, dos personas relevantes me sugirieron que hiciera un resumen de los seis tomos publicados, pensando en los potenciales lectores, los cuales se sentirían aliviados leyendo dicho resumen. Quienes me hicieron esta sugerencia tuvieron la gentileza de indicarme algunas pautas concretas para que el resumen contribuyera a mantener el interés de los lectores. Yo mismo estaba convencido de la utilidad práctica del resumen, pero tuve mis reservas sobre los criterios que me indicaban para realizarlo. De haber seguido sus sabios consejos, tendría que haber iniciado una nueva redacción intencionada, con lo cual tenía que sacrificar la espontaneidad y objetividad de los hechos por mi parte. Tendría que renunciar a la originalidad mía como autor responsable para ajustarme a los intereses de unos lectores concretos. Pero yo pienso que lo interesante de unas Memorias no es escribirlas para satisfacer deseos ajenos particularizados con intención ejemplarizante, sino para expresar las experiencias propias de la vida de una forma objetiva y desinteresada. Hay memorias escritas que fueron escritas por personas distintas del autor. En otros casos las ha escrito el autor, pero con una intencionalidad ejemplarizante para el lector. Em mi caso, mis Memorias las he escrito yo sin ayuda de nadie, para decir sinceramente cómo me fue por la vida desde mí mismo, y no cómo me han visto otras personas. No, yo no he escrito mis Memorias para exhibirme como modelo de bien ni de mal, sino como expresión de una forma de enfocar la vida y de vivirla de la forma más razonable posible dentro de mis limitaciones humanas. Con este criterio he realizado el nuevo resumen de dichas memorias que ahora pongo a disposición del lector.

 

             3. Informatización de la biblioteca en marcha

        

             Por fin, se pudo formalizar legalmente el contrato de bibliotecario con D. Karlo Tirado, el cual se reincorporó al trabajo con todas las de la ley a despecho del Covid-19, que no le había afectado afortunadamente y adoptamos el programa SophiA Bibliotecas – Educaria. Con el producto del programa, la empresa ofrecía 4 horas de clase gratis sobre el manejo técnico del mismo para el bibliotecario, en horas laborales on line. Con lo cual se reanudó la nueva etapa de la biblioteca domiciliada en Internet para todos los efectos. Eran muchos miles de fichas de catalogación las que estaban pendientes de realizarse, pero ese trabajo quedó muy aliviado con la ayuda de la computadora equipada con el programa SofiaA Bibliotecas.  Como logotipo de la biblioteca elegimos el escudo de la Orden de Predicadores presidido por el lema VERITAS. Afortunadamente, habíamos llegado a tiempo con la restauración de la biblioteca recolocando los libros en la nueva estructura modernizada, de suerte que cuando llegó la pandemia teníamos todos los libros recolocados. El miedo a que la biblioteca hubiera quedado abandonada en los sótanos del convento y la cripta de la iglesia conventual, había sido conjurado por el momento.

                 Por otra parte, la crisis de la pandemia no afectó al presupuesto económico de la biblioteca, y se aprestaba para salir al público con los signos de identidad exclusivos de la Orden de Predicadores, olvidando los condicionamientos anteriores con los Institutos Pontificios de Filosofía y Teología, agregados a la Universidad de santo Tomás de Manila, desaparecidos. En el sello de la biblioteca, por tanto, aparece como biblioteca del Estudio General de los PP. Dominicos en Madrid sin otras connotaciones. La biblioteca pasó así a ser un estamento más del convento bajo la tutela del Prior conventual y del administrador y síndico de la casa. No obstante, todas las gestiones de pago eran realizadas directamente por el Administrador Vicarial de la Provincia del Rosario, O.P, en nombre de toda la Provincia, que en realidad es la propietaria real de la biblioteca restaurada.

 

             4. De muertos y hospitalizados

        

             A mediados de febrero de 2021 la pandemia cumplía un año de su nacimiento, y los estragos de tan mortífera criatura invisible y traidora no cesaban. La aparición de una vacuna tampoco prometía gran cosa e incluso la forma de producirla científicamente dejaba sospechas en la trastera. En este contexto quiero hacer mención de un hijo de mi entrañable amiga María Asunción Milá, la cual con 1001 años de edad había superado satisfactoriamente la crisis, pero tuvo que soportar la muerte por Covid-19 de uno de sus hijos, al tiempo que otros miembros de la familia estaban siendo atrapados por el invisible enemigo. Cuando me informó de la muerte de su hijo, me dijo que era mucho sufrimiento para una madre asistir a la muerte de hijo. Esta circunstancia fue motivo para recordarme una vez más la necesidad, según ella, de que se revise la teología tradicional que parece enseñar que Dios nos castiga deliberadamente con el sufrimiento, y que como tal hay que aceptarlo. Pero no era el momento de entrar en explicaciones de esa naturaleza con su hijo apenas enterrado. Por lo que se refiere a la rectificación del número 2267 del Catecismo sobre la pena de muerte, esta vez la encontré más satisfecha que otras veces hablando sobre el mismo tema. Yo esperaba que en esta ocasión se olvidara de ese tema, pero no lo hizo. Anteriormente estaba obsesionada en ver una edición nueva del Catecismo con esa corrección incluida.

              No entendía que actualmente la rectificación se había hecho pública desde el primer momento a través de los medios de comunicación modernos de alcance mundial. Por otra parte, ella insistía en que el Papa tendría que hacer una declaración solemne de mea culpa, en nombre de toda la Iglesia, por no haber corregido antes esa mancha del Catecismo. Pensaba ingenuamente que todos los que promocionan la pena de muerte cambiarían de opinión ante un gesto del Papa de esta naturaleza. Pero quedó muy impresionada cuando la expliqué que eso podría reforzar más aún las posiciones en favor de la pena en muchos países, y que incluso dentro de la Iglesia había quienes acusaban al Papa de haber protagonizado la rectificación del número 2267 del Catecismo. En esta ocasión, sin embargo, se mostró muy satisfecha por lo que se había conseguido sin exigir temerariamente peras al olmo. Me dijo que dudó si informarme o no de la muerte de su hijo, pero que no pudo resistir y decidió informarme puntualmente de la muerte de su hijo y del estado del resto de la familia. La despedida fue muy entrañable. Cuando la llamo por teléfono se pone muy contenta, me llama hijo y me pide que intercambiemos nuestras oraciones ante Dios nuestro Padre. Por lo demás, mi tía DioDiosdada falleció en Madrid a los 102 años de edad. Fue un encanto de mujer. Pocos días antes de ser hospitalizada y fallecer, se despidió de mi por teléfono con estas palabras: “Muchos besos, hijo”.

             En aquellos mismos días recibimos la noticia alarmante del ingreso hospitalario del P. Kleyver José García Botero, O.P., Vicario Provincial en Venezuela, por causa del Covid-19. Con este motivo, nos llegaron unos consejos pastorales para tiempo de pandemia en estos términos:

             El P. Antonio Díaz Paniagua, envió este mensaje con ocasión del ingreso del P. Cleyver en el hospital atacado por el Covid-19: “Saludos P. kleyver y demás hermanos:

             Creo conveniente compartir con todos ustedes algo que el Doctor Neumólogo nos indicó a Fray Goyo y a mí en su consultorio hace dos días. Nos habló seriamente en estos términos: Creo que me preguntó dónde creía yo que había agarrado el virus. Le dije: no puedo asegurarlo, pero que creo que en alguna celebración de la Eucaristía. ¡Exactamente padre! Hay un momento sumamente grave en la eucaristía, y es cuando usted queda, no a medio metro, sino a medio brazo de la persona en el momento de la comunión. Hay personas, sobre todo mayores, que se enredan al quitarse la mascarilla. En ese trajín usted esperando para decir: Cuerpo de Cristo. No, No, y no. Ustedes ya han mostrado la Hostia a toda la asamblea diciendo: Este es el cuerpo de…  Por favor, no se les ocurra repetir lo mismo al dar la comunión. No pueden abrir la boca, le entregan la comunión en silencio y que se dé la vuelta y se tome la Hostia. No estar…, que si se la toma, que si no. NO.

             Prosiguió: otro Doctor y yo somos los encargados de la planta de Covid que tenemos en la Clínica. Hemos atendido a más de 180 personas con Covid. Allí solo entra el enfermo, como usted sabe, y aquí nos tiene con todo el riesgo que corremos a diario. Se nos han muerto alguno, como el Padre Orellano hace unos días. Miren: eso del alcohol, manos, zapatos, etc., está bien, pero la vía de contagio es, primordialmente, por los aerosoles, o sea, por la palabra. Por favor, repetía, no hablen, no digan nada cuando entregan la comunión.

             Otra cosa: Para ustedes no basta con la mascarilla de seguridad, Deben utilizar obligatoriamente la mascarilla transparente. Así se lo digo una y otra vez a mi hermano el sacerdote. Y si alguno le molesta, por favor, que por lo menos nadie baje del altar a dar la comunión sin esta otra mascarilla. Protege, un freno más para el virus y guarda los ojos.

             Para terminar: Ustedes han subido aquí en ascensor. Pues bien: siempre que tengan que utilizar un ascensor, por favor, boca cerrada, nada de hablar, aunque vengan acompañados, pues es un lugar cerrado que vuelan los aerosoles, y hay gente que hasta sube hablando por el móvil. No hablen, hasta salir del ascensor si es necesario. Gracias hermanos. Cuídense. Un abrazo”.

         En este contexto de enfermos y fallecidos me resultó reconfortante otra noticia acerca de una joven mujer, médica de profesión, que había decidido ingresar en la Orden de las carmelitas en el monasterio de Alcalá de Henares.

 

             5. Pastoral académica

        

             “Hola querido padre, mucho gusto. Mi nombre es Justo Sebastián Espinoza González, seminarista de la diócesis de León en Nicaragua. Hace algún tiempo le escribí comentándole mi deseo de hacer mi investigación documental de filosofía sobre su obra “La nueva ética en los medios de comunicación”. también le comenté que se me estaba haciendo difícil conseguir la obra aquí en Nicaragua; pero, gracias a Dios, ya tengo la obra en mis manos y estoy iniciando a estructurar mi trabajo.

             El tema está enfocado en el primer capítulo de su obra: El imperativo ético de la información en los medios de comunicación nicaragüenses. Si usted me pudiera ayudar al respecto, sería genial, muchas gracias por tomarse su tiempo para leer mi mensaje. Dios le bendiga con salud y felicidad, un abrazo fraterno en el Señor.

         YO: Hola, querido Justo. Dado que piensas fijar la atención en el capítulo I de mi libro La nueva ética en los medios de comunicación con un enfoque prevalentemente filosófico, te recomiendo que añadas como gran novedad a lo que yo digo allí, que no ha perdido actualidad, una descripción del concepto de POSVERDAD, divulgado por primera vez en el Diccionario de Oxford en el 2016. Ya no es la VERDAD la piedra angular de cualquier tipo de información, sino la MENTIRA institucionalizada. Luego sería interesante que describieras las diversas formas en que se aplica en los medios de información nicaragüenses este travestismo corruptor de valores, para terminar con una valoración crítica del mismo por tu parte, para lo cual te pueden servir mucho, desde el punto de vista filosófico, los capítulos X, XI y XII. Y por supuesto, tu propia experiencia sobre el valor de la verdad y maldad de la mentira en todos los ámbitos de la vida. Yo, con 83 años de edad y una salud bastante quebrantada, poco y mal puedo ya hacer. Pero tú tienes una vida por delante y puedes hacer muchas cosas buenas. Ánimo, pues, y no te desanimes. Cuando hagas oración, te ruego que te acuerdes de mí.

Muchas gracias.

         - Muchas gracias padre, estaré trabajando con los puntos que gentilmente me orientó. Estaré siempre atento a sus recomendaciones. Dios le bendiga, también me encomiendo a sus oraciones.

         Por su parte, Carlos Daniel Pimienta, me tenía algo preocupado por lo siguiente. En noviembre del 2020 me había enviado el siguiente mensaje por messenger: “Muy respetado y admirado Sr. Niceto Blázquez, reciba un cordial saludo. Mi nombre, como aparece en mi cuenta de Facebook, es Carlos Daniel Pimienta. Soy estudiante de filosofía de la Universidad de Cartagena, Colombia. Me encuentro actualmente realizando mi tesis de pregrado titulada: “El concepto de verdad en la Ciudad de Dios de Agustín de Hipona”, y una de las bibliografías secundarias primordiales, que además ya he leído, es su libro “Filosofía de san Agustín”, que me ha ayudado formidablemente. Sin embargo, la Biblioteca del Banco de la República únicamente cuenta con un único ejemplar, y actualmente no está disponible. Por tal motivo, me he atrevido a escribirle por este medio pidiéndole con el mayor de los respetos, si usted pudiera concederme una versión digital de la obra. Con la seguridad de utilizarla únicamente para fines académicos. Muchas gracias de verdad por su contribución a la filosofía y la teología”.

         - Hola, Carlos. Perdona mi retraso en contestar a tus amables y generosas palabras. Te felicito por haber escogido el tema de la verdad, y en san Agustín, en esta época en que vivimos de pandemia o coronavirus de la mentira institucionalizada, llamada posverdad. Buscaré lo que me pides y te lo envío por correo electrónico. Mi correo es: Niceto.blázquez@gmail.com. Un abrazo y hasta pronto. Niceto.

         A mediados de enero del 2021 me contestó: “Estimado y admirado profesor Niceto Blázquez, soy Carlos Daniel Pimienta, el joven que anteriormente le había escrito por Facebook solicitando como favor académico su obra “La Filosofía de san Agustín” en formato digital. He tardado en responder a su respuesta y amplia generosidad, debido a que estuve enfermo. En consonancia con lo que usted llama mentira institucionalizada, fui al médico con síntomas generales y supusieron sin ningún tipo de revisión ni detenimiento que tenía coronavirus. Sin embargo, después de tres días empeoré y fui de emergencia. Al llegar al hospital nos insistían en que tenía coronavirus, y otro médico decía que padecía dengue. En efecto, luego de realizarme exámenes, di positivo para dengue y negativo para coronavirus. Así como yo, muchas personas padecen enfermedades diferentes, pero debido al paradigma de la enfermedad en boga, se quedan sin el debido tratamiento. Y qué decir del desempleo, la pobreza y la informalidad que las medidas administrativas han traído acá en Colombia y en mi ciudad Cartagena de Indias, o de las cadenas y las prohibiciones a las reuniones y cultos religiosos. En fin, un caos a partir de paradigmas científicos que se mezclan con los sociales.

         Gracias a la divina Providencia, que nunca me falta, estoy bien, con muchas ganas de leer su obra, de la cual estoy muy agradecido de haberme podido acercar a ella antes.  Le deseo mucha fuerza, diligencia y paz. Con sumo respeto y admiración”.

         - Carlos, espero que, a pesar de todo lo que me cuentas, te encuentras ya bien. Un abrazo inmenso.

         - “Estimado Niceto. Reciba un muy cordial saludo. He terminado mi tesis de grado sobre el concepto de verdad en Agustín y me gustaría que usted la leyera y me diera sus consideraciones acerca de ella. Yo lo agradecería muchísimo.

         -Sí, lo leeré con mucho gusto, si la salud me lo permite. Espero que sí. Le envié mi correo      electrónico y al tiro me envió el texto de su disertación por este medio, que yo siempre prefiero.

         - Claro que sí, profe. Ya se lo envío a su a su correo electrónico.

         Y, efectivamente, llegó el archivo con presteza.  

         Leído el texto de su exposición acerca de la verdad en la Ciudad de Dios de san Agustín, le respondí con las siguientes palabras:

         Hola Carlos. He leído de un tirón y sumo placer tu trabajo y te felicito por tener madera de filósofo serio y demostrarlo con tu estudio exegético sobre el concepto de S. Agustín de la verdad, algo tan esencial para la vida y tan poco valorado, si no despreciado, en esta época de la posverdad que nos toca vivir, nos guste o no nos guste. Sólo se me ocurre una pequeña observación. Te has olvidado mencionar en la bibliografía secundaria el libro mío. Quizá sea bueno que lo añadas, dado que está publicado en la editorial BAC y alguien te lo pudiera echar en falta. La mención podría ser esta: Niceto Blázquez, Filosofía de san Agustín, Estudios y ensayos BAC, t. 139. Madrid 2012. También pienso que una referencia al capítulo III, 2, pp. 70-75, Filosofía y religión, podría reforzar la conclusión final a la que llegas, destacando la equivalencia agustiniana de filosofía-sabiduría y filosofía en sentido estricto, no como ordenación de conceptos racionales al estilo griego, sino como identificación con algo supremo y personal como es el Dios de la Biblia, manifestado en su rostro visible, que es Cristo. Muchas gracias por acordarte de mí y ten mucho ánimo, porque podrás hacer muchas cosas buenas y bellas en la vida con el estudio de la filosofía o amor a la suprema sabiduría, que no es otra que el Dios-Amor, principio y fin del ser y de la vida. Un abrazo inmenso desde esta parte del Atlántico.

         - Pasado algún tiempo de silencio preocupante, Carlos Daniel Pimienta reapareció con este mensaje:

         “Querido y apreciado Niceto Blázquez, cordial saludo. De antemano lamento no haber podido responder; he tenido dificultades económicas y familiares que me han impedido tener un poco de tiempo para mis asuntos académicos. Agradezco profundamente que usted, a quien admiro mucho, haya leído mi tesis de pregrado. Sus consideraciones me alientan a seguir perseverando en este difícil mundo de la academia. Casi siempre dudo de mis capacidades, pero amo la filosofía como más nada en el mundo, aparte de mi Señor, por supuesto. En cuanto a la observación de la filosofía como sabiduría, es un punto en el que también concuerdo, debió tener más desarrollo en mi trabajo, ya que allí mora la conexión conceptual y metafísica de la sabiduría como conocimiento de Dios y como Dios. Está delante de mí como algo esencial para mejorar y mi próxima investigación sobre Agustín. Y muchísimas gracias por la referencia a su obra; de tanto que la leí temía hacer un plagio, es algo jocoso; así que editaré el documento para añadir la cita de su texto. Le envío mi admiración y abrazo. Dios lo guarde siempre. Atte: Carlos Daniel Pimienta”.

         Mi respuesta a vuelta de correo fue la siguiente. Hola, Carlos. Lamento realmente esas dificultades que mencionas, pero me alegra mucho oírte de nuevo. En esta vida tan breve surgen coronavirus de muchas clases cuando menos lo esperamos, y es entonces cuando hemos de poner a prueba nuestra experiencia y sabiduría con la mirada puesta en Dios. San Agustín fue un buen ejemplo práctico de esta experiencia. Nuestro corazón no estará tranquilo y satisfecho hasta que nuestra inteligencia y nuestro amor personal descansen en Dios. Esa es la verdadera sabiduría agustiniana y de ahí también el dicho popular de que "quien se salva sabe y el que no se salva no sabe nada", aunque creyera haberlo sabido y tenido todo. Ánimo pues, Carlos. Te mando un abrazo inmenso desde esta parte del Atlántico.

 

         6. P. Virgilio Díez, O.P

        

         “Querido hermano Niceto: Enhorabuena por el artículo: "Perdón cristiano y venganza legal". Su lectura me ha ayudado a reflexionar sobre este tema y a sacar conclusiones para la vida. Gracias, hermano. Un saludo cordial. Virgilio”.

         Hola, Virgilio. Tú siempre tan generoso y magnánimo. Es para mí un grande honor el que hayas dedicado un espacio de tu precioso tiempo para leer el artículo. Te confieso que me gustaría abordar muchos temas fuertes como este, necesitados de clarificaciones objetivas a cara descubierta. Lo que ocurre es que las fuerzas físicas ya no me acompañan. Pero no me quejo de nada. Al contrario, me siento muy agradecido a cuantos habéis contribuido de muchas formas a que yo pudiera llevar una vida en la Orden de Predicadores a la medida de mis grandes ilusiones cumplidas. Me haces recordar, por ejemplo, aquel año en que empecé a debutar como profesor en San Pedro Mártir contigo y tu curso académico. Yo era un inexperto en todo sin más preparación que mi ignorancia y buena intención. ¡Qué comprensivos fuisteis conmigo! ¡No lo puedo olvidar! Gracias de corazón. Dios te lo pagará y os lo pagará como habéis merecido. Muchas gracias de nuevo por tus generosas palabras y un abrazo inmenso y fraterno.

         El P. Virgilio Díez fue uno de los primeros alumnos con los que yo estrené como profesor y su recuerdo es perdurable. Se especializó en psicología y pasó casi toda su vida enseñando en el colegio de Arcas y eventualmente haciendo los servicios de Prior y responsable principal de aquel ilustre colegio, al que yo llegué el año de su inauguración, curso académico 1954-1955. De allí partí para el noviciado en Ocaña, como queda explicado en el tomo I de mis Memorias. Más de una vez he recibido palabras del elogio por artículos o libros de pastoral intelectual publicados a lo largo de mi vida sobre temas importantes. En esta misma onda se encuentran las dos peticiones de ayuda antes mencionadas desde el otro lado del Atlántico.    

 

         7. Las conversaciones telefónicas de consolación

 

         Llegados al mes de marzo del 2021, se cumple un año de pandemia universal por causa del Covid/19 y las noticias de nuevas víctimas y fallecidos por los contagios no cesan. Así las cosas, las conversaciones telefónicas, aprovechando las modernas tecnologías de la comunicación se multiplican y prolongan cada día. Traigo esta cuestión a colación, no para hacer una crónica de mis conversaciones pastorales en este campo, a pesar de mi edad y mis achaques de salud, sino para recordar la alta dosis de sufrimiento humano que suele acompañar al final de la vida de las personas, de todas las edades y condiciones sociales.

         En repetidas ocasiones he aludido a la importancia de escuchar con respeto y caridad a las personas que alivian sus penas existenciales hablando de ellas con otras personas. Dadas mis limitaciones personales de salud por la edad y falta de salud, muchas veces suplico a Dios que me dé fuerzas para escuchar a las personas que sufren y desean hablar conmigo para aliviar su sufrimiento. Hablando de pastoral cristiana y sacerdotal, a medida que me voy acercando al final de mi vida, me voy convenciendo más de la necesidad de la pastoral de la escucha comprensiva y esperanzada en la misericordia de Dios.

         En este contexto me resulta grato hacer saber que, con ocasión de la pandemia del Covid-19, tuve ocasión de recordar a los penitentes que tuve ocasión de escuchar en confesión, respetando unas normas estrictas de seguridad sanitaria, las diversas formas de obtener el perdón de Dios por nuestros pecados sin necesidad de acudir de cuerpo presente a un confesor y en un lugar físico determinado, como se hace en circunstancias de normalidad. Esta catequesis penitencial aporta mucho consuelo y es conveniente que se desarrolle más teológica y pastoralmente.

          Lo mismo cabe decir de otras prácticas sacramentales y litúrgicas, como creo haber puesto de manifiesto en un artículo publicado en el primer fascículo de la revista Studium 2021. En cualquier caso, me es grato declarar que la posibilidad actual de llegar de palabra a las personas que sufren, haciendo uso de las modernas técnicas de comunicación, es un regalo que no podemos desaprovechar y dejar de agradecer a Dios nuestro Padre del ser, de la vida y del amor. Con la ayuda de estos medios de comunicación, tuve la oportunidad de consolar a muchas personas, a pesar de mis limitaciones propias, y de utilizar dichos medios como un nuevo púlpito para predicar el Evangelio y propagar el mandato cristiano del amor a Dios y al prójimo con libertad y buenos resultados prácticos.

        

         8. Cumpleaños de M. Perantón

 

                                                         Feliz cumpleaños Maricarmen,

                                                         Te deseo con todo mi corazón,

                                                         Y pido a Dios que cuide siempre,

                                                         Tu gran hermosura y esplendor.

                                                         El día en que tú naciste,

                                                         Hubo un eclipse de sol,

                                                         Oscurecido el astro rey,

                                                         Con el fuego de tu amor.

                                                         El amor es la llave de la vida,

                                                         La fe la llave de la esperanza.

                                                         La sonrisa la llave de la amistad,

                                                         Y Dios nuestra bienaventuranza.

                 Este texto ilustraba dos hermosas fotos de ella, una sin mascarilla y otra con la mascarilla de protección. Dos fotos hermosas de una mujer entrada en años. Pude conectar con ella por teléfono después de enviarle el mensaje de felicitación, pero la encontré triste y decaída de ánimo. Sus arritmias cardiacas no la dejan en paz y evita la consulta médica por miedo a contraer el Covid-19 visitando médicos y centros de salud. Cuando trato de levantar su ánimo con palabras cariñosas, su respuesta siempre es expresándome su profundo agradecimiento con las menos palabras posibles. Ella sabe que yo pido a Dios por ella y se siente muy confortada. Hay momentos en la vida en los que la única forma de expresar nuestro amor a las personas es pidiendo la ayuda de Dios para ellas.

                 9. Cumpleaños de Antonieta Cerdá Vérgine

               Hola, Toñy, reina. No quiero dejar pasar este día sin recordarte que, a pesar del paso del tiempo y de la edad (ya he cumplido 83), y a pesar de mis problemas crónicos de salud, en mi corazón estás siempre presente y no olvido el cariño y el amor que siempre me regalaste sin yo merecerlo. Dios te lo pagará todo como mereces. Hago extensivo mi amor y gratitud a tu tan querida Javita. Que Dios os bendiga a las dos con su amor divino. Gracias por el honor que me hiciste poniéndote tan amorosa a mi lado en la foto adjunta. Estos son recuerdos fugaces, pero tan lindos, que son muy difícil de olvidar. Os quiero mucho a ti y a tu hija. Esta mujer fue una de mis mayores admiradoras al otro lado del Atlántico. Como consta ya en otros lugares de mis Memorias, sus palabras para mí fueron siempre de simpatía y aprecio personal inolvidable. Actualmente, con el paso de los años, con una frase me lo dice todo: gracias, mi querido Niceto”. Este es otro caso de mujer sufriente por los avatares de la vida, que nunca ahorró palabras de cariño para mí. Al contrario de la anterior, es efusiva y emocionalmente exuberante. Dice lo que siente sin miramientos humanos y recibe también con gusto las expresiones de amor verdadero que la llegan.

 

              10. Dos conversaciones históricas con mi hermano Ángel

 

              El día 1 de marzo de 2021 llamé por teléfono a mi hermano Ángel para informarle del resultado positivo de mi consulta médica con el cardiólogo D. Eduardo Castellanos. Tomando ocasión de esta buena noticia, me llamó él después para hablarme largo y tendido de algunas decisiones que había tomado en memoria de nuestra querida hermana María, fallecida en agosto del 2020. En primer lugar, me dijo que había resuelto no morir dejando problemas familiares por resolver y que había conseguido dejar a sus hijos el patrimonio hereditario correspondiente con todas las de la ley, de suerte que no heredaran problemas de herencia sino la alegría y satisfacción de su padre por esta causa. Todo ello había costado muchas gestiones legales, tiempo y dinero, pero se daba por bien pagado con la satisfacción de haberlo hecho con el beneplácito de todos.

              En este contexto me dijo que él tenia lo suficiente para vivir con dignidad y que ya sólo le apetecía vivir con paz y tranquilidad el resto de sus días, pensando el mayor bien de sus hijos sin ambiciones personales. En el mismo contexto había decidido también dejar la espaciosa y hermosa casa de Pozuelo de Alarcón en Madrid, para irse a vivir de nuevo en su modesto piso bajo de Colonia Jardín, también en Madrid. De esa forma descartó vender o alquilar la casa familiar de Pozuelo en beneficio propio, para que una de sus hijas la habitara y no tuviera que seguir cargando con el peso de un costoso alquiler. Él ya no necesitaba vivir en aquella espaciosa casa, pero su hija sí y todos sus hijos aplaudieron esta paternal decisión. Por otra parte, con la ayuda profesional de su hija Hélida, y de un buen funcionario legal administrativo, había conseguido un subsidio de viudez generoso, pero pensando sólo en su reparto entre los hijos en lugar de retenerlo en beneficio propio. Hélida recogería esa pensión de viudez de su padre y la repartiría entre sus hermanos. Yo le felicité a mi hermano por estos logros y no me disimuló la profunda satisfacción que sentía por verlos consumados.

              Por último, una información sobre su hijo David, el más pequeño de los hijos. David Blázquez Vilar, era a la sazón el jefe de Gabinete Consejería de Economía, Empleo y Competividad del Gobierno Autonómico de la Comunidad de Madrid. Me dijo que pronto sería noticia pública su dimisión de ese importante cargo económicamente bien remunerado. Pero su vida familiar y su preferencia por el cultivo de la inteligencia y capacidad humana indiscutible para las relaciones públicas a nivel mundial en el campo del humanismo, de la política y de las finanzas, tienen para él un precio mucho mayor y preferencial que las gestiones realizadas en el Gobierno Autónomo de la Comunidad de Madrid. Mi hermano no supo decirme si, además de estas poderosas razones que él conocía muy bien, había otras de carácter político intrigante para que su hijo David tomara esta decisión. En cualquier caso, David tiene un perfil de personalidad muy independiente en todo y difícil de ser sobornado por nadie para llevárselo a su huerto. En su impresionante trayectoria de humanista e intelectual, hemos podido observar que nunca da una puntada sin hilo, y que, una vez más, tiene muchos horizontes abiertos para realizar sus indiscutibles nobles sentimientos. Con esta esperanza se cerró esta conversación histórica con mi hermano Ángel.

              Por otra parte, mi hermano Ángel lleva muchos años interesado por la historia de las Hurdes, una región española conocida por su trayectoria leyendaria de pobreza y olvido social. Su libro narrativo de las penas y tormentos humanos sufridos por los habitantes de estas tierras, hasta hace poco más de medio siglo, es el resultado de diez años de visitas frecuentes a la región, entrevistas con sus habitantes y lectura de libros y documentos escritos. ¿Cómo presentar la obra al público? Esta era la cuestión. Yo le aconsejé que no pensara de antemano en el número de los potenciales lectores de la obra y sus opiniones sobre ella. Si en el pasado los escritores se hubiesen dejado condicionar por esos prejuicios anticipados, muy pocos escritores hubieran escrito sus libros y no existirían editoriales ni libreros ni bibliotecas. Yo pienso que lo correcto es tener algo que decir y decirlo libremente con objetividad y responsabilidad, abstrayendo de si el libro será o no leído por muchos o pocos, con agrado o desagrado. Con este criterio, yo le aconsejé que presentara su libro con una buena introducción al estilo clásico, explicando la estructura del mismo, su contenido y los criterios más oportunos para que el lector lo lea sin dificultad y acierto.

              Dicha conversación de consuelo y esperanza tuvo lugar el día 1 de marzo por la tarde, pero durante la noche se tornaron las tornas para mí. La hemorragia bucal que se había producido en día anterior había desaparecido, pero por la noche se reactivó y al día siguiente por la mañana el P. Miguel Ángel Medina me llevó caritativamente a urgencias hospitalarias. El resultado fue muy positivo porque cortaron por lo sano la hemorragia y me citaron para el día siguiente para realizar un estudio más profundo y eventualmente eliminar quirúrgicamente la causa de la misma. Así es la vida: nosotros hacemos proyectos y la vida ordena lo que hay que hacer. Se resolvió de momento el problema de la hemorragia, pero reapareció de nuevo. Esta vez conseguí yo controlarla de forma eficaz, pero había que programar la extracción de la pieza dental responsable del sangredo. Lo cual complicaba las cosas, pero se fueron resolviendo sin gran dificultad a pesar de la situación todavía preocupante a causa del Covid-19, que no terminaba de complicar toda nuestra vida y el funcionamiento sanitario normal de los centros de salud.

              Al cabo de un año de pandemia, se habla de vacunación. Pero yo tengo mis reservas todavía sobre la misma, primero porque no están del todo claros los resultados positivos de la misma, y segundo, porque tengo mis serias dudas sobre el origen y método científico de producirla. Yo comprendo que la gente piense sólo en vacunarse y curarse en salud. Pero desde el punto vista ético y bioético, yo no creo que las cosas en este asunto estén suficientemente claras para hacer uso de la vacuna a ciegas. Esta reserva mía la hice pública en alguna ocasión, pero observo que muy poca gente se plantea este tipo de cuestiones ético-bioético. ¿La buena fe lo justifica todo o se requiere algo más?

              Por otra parte, se están realizando intentos de hibridación hombre-mono utilizando células humanas adultas en lugar de células embrionales. De esta forma se trata de burlar el problema ético y humano que representa la creación artificial de híbridos o monstruos humanos. Al margen de otras consideraciones, desde el punto de vista científico las células adultas y las células madre, embrionales, estaminales o como se las quiera llamar, para efectos genéticos son iguales y no encuentran ninguna justificación ética mínimamente sensata y razonable.

 

                       11. Mi hermano Pelegrín y su método Drilling para armonizar

 

 

         El día 3 de marzo de 2021 por la tarde, cuando me disponía para ir a una consulta médica de urgencia, desde la portería del convento recibí la información de que había llegado un señor que deseaba hablar conmigo. De momento pensé pedir disculpas para evadir la visita por razón de mi cita con el médico. El visitante no había dado su nombre y pensé de momento pedir disculpas para no recibirle en razón de la cita que tenía concertada con el médico. Pero no me quedaba satisfecho con esta decisión y me aventuré a recibir alguna sorpresa agradable, como así fue. Al entrar yo en el recibidor de visitantes del convento de S. Pedro Mártir de Madrid, se quitó el sombrero y me saludó con estas palabras. Usted a mí no me conocerá, pero yo a usted le conozco bien. Usted dirá, le respondí amablemente. Mi nombre es Luis Leal… No siga, por favor, querido Luis. Y así comenzó un delicioso diálogo que tuvimos que interrumpir por dos razones: mi urgencia clínica y las circunstancias adversas del Covid-19. Luis Leal era nada menos que el famoso guitarrista español que había patrocinado en 1990 la publicación del Método Drilling o de entrenamiento sencillo y eficaz en el aprendizaje de armonizar para piano y órgano. Sin pérdida de tiempo me habló de mi libro sobre la pena de muerte en san Agustín y me percaté que tenía inquietud por este tema. En consecuencia, le remití un archivo de mi último libro sobre la pena de muerte en PDF y un artículo en la revista Studium sobre la pena de muerte y el catecismo de la Iglesia. La respuesta no se hizo esperar.

         - Estimado P. Niceto, gracias por el texto. Lamento no haber podido hablar un ratito con Vd. Un abrazo. También para el padre Pelegrín.

         - Me alegro que lo hayas recibido. Yo también sentí mucho no haber podido recibirte como correspondía. Pero la vida es muy complicada de por sí, y mucho más cuando tenemos que afrontar problemas tan graves como las guerras humanas y las epidemias naturales. Espero que en tu familia estéis todos bien. Un abrazo fuerte.

 

         12. Diálogo con un taxista que había sobrevivido al Covid-19

        

         El día 28 de febrero por la noche se produjo un pequeño sangrado bucal que no pude controlar, y en consecuencia, el P. Miguel Ángel Medina me dejó en los servicios de urgencias hospitalarias. Se resolvió el problema y media mañana estaba en casa de nuevo. Por la tarde acudí con normalidad a la consulta que desde hacía meses tenía programada con mi cardiólogo, el Dr. Eduardo Castellanos, el cual me encontró bien dentro de mi situación habitual de anormalidad por la insuficiencia cardíaca de largo recorrido. Por la noche se repitió la crisis hemorrágica pero esta vez la controlé con acierto y eficacia. En la tramitación para realizar una extracción necesaria tuve que tomar un taxi para conseguir el visto bueno de mi médico de cabecera antes de proceder a dicha extracción, habida cuenta de mi oportuna regulación de la dosis de sintrom que debería tomar o suprimir, para evitar el riesgo de otra hemorragia peor. De vuelta a casa, realizada la consulta en el centro de Salud correspondiente, el taxista, un hombre de 54 años de edad, me describió la patética situación en la que se encontró durante un mes hospitalizado a causa del Covid-19. Yo le informé también sobre mi situación con 82 de edad, y ambos quedamos muy satisfechos de haber compartido informativamente esta terrible experiencia. Yo quedé satisfecho de la gestión realizada en el centro de Salud mientras el taxista me esperaba para volver a casa, y el taxista no disimuló su satisfacción por haber compartido conmigo de una manera espontánea dicha experiencia.

 

         13. Noticia histórica: El nacimiento de Jacobo

        

         A primera hora de la mañana del día 5 de marzo de 2021 recibí la siguiente noticia informativa: “Os presento a Jacobo, tanto él como María están muy bien. Por fin llegó el niño de María, el deseado, así que estamos todos felices. Es una pena que sólo por días, Diosdi no le conoció, con lo que a ella le gustaba ponerle la mano en la barriga. Un abrazo”.

         Mi respuesta inmediata fue la siguiente: Bienvenido sea Jacobo y que siga durante 102 años los buenos ejemplos de su bisabuela Diosdada. La réplica inmediata fue: ¿Qué bueno sería que así fuera como ejemplo! El nacimiento de Jacobo me trajo a la memoria el nacimiento de Louise Brown, el primer ser humano nacido por fecundación in vitro, el 25 de julio de 1978. Yo había pronosticado este nacimiento de laboratorio en un folleto titulado La fabricación de niños en tubos de ensayo, en 1971. El Papa Juan Pablo I se apresuró a felicitar a la niña Louise y yo así lo hice ahora felicitando a Jacobo, el primer bebé nacido en el seno de mi familia por fecundación in vitro. ¿Significa esta felicitación que retracto las reservas mantenidas contra esta forma de traer hijos al mundo en mis libros sobre bioética? No. Mantengo todas las reservas contra la fecundación in vitro, al tiempo que felicito al recién nacido.

         Una cosa es la persona que nace, o otra la forma de traerla al mundo. Sí al recién nacido, y no a la forma de hacerlo nacer. La familia ha recibido a Jacobo como el “deseado” de su madre, pero la satisfacción de los deseos, aunque sean nobles, no siempre se han de satisfacer sin tener en cuenta las potenciales víctimas inocentes de esos deseos, como el caso de la fecundación in vitro.

 

         14. Juan Carlos Cordero, O.P., y el catálogo de la Provincia Hispania

 

         Echando de menos la edición del último catálogo de conventos, frailes y actividades pastorales específicos de la Provincia Hispania, de la Orden de Predicadores, mantuve una conversación telefónica fraterna con el secretario de dicha Provincia, cuya sede provincial se encuentra en Madrid. Al final de la conversación me prometió enviarme un ejemplar impreso de dicho catálogo, aparecido en 2019. 

         - Hola Juan Carlos. He recibido el catálogo. Un millón de gracias. ¿Y qué coincidencia! Me llegó justo cuando llegaba también el catálogo impreso de la Provincia del Rosario, 2021. Así que te remito por correo ordinario un ejemplar del mismo. Un abrazo inmenso y fraterno para ti, extensivo a todos los hermanos de la Provincia Hispania.  Niceto, O.P.

         - Buenos días, Niceto. Muchas gracias por tu correo y me alegro que te haya llegado correctamente el último catálogo de nuestra Provincia. Cuando hagamos el nuevo, a finales de este año, también te enviaré un ejemplar. Gracias por el envío que me haces del vuestro y por esta bonita foto de la "Filomena". Preciosa imagen, aunque supongo que algún estropicio os haría en los árboles y el jardín.

Un abrazo y hasta la próxima.

         - Sí, Juan Carlos. La “Filomena” pasó factura de miles de euros en daños y perjuicios. La estética artística se pagó a su debido tiempo y con gusto. Pero la estética natural resulta demasiado cara y hay que pagarla a costa de lo que sea. Echando un vistazo al catálogo 2019, no he podido evitar síntomas de nostalgia, al echar de menos a hermanos nuestros que ya no aparecen entre los vivos, aunque no dudo de que nos esperan en la vida y paz del Señor. Hasta pronto. Oremus ad invicem. Un abrazo.

 

         15. Yo con mis problemas y otros que no son míos

        

         El día 5 de marzo quedó resuelto administrativamente mi problema habitual, reactivado con la hemorragia bucal. En el Centro de Salud han convenido en que me presente para hacer la prueba de sintróm en la fecha establecida y que, en función del resultado favorable, me harán allí mismo a continuación las extracciones necesarias. Esta tramitación se hizo telefónicamente, lo cual fue para mí un alivio muy grande. Pero al mismo tiempo, recibo información alarmante acerca de la situación de dos hermanas que viven juntas. Una con 94 años de edad, y la otra pisando los 90. La persona que caritativamente se ocupa de ellas, así como la mujer acompañante que tienen, ya no saben qué hacer con las dos. La una tiene síntomas claros de disfunciones psicológicas, y la otra tiene arrebatos de aborrecimiento de su hermana. Tienen todavía un hermano y sobrinos, pero su trato con ellas resulta muy difícil. Su hermano es entrado en edad, domiciliado muy lejos de ellas y enfermo. También tienen dinero, pero tal vez la preocupación por el dinero las ha llevado a esta situación trágica. Maricarmen Martínez Sola, que ya conocen los lectores de mis Memorias, realiza un trabajo de caridad admirable con ellas y me tiene puntualmente informado de todo. El último consejo que le dado hoy es que informe urgentemente sobre la situación a los sobrinos de las pacientes y a los responsables de los servicios sociales, quitándose ella físicamente del medio, sin dejar de servir de apoyo moral a todos ellos y ellas y encomendar a las dos ancianas pacientes a la misericordia de Dios. Por otra parte, este mismo día por la mañana fue un ristre de llamadas telefónicas para resolver mis problemas. Al final de la mañana se sumó una llamada inesperada para decirme el día y hora para vacunarme contra el Covid-19 con Pfizer-BioNTech. ¿Acepto ser vacunado con esta marca o me niego a ello alegando mis reservas sobre su origen y confección científica? He decidido cerrar los ojos y acudir a vacunarme encomendándome a Dios, que es la vacuna universal más segura y honesta que existe. El resultado habrá que verlo si hay lugar a ello.

 

         16. Vuelta a la infancia

 

         En medio de problemas y dificultades mayores, Dios nunca nos priva de su consuelo. Es cuestión de aprender su lenguaje, que es muy distinto del nuestro. Un día se me ocurrió enviar a una amiga mía de largo recorrido, geográficamente lejana y bien entrada en edad, un poema recordando una experiencia de infancia vivida en un lugar paradisíaco de la provincia de Ávila, España, donde mis padres tenían una finca de pastos muy hermosa llamada “la chorrera”, debido a que cuando llovía se producía una cascada de agua que se escabullía por una enorme alcantarilla por debajo de la carretera para seguir su camino natural bordeando la finca de mi padre, por la parte en que había un pequeño bosque de árboles y plantas hermosas. Buscando nidos de pajaritos y otras aventuras, un día descubrí el nacimiento de un retoño de chopito muy tierno que me llamó profundamente la atención. Yo lo visitaba con frecuencia para seguir su crecimiento al lado de un chopo gigante, hasta que un día lo encontré cercenado en el suelo. Fue una experiencia prematura muy fuerte de la que he hablado en el tomo I de mis Memorias, y que me gusta recordar con nostalgia y placer.

 


En un lugar de Castilla,

De nombre bien conocido,

Nació un amoroso arbolito,

Como hijo muy bien nacido.

Un niño que lo descubrió,

Fue y se lo dijo a su madre,

Se hicieron al tiro amigos,

Muy fieles y entrañables.

Con el pasar de los días,

El arbolito iba creciendo,

Y su amiguito le visitaba,

A tiempo y a destiempo.

Pero un día fue a visitarle,

Para alegrarle y agasajar,

Pero lo encontró muerto,

Y preparado para enterrar.

¿Dónde estaba la navaja,

Del gran traidor y criminal,

Que cercenó su arbolito,

por el tronco sin piedad?

¡Oh arbolito, mi arbolito!

Pero ¿qué mal hiciste tú?

Perdiste tu hermosa vida

Pero no mi fiel amistad. 

Y así terminó la historia,

De una grande amistad,

Entre yo y mi arbolito,

Sin poderla nunca olvidar.


 

         El comentario de la destinataria fue el siguientes: “Qué bueno. En medio de un mundo con tantos problemas de todo color, Dios, que no se deja ganar en generosidad, te regala los recuerdos de esas vivencias inolvidables de tu juventud. Sueña esos tiempos únicos e irrepetibles. Me alegra ver tu foto y que me hagas participe de tu gozo. Gracias”.

 

         17. Contraste de noticias gratas y desagradables

 

         En primer lugar, una conversación con hermano Pelegrín. Pocos días antes había hablado con él por teléfono para informarle de la recogida que yo había hecho de sus escritos teológicos, periodísticos y musicales, y cómo habían quedado catalogados en la biblioteca y archivo del convento de san Pedro Mártir, donde él fue durante muchos años profesor de teología, organista de calidad y capellán auxiliar de la base norteamericana de Torrejón en Madrid, además de socio del Maestro de estudiantes y Subprior del convento. Un día antes por la tarde tuve la corazonada de llamarle por teléfono y le encontré algo entristecido, debido a que se da cuenta de que está perdiendo la memoria y se olvida fácilmente de todo. Me expresó su pena con algunas lágrimas y me dio las gracias por llamarle con el cariño que él acostumbra a tratarme siempre. Al día siguiente le volví a llar por la mañana y le encontré muy normal y contento. Pero me insistía en su pérdida acelerada de la

 

memoria. Apenas se acordaba ya de lo que habíamos hablado hacía muy pocos días. Estoy en otro mundo, me repetía. A veces no sé si es por la mañana o por la tarde. Sí, ahora me suena lo que me dices, pero no lo recuerdo. Se refería a lo que yo mismo le había explicado pocos días antes acerca de la catalogación en la biblioteca de sus escritos. Sólo sabía decirme gracias por el detalle y expresarme su cariño con palabras emocionadas de hermano bueno.

         Por otra parte, la profesora Martínez Sola me informó sobre el drama de dos hermanas, una de 96 de edad y otra de 88, las cuales vivían en casa de una de ellas y se trataban como enemigos entre sí. Las dos tienen síntomas severos de disfunciones psicológicas, aparte de arrastrar una historia personal poco envidiable, tal vez heredada de la condición militar de su padre y de la primacía otorgada al dinero y la distribución de la herencia. Por otra parte, se trata de dos mujeres muy religiosas y resulta un espectáculo impresionante cuando invocan a Dios y a la Virgen María con jaculatorias conmovedoras, pero alternándolas con improperios y palabras insultantes la una contra la otra. La profesora Martínez Sola, que acompaña en el hospital a la señora de los 96 de edad, me envía mensajes apocalípticos sobre la situación melodramática de estas dos mujeres, pidiendo ayuda a Dios y a su santísima Madre al tiempo que se insultan y maltratan verbalmente entre ellas. Por lo demás, todavía este día 6 de marzo de 2021 pude bajar a oír confesiones en el recibidor del convento, y esto me consoló mucho porque fue una oportunidad que Dios me ofreció para distribuir desinteresadamente su infinita misericordia y compasión de nuestras debilidades humanas. Una vez más pedí fuerza al Señor para poder seguir escuchando las penas y sufrimientos de los demás.

         Como apoyo moral a la señora Martínez Sola, acompañante caritativa de estas dos hermanas, le envié una fotografía hermosa con la siguiente leyenda: Mirando al cielo desde el jardín esta tarde me acordé de Él, y le pedí que nos acompañe siempre como Él solo lo sabe hacer. Su respuesta fue la siguiente:

         “Gracias por todo lo que por mí haces. Sigo en el hospital acompañando a la hermana mayor, pero yo me siento bien por lo vivido. La señora Matilde ha tenido dos crisis, durante una de ellas decía que se moría. Le han hecho un electro y han deducido que no había indicio de angina ni infarto; piensan que podía ser por efecto de la medicación, pero no lo saben. Pero me ha dicho lo siguiente. “Creo que ha llegado la hora y te quiero decir lo siguiente. Yo he sido muy egoísta, he sido mala, no he sido feliz en mi infancia y juventud, sólo cuando me case. Pero nunca he querido ayudar a nadie. Pienso que, a pesar de ello, he pedido mucho a mi virgencita guapa, que me librará de ir al infierno, y ahora te digo que Dios te ha puesto a ti en mi camino, para que conozca lo que es su bondad. Tú sin saberlo me lo has revelado. Te pido que, si muero, se cumpla el testamento que he depositado, porque yo no podría pagarte con nada lo que he aprendido ahora que me voy de este mundo. Ahora entiendo el por qué se te nota feliz, porque tú amas al Dios verdadero, y yo lo sé porque, sin ser tú de mi familia, sin tenerte al principio, cuando te conocí… Y yo me he sorprendido”. Y Martínez Sola matiza: Pero la acompañaré, si así lo quiere el Padre.

         Junto a esto he recibido de María Victoria, a través del abogado, un gran bofetón de parte de élla, diciéndome que le había dicho un dominico que yo le había ganado la voluntad de ambas hermanas.

         Mi respuesta al abogado fue esta. Yo no me tengo por prestidigitador; no obstante, por respeto a mi amiga, pondré distancia respetuosa con ella sin enfado, porque élla es libre de elegir su camino, y evidentemente no me tiene confianza.

         Y él me ha contestado: haces bien, porque lo que he oído de sus labios ha sido muy fuerte. Pero creo que su disculpa es que no se fía de nadie, ni de mí, que soy su abogado y el dinero es su tesoro; y que se cree sus propias mentiras porque se cree son sus verdades. Así ha terminado el día con estos dos contrastes. Y Martínez terminó su relato informativo con estas reflexiones: Señor, el camino es corto para llegar a Ti. Deduzco que consiste AMAR LO QUE POR DESEO DEL PADRE AMASTES TÚ: La Creación del Hombre/Mujer, y el camino fue el Amor, cruz en silencio y sin defensa. En fin, como digo siempre, el buen vino se sirvió al final. Te he amado mucho, pero el regalo de Dios para mí es conocer la exquisitez del Amor a través de TI. ¿Qué más te puedo yo decir? Amen”.

         Dicho lo cual, vengamos ahora a otros mensajes también de consolación en medio de las penas de esta vida. El primero llegado desde Rumania y segundo desde Colombia.

 

         18. La sorpresa de Wilhelm Sorban

 

               “Buenas tardes, señor Niceto. Estoy muy agradecido por aceptar mi solicitud de amistad y le pido disculpas de antemano por cualquier error de expresión que pueda encontrar, pues estoy usando Google Translate para poder escribirle en español. Soy el sobrino de Vilian, hermano de Raoul Sorban. He estado investigando mucho sobre el pasado de mi familia, y quería agradecerle por las fotografías y los documentales que ha escrito y publicado, que realmente me ayudaron. Recientemente también encontré su libro sobre Raoul Sorban, pero desafortunadamente tiene algunas protecciones y no pude sacar el texto de él para poder traducirlo al inglés. Por lo tanto, me gustaría preguntarle si podría enviarme una copia sin protección para mi uso persona. Además, ¿conoció al hermano de Raoul Sorban? He adjuntado aquí algunas fotos también, de cuando eran jóvenes, y muy jóvenes. Son de antes de que conociera usted al Sr. Raoul. ¡Todavía espero que le traigan alegría y buenos recuerdos! Con respeto, Wilhelm”. Mi respuesta inmediata fue la siguiente:

         Querido Wilhelm, he estado mirando a ver si me quedaba algún ejemplar impreso de Raoul Sorban "in memoriam", pero sólo queda uno en la biblioteca de nuestro centro de estudios aquí en Madrid. Recuerdo que Eva, que estuvo una semana aquí conmigo descansando, después de la muerte de Raoul, se llevó varios ejemplares. El último me parece que se lo regalé a Cristina Stroia Dume, que vive en España y es una gran admiradora de Raoul. Pero no hay ningún problema. Yo tengo el texto del libro digitalizado y no me cuesta nada enviártelo en PDF. Por otra parte, no existe ninguna limitación legal para que tú puedas traducir al inglés lo que te parezca oportuno, incluso el libro entero. Basta que yo esté de acuerdo. Por lo demás, yo he publicado mis Memorias, en las cuales Raoul tiene un protagonismo muy destacado. A propósito de Memorias, yo le vi a Raoul terminando de redactar las suyas en Bucuresti cuando ya estaba un poco cansado. De las cosas que él dice, muchas de ellas las había comentado antes conmigo. Por lo que se refiere a Vilian, el hermano de Raoul, tengo que decirte que Raoul me habló mucho de su padre y de su madre, pero muy rara vez de su hermano. Conocí la casa que su hermano tenía en Carei y que se la compró el párroco greco-católico Radu Filip. Allí nos hospedamos Raoul y yo alguna vez, pero Raoul no me dijo que aquella casa, ya remodelada, había sido de su hermano. Fue Radu Filip quien me dijo que se la había comprado, no recuerdo si él o sus padres. Tengo fotos de la casa y en otro momento te las haré llegar. ¿Vivía todavía su hermano en 1988? La primera vez que yo entré en Rumanía, gracias a Raoul, fue en 1971 y no recuerdo que entonces me hablara de su hermano para nada. En 1988, cuando me fue permitido volver después de 18 años, me hizo alguna mención pasajera de él. Lo único que yo deduje es que su hermano era mayor en edad que él, que no se habían tratado mucho debido a las circunstancias sociopolíticas del país y que ya había fallecido. No sé si he contestado a tu pregunta. Ahora te adjunto el archivo digitalizado del libro. Sería bueno que se tradujera al inglés. Las críticas que hicieron en Rumanía me resultaron interesantes porque no sabían cómo catalogar el libro por la forma en que yo hablo de Raoul. Va rog, ¿puedes darme alguna noticia sobre Eva y Cristina Sorban? De mult tîmp nu stiu nimic de lor.

         - El 21 de abril de 2021 el sobrino nieto de Raoul Sorban, Wilhelm Sorban, me envió el siguiente mensaje:

          “Querido Niceto. Gracias por sus respuestas y perdón por responder sólo ahora tan tarde. Necesitaba tomarme el tiempo y leer su libro, por lo que también ¡muchas gracias!

         La versión digital era exactamente lo que estaba buscando y me permitió descubrir cosas interesantes sobre Raoul. En cuanto a su hermano Vilian, puedo decirle que murió en 1983. No tuve la suerte de conocerlo, ya que yo nací en 1989. No tengo muchas noticias sobre Cristina y su madre, ya que si bien hablé con Cristina hace unas semanas y tuve la impresión de que no se decían muchas cosas. De hecho, había algunas tensiones en la familia y me hubiera encantado entender lo que realmente sucedió. Hay un dicho: no hay verdad. Sólo está "mi perspectiva y tu perspectiva". Y la mejor manera de entender lo que realmente sucedió, es escuchar y comprender ambas perspectivas, sobre todo porque ambas partes habían vivido muchas dificultades. He intentado, hace unos años, plantear el tema con Cristina, pero ella no se siente cómoda hablando de ello, por eso esperaba a que usted tuviera más ideas. En cuanto a la casa de Carei, no sabía yo nada, sólo que mi abuelo se casó allí y fue un matrimonio que no duró mucho. La casa que está realmente cerca de mi alma, sin embargo, es la casa de Stoiana. Es un lugar en que, lamentablemente, mi abuelo nunca había vivido para volver a verlo, ya que fue recuperado de los comunistas, luego de la caída del régimen 6 años después de su muerte. Estoy realmente interesado en escuchar sus recuerdos allí. Si pudieras enviarme algunas fotos del pasado, ¡también te lo agradecería mucho. Durante años, he estado allí, tomando fotos, coleccionándolas y manteniéndolas cerca de mí. Me alegré mucho cuando encontré sus vídeos en YouTube, donde también subió usted algunas fotos. ¡Quiero enviarle la foto más antigua que tengo de la casa, que se hizo en el mismo momento en que se terminó de construir! El tiempo vuela, pero los recuerdos y los deseos insatisfechos permanecen. ¡Todo lo mejor para usted! Wilhelm”.

 

         19. Requerimiento de un joven dominico colombiano

        

         En Facebook también, me llegó un mensaje de voz del estudiante dominico de filosofía Andrés Julián Porras, el cual me dice haber hecho el noviciado en Colombia siendo maestro de novicios el P. Duverney Rojas. Supongo que fue el P. Duberney, un admirador declarado de mis trabajos en el campo de la bioética, fue quien le introdujo en mis escritos sobre bioética y otros temas sensibles, como la biotanasia de Estado, cuya obra me dice Julián conocer. Con palabras muy claras y cariñosas me expresaba su deseo de poder contar conmigo para resolver algunas dudas que le iban asaltando a medida que progresaba en sus estudios de filosofía, camino de la teología.  Yo le contesté también con un mensaje de voz poniéndome a su entera disposición, en la medida en que mi estado de salud lo permitiera. Como respuesta escribió lo siguiente: “Qué bendición escucharte. Dios te bendiga y, por supuesto, que te estaré molestando”.

 

         20. Mujeres sufrientes de retorno

 

         “Buenos días Padre. El otro día me ayudó mucho lo que me dijo. Que Jesucristo cuando curaba algún enfermo no les pedía nada, no cobraba por ello. Pues estos sicólogos y siquiatras, por hacerte unas preguntas cobran 80 € y a veces te hacen sufrir al recordarte lo que ya habías pasado. Muchas gracias Padre. Ojalá que muchos pensaran como Usted. Un abrazo”. Los mensajes de esta mujer son siempre un conjunto de dolor, alegría y debilidad humana. Estas palabras me hacen pensar en esos directores espirituales, psicólogos y grupos religiosos que no sólo no ayudan a resolver los problemas de la gente, sino que contribuyen a que esos problemas se agraven o no se resuelvan nunca. Jesucristo no tenía una tarifa profesional para cobrar sus servicios de amor redentor a quienes se acercaban a Él suplicando ayuda y compresión. Sus servicios eran siempre materialmente gratis. Lo único que pedía por sus milagros era amor a Dios y al prójimo hasta la muerte. En nuestro tiempo, muchos psicólogos y agentes de la pastoral cristiana, se entretienen estudiando a las personas que tratan o viven de sus problemas, pero no curan sus enfermedades, sobre todo las del espíritu. En varias ocasiones me he referido a esta dolorida y agradecida mujer, que no encuentra palabras de agradecimiento para mí por la ayuda que, según ella, yo la he prestado para sobrevivir a las penas y calamidades que ha tenido que afrontar durante su vida. En una ocasión, después de oír su triste relato, yo repliqué con el siguiente comentario jocoso: o sea, que todos los consultados te han “jodido” y nadie te ha querido. Este comentario fue un verdadero golpe de gracia para ella. Se había sentido querida de verdad por primera vez en su vida.

        

         21. Subprior y presidente en funciones

 

         Como subprior del convento de S. Pedro Mártir de Madrid, me correspondía, según la legislación de la Orden de Predicadores, convocar y presidir un capítulo conventual para elegir a dos miembros de la comunidad para participar como vocales en el Capítulo Provincial previsto para ser celebrado en el mes de agosto del 2021. Después de oír el parecer de los frailes, decidí convocar dicho capítulo conventual en el tablero de anuncios con estas palabras:

 

ELECCIÓN DE DOS DELEGADOS

AL CAPÍTULO PROVINCIAL

         Por las presentes, convoco al capítulo conventual para elegir a dos delegados de este convento de S. Pedro Mártir al Capítulo Provincial, que tendrá lugar, si Dios quiere y el Covid-19 no lo impide, en Ávila, del 2 al 19 de agosto de 2021.

FECHA: jueves día 11 de marzo de 2021

HORA: A las 19 h (7 de la tarde)

LUGAR: Sala de Comunidad.

                                                                               Fr. Niceto Blázquez, O.P.

                                                                                              Subprior

         Llegado el día y la hora, preparé un esquema a seguir en la celebración del capítulo que fue distribuido entre los participantes para facilitar el trabajo a realizar en el menor tiempo posible y con corrección canónica. Todos estábamos remozados con mascarillas haciendo cara a la pandemia del coronavirus. Este fue el esquema:

 

ELECCIÓN DE DELEGADOS A CAPÍTULO

ORDEN DE PROCEDIMIENTO

11/marzo de 2021

         In nomine Patris… Santa María Mater Dei y S.P. DOMINICUS, Orate pro nobis.

 

         1. Estamos reunidos en capítulo única y exclusivamente para elegir DOS DELEGADOS de este convento al Capítulo Provincial en Ávila (agosto de 2021), y para ello comenzamos elegiend0 por separado un Actuario y dos Escrutadores.

         a) Lectura de los votantes presentes

                                                                 Aristónico Montero Galán

                                                                 Niceto Blázquez Fernández

                                                                 Vicente Borragán Mata

                                                                 Jesús María Pitillas

                                                                 Porfirio Barroso Asenjo

                                                                 Vicente Muñoz Esteban

                                                                 Mario Jabares Cublillas

                                                                 Ángel Díez García

                                                                 Luis Miguel Martín Moro

                                                                 Fernando Mañero Espinosa

                                                                 Isidro Aragón Díez

                                                                 Marcelino García Alcolea

        

                       b) Reparto de papeletas y una sola votación para cada caso.

         2. Información sobre los votantes y a quiénes no se puede votar. = 12 votantes.

         3. Votación secreta (LCO, 494, II) para decidir si se elige uno por uno, o los dos delegados a la vez. En el primer caso, la última palabra la tienen el tercero o el cuarto escrutinio. En el segundo caso, la última palabra corresponde al 7º escrutinio.

         4. Reparto de papeletas, votación y escrutinio.

         5. El actuario redacta las dos cartas credenciales, que son firmadas por el presidente de la elección, el actuario y los dos escrutadores. (Cf LCO, Apéndice 17).

         6. Entregadas las cartas credenciales a sus destinatarios, se levanta la sesión.

                                                                                                            Fr Niceto Blázquez, O.P.

                                                                                                            (presidente de la elección)

        

         La sesión duró una hora y sólo quería destacar dos cosas. Uno de los vocales, cuando se habló de su inclusión o no inclusión en la lista de los elegibles, debido a su obligada presencia en el Capítulo por razón de sus oficios, guardó un silencio muy elocuente para evitar ser elegido como delegado del convento, lo cual me indujo a mí a cometer un error en la redacción informativa de esta celebración. El segundo punto a destacar es el siguiente. Uno de los miembros del capítulo, que salió elegido como primer delegado, presentó la renuncia con palabras poco amables. Yo me limité a decir que comprendía sus razones para presentar dicha renuncia, pero que, dada la situación en que nos encontrábamos, lo que se le pedía al elegirle, era un servicio de caridad. Al oír la palabra caridad, no pudo evitar un gesto de enfado como si al votarle estuviéramos abusando de él. Presentó la renuncia y sobre la marcha le fue generosamente aceptada y se procedió a la elección de otra persona, que también había salido elegida sin dificultad. Pero no lo hizo durante la celebración del capítulo sino después de su celebración.

         La forma de presentar su renuncia el primero me hizo pensar en el bajo nivel de caridad cristiana imperante en la vida religiosa, cuando el sólo pronunciar la palabra produce disgusto y desacato. En aquel momento me acordé de san Pablo y dije amablemente que, si no tenemos caridad, todas las grandes cosas que hagamos de nada nos sirven. También me acordé de Eneas Piccolomini, cuando mucho antes de ser Pío II, aconsejó al emperador Federico III que pusiera orden en los asuntos de la Iglesia, (refiriéndose al conciliábulo de Basilea), “ya que no es posible echar mano de la fe o de la caridad, porque no existe”.

         Enviadas al Provincial por el secretario del capítulo las actas de la celebración, me llegó a vuelta de correo este mensaje: “Dear fray Niceto, lo siento, pero esa elección ha de repetirse; no se puede excluir de ser votado a un vocal que tiene derecho a ello. El Regente no tiene derecho a asistir al capítulo por el hecho de ser Regente y no puede ser privado de voz pasiva. No sé si fue privado de voz activa. Fraternalmente. Fray Solís”.

         Gracias por la respuesta. La esperaba, ya que yo también quedé sorprendido por este lapsus evidente. De paso te comunico que Vicente Muñoz me termina de entregar por escrito su renuncia como delegado, con lo cual convocaré de nuevo el capítulo para matar los dos pájaros de un tiro. Espero que Dios me de fuerzas para resistir este trago desagradable en tiempos tan anormales. Por lo demás, el P. Mario no fue privado de voz activa. Votó como todos los demás. Un abrazo.

         La carta de renuncia que recibí después del capítulo fue la siguiente:

 

 

              22. Nueva convocatoria de capítulo

 

              Por las presentes, convoco al Capítulo conventual para elegir a dos delegados de este convento de S. Pedro Mártir al Capítulo Provincial, que tendrá lugar en Ávila, del 2 al 19 de agosto de 2021.

   FECHA: Mañana lunes día 15 de marzo de 2021

   HORA: A las 18:30 h (6/30 de la tarde)

   LUGAR: Sala de Comunidad.                                            

              1. Objetivo único de este capítulo: Rectificar un error cometido en el anterior, en base a un malentendido. El error consistió en excluir al P. Mario Jabares de poder ser elegido como delegado al Capítulo Provincial. Yo me di cuenta del error, pero cuando ya era tarde.

              2. Enviado al Provincial por el secretario del capítulo el Acta de la celebración, me llegó a vuelta de correo este mensaje: “Dear fray Niceto, lo siento, pero esa elección ha de repetirse; no se puede excluir de ser votado a un vocal que tiene derecho a ello. El Regente no tiene derecho a asistir al capítulo por ser Regente y no puede ser privado de voz pasiva. No sé si fue privado de voz activa. Fraternalmente. Fray Solís”.

              Yo insistí: ¿Hay que empezar eligiendo de nuevo al Actuario y a los Escrutadores, o siguen en función los mismos que en el capítulo anterior fueron correctamente elegidos? Respuesta del Provincial: No es necesario elegirlos de nuevo. “Los escrutadores pueden ser los mismos, pero en cuanto a los socios hay que repetir la elección como si no hubiera existido, pues la irregularidad de elección existió desde el primer escrutinio por haber excluido a un vocal de sus derechos constitucionales”.

              CONCLUSIÓN: Hay que partir de cero eligiendo a los dos delegados de este convento. Así se hizo después de hacer yo esta breve introducción, siguiendo fielmente las prescripciones establecidas en el capítulo XIX del Libro de las Constituciones de la Orden de predicadores. (LOC). Para mí, esta rectificación supuso un contratiempo, pero también una gran satisfacción, de acuerdo con mis principios más de una vez repetidos en mis escritos, sobre la necesidad, de reconocer nuestros errores y tratar de corregirlos, como signo de sabiduría y madurez humana. Es propio de hombres equivocarse y diabólico el preferir permanecer en ellos a corregirlos. Confieso que siempre que he reconocido mis errores y los he rectificado, he tenido una sensación de satisfacción y de paz muy grande. Por eso, yo entiendo muy bien el dicho de que es de hombres equivocarse y de sabios rectificar.

             

         23. Sorpresa del P. Dietrich Heriberto Lorenz Daiber

 

         “Muy estimado y recordado P. Niceto, reciba un cordial y afectuoso saludo desde Valparaíso. Siempre le recuerdo con mucho afecto y admiración. Mi primer interés es saber cómo está usted y cómo se encuentra; qué actividades está desarrollando. ¿Sigue usted dedicado a la docencia, a la investigación y al estudio? ¿Cómo lo ha tratado la pandemia y las cuarentenas? Creo que sigue en el convento de Alcobendas. ¿Cómo está su hermano el P. Pelegrín?

         Por aquí las cosas, en general, están sumergidas en una gran mediocridad, en todos los ámbitos. ¡Respecto a la Iglesia hay tanto que comentar y a veces que lamentarse! El panorama general no es muy alentador. No hay mucho liderazgo, pero sí mucha corrupción. Bueno, son los tiempos que nos toca vivir y que nos desafían.

         Hace unos tres meses atrás me correspondió visitar al Nuncio en Santiago, Monseñor Alberto Ortega, y qué sorpresa la mía cuando me contó que era de Madrid, que había estudiado en el Angelicum, y que, además era familiar suyo y de su hermano. Hicimos muy gratos recuerdos tanto de los padres Castaño, Gangoiti, Matamoros, como de ustedes. Con estos antecedentes, inmediatamente sentí que las distancias se acortaron y que la comunicación era más fluida. Fue una entrevista larga de dos horas, pero muy grata. Después de aquello busqué el modo de obtener su dirección de mail y de enviarle este pequeño saludo.

         El P. Patiño no se encuentra muy bien. Está complicado de la vista y tiene serios problemas para leer. Además, fue operado de urgencia de próstata y riñones, creo. Absolutamente abandonado de la Orden. Los jóvenes estudiantes que en aquellos años se formaron con el padre en santo Domingo, hoy ya exitosos profesionales, se unieron para apoyar al padre Patiño. Actualmente se encuentra en fase de recuperación en casa de un laico colaborador suyo de la Universidad Santo Tomás donde trabaja.

         P. Niceto, en la medida de sus posibilidades envíeme algunas líneas para saber de usted y mantener algún contacto. Se lo pido como un favor y como un amigo. Reciba un gran abrazo con los mejores saludos para usted, para el P. Pelegrín y para su comunidad. P. Dietrich Lorenz”.

         Respuesta mía a vuelta de correo:

         Querido Dietrich, te respondo en otro momento con más tranquilidad, ya que, en el momento de recibir este tan grato mensaje tuyo, estoy tratando de resolver un problema relacionado con un fraile que me ha expuesto las dificultades que tiene para asistir al Capítulo Provincial, previsto en Ávila para agosto, y que lo más probable es que no pueda ser celebrado. Me alegro mucho que hayas conocido al Nuncio Alberto Ortega, en cuya casa compartí entrañables momentos con él cuando era niño. Un abrazo fraterno”.

         Hola Dietrich, mucho me ha alegrado tener noticias tuyas. No he olvidado nunca los buenos momentos que pasamos juntos. Han pasado los años y cambiado mucho las circunstancias de todo tipo. Yo estoy ya con 83 años de edad a las espaldas con achaques muy serios de salud, para no perder la costumbre. Dios sabrá por qué estoy aquí todavía para contarlo. A pesar de todo, he podido escribir y publicar algunas cosas, entre ellas los 6 tomos de mis Memorias. Los 5 viajes a Chile han quedado reflejados en el Capítulo XXIII. Si te parece bien, te puedo enviar los 6 tomos en PDF, ya que todos ellos están archivados en la computadora. Me alegra mucho que hayas tenido ocasión de hablar con el Nuncio Alberto Ortega. Él y su hermano Javier, Vicario General de la diócesis de Alcalá de Henares, estuvieron a punto de ingresar en nuestro colegio de Arcas Reales en Valladolid con vistas a ingresar en la Orden. Habíamos concertado ya sus padres y yo el día para que hicieran el test de ingreso, cuando ellos manifestaron a sus padres que de común acuerdo habían tomado ya la decisión de ingresar en el seminario diocesano de la mano del que fue después Obispo auxiliar de Madrid, José Pérez Golfín, al que conocía de cuando yo era profesor del Seminario diocesano. Por lo que se refiere a la situación de la Iglesia actualmente en Chile, no me sorprende mucho ya que tuve la ocasión de intuir algunas cosas de trastienda y después recibí también alguna información confidencial sobre la marcha de la UC. Lo que yo no podía imaginar es que cuando el Papa visitó Chile, le dieran una información falsa hasta el punto de tener que retractar después lo que dijo en base a esa información falsificada. En este momento prevalecen en mí sólo los maravillosos momentos de los que disfruté durante mi estadía en Chile. Todavía en el 2010, cuando yo ya me encontraba muy cansado, pero me pidieron que volviera. La misma tarde en que Andrés Medina me hablaba en una cafetería del centro de Madrid de que yo volviera con motivo del Bicentenario, poco después de despedirnos en la cafetería, llegó la noticia del terremoto. Luego se repitieron los seísmos en el estado de mi salud y paro de contarte todo lo que ha pasado desde entonces. Gracias a Dios, el cuerpo está muy débil, pero de momento parece que la mente no se ha resentido, al menos por lo que oigo decir a la gente y se refleja en los comentarios que hacen, acerca de mis intervenciones en las redes sociales, sobre todo en FACEBOOK, ya que en mis BLOGS no admito comentarios. Lo único que sí voy notando es una mengua, todavía tolerable, de la capacidad auditiva. Por lo demás, mi única aspiración ya es tener un encuentro feliz con Dios. Con esto me doy por plenamente satisfecho de todo. Cuando dices que el P. Patiño está abandonado de la Orden, qué me quieres decir más en concreto. Por una parte, en el momento actual, los dominicos de la antigua Provincia de Chile están ya bajo la administración canónica de la Provincia de Argentina, por falta de personal. Por otra, el P. Patiño sigue perteneciendo a la Provincia del Rosario y está asignado al convento de Santo Domingo, en Santiago. Pero, por lo que tú me dices, no vive en el convento, sino en casa de un amigo. Por último, si pudieras indicarme los temas de los que hablaste con el Nuncio, sin faltar a la debida confidencialidad, te agradecería mucho que me los indicaras como simple agenda de trabajo sin entrar en detalles. Simplemente enunciar los temas. Un abrazo inmenso, Dietrich, y hasta pronto, si Dios quiere y los hombres y el Covid-19 no lo impiden. Yo estuve hace un año 10 días ingresado en el hospital en estado muy grave, pero Dios tuvo el antojo de que no me muriera en aquel momento y continuara con mis achaques de siempre hasta el día de hoy.          

                      

                       24. Amor al prójimo

                                                          La filósofa Mabel de Carpetonia,

                                                         Impartió su lección final de curso,

                                                         Pidiendo atención para escuchar,

                                                         Este bello y sapiencial discurso.

 

                                                         Los ríos no beben su propia agua,

                                                         Sino que reciben lo que les llega,

                                                         Para mantener sus cauces servidos,

                                                         Y hacer nacer flores en primavera.

 

                                                         Los árboles producen sus frutos,

                                                         Pero no para comérselos ellos,

                                                         Sino para alimento de los demás,

                                                         Sin marca ni comerciales sellos.

 

                                                         Y si nos fijamos ahora en el sol,

                                                         Esto es lo que se puede observar,

                                                         Que nunca brilla para sí mismo,

                                                         Sino que da luz a la humanidad.

 

                                                         La flor no esparce su fragancia,

                                                         Para propia autocomplacencia,

                                                         La regala sin intereses egoístas,

                                                         A cualquier humana audiencia.

 

                                                         Vivir para servir a los demás,

                                                         Es una regla de la naturaleza,

                                                         Y quienes la usan como norma,

                                                         Hallan la felicidad sin torpeza.

                           

                                                         Buena es mi vida si yo soy feliz,

                                                         Pero lo será mucho más y mejor,

                                                         Haciéndolos felices a los demás,

                                                         Con actos de servicio con amor.

 

                                                         Nuestra naturaleza humana,

                                                         Debe ser un servicio sin fin,

                                                         Y quien no vive para servir,

                                                         No sirve tampoco para vivir.

 

                      

         25. El tejido amoroso de Pilar y otros seres queridos

 

         Un día por la tarde me visitó con mascarilla Pilar Sebastián para vernos de refilón embozados contra el Covid-19 y hacerme un regalo. El regalo consistió en un chaleco precioso de lana tejido por ella misma con inmenso amor. Como nuestro encuentro tuvo lugar en un recibidor del convento bien dispuesto contra el Covid-19, pudimos disfrutar durante unos minutos de la alegría de nuestro encuentro y ver ella que el chaleco era el adecuado a mi talla. No disimuló su alegría por ello ni nos privamos de la foto de rigor. La foto trascendió inmediatamente en Facebook y entre las amistades de Pilar. Mi prima Rosario, la gran modista de Madrid, hizo simplemente este comentario: “Se nota que el chalequito está hecho con amor”. Pilar recibió también la felicitación de su profesora de tejidos y los parabienes de sus amistades más cercanas. Este detalle me trajo a la memoria el gesto de san Agustín cuando aceptó como regalo la sotana que una madre había tejido para su hijo, el cual se preparaba para ser ordenado de sacerdote, pero que murió poco antes del día señalado para su ordenación. San Agustín le dice a la desconsolada madre que, en el momento de redactar su carta, tiene puesta la sotana que ella había tejido para su hijo. Pilar, cuando me vio con el chaleco puesto, no disimuló tampoco su alegría. Por culpa del Covid-19 no pudo echarse a mi cuello para besarme, como yo tampoco echarme al suyo para darle las gracias, pero no dudábamos de que estábamos abrazados amorosamente en nuestros corazones.

              Por otra parte, Anna Bonanni celebraba su cumpleaños a bombo y platillo en Facebook, pero yo preferí felicitarla también más en privado por correo electrónico normal.

              En Facebook publiqué una hermosa fotografía suya, ilustrada con un corazón en brazos de dos ramos de flores, con esta leyenda: Anna carissima. Nell giorno della tua nascita il mondo erà più bello, e oggi ti ricordo, che prego a Dio che abbia una giornata molto felice, e che con tanto amore ti porto nell mio cuore.

              Luego por mail, le envié una foto mía ofreciendo un hermoso ramo de fruta del jardín del convento y su réplica fue esta: “Ciao Carissimo e fraterno amico, sempre gentile e affettuoso con me. Quando questa pandemia finirà conto di venire a Madrid. Un abbraccio”.

              Sí, comenté yo. Te espero de rodillas, pero esta pandemia del Covid-19 va para largo. Mejor pensar en viajar hasta Dios Padre con el corazón lleno de amor personal que esperar a que se vaya el coronavirus para podernos en este mundo abrazar y besar. Luego me encontré con una fotografía muy bella de Alice Dubuc, que los lectores de mis Memorias ya conocen, y se me ocurrió enviarle un mensaje de fin de semana con unas palabras descriptivas de la belleza de su alma reflejada en su rostro amoroso. Suele decirse que la cara es espejo del alma. De hecho, unas veces lo es y otras no.

              Lo que yo quiero resaltar es que, en el caso de Álice Dubuc, su rostro es como el espejo de su corazón maravilloso henchido de amor, incluso para quienes más daño la hacen, y para mí es un grande honor poder dejar constancia de ello.

                                                          Mucha gente se pregunta sin cesar,

                                                         Qué es la belleza y qué es el amor,

                                                         Sin encontrar adecuada respuesta,

                                                         En lo más íntimo de su corazón.

 

                                                         ¿Es nuestro rostro espejo del alma?

                                                         Eso es lo que dice un refrán popular,

                                                         Que en parte tiene razón fundada,

                                                         Pero no siempre es ello la verdad.

 

                                                         Existe la belleza física sin amor,

                                                         Y amor sin ninguna belleza física,

                                                         Pero conozco casos admirables,

                                                         En que juntas brindan una sonrisa.

 

   Un fin de semana se me ocurrió enviar a una amiga mía, casi pisando los 90 años de edad, el poema sobre al amor al prójimo antes referido, y en otro mensaje acompañado de una hermosa fotografía del cielo azul con nubes como si fueran islitas paradisíacas. El comentario sobre la foto fue el siguiente:

                                                                

                                                                 Mirando al cielo azul soñé,

                                                                 que era feliz junto a Dios,

                                                                 te invito a soñar juntos,

                                                                 en este banquete de amor.

                               Su respuesta fue la siguiente: “Buenos días y feliz fin de semana. ¡Qué bueno es todo lo que me mandas!, y lo bueno y bonito dos veces es bueno. Gracias. Muchas gracias. ¡Cómo me ayudan Tus escritos y consejos! Todo mi cariño para ti. Que Dios te lo pague todo”. La alusión a los consejos se refiere a las muchas y largas conversaciones telefónicas hablando de los grandes problemas personales y familiares que a veces tiene que afrontar.

                       Llegó otro fin de semana y se me ocurrió enviarle un saludo acompañado de una tacita de chocolate con churros muy de mañana y todo terminó así:

         - Con mucho amor para ti en mi corazón.

         - ¡Que bueno! Estoy aún sin desayunar. Gracias. ¡Qué alegría poder desayunar juntos a pesar de tantos kilómetros de distancia como nos separan! ¡Qué maravilla!

         - El amor verdadero acorta en el corazón todas las distancias.     

 

                       26. La primacía de la caridad en juego

 

              El caso de la señora María del Carmen Martínez Sola en relación con sus obras de caridad con María Victoria Casinello, terciaria dominica y autora del libro ilustrado A mi Virgen marinera, de la que ya he hablado en el tomo VI de mis Memorias, pp.246-249, merece una atención particular. María Victoria había hecho Testamento por el cual dejaba un beneficio económico a favor de su bienhechora. Conocido este hecho, la señora Martínez Sola me lo comunicó por teléfono para analizar su significado analizando la conveniencia o no conveniencia de optar o desestimar su presencia en ese testamento. Ella había intentado hablar por teléfono con el abogado de María Victoria sin haberlo conseguido, pero le expresó su deseo de hablar con él mediante un mensaje escrito de wasap.

              Mi consejo durante la conversación telefónica que siguió después con la señora Martínez Sola, fue que evitara por todos los medios que su nombre apareciera en el Testamento de María Victoria, con el fin de evitar así que lo que ella había hecho y estaba haciendo fuera interpretado, no como una obra de caridad, sino como una manera de beneficiarse de la herencia de María Victoria. De hecho, ya se habían decantado opiniones en este sentido y, en mi opinión, había que desautorizarlas radicalmente con la desaparición de su nombre del testamento de María Victoria. Yo pensé que había que evitar por todos los medios, antes de que fuera tarde, que las obras de caridad reconocidas por la propia María Victoria, terminaran siendo interpretadas como un servicio lucrativo y no de puro amor desinteresado como Dios manda. La señora Martínez Sola me dio toda la razón e inmediatamente envió al abogado de María Victoria el siguiente mensaje escrito: “Te quiero hablar personalmente del deseo de mi voluntad. Se trata de una decisión personal intransferible. Mi deseo es que no aparezca mi nombre en el Testamento de María Victoria. Habla con don Francisco Guzmán, que quería comunicarse contigo. Te doy su número de móvil”.  

              En mi opinión, esta decisión fue providencial y produjo grande satisfacción inmediata en la renunciante. El sello de la caridad hay que mantenerlo siempre hasta la muerte. Este capítulo de cuidados asistenciales por caridad a fondo perdido merece un trato especial aparte, y todavía abrigo la esperanza de que María del Carmen Martínez Sola encuentre el tiempo necesario para escribirlo en sus Memorias, por mí tan deseadas. La vida de esta mujer desde su niñez es una historia de sufrimiento y compensaciones espirituales, que sólo desde el prisma de Dios puede ser entendida. Cuenta en su haber con muchas y admirables anécdotas en sus relaciones con personas tristes y desesperanzadas, que tuvieron la suerte de acercarse por cualquier motivo a ella. Afortunadamente, se confirmó la exclusión de su nombre del testamento de María Victoria, la cual terminó comprendiendo las razones de su amiga para pedir esa exclusión de su nombre. En las conversaciones telefónicas comentamos la situación de ambas teniendo como punto de referencia la condición humana, por una parte, y la conducta de Cristo por otra. Los dos estuvimos en todo momento de acuerdo en que debía prevalecer el amor de Dios al prójimo sobre los intereses egoístas concomitantes a la condición humana cuando hay intereses materiales por medio. ¿Qué piensa la gente de mí? Preguntó Jesús. Esta misma pregunta se la hacía la señora Martínez Sola. De Cristo unos pensaron que era un borracho, endemoniado y amigo de pecadores. Otros le llamaron Hijo de Dios y salvador del mundo y le besaron los pies. De modo parecido, a mi amiga Martínez Sola, la llaman muchas cosas groseras al tiempo que tiene que oír grandes elogios de admiración y respeto por su forma de comportarse.  

             En este mismo contexto de caridad cristiana por amor a Dios, quiero dejar constancia del comportamiento de mi amiga Alice Dubuc con su marido después de 14 años de calvario a causa de su forma de comportarse con ella y su hija. Terminado el proceso judicial iniciado por esta causa, se acercó a su marido para darle las gracias por todo lo que había recibido de él, al margen de los disgustos y desazones, deseándole paz y felicidad, ya que ella le perdonaba ese dolor sufrido y no conservaba el más mínimo sentimiento de rencor o de malquerencia. La respuesta de su marido fue echarse a llorar como un niño reconociendo la calidad humana de su admirable esposa. Este gesto de perdón sincero conmovió a la abogada de Álice. Su comentario fue que, en casos similares, lo más corriente era terminar el juicio deseando al perdedor o la perdedora deseándoles lo peor.

              De paso quiero destacar lo siguiente. En un momento dado me encontré con una antigua fotografía en la que la hermosa Alice Dubuc aparece junto a mí en la presentación de un libro mío en Madrid. ¿Te acuerdas? Le preguntaba yo.

              ¡Claro que me acuerdo! ¡Qué jóvenes éramos!

              - Feliz fin de semana, Alice. Me acordé de ti, y se me ocurrió esto que te adjunto. Con mucho amor y gratitud, por supuesto. Se trataba de una fotografía muy bella de Alice con su hija Val, que yo puse en un cuadro y se la envié.

              - Parece que estemos sincronizados. Muchas gracias por tus siempre lindos y hermosos mensajes. Mañana te llamo y te cuento. Muchos besitos de Val y míos. Te queremos mucho.

              - Sí, yo también creo que estamos como sincronizados. Dios con su amor sincroniza amorosamente nuestros corazones para que demos la hora al mismo tiempo. Gracias por vuestro amor. Os quiero.

              A los dos días conectamos por teléfono y comprendí todo. Había tenido que desplazarse desde Madrid a Granada para firmar el acuerdo final con su marido al cabo de 14 años de doloroso litigio legal. La conversación telefónica fue larga, distendida y emotiva. No tenía palabras para destacar hasta qué punto se había sentido acompañada de Dios en los momentos más críticos de su vida. Terminada nuestra emotiva conversación telefónica, le envié la foto encuadrada de la que hablé antes, con esta leyenda adjunta: enhorabuena. Demos gracias a Dios. Y ella me respondió con unos gráficos o emotipos muy tiernos y agradecidos. Ambos estuvimos de acuerdo en que su marido, a raíz de este gesto de perdón sincero, terminaría logrando al final de su vida la paz amorosa de Dios que no había conocido durante su vida.

              Por estas mismas fechas, un entrañable amigo mío, que aparece con frecuencia en mis Memorias, me dio el toque de teléfono habitual para concertar un encuentro más aprovechando que venía a participar en la Eucaristía dominical. Estoy pensativo pasando por un mal momento, me dijo de entrada. Tenía un problema familiar serio surgido por disensiones emotivas absurdas por motivos de herencia. Él desearía que su madre, ya entrada en años, fuera más protagonista de la paz familiar, y uno de sus hermanos, al que había sacado de apuros económicos serios, más agradecido en lugar de no hablarle. Esta actitud rara de su hermano empezó desde el momento en que se creció con la generosa ayuda económica recibida. Ocurre con frecuencia que los más favorecidos son los más desagradecidos. Mi amigo sufre mucho con esta situación familiar y yo trato de darle algún consejo para paliar la situación. ¿Está su madre en pleno dominio de sus facultades para razonar con imparcialidad y no sólo sentir en favor o en contra de uno u otro de sus hijos? ¿Por qué su hermano no le dirige la palabra, o lo hace de malas maneras después de haberle ayudado con una cantidad muy generosa de dinero limpio?

              En un momento dado sentí la necesidad de tener noticias acerca de mi amigo José Manuel Muñoz, cuyo estado de salud era bastante malo desde hacía más de un año. Su esposa Matitza me agradeció mucho la llamada y me informó puntualmente sobre el bajo estado de ánimo en que se encontraba José Manuel. Ha sido un hombre muy vital y socialmente influyente, pero su cuerpo no da para más. Es un cristiano convencido que estudia a san Agustín y santo Tomás con gran dificultad ya para leer. Maritza me dice que tiene la impresión de que se está preparando para el encuentro final con Dios, pero cada vez está más incapacitado para valerse por sí mismo y ella se encuentra al borde de sus energías para seguir ayudándole. Según ella, José Manuel se siente confortado cuando habla conmigo, pero cada vez es más difícil conseguirlo. Por eso me suplica que no me olvide de ambos y no escatima palabras de agradecimiento para mí por el sólo hecho de pensar en ellos y llamarles por teléfono, ya que tampoco yo puedo hacer otra cosa, además de orar por ellos.  

              Pero los momentos tristes no excluyen los alegres. Por ejemplo, las hijas de mi hermano Alberto me fueron informando del proceso de decadencia de su padre a raíz del Covid y sus 92 años de edad. Sin embargo, se ha producido en él un nuevo e inesperado resurgir por lo que la alegría y las gracias a Dios se han incrementado. La vida humana es un rosario de contrastes de penas con alegrías, lo cual significa que es un misterio que sólo Dios conoce. La alegría de nacer se oscurece con la tristeza de morir, pero se reactiva con la esperanza de resucitar para celebrar un encuentro feliz con Dios para siempre. En cualquier caso, el secreto para descifrar este enigma tan misterioso del sufrimiento y la felicidad, está en hacer que siempre, en todas partes y en todas las circunstancias, nuestro comportamiento esté motivado por el amor personal y la caridad siguiendo el ejemplo de Cristo. El drama humano de mucha gente complicada e infeliz radica en esta anemia de amor personal esperanzado que azota a la existencia en estos tiempos.

                 27. Feminidad y feminismo

               Publicada en Facebook una fotografía mía con Eva Sorban en 1988, mi amiga Yolande Gimenes comentó: ¿Una novia?

              - ¡No! Yolande, aunque lo parezca. Alguien preguntó por nuestros presuntos vínculos familiares por la forma en que su marido, su hija y ella me agasajaban cuando los visitaba en Bucarest, Cluj o Stoiana en Transivania.

              - La gente rumana es muy cariñosa y se nota que se tenían ustedes cariño aquí. Es que usted quiere mucho a las mujeres, padre, y no lo esconde. Es gracioso y más bello saber que puede ser tierno, y con la correspondiente autoridad, ¿verdad? Así era también Nuestro Señor. Un abrazo, querido padre.

              - Por supuesto que, de haber sido novios, nos hubiésemos entendido muy bien. Pero los amigos de verdad se quieren y no se enamoran. Eva Sorban y yo fuimos grandes amigos, pero no enamorados.

              -  Gracias padre. La feminidad es también un don de Dios que tenemos que cuidar mucho y en ello tienen que contribuir los hombres que la valoran. Todo nos lo enseñó Jesús y me encanta cómo lo vive usted. Aún no he tenido tiempo de leer su libro sobre el amor, pero sé que es la perspectiva a la que siempre usted nos lleva, cual sea el tema con el que se le viene a entretener, y esto es magistral en su escucha y fundamental en nuestra fe.

              Yo correspondí a estas palabras publicando en Facebook estas sentencias:

                                          TO LOVE OR NOT TO LOVE,

                                          THIS IS THE QUESTION.

                                          Piensa Yolande Gimenes con razón

                                          que la feminidad es un don de Dios.

                                          Y pienso yo que el feminismo

                                          es un regalo del diablo.

                                          La feminidad me huele a azahar y tomillo.

                                          El feminismo me huele a chamusquina.

              - “¡Un don de Dios hecho al hombre, a lo demás! A lo largo de la Historia vemos cuánto poder han tenido las mujeres y hoy están en lo más alto de los poderes mundiales y es cuando más luce la hipocresía del feminismo, que tiene por propósito real de dividir a las propias mujeres”.

              En este contexto de mensajes femeninos de amor a corazón abierto sin fronteras, al tiempo de este diálogo con Yolanda Gimenes, una mujer de gran carácter, me llegó el siguiente mensaje de una anciana, a la cual yo le había enviado un saludo de buenos días con palabras que he olvidado, y posiblemente ilustradas con algún gráfico de rutina. Su respuesta fue ésta: “Gracias. Dios te pague tanto amor y que te colme de su presencia para que sigas por el mundo dando amor. ¡Gracias Señor, por ponerle en mi camino!” Esta actitud parece favorecer más la feminidad que el feminismo anémico de amor y a veces rencoroso.

               28. Otra Semana Santa con Covid/19 y sufrimiento en Myanmar

              La semana santa del 2020 estuvo marcada por una doble pasión: la de Cristo y la del Covid/19. Al cabo de un año la pandemia no había terminado y la semana santa del año 2021 hubo que celebrarla con las mis precauciones y temores que el anterior. Pero ello no significó que la semana de la pasión y muerte del Señor se celebrara con menos sentido y amor. A falta de ritos surgieron las comuniones, confesiones espirituales y eucaristías a distancia televisadas. Y los escrupulosos sintieron el alivio de contar con el amor de Dios sin necesidad de ritos litúrgicos materiales. Sólo una cosa es realmente necesaria: entregar a Dios el corazón donde quiera que estemos y en las circunstancias en que nos encontremos. De todo se puede prescindir en circunstancias especiales menos de amar a corazón abierto a Dios y al prójimo. En este contexto surgieron en los medios audiovisuales de comunicación muchos testimonios hermosos inspirados en esta realidad. Sirva el siguiente como ejemplo.

              El domingo de ramos del 2021 se divulgó en las redes sociales una imagen de Jesús camino de Jerusalén montado en el burro con este diálogo en solitario sin gente con palmas aclamando al que viene en nombre del Señor. “¿Qué pasa, dice el borrico? Las calles están vacías. ¿Es que se han olvidado que está llegando el Mesías?  Tú tranquilo, fiel amigo, le contesta el Señor, continúa tu camino, no tengas ningún temor. Este año es diferente, es año de reflexión. Por eso toda la gente me aguarda en su interior. Están dentro de sus casas con olivos y con palmas y me dan la bienvenida desde el fondo de sus almas. Será una Semana Santa de silencio y oración, de entrega, amor y esperanza hasta mi Resurrección. Y celebrarán la Pascua con corazón renovado dando toda la importancia a lo que sí es sagrado. Sigue andando borriquito, continúa en tu misión por estas calles vacías que aun nos falta la Pasión”.

              Cuando estaba redactado estas líneas me llegó un mensaje SOS acerca de un militar golpe de Estado en Myanmar (antigua Birmania), donde la Orden de Predicadores tiene puestas muchas y nobles esperanzas con tres conventos (Yangon, Loykaw, Mandalay), 20 frailes y 16 aspirantes.

              “Dear brothers. Happy Holy Week. Since two months ago our brothers and sisters in Myanmar, like all the people there, are suffering because of the Military coup. We got a lot of news, but not so much from our brothers and sisters there. Communication is strictly controlled. As you know, it is a serious and unjust problem. Many people are losing their lives and many people are using a peaceful method to show their disagreement. They don't want to lose what they have been fighting for many years: democracy. We have many brothers and sisters there and I think we have to do something to show our love for them, show our support in all the ways we can. This Holy week I invite you to do something in every opportunity we have especially in the Masses and in the Way of the Cross. Try to be creative to show the people our concern for the people of Myanmar and to involve them in any program we can start to support our suffering brothers and sisters. Our brothers and sisters need our help and our support. This is the best way now to show our real fraternity. Your brother. Ruben Martínez, O.P. Provincial Promoter of Justice and Peace”. Por si era ya poco el coronavirus biológico, los militares de Myanmar han añadido del coronavirus político. ¿Se inventará algún día la vacuna contra las epidemias políticas?

              Pero en este contexto tampoco faltaron otros mensajes más consoladores por el amor. Una señora de 88 años pidió confesión por favor en plena pandemia el domingo de ramos y en sus lágrimas pude leer el consuelo que da Dios cuando ya no tenemos otra cosa que ofrecerle que el corazón contrito y amoroso por nuestros pecados ya olvidados con la edad y el deterioro de nuestras facultades. Tuve la impresión de que de joven debió ser una mujer muy hermosa y que ahora de anciana había descubierto la felicidad que produce la oferta amorosa del corazón a Dios.

              Pero ojo al parche. Con otra anciana a distancia se produjo el siguiente diálogo también reconfortante:

              -Buenos días, Asunción. Estas rosas son mensajeras mías de amor para ti.

              - Muchas gracias, Padre. Buenos días y muchos besos con todo mi corazón.

              -Buenos días, reina preciosa. Y feliz domingo de ramos acompañando a Jesús en su calvario con nuestro amor. Si morimos de amor por Él, resucitaremos también con Él por la fuerza de su amor. Te quiero mucho. Demos gracias a Dios por su infinito amor.

              - Muchas gracias padre, yo estuve acompañado a Jesús ahí en el Convento y usted también, porque lo llevo en mi corazón, así que muy felices los dos con la compañía de Jesús.

              - Jesús en nuestros corazones significa Dios con nosotros. Y si Dios está con nosotros nada tenemos que temer. Él con su amor nos ayuda y consuela en todas las adversidades. Quien tiene a Dios nada le falta. Solo Dios basta, decía santa Teresa. Y san Pablo nos recuerda que, aunque tengamos todo en este mundo, si no tenemos amor (caridad), de nada nos servirá a la hora de la verdad. Feliz tarde de domingo de ramos con todo mi amor. 

                         29. Información P. Fernando Muñoz, O.P, sobre la situación en Myanmar

                      

         Saludos. Queridos hermanos, un cordial saludo desde Hong Kong.

Sí, desde Hong Kong, pues estoy en Hong Kong, vine a mediados de febrero y luego pasé tres semanas de cuarentena en un hotel, según lo mandado por el gobierno de Hong Kong y ya llevo dos semanas y pico en casa.

              Desde el día 8 de abril del 2020 que tenía billete de vuelta no pude salir de Birmania hasta el 17 de febrero. Primero por cuestión del virus pues cerraron el aeropuerto y cuando yo salí aún seguía cerrado para los vuelos comerciales, solo había vuelos de rescate para traer y llevar trabajadores de otros países. Yo aproveché uno y pude venir. Durante estos días estoy aprovechando para hacerme algunos exámenes y revisiones médicas, pues después de casi dos años no había tenido acceso a nada y como ya somos mayores o viejos, pues ya van saliendo las goteras.

              Cuando yo salí los militares ya habían dado el golpe de estado, pero la situación no era peligrosa. Había protestas por todos lados, pero pacíficas. Sin embargo, unos días antes de salir de Birmania los militares comenzaron a disparar contra gente inocente, jóvenes y aún niños, pero solo habían matado a dos o tres. Sin embargo, últimamente ya han matado a más de 400 personas, entre otras a un niño de 5 años que estaba sentado en las piernas de su padre; entraron los militares y dispararon. El otro día también mataron a otra niña de 7 años que estaba en casa con la familia. Entraron en la casa y dispararon.

              Ayer los militares celebraron el día nacional de las fuerzas armadas y mientras el General decía que los militares estaban para proteger a los ciudadanos, ayer mataron a más de 80 jóvenes. Aquí les envío la última carta que recibí del P. Paul Win que está en una zona peligrosa, en una parroquia que tenemos en Yangon. Ese día, dice, parece estar tranquilo, la carta tiene fecha del día 25, pero del día 27 mataron a más de 80 personas.

              Yo no veo solución: después de haber pasado 50 años bajo su dictadura y ahora que la democracia comenzaba a caminar desde hacía 10 años los militares quieren volver a las mismas, pues, aunque digan que habrá elecciones el próximo año, no será así. Luego buscarán otras excusas para perpetuarse y la única razón es que iban perdiendo poder en Birmania, y en las últimas elecciones no tuvieron casi votos y temían que con solo el 25% que la Constitución les da derecho, se podría haber cambiado la constitución que hicieron ellos y por eso no aceptan las últimas elecciones.

              ¿Cómo podéis ayudar a Myanmar o Birmania?  Orad por esa buena gente, por la paz y el bienestar de todos los ciudadanos de allí y la seguridad de nuestros Hermanos.

              Abajo, la carta del P. Paul Win. Ese día fue tranquilo porque tenían una protesta de silencio, pero los siguientes días fueron fatales y mataron muchísimas personas disparando a veces por detrás a la espalda o cabeza. Gracias por su interés, Saludos para todos y un fuerte abrazo.

              Carta del P. Paul Win: Dear Fr. Fernando. It is good to hear from you. The situation now in Yangon is less brutal compared to last week. However, it was just a pause and the protests are again rising stronger in the streets despite the ongoing brutal crackdown of the terrorized regime. This uprising is leading to March 27 which is formerly Resistance Day against the Japanese occupation in 1945, and changed to Miltary's Day by the regime. From that day, the uprising could formally be turned into a civil war as the people are determined to uproot the regime and current military institution. Regarding the opening of the emergency clinic in the church compound, it will depend on the ground, if and when the situation demands. Now I am still preparing with the necessary equipment. Currently, I've launched "A Friar's Aid", a private group on Facebook where I collect donations from my close friends, and with their donations, I am helping many cracked and wounded families, including some families in need in Hlaingtharyar and Shwepyithar. Regarding the donations from our Friars, I am thinking to use them only in helping those who were killed and left their wives and kids in poverty because many of those killed so far are outstandingly poor. However, some families of the victims have been well funded by many generous people. Yet there may be some unnoticed and unknown on media, people like in the remote area. I will discuss this with our brothers and talk over this again. Regarding the Caritas, we have to check carefully as they are an INGO which is under the military regime now. We should not go through those channels that are under the control of the military regime. The regime has been confiscating all the funds of all different foundations and NGO/INGOs. With special thanks. Fraternally, Fray Paul”.

 

                       30. Eutanasia legalizada en España

                  El día 18 de marzo del 2021 fue muy triste para España por dos motivos. Uno, la pertinaz pandemia del covid-19, y otro, porque fue aprobada por políticos impresentables y temibles una ley de eutanasia. Como respuesta irónica y contundente a esta decisión política, publiqué en FB unas estrofas que divulgué también por whatsapp. Hélas aquí:

                      

                                                        EUTANASIA LEGAL

                                                        Cree con certeza el ladrón,

                                                        Que todos son de su condición,

                                                        Lo mismo si se visten de falda,

                                                        Que si se visten de pantalón.

 

                                                        Se creen los mentirosos,

                                                        Que siempre llevan razón,

                                                        En la calle y el Parlamento,

                                                        Sin sangre en su corazón.

 

                                                        Creen muchos de los matones,

                                                        Que se ha de matar con piedad,

                                                        A los sanos y a los enfermos,

                                                        Que lo piden por enfermedad.

 

                                                        La eutanasia legalizada,

                                                        Es como el perro y la burra,

                                                        Que hacen sus necesidades,

                                                        Produciendo leyes basura.

 

                                                        Y los agentes de la posverdad,

                                                        Protegen todas sus mentiras,

                                                        Con amenazas descaradas,

                                                        Si sorprendido tú los miras.

 

                       - Buenos días, amor. Mira lo que se me ha ocurrido sobre la ley de eutanasia. Me pidieron que escribiera un libro sobre este tema y va a salir muy pronto. Sería bueno que difundas esta crítica sencilla entre tus conocidos.

                       - Por supuesto que lo voy a compartir con toda mi gente, y me alegro que estés escribiendo sobre el tema, ¡tienes mucho que decir! Feliz día y todo mi amor para ti.

                       Sole, buenos días. Te paso esto que se me ha ocurrido y he publicado en Facebook. Sería bueno que lo compartas con tu gente para despertar a los que están dormidos como si aquí no pasara nada. Besos pascuales anticipados.

                       - Gracias por tus atenciones. Sí claro, lo comparto con mis contactos.

           Otra respuesta inmediata: “Mi padre querido, ¡cuánto me ayuda con sus consejos! Usted está lleno del Amor de Jesús y me encanta como piensa porque lo que dice es lo que diría Jesús. Usted piensa como Él. Qué alegría me da todo lo que me dice. Un abrazo con todo mi corazón”. Se está refiriendo ahora a las consultas que con frecuencia me hace por teléfono.

           En este contexto de las consultas por teléfono, el día de jueves santo por la mañana fue muy intensas. Recibí un mensaje del hijo de una amiga mía que yo había dado ya por muerta por causa del coronavirus. Pero no, estaba en casa de vuelta del hospital y su hijo se apresuró a comunicármelo. Esta señora fue amiga del P. José Luis Gago, O.P. cuya causa de beatificación se había ya iniciado a nivel diocesano en el arzobispado de Valladolid, y ella ya lo sabía. Me dijo a través de su hijo, ya que terminaba de llegar a casa del hospital, que la última vez que le había visto fue conmigo en la Universidad Complutense. Como yo he perdido la memoria de este histórico encuentro, espero que, cuando esté descansada me informe sobre el mismo.

            Otras dos largas e históricas conversaciones telefónicas tuvieron lugar con mi ilustre amigo José Manuel Muñoz y la señora Macarena, nuera amorosa de mi venerable amiga la señora Milá, con 101 año de edad.  Macarena me puso al corriente de cómo la pandemia había afectado a la familia y me expresó sus puntos de vista sobre el contagio de la ideología de género en la juventud y en la vida política española. Tengo que decir que yo estuve en todo de acuerdo con ella. El señor Muñoz, por su parte, me contó sus penas y quebrantos después de haber sobrevivido a una grave crisis de salud de última hora. Tanto él como su esposa agradecen que los llame por teléfono y ellos no disimulan su afecto y simpatía hacia mi persona. Ambos, marido y esposa, han sido hombre y mujer de mucho mundo, de mucha cultura y más ricos que pobres. Pero la realidad de la vida los tiene sometidos a las pruebas del sufrimiento por causa de la edad y falta de salud, sobre todo él. Ella le ayuda como una heroína, pero sus fuerzas empiezan también a flaquear. Su ilusión es superar esta situación para poder encontrarnos y disfrutar de nuestras convicciones humanas y cristianas. Pero yo no veo ya ni posibles ni aconsejables aquellos añorados encuentros de antaño. Ni él ni yo estamos ya para esos trotes. El final de nuestras conversaciones es siempre de gratitud por su parte, por escucharle, y de súplica de oraciones para que Dios no nos deje nunca de su mano misericordiosa.

 

         31. Semana santa, pandemia y predicación mediática

                      

           El día jueves santo del 2921 fue solemnemente celebrado en nuestra iglesia de san Pedro Mártir de Madrid, mi lugar de residencia. A pesar de las limitaciones físicas y ambientales impuestas por el estado de pandemia todavía amenazador, la iglesia estaba abarrotada de gente deseosa de participar en el santo oficio de la Eucaristía. La ceremonia litúrgica duró una hora. Yo esperaba que iba a durar menos, teniendo en cuenta la conveniencia de evitar riesgos de contagio reduciendo ceremonias y ritos y tiempo disponible en situaciones de normalidad. Pero no fue así. Lo único que se suprimió fue el lavatorio de los pies y la procesión con el Santísimo desde la nave central a la capilla lateral. Por otra parte, el predicador de la homilía no hizo ningún esfuerzo por ir al grano teológico del acontecimiento con la debida brevedad, exigida por las circunstancias.  Los cantos, además, resultaron demasiado largos y pesados.

           Pero hablando de celebraciones litúrgicas y su significado, antes de comenzar los oficios del jueves santo, me llegó el siguiente mensaje: “Padre, consultas litúrgicas que nunca me contestaron bien cuando tuve clases de catecismo. ¿Por qué en viernes santo hay oficio, pero no misa? ¿Por qué ese mismo día el sagrario está abierto (y creo que vacío)? Y lo último. ¿Por qué se cubren las imágenes? Gracias y un abrazo desde un atribulado Chile. Jaime Retamal Silva”.

           Respuesta breve:

           1) Porque en los oficios de viernes Santo se recuerda la muerte de Cristo y en la Misa se conmemora su reaparición gloriosa resucitado de entre los muertos. O lo que es igual, en los oficios de viernes santo recordamos y acompañamos espiritualmente a Cristo humanamente muerto, mientras que en la Misa le reconocemos gloriosamente vivo salvando a los seres humanos. Con la solemnidad de la Misa Pascual se expresa esa consoladora realidad.         

           2)El Sagrario o Tabernáculo, donde habitualmente Cristo está presente de una manera especial, queda vacío porque las especies sacramentales han sido trasladadas al Monumento o Sagrario Especial durante el luto del Viernes Santo, donde permanecen hasta que en la Misa Pascual las especies sagradas son llevadas de nuevo de forma solemne al Sagrario o Tabernáculo habitual.

           3) Duelo por la muerte de Cristo e invitación a recluirnos en nuestra interioridad evitando distracciones externas, para reflexionar en profundidad sobre los misterios de la redención y el arrepentimiento de nuestros pecados, fortalecido nuestro espíritu con la esperanza de resucitar como Cristo después de nuestra muerte. Tus preguntas, Jaime, tienen mucha tela humana y teológica que cortar.

           Y TON TON OFILADA, desde Filipinas replicó: “Muy bonita y acertada la respuesta, caro Niceto. El que esté vacío el sagrario me recuerda la ausencia de Dios hecho hombre por lo de su muerte. Un signo de duelo. El sagrario es trono del Cristo sacramentado porque es glorioso, pues por su gloria se hizo que permaneciera con nosotros por el poder del Espíritu. Su regreso al sagrario en la Vigilia Pascual significa la revelación de su presencia gloriosa tras aquella ausencia por su muerte que también experimentaron sus apóstoles. Feliz Pascua”.

           Y yo respondí: Sí, razón tenemos para felicitarnos. Después de las tormentas y los tifones de esta vida vienen la serenidad y la esperanza en Dios, que paternalmente nos espera siempre resucitados con Cristo por el amor.

           Por su parte, Jaime Retamal correspondió con estas generosas palabras: “ Si padre, lo sé, pero su didáctica, de esos profesores de vocación, siempre me ha impresionado; así como también me impresiona esa capacidad, ese don que usted tiene, de explicar breve, pero de forma sustanciosa, algo que es denso de entender y explicar, lo cual para mi es admirable. De verdad, gracias por explicarme. Un abrazo enorme”.

           Durante esta semana santa las conversaciones telefónicas y mensajes orales y escritos se incrementaron notablemente con mezcla de dolor y de amor. El dolor de las personas que sólo esperan de mí que las escuche, y el dolor, por la muerte de Cristo, pero con la esperanza puesta en su resurrección. Más de una vez, mientras escuchaba a mis interlocutores e interlocutoras sufrientes, pedí al Señor en mi interior que me diera fuerzas para seguir escuchando a los que sufren por diversas causas, ya que mis fuerzas físicas son cada día sensiblemente más débiles.

           La semana Santa del año pasado 2020 la pasé acompañando a Jesús en su pasión y muerte por nuestros pecados en el hospital gravemente atacado por el Covid-19. No podía yo imaginar que podría contarlo en este mundo al año siguiente, como lo estoy haciendo ahora. En este contexto de dolor y de amor redentor por parte de Cristo, los mensajes escritos de amor y las prolongadas conversaciones telefónicas de felicitación de la Pascua de resurrección se produjeron prolijamente con mis amistades y seres queridos. Para destacar el tono amoroso predominante de estos mensajes escritos y orales, baste recordar algunos de los diálogos mediáticos que tuvieron lugar.

           Una señora, por ejemplo, amiga entrañable desde hacía muchos años, entrada en edad como yo y santa mujer, esposa y madre de sus hijos, fue atrapada por el coronavirus y yo la había dado por muerta. Pero uno de sus hijos me notificó que estaba de vuelta del hospital en casa. Fue entonces cuando le envié este mensaje: viernes santo, un día de dolor humano y de amor divino al mismo tiempo. Ella compuso un mensaje para todos sus amigos y seres más queridos en estos términos: “Gracias Niceto!¡Feliz Pascua de Resurrección! Os quiero a todos y os doy las gracias. ¡Ya estoy en casa! Sigo muy pillada con las secuelas del virus y aún no puedo contestaros. Me acaban de hacer el mejor regalo de Pascua: Mi cuarto bisnieto nacerá en noviembre. ¡Cariños para todos!” Luego hice una fotografía del Monumento del jueves santo y se la remití a diversas personas amigas casi con las mismas palabras, pero con matices diferentes según su destino personal. Por ejemplo: Ahí tienes el monumento de viernes santo. Te lo remito con mucho amor.

           Una foto del monumento de jueves santo dio lugar al siguiente diálogo.

           - Por encima del dolor, el amor, que es lo que al final nos queda en limpio y no duele ni perece. Con mucho amor para ti en el día de viernes santo. Y al día siguiente:

           - Buenos días, Tere. En vísperas de celebrar una vez más las maravillas de la resurrección de Cristo, quiero expresarte lo mucho que te quiero al tiempo que doy gracias a Dios por el regalo de tu amor. ¡Felices pascuas de resurrección!

           - Eso mismo tengo que decir yo sobre ti; muchas gracias por tu cariño, por tu amistad, por tu amor...

           - Gracias, cielo, por tus palabras. Las guardo en mi corazón. Celebremos la resurrección del Señor como la apoteosis de su amor, y pidámosle que nos ayude a incrementar lo más posible el nuestro. Besos pascuales para ti con todo mi amor. ¡Alleluya!

           - Sole, en vísperas de celebrar una vez más las maravillas del amor divino reveladas en la resurrección del Señor, me apetece recordar lo mucho que te quiero y doy gracias a Dios por el regalo de tu amor. Felices pascuas de resurrección. La respuesta de esta anciana y venerable señora fue un mensaje de voz cantado muy emocionada en estos términos: ¡Feliz tú mi amor! Feliz, feliz te quiero yo”. Y añadía un hermoso tiesto de flores con esta leyenda: ¡Feliz Pascua de Resurrección! Con la particularidad añadida de que las primeras palabras de felicidad me las dedicó cantando con una voz temblorosa y emocionada. Yo la correspondí también con estas palabras cantando: Y así también te quiero yo corazón.

           Otro diálogo de muestra.

           - Te he preparado este desayuno de amor para comenzar el nuevo día. Espero que sea de tu gusto. La ilustración era una tacita de chocolate con churros mientras mi interlocutora hacía una obra de caridad admirable ayudando a dos hermanas muy ancianas, enfermas y con muchos achaques.

           - Eres magnífico, tú me alimentas.

           -Buenos días, corazón. Que Jesús resucitado alimente nuestro amor. En vísperas ya de celebrar una vez más las maravillas de Dios manifestadas en la resurrección de Cristo, me apetece mucho recordarte cómo estás en mi corazón. Feliz Pascua de Resurrección. El saludo iba acompañado de un hermoso gráfico de dos corazones entrelazados.

           - Buenos días, aquí me tienes de enfermera, cuidadora y qué sé yo qué más. Pero libre como los pájaros, para poder ir a donde sea.

Doy gracias a Dios por ti, porque no pensaba yo en esta infinita compañía de amor que me haces. Y estoy a ver si soy capaz de terminar con los quehaceres de mis hijos. Ninguno de ellos llama me llama ni por equivocación. Eso es lo que hacemos nosotros en mayor o menor grado con la Santísima Trinidad. La Resurrección de Jesús es todo para nosotros. También tú estás en mi corazón y te quiero.

           - Buenos días, Tere. En vísperas de celebrar una vez más las maravillas de la resurrección de Cristo, quiero expresarte lo mucho que te quiero al tiempo que doy gracias a Dios por el regalo de tu amor. Felices pascuas de resurrección.

           - Eso mismo tengo que decir yo sobre ti; muchas gracias por tu cariño, por tu amistad y por tu amor.

           Mercedes Sánchez es una religiosa dominica ilustre que yo tuve el honor de conocer y de ayudar en algunos tramos de su vida. Habiendo caído enferma, yo llegué a darla por fallecida hasta que un día supe que vivía en una residencia de enfermos recuperándose casi milagrosamente de un gravísimo ictus cerebral.

           - Viernes Santo, Merche; con mucho amor para ti. Estas lacónicas palabras iban ilustradas con una fotografía del monumento en nuestra iglesia de Madrid, y un hermoso adorno de dos corazones entrelazados.

           - Eres un sol. Gracias por todo.

           - Tesoro. Así te llevo dentro de mi corazón. Feliz pascua de resurrección. Que Jesús resucitado nos acompañe con su amor. Te quiero.

           A mis dos amorosas amigas, madre e hija, Alice Dubuc y Valentina, les dirigí el siguiente mensaje: Buenos días. Durante esta semana dramática y gloriosa celebramos el gran misterio del amor divino. Por ello ruego al Señor muerto y resucitado que nos siga ayudando a permanecer en nuestro amor, del cual Él es la fuente. Alice y Val, os quiero mucho a las dos y doy gracias a Dios por el regalo de vuestro amor. Os quiero de todo corazón. La respuesta telefónica no se hizo esperar y mantuvimos una conversación entrañable hablando sobre temas graves como la enfermedad del coronavirus y nuestra vida cristiana durante esta semana santa marcada por el dolor al por mayor y la falta de amor verdadero para afrontarlo con esperanza y dignidad como Cristo nos enseñó.

           Otros diálogos de amor con motivo de la resurrección del Señor, fueron, entre otros muchos verbales, gráficos y escritos, los siguientes:

           Ante la felicitación con un gráfico, correspondí con estas palabras, creo que oportunas, habida cuenta de la calidad cristiana de la persona remitente llegada del oriente europeo.

           - Igualmente, corazón. Jesús nos demostró que por el amor seremos capaces de vencer a la muerte para seguir seguros al encuentro feliz y definitivo de Dios. Por eso te quiero tanto y te llevo siempre en mi corazón. Buenos días, Jesús resucitó. Alleluia. Te quiero y te amo como Él nos enseñó.

           - Yo también lo quiero mucho y le pido a Jesús que lo cuide y lo tenga mucho tiempo con nosotros. Estas palabras corresponden a una anciana que había sufrido mucho durante su vida.

           Una antigua alumna mía me remitió una hermosa fotografía compuesta de un niño muy chiquito y Cristo mirándose los dos. Mi respuesta fue esta: Por algo Jesús dijo que tenemos que hacernos como niños, si queremos entrar en el reino de los cielos. Y ella replicó al tiro: “Gracias, Niceto por tu felicitación y por tu palabra hecha sentimiento”. Al intercambio de mensajes siguió una conversación telefónica de calidad estética y teológica sobre la resurrección de Cristo y el verdadero amor.

           A mis palabras de felicitación pascual, otra señora muy sufrida y caritativa a lo largo de su vida, hizo este comentario: “Así es. Feliz Pascua de Resurrección. Creo firmemente que la fuerza de su Espíritu es nuestra salud, nuestra alegría, nuestra paz, asiento y gozo. Doy gracias a Dios por ti, y le pido constantemente que te fortalezca en tus achaques físicos, porque así puedes estar en este mundo, si esa es su voluntad. Yo también siento una gran compañía con tu palabra y con tu comprensión. Es un don de Dios”.

           María Dolores Requejo, O.P., me envió un mensaje gráfico destacando la importancia del perdón a la luz de vida, muerte y resurrección de Cristo. Y yo la correspondí con este breve comentario: “De acuerdo totalmente contigo. El perdón es lo más grande y hermoso del amor. Jesús así nos lo enseñó. Su pasión, muerte y resurrección son una obra de amor que desborda nuestra inteligencia y sólo llegamos a entender algo amándonos como hermanos los unos a los otros como Cristo nos enseñó. Alleluya. Feliz pascua para ti y todas las hermanas en Jesús y N.P. santo Domingo”.

           Una antigua alumna vino a la iglesia a visitar el monumento del jueves santo sin pensar que ya era sábado para disfrutar en directo y de cuerpo presente de su belleza y contenido teológico que ya conocía por una foto que yo le había enviado. Pero, como era sábado, no pudo ver ya el monumento, que había sido reemplazado por la pila bautismal preparada para la Vigilia pascual. Terminada la visita a la iglesia, permanecimos hablando durante unos minutos en el recibidor con todas las precauciones requeridas por el estado de pandemia todavía reinante, y la idea de Dios como AMOR fue la predominante como réplica a la idea de Dios como castigador y la pedagogía pastoral del miedo, de la que ella misma había sido víctima, y que había salido triunfante. Me hizo tres fotografías en el recibidor con su cámara y yo a ella otras tres en la iglesia con la mía, de las cuales dos muy bellas publiqué en Facebook. Al día siguiente yo la felicité con motivo de la pascua de resurrección de Cristo y ella me remitió las fotos de su cámara con este comentario: “Este huevo de Pascua te lo mandan las niñas, mis nietas. Lo han hecho ellas”. Y comentando las tres fotos de su cámara: “Aquí estás un poco serio.  En esta otra con una pequeña sonrisa. Y aquí en la tercera como tú eres: Un Amor”. E ilustraba el mensaje con un pequeño y resplandeciente corazón.

           - Pero el corazón de ese amor -comenté yo- eres tú y es inútil que quieras disimularlo tapándolo con un chalequito. De todos modos, alleluia. Jesús resucitó y Él es la fuente de nuestro amor. Te amo y os amo a todos. Feliz Pascua de Resurrección. Lo del chalequito es una alusión al precioso jersey de manga corta que ella misma había tejido con sus manos para mí y que en ese preciso momento yo llevaba puesto.

 

           32. Ecos de Chile

          

           El día de viernes santo por la mañana recibí el siguiente mensaje del profesor Andrés Medina desde Concepción en estos términos:

           “Querido Niceto, un afectuoso saludo y nuestros mejores deseos, esperando que estés bien en estos tiempos tan complejos. Por las cuarentenas a las que estamos sometidos hace ya un tiempo largo, no puedo ir a mi oficina donde tengo tu dirección postal. Te la pido para enviarte un libro que hemos editado entre la católica y Salamanca. Un fuerte abrazo”. Y mi respuesta inmediata fue esta:

           Buenos días, Andrés, desde Madrid. ¡Qué alegría recibir noticias tuyas! En estos momentos tenemos que soportar la pandemia del Cóvid-19 y otras pandemias de carácter político y religioso no menos peligrosas. Parece como si lo malo se entendiera mejor con lo peor que con lo bueno. En relación con el "Covid político español" terminan de propagar legalmente el coronavirus de la eutanasia. Con este motivo me han pedido que escribiera algunas reflexiones críticas sobre dicha ley a modo de vacuna intelectual y moral contra la misma, y creo que saldrá al público poco después de que pasen estos días de semana santa, con el título "Eutanasia y suicidio asistido", en la editorial anglo-española Alma Books.

           Me es grato decirte también que, al nuevo Nuncio de la Santa Sede en Chile, Alberto Ortega, le conozco desde que era niño. Desde sus abuelos maternos hasta el día de hoy, entre su familia y la mía hemos mantenido unas relaciones muy estrechas y entrañables. Dietrich Lorenz ya ha tenido un encuentro personal con él y me dice que quedó encantado. Yo creo que ha sido un buen fichaje diplomático para Chile en estos momentos.

           Aquí en mi convento, la Covid-19 nos pegó muy fuerte con el saldo de tres fallecidos y otros a punto de fallecer, como yo, que, a pesar de todo y mis limitaciones habituales, puedo todavía contarlo. Yo mismo estoy asombrado de cómo subsisto con 83 años de edad cumplidos. Supongo que Dios sabrá por qué, pero yo tampoco se lo voy a preguntar, porque Él tiene su política y estoy casi seguro de que no me lo va a decir. Mucho me alegraré de recibir el libro del que me hablas, que servirá para incrementar mis muchas gracias anticipadas recordando aquellos días tan felices que tuve la suerte de vivir con vosotros en Concepción. Mi dirección postal es: Niceto Blázquez, Avda. de Burgos 204, 28050 - MADRID, España. Un abrazo inmenso.

           Esta fue la respuesta inmediata del profesor Andrés Medina:

            “Es reconfortante, querido Niceto, saber que has logrado sobreponerte a la plaga y que, además, continuas en la senda de defender la verdad y los valores de la catolicidad. Estamos al tanto de lo que ocurre en España con los disconformes, Pablo Iglesias y sus secuaces, a lo que se agregan debilidades y cobardías que muestran quienes debieran ser paladines de los principios del cristianismo. Por acá, no lo hacemos nada mal y vamos en una trayectoria similar. En la universidad estamos en un proceso de búsqueda de rector, que se realiza a través de un comité de 4 profesores, que realiza un diagnóstico de la situación existente y luego generan una terna de posibles rectores, que se envía al obispo que, como gran canciller, elige.

           Es una noticia esperanzadora saber que tienes, por conocimiento personal y directo, buena opinión del nuncio, que puede tener incidencia en la manera como la iglesia local enfrenta la realidad que vive. Me encantaría llamarte por teléfono para conversar, aunque sea brevemente, y te pido que me mandes tu número y la mejor hora de contactarte. La próxima semana, escapando un momento de la cuarentena, te enviaré el libro que te mencioné. Además, estoy de coautor de 2 libros que están por salir, uno sobre la arquidiócesis de Concepción y el otro sobre la Universidad de la Santísima Concepción que obviamente, a su tiempo, te haré llegar. Por último, te comento que luego de 40 años renuncié a la U de Concepción y estoy solamente en la UCSC. Ya estaba bueno de correr de un lado a otro y de exigirme en todo sentido.

Un fuerte abrazo querido amigo.  

           - Hola Niceto, te envío una pequeña reflexión que entregué a un grupo de jóvenes académicos de la Universidad, que no se percatan de los peligros que acechan a la educación y que están recibiendo una mentalidad posmodernista que en apariencia defiende al débil, pero que, en verdad, destruye los cimientos de nuestra civilización, cristianismo incluido. Lo que necesito ahora es que me envíes tu número telefónico, pues ya tengo la dirección postal.

           - A pesar de los pesares, ¡Feliz Pascua 2021! Andrés. He leído tus reflexiones a los estudiantes y, como comprenderás, estoy totalmente de acuerdo contigo. Mi teléfono es: 34 913024246, extensión 213, y 34.628408845. Un abrazo. Niceto.

 

           33. Recomendaciones sobre la predicación del Evangelio

          

           En previsión de la celebración del Capítulo Provincial de la Provincia del Rosario, O.P., en agosto del 2021 en Ávila, si las circunstancias adversas de la pandemia lo permitían, divulgué este texto sobre la predicación del Evangelio, como reflejo de mi experiencia personal sobre la predicación y sus formas.

            1. Recomiendo la lectura de la encíclica Evangelii Nuntiandi de Pablo VI, en la que habla de predicación en sentido estricto y en sentido amplio, de acuerdo con las circunstancias cambiantes de nuestro tiempo, algunas de las cuales muy importantes no se habían producido todavía cuando apareció esta encíclica.

           2. Recomiendo la lectura de la Exhortación Evangelii Gaudium del Papa Francisco, en la que marca pautas pastorales concretas sobre la predicación de la homilía dominical, extensivas a la predicación en la administración de todos los sacramentos y celebraciones paralitúrgicas.

           3. Recomiendo que los predicadores dominicos tengan en cuenta que la Verdad como ideal superior de vida está recibiendo un duro revés en lo que ya conocemos oficialmente como era de la POSVERDAD (Post-truh), en que saber mentir con habilidad en todos los órdenes de la vida, cotiza más que decir la VERDAD, sobre todo filosófica y teológica. En los foros científicos actuales más poderosos e influyentes, la reflexión filosófica y teológica carece por completo de estatuto social. Lo mismo cabe decir sobre lo que ocurre en el campo de la política y de la jurisprudencia civil. El desconocimiento de esta realidad puede llevarnos en un futuro no lejano a predicar en desiertos donde no queden ya ni perros que ladren al predicador.

           4. Recomiendo que se acepte el hecho de que el concepto de la Missio ad gentes, está cambiando de punto de partida por parte del emisor, así como su término de llegada por parte de los destinatarios. En este punto el romanticismo y las añoranzas del pasado son malos consejeros. La geografía de los campos de misión está cambiando sensiblemente y en algunos casos se está invirtiendo por relación a tiempos pasados.

           5. Recomiendo que el discernimiento vocacional sacerdotal y misionero sea más personalizado que grupal y pragmático, para no confundir la llamada personal de Dios, que tiene lugar de muchas formas, con el reclutamiento eficaz o “caza” de jóvenes para mantener las instituciones tradicionales.

           6. Recomiendo que se implemente y se apoye la predicación escrita actualizada (Capítulo Provincial 2005, 193), con libertad y responsabilidad, y que se aprenda a saber estar en las redes sociales con competencia técnica y doctrinal. En este contexto recomiendo igualmente la promoción de la revista Studium, en español e inglés, y de otras publicaciones homólogas existentes, así como la conservación y actualización de las bibliotecas y archivos, aprovechando la facilidad que nos ofrecen las modernas tecnologías para la difusión a escala mundial del contenido histórico, teológico y misionero de estas instituciones de la Provincia.

           7. Recomiendo que se compense el vacío tradicional que ha existido en tiempos pasados en los seminarios diocesanos y centros de formación religiosa para futuros sacerdotes, religiosos y misioneros, y que los analistas actuales del abandono del ministerio sacerdotal y de la vida religiosa, como fenómeno social, atribuyen principalmente a la inexistencia práctica de una correcta “educación del corazón”, que es esencial para una predicación creíble y de calidad.

           8. Recomiendo que nuestra predicación esté inspirada y sustentada en la teología del amor, revelada en la persona de Cristo como rostro visible de Dios, y no en la teología del miedo al Dios castigador del Antiguo Testamento.  

           9. Recomiendo que nuestros misioneros y demás predicadores eviten el proselitismo religioso, así como el riesgo de confundir la predicación intelectual con el activismo político, el colonialismo, o con las ideologías de moda a la carta. 

           10. Recomiendo que los predicadores aprendan a estar en el mundo sin ser del mundo, como Cristo nos enseñó, evitando así la predicación de mera autocomplacencia y búsqueda de éxitos personales, en lugar de informar con objetividad y amor sobre los misterios de la vida, muerte y resurrección de Cristo, como hicieron S. Pablo y los demás Apóstoles.

           11. Recomiendo que las actividades administrativas y de Gobierno en la Provincia se realicen siempre y en todas partes como servicio desinteresado a la predicación del Evangelio y no como un mero ejercicio administrativo de dinero con fines exclusivamente lucrativos.

           12. Recomiendo que los predicadores aprendan a compatibilizar todas sus actividades académicas e intelectuales con prácticas pastorales para el pueblo sencillo. Hay que huir de la predicación libresca y abstracta sin experiencia de Dios compartida con el pueblo llano, lo mismo que de la predicación sencilla al pueblo sin la preparación intelectual, bíblica y teológica adecuada.

           13. Recomiendo que la predicación en todas las celebraciones litúrgicas, especialmente la Eucaristía, no consista en “sermonear” y reñir a la gente, sino en explicar y aclarar con brevedad pedagógica los textos bíblicos más difíciles de entender que a veces aparecen en el leccionario de dichas celebraciones.

           14. Recomiendo que nuestra predicación no se polarice en el contexto del mundillo eclesiástico y clerical, sino que esté abierta a todo el mundo. El predicador debe aprender a estar en todos los ambientes sociales sin perder su identidad, acostumbrándose a escuchar cosas que no le gustaría oír, sobre todo relatos de sufrimiento y formas de pensar muy diferentes, sin sorprenderse ni escandalizarse. Saber estar en esos ambientes sin el ramalazo clerical, es una forma de predicar escuchando, en lugar de aprovechar ocasión para dar consejos no solicitados o hacer inoportunamente recomendaciones piadosas de repertorio.

           La escucha sufriente y caritativa suele producir efectos muy buenos y es una de las formas de predicación testimonial fuera de los contextos litúrgicos mejor aceptada por todo tipo de gente, independientemente de ser creyentes o no. Los buenos resultados de esta predicación informal suelen venir por añadidura.

           Por otra parte, todo predicador cristiano tiene que hacerse a la idea de que es un modesto sembrador del evangelio en campos diferentes de sembradura, cuyos frutos de la siembra no siempre los va a cosechar él, por más que el pago por el trabajo realizado durante la siembra esté asegurado en el reino de los cielos, y a veces también de forma anticipada en este mundo. En cualquier caso, el diestro predicador del Evangelio debe hacerse a la idea de que, a corto plazo, no puede ser sembrador y cosechador de lo sembrado al mismo tiempo. 

           15. Recomiendo que nuestros predicadores sean muy sensibles a los problemas actuales del ecumenismo, creando iniciativas nuevas para superar algunos tópicos del pasado, que favorecen más la aceptación triste y resignada de la secular y escandalosa desunión de los cristianos que la vuelta a la unión caritativa original y primacial querida por Cristo. 

           16. Recomiendo que se reciba con mucha precaución y prudencia, pero sin miedo, las nuevas tecnologías de las redes sociales de comunicación, como un “púlpito” nuevo de predicación, y que su estudio y formas de usarlo se convierta en una asignatura permanente en el currículo de estudios institucionales de la Provincia.

           Este texto lo hice llegar a varios hermanos dominicos, entre los cuales, al P. Felicísimo Martínez, O.P., uno de los mejores teólogos del siglo XX-XXI, cuyos escritos y actividades pastorales terminaron convirtiéndose en un referente universal de calidad para toda la Orden de Predicadores. El mensaje que le dirigí fue el siguiente: “Querido Felicísimo, me hace ilusión compartir contigo unos pensamientos que se me han ocurrido sobre la marcha, acerca del tema estrella elegido para el próximo Capítulo en Ávila, que siempre me ha atraído e impactado mucho. Obviamente, no son reflexiones como las que tú acostumbras a hacer como maestro en la materia siempre y en todas partes, pero, por eso precisamente, me hace ilusión compartirlas contigo, seguro de que así se me pegará algo de lo mejor, aunque sólo sea por poco tiempo, dada mi edad. Un abrazo inmenso y fraterno”. Su respuesta inmediata fue esta: “Muchísimas gracias, querido Niceto, por tu generosidad en compartir tus reflexiones sobre la predicación. Las comparto plenamente, todas y cada una. Ojalá lleguen al Capítulo y encuentren eco en el Capítulo y, sobre todo, en el post-capítulo.  Cuídate mucho. Fraternalmente Felicísimo”.

           Otra respuesta inmediata fue la siguiente del P. Fausto Gómez Berlana.:

           “Querido Niceto: Muchas gracias por enviarme tu sabroso comentario sobre Predicación, tema estrella del próximo Capítulo Provincial. Tus propuestas son concretas y relevantes. Yo estoy preparando mi comentario personal. El problema principal es que, quizás, la mayoría de los hermanos no conocemos la normativa correspondiente, que está clara en la LCO, RFG, Actas del Capítulo General de Vietnam (2919), y las Actas de nuestro Capítulo Provincial (2017), sobre todo, relacionado con la Formación Permanente.

           Lo bueno de tus sabias observaciones y propuestas es que son ad rem: verdad/posverdad; predicamos a Cristo (6 y 19); predicadores bien preparados -orantes, sensibles, pastorales (12); la importancia del número 11. Tenemos hermanos que son buenos “executives”, pero ¿evangelizadores? El uso apropiado de los medios sociales donde la Provincia parece ir muy despacio (6 y 16), y que sigan las pocas publicaciones escritas que tenemos, en particular STUDIUM y en las dos lenguas (6). Estaría bien que Amanecer se publicara en las dos lenguas.  En fin, pedimos al buen Dios que nuestros capitulares tomen en serio su participación. La Provincia está cambiando mucho. Necesita aire fresco. ¡Que todos dejemos actuar al Espíritu! Gracias por tus amables palabras”.

           El P. Virgilio Díaz Vega, correspondió a la misiva que le hice del texto en cuestión con estas palabras: “Buenos y santos días, hermano Niceto: ¡FELIZ PASCUA FLORIDA! Te agradezco sinceramente el haber compartido tus reflexiones sobre la PREDICACIÓN. Me parecen un verdadero "programa" que puede ayudar a todo el que lo lea y a los padres capitulares a elaborar un documento muy útil para todos nosotros. ¡Ojalá lo consigan! Personalmente yo valoro muy positivamente estas reflexiones porque son claras, realistas y surgidas de una experiencia amplia y cualificada. Gracias. Que Dios te lo premie. ¡Cuídate mucho! Virgilio”.

          

           34. Bodas de oro matrimoniales de Pilar y Ventura y más

 

           Mi amistad con este matrimonio que tiene la suerte de poder celebrar sus bodas de oro es larga y nada convencional. Todo comenzó imprevistamente con la asistencia de Pilar a mis clases sobre derechos humanos. En este contexto la ayudé a realizar una tesis con vistas a obtener un título académico en sociología. Sin saber cómo ni por qué prendió entre ambos una amistad que con el paso de los años terminó contagiando a sus hijos y nietos. Desde mi confinación forzada por razones de salud, les dediqué con música cantada las siguientes palabras de felicitación.

                                                 

                                                                       Cumpleaños muy feliz,

                                                                       Cumpleaños de los dos,

                                                                       Cincuenta años casados,

                                                                       Cincuenta años de amor.

                                                                       Un venturoso volador,

                                                                       Y un pilar de marfil,

                                                                       Hicieron su casita,

                                                                       Para amarse y vivir.

                                                                       Sus hijos y sus nietas,

                                                                       No paran de reír,

                                                                       Felices y contentas,

                                                                       Mirando al porvenir.

                                                                       Venturas y Pilares,

                                                                       Yo también recibí,

                                                                       En chalequito tejido,

                                                                       Con amor para mí.

              Esta pareja con sus hijos y nietos fueron un horno de amor para mí con muchos años de andadura. La mañana de este feliz día me adelanté con un lacónico mensaje de buenos días, después de una conversación telefónica de vísperas con ella y su hija Eva: Buenos días y feliz cumpleaños de amor. Y ella replicó al tiro: “Gracias mil doy a Dios por ponerte en mi camino y por todo el amor que me das. Son muchos años compartiendo alegrías y alguna que otra pena, pero siempre con el corazón lleno de cariño y de amor para compartir conmigo y con mi familia, que ya es la tuya. Todos te queremos mucho y hasta que el Señor nos llame, seguiremos juntos. Te quiero mucho.

              A raíz de una conversación con Eva, la hija de Pilar, a la que conocí cando tenía poco más de un año de edad, surgió este lacónico diálogo mensajero.

              - Os quiero mucho, Eva. ¡Qué lindo es vuestro amor para mí!

              - Tú eres más hermoso y amoroso, Niceto.

              Otros testimonios de amor dignos de recordar por las mismas fechas con la Pascua de resurrección de fondo, fueron, entre otros verbales muy largos y enjundiosos, los siguientes, con ocasión de un mensaje de buenos días dominicales recibido de una anciana amiga desde la lejanía. Ella me había enviado una postal muy hermosa con una niña primorosa regando el suelo fecundo con esta leyenda de fondo: “Ama la vida porque es el único regalo que no recibes dos veces”.

              - Si, cielo. Demos a Dios gracias por el regalo de la vida con el amor que Él nos tiene. Quien ama esta vida a Dios ama, y por ello, Dios nos hará otro regalo aún más hermoso después de la muerte. Te quiero.

              -  Gracias, amor, por tu hermoso corazón. Te doy el mío. Feliz pascua de resurrección como prenda del amor divino.

              - Buenos días, Tere. Es Pascua de resurrección por el amor. En mi corazón te llevo como una rosa de compañía amorosa. Pidamos a Dios que nos conserve siempre en su divino amor a los dos.

              - Qué bonita imagen y palabras. Yo también te quiero y te doy las gracias por este amor que me regalas.

              A una anciana más cerca de los 90 años que de los 80, le envié un saludo pascual de buenas noches con un corazón en cuyo interior había una rosa mensajera de su presencia amorosa en mi corazón, con este mensaje adjunto. Estamos en pascua de resurrección y tenemos que reforzar los vínculos del amor. En cuestión de amor, más de lo mismo es siempre lo mejor.

              - Yo también te quiero delante de Dios de una forma especialísima. Yo tengo la idea de que soy una faltona, pero quiero que Dios sea lo principal de mi vida. Por ello te quiero siempre y en todas partes delante y detrás de Dios, como a un hermano en Cristo.

              - Si cielo. Delante de Dios tenemos a su Hijo divino Jesucristo que hace las veces de hermano mayor nuestro por la resurrección, obra maestra de su amor. Que descanses pues, hermana querida en Cristo bajo la mirada amorosa de Dios.

              - Gracias igualmente y buenas noches.

              A otra anciana, antigua alumna mía, le dirigí también un mensaje pascual ilustrado con una fotografía de tiempos pasados con ocasión de una visita que me hizo en casa cuando yo trataba de recuperarme de una de mis crisis frecuentes de salud.

              - Buenas tardes, bonita. Gracias por tu amorosa mirada.

              - Me veo en las fotos que me mandas y parece que ha pasado mucho tiempo, porque ya casi no me reconozco en ellas. He ganado peso y me hace parecer distinta. También me hace reflexionar sobre el paso del tiempo y cómo a poco vamos perdiendo belleza y facultades. Agradezco el pensamiento que tienes en mí, que me hace pensar lo mucho que me has querido siempre, lo cual te lo agradezco porque de algún modo has hecho mi vida más feliz. Te deseo un feliz descanso: paz, esperanza, y amor. Que Dios te bendiga y te pague todo el amor que has puesto en el desempeño de tu ministerio, de tu magisterio, y también como profesor, como escritor y las muchas cosas que yo pueda desconocer.

 

              35. ¿Un milagro patente?

          

           Mi tía Diosdada falleció el año 2021 a los 102 años de edad. A mí me había contado alguna vez hacía muchos años algo sorprendente que había ocurrido en su vida, pero sólo me quedaba una reminiscencia de ello, pero su hija, mi prima Pilar, me ha reconstruido en pocas palabras lo que realmente ocurrió.

           “En la primavera de 1948, Ntra. Sra. de Fátima llegó a Madrid y dos años antes aproximadamente, mi madre había contraído tuberculosis. Me contó que tenía una vecina que vivía sola con su hija, que estaba muy enferma y se estaba muriendo. Le daba muchísima pena ver aquella situación y pasó a ayudar a esa madre angustiada; incluso cuando su hija murió, ayudó a amortajarla y mi madre se contagió.

           Cuando empezó a sentirse mal lo comentó con D. Federico Larrarte, médico y amigo íntimo del abuelo Lino.

           D. Federico, le mandó a que la viera un amigo suyo, neumólogo, con una carta de recomendación, en la cual le indicaba que mi madre era una amiga íntima de la familia y que fuera discreto con los honorarios, y fue tan discreto que no les cobró nada.

           A partir de este momento, estuvo en tratamiento con neumotorax (le inyectaban neumo por el costado), durante 23 meses.

           Por recomendación del médico se fue al pueblo, (Hoyocasero) pues el aire de la sierra le vendría bien, con mis hermanos mayores, José Mari y María Ángeles, y venía a Madrid cuando tenía neumotorax. En diciembre de 1947 nació mi hermano Javier, y mi madre no le pudo criar para no contagiarle y por eso le crió la señora Reme en Hoyocasero.

           En 1948 mi padre se enteró de que la Virgen de Fátima venía a Madrid y que habría una misa de enfermos; inscribió a mi madre y asistieron los dos. Según mi madre, fue una misa multitudinaria y muy emotiva.

           A partir de aquí, en sus siguientes visitas al neumólogo, el neumo no entraba y el médico extrañado lo intentó varias veces sin éxito. La miraron por rayos x para ver qué pasaba y el médico extrañado no se lo podía creer, cuando vio que el pulmón no tenía nada; el neumo no entraba porque estaba curada. ¿Un milagro? Mi tía Diosdada se fue de este mundo con la convicción de que había sido curada milagrosamente de la tuberculosis contraída, cosa que no cuesta creerlo recordando la trayectoria ejemplar de caridad que marcó su vida.

 

           36. El timo de la estampita y el manubrio de Hoyocasero

          

           Explotación de la debilidad ajena a través de terceros es una artimaña para aprovecharse de la debilidad ajena, sobre todo cuando media dinero por medio y anonimato personal. Una anciana con mucho sufrimiento en su vida y de frágil de personalidad, solía ser víctima de ofertas atractivas, prometedoras de alivio de sus penas y quebrantos. Un día entre otros muchos, me envió el siguiente mensaje a raíz de una conversación telefónica solicitando mi consejo acerca de una oferta más de lo mismo.

           - Tienes que ir a la doctora amiga mía y verás. Lo que pasa es que cobra caro. Pero porque es muy buena y dedica horas a cada consulta, vive de sus consultas y a los que tienen problema para pagar les cobra menos o lo que habléis, porque, si es consulta online, cobra 70€ y si es presencial 100€. Pero una consulta ya cambia la vida.

           Era muy penoso ver cómo esta buena señora era requerida para hacer servicios a los demás sin compasión, olvidando que era ella la que más necesitaba de la ayuda de los demás. En el caso presente se trataba a todas luces de sacarle dinero bajo la promesa de una solución segura a todos sus dolores y quebrantos, físicos y morales. Como de costumbre, a este tipo de mensajes recibidos seguía una conversación telefónica de mi parte para fortalecer su personalidad y evitar caer en las redes tiránicas de personas desaprensivas, o que eran también víctimas como ella, de los reclamos anónimos y de las promesas piadosas de dudosa calidad.

           El mismo día me recordaron en Facebook la publicación que había hecho muchos años atrás de una fotografía de las ruinas del manubrio que utilizábamos cuando yo era adolescente en el salón de baile de mis padres en Hoyocasero. Lo cual dio lugar a muchas reacciones de admiración y simpatía conmigo y comentarios entrañables de este jaez.

           - Debe ser la pianola a cuyos sones bailaban mis padres y toda una generación. ¿Se podrá recuperar?

           Pilar, no es la pianola, sino el manubrio a cuyos sones bailaron felices casi con toda seguridad tus padres. La pianola era otra joya que estoy buscando, pero dudo que pueda ya encontrarla. Yo mismo hice sonar a este amoroso "cacharrillo" musical y no ha faltado quien me lo ha recordado con cariño.

           - Perdona por las faltas de ortografía, pero las nuevas tecnologías a veces pueden con nosotros. Yo también la oí en mis primeros años cuando nos colábamos en el casino para jugar a ser mayores. Son buenos recuerdos. Espero que consigas recuperarla y poder oírla de nuevo.

           - La pianola fue a parar al colegio donde yo estudiaba: La Mejorada en Olmedo, Valladolid. Pero la finca ha pasado después por dos propietarios y en el momento actual la sala de visitas donde pusieron la pianola ya no existe y nadie conoce su paradero. ¡Qué pena!

           - De este aparato es del que habla siempre mi abuelo Pablo Jiménez. Me lo imaginaba más chico.

 

           37. Eutanasia y suicidio asistido

          

           Por fin salió a la luz pública el libro programado editorialmente por mi sobrino Miguel Ángel, como primicia de la editorial Alma Books en España. Me trajo media docena de ejemplares impresos con la ilusión de divulgar esta pequeña obra como réplica crítica a la ley de eutanasia aprobada desvergonzadamente por el Gobierno socialista español con el apoyo de la parte de peor calidad política del Parlamento. Sobre la parcha publiqué en mi portal de Facebook la portada y el texto de la contraportada, redactado por mi sobrino editor con las siguientes palabras.

           “El 18 de marzo de 2021 se ha aprobado la Ley de Eutanasia en España, en un ambiente en el que existen bastantes cortinas de humo para que pase casi desapercibida y no llegue a convertirse en motivo de debate social. El momento elegido no es casual y si bien hacía tiempo que la ley se cocinaba en los pucheros del gobierno, qué mejor ocasión para conseguirlo que en medio del caos del COVID-19, con casi 80.000 fallecidos según las cifras que nos dan desde el inicio de la pandemia, más de 100 muertos diarios y en medio de una inestabilidad política que ha precipitado la votación de la ley, aprovechando que el gobierno todavía contaba con los votos necesarios para sacarla adelante. Además, como dicta dicha ley: “la prestación de ayuda para morir será una prestación incluida en la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud y por tanto su coste correrá a cargo del Estado”, lo que significa que la pagan todos los contribuyentes, estén o no a favor y huelga decir, que de alguna manera a quienes no comulgamos on dicha ley, nos convierten en cómplices involuntarios de la muerte de otras personas sin que nada podamos hacer para evitarlo. Es sencillamente una aberración moral y un atentado contra la libertad de las personas. Este es un texto rico en datos y contundente en cuanto al juicio sobre el valor de la vida. Un texto para todos, sean creyentes o ateos, escépticos o agnósticos, católicos de parroquia o intelectuales de movimientos, curas, monjas, altos cargos, sindicalistas, profesores, peones, socialistas, liberales, conservadores, “podemitas” o “peperos”, independentistas radicales o votantes de VOX, jóvenes o adultos… Un texto que habrá cumplido su objetivo si al menos sirve para provocar un debate en la conciencia del lector ante los hechos que suceden”.

           Entre otros comentarios en Facebook, Macario Ofilada, desde Filipinas, me expresó su deseo de leer el libro. Yo le respondí: Querido Macario, te paso el texto del libro en PDF. El asunto es grave. Difúndelo donde puedas. Su réplica inmediata fue esta: “Muchas gracias, caro Niceto, por tu respuesta tan rápida. Y veo que te acuestas tarde, no como un servidor. Yo publicaré una nota en mi columna en Religión Digital. A ver si sale dentro de este mes, pues tengo algunos escritos pendientes. Siempre he admirado tu obra en pro de la vida, sobre todo en lo referente a estos temas tan delicados y candentes. Feliz pascua de Resurrección y oraciones”. Lo de acostarme tarde se refiere al hecho de que el envío del texto tuvo lugar a las 2 horas de la mañana en Madrid, aprovechando el primer descanso nocturno para recobrar fuerzas y conseguir dormir lo suficiente a contrapelo de mi situación de salud, que no me permite la libertad de dormir lo necesario para mejor vivir.

 

           38. Cosas de la vida y del amor

 

           Cada día que pasa es para mí una sorpresa con lágrimas de penas y alegrías por parte mía y ajena. En el mes de abril de 2021, las conversaciones telefónicas con personas ancianas, enfermas o sufrientes por diversos motivos personales y familiares se incrementaron considerablemente. Pero también hubo momentos de alegría y felicidad compartida. Como reflejo de esta situación paradójica, vale la pena recordar lo que digo a continuación en diálogo permanente on line con algunos de mis interlocutores más cercanos por el afecto mutuo, a pesar de las distancias físicas y las circunstancias adversas de la época en que nos ha tocado vivir.

 

                                                         JILGUERO Y GOLONDRINA

                                                          Ama y haz lo que quieras,

                                                         Ama y no tengas miedo,

                                                         Amando se vive mejor,

                                                         Y se llega antes al cielo.

                                                        

                                                         Ama y haz lo que quieras,

                                                         Nos lo dijo ya san Agustín,

                                                         Te amo y te quiero mucho,

                                                         Es lo que yo te digo a ti.

 

                                                         El amor ahuyenta el miedo,

                                                         Como el agua apaga el fuego,

                                                         Para abrasarnos con el amor,

                                                         Que Dios nos envía del cielo.

 

                                                         Yo te llevo en mi corazón,

                                                         Siempre y en todas partes,

                                                         Ábreme las puertas del tuyo,

                                                         Para allí poder yo abrazarte.

 

              Una señora muy entrada en años, que más de una vez ha aparecido en estas Memorias, respondió a estas palabras mías con estas suyas en un mensaje de voz emocionada y agradecida: “Ay, Padre ¡qué bonito! Me he emocionado mucho, madre mía. Claro, yo sé que de la abundancia del corazón habla la boca y usted lo siente y hoy me ha puesto los pelos de punta. Es que yo le quiero muchísimo, Padre, y usted lo sabe. Pero es que usted quiere a todos con todo el amor del mundo. Por algo el Señor le escogió, como a los Apóstoles, y no sabe el bien que nos hace. Yo, mientras que usted esté en este mundo, tengo como un seguro de vida, porque me da una tranquilidad que, madre mía, parece que me protege. Pues sí, eso es lo que hay que hacer, amar y amar. Lo que pasa es que yo soy muy pesimista, y usted lo sabe mejor que nadie, y a veces me derrumbo con los problemas de los unos y de los otros; pero le agradezco un montón este mensaje tan bonito que ya me ha alegrado el día. Un abrazo muy grande y le quiero con toda mi alma. Un besito, Padre”.

              Como respuesta a este mensaje de voz amorosa y agradecida, la envié una pequeña maceta de rosas con este comentario. Muchas gracias, Asun, por tus hermosas palabras de amor que yo no merezco. Dios te lo pagará con creces. Esas rosas son mensajeras de mis besos para ti. Como respuesta me envió una fotografía de cuando era jovencita aventando con su padre el trigo recién trillado. Y añadía: “esta era mi vida en el campo con mi padre. Era una vida muy dura y con poca comida. En aquella época lo pasábamos mal”. Sin embargo, en la vieja foto en blanco y negro ella aparece sonriente ayudando a su padre con ilusión. Yo hice este comentario: Sí, una vida dura para sobrevivir. Menos mal que, al final nos queda siempre el amor para compensar las durezas de la vida.

              E inmediatamente replicó: “El Señor me hizo un regalo muy grande para compensar tantas calamidades. Me puso a usted en mi vida para sentirme querida y acercarme a Jesús y llevarme por buenos caminos cuando me desoriento y no me acojo a vivir con amor, que es lo que usted me recuerda, y así me ayuda mucho. Muchas gracias por todo, Padre”.

              Otra anciana me saludó el nuevo día con la fotografía de un bello amanecer captado desde su ventana. No era la primera vez que me dedicaba sus primeros pensamientos mañaneros con el envío de alguna bella fotografía durante el alborear del nuevo día. Yo la correspondí con estas palabras:

 

                                                                       Muy hermoso es recibir,

                                                                       Lindo mensaje de amor,

                                                                       Enviado tan de mañana,

                                                                       Por tu amoroso corazón.

 

                                                                       Gracias por tu amanecer,

                                                                       Tan de mañana conmigo,

                                                                       El amanecer eres tú Tere,

                                                                       Y me siento feliz contigo.

                    

                     Pero hablando de señoras ancianas, mi atención esta vez fue hacia otra señora de edad muy avanzada con el corazón muy juvenil:

                                                                        Sole es sinónimo del sol,

                                                                       Que irradia rayos de luz,

                                                                       Desde su lindo corazón,

                                                                       Inundado todo de amor.

 

                                                                       Soledad es la plenitud,

                                                                       Del amor desbordado,

                                                                       Como un río de amor,

                                                                       Muy feliz y enamorado.

 

                                                                       Gracias por tu amor,

                                                                       Por mí inmerecido,

                                                                       Pido a Dios te colme,

                                                                       De su amor divino.

 

                     - “Gracias muy emocionada de despertarme con este poema sobre los sinónimos del amor. Muchísimas gracias, que Dios te pague ese cariño, te quiero”. Yo escribí estas estrofas con dedicatoria sin saber que la anciana señora se encontraba en una situación dolorosa a causa de una caída. Este tipo de intuiciones las tengo con frecuencia, lo cual quiere decir que en este caso mis palabras llegaron a su destinataria en el momento que más las necesitaba. La conversación telefónica que siguió a raíz de su respuesta fue muy larga y emocionada, dando gracias a Dios por ambas partes por la suerte de estar ambos convencidos de la necesidad en esta vida de profundizar en el significado humano y divino del precepto estrella del amor personal que Cristo nos enseñó.

            39. Diálogos de primavera 2021

                 Con motivo de algunas fotografías que publiqué en Facebook en las que aparecía yo saludando a la primavera 2021, un año después de la terrible primavera del año anterior por causa de la pandemia, recibí comentarios diversos, de alegría y preocupación debido a la leyenda adjunta a dos de las fotos. En una de ellas escribí: “Esperando a una vida nueva muy hermosa post-mortem”. Y en otra: “Nacimiento de la primavera de una nueva vida post-covid/19”. Estas leyendas fueron interpretadas de forma diferente, como se deduce de algunas reacciones que que surgieron inmediatamente.

              - Pero bueno, Niceto, ¿estás otra vez malo?

              - ¿Qué pasó, tío Niceto?

              - Yo soy como esos políticos que progresan admirablemente yendo de malos a peor. Como ves, nada del otro mundo.

              - Uy, tío, ¡que mejores pronto! Un abrazo. caminando por mi propia cuenta a donde me apetezca.

              - No te preocupes, sobrinita Mariel. Del covid-19 mejoré. De lo que no mejoro es de la edad, ya que, en lugar de ir para atrás, voy para adelante con 83 pavos a mis espaldas, y resulta muy difícil convencerlos de que se echen a volar ellos y a mí me dejen en paz caminando por mi propia cuenta a donde me apetezca.

              - ¡Ah! Yo también me asusté. Por lo que veo, 83 años muy bien vividos. ¡A seguir caminando y disfrutando cada instante!

              - También desde el otro lado del Atlántico: ¡Qué alivio Niceto!, yo me asusté. Te mando besos.

              En este contexto surgió el diálogo con Beatriz Basenji, del que me parece oportuno dejar aquí memoria.

              - Estimado Niceto, me permito sugerirle que haga usted cuanto pueda por mantenerse en el mejor estado de salud posible. Por ahora, san Pedro no tiene intención de convocarle. Beba mucha agua y haga sus profundas respiraciones en el hermoso parque de su casa. Siga usted con la música y no se divorcie de ella. ¡Mis más cordiales saludos!

              - Muchas gracias, Beatriz, por tus amorosos consejos. Te prometo no olvidarlos. Te mando un abrazo inmenso con todo mi cariño, para ti y todos los tuyos. Espero que estáis todos bien.

              - Hasta ahora estamos bien. A pesar que yo soy persona alérgica, me han vacunado hace hoy 6 días del coronavirus. Pero con una sola dosis no es suficiente. Veremos cómo sigue la historieta. Ahora la nueva versión la de Manaos ataca más a los jóvenes. Porque también son los que se cuidan menos. Nuestra fortaleza -bien lo sabe usted- reside en nuestro espíritu y permanecemos unidos a la misma Divinidad todo el tiempo que residimos en este planeta.

         - Yo estuve muy mal, convencido de que había llegado mi hora de emprender el gran viaje con la esperanza de tener un encuentro feliz con Dios, fuente del ser, de la vida y del amor, que, como sabes, es mi gran ilusión. En medio de mis debilidades humanas he tenido siempre la impresión de que Dios no me ha dejado nunca abandonado, y siento la necesidad de amar como Él nos amó primero. La bondad de Dios me ha regalado 83 años de vida y siento la necesidad de amar como del aire para respirar. No encuentro palabra que se aproxime más a lo que Dios es para nosotros como la palabra AMOR. Me refiero al amor personal, del que hablaba Cristo, y no a esas lindezas y engaños a los que nos tiene acostumbrados la cultura de bajo perfil humano y casi universalmente asumida por ingenuidad o por resignación. Muchas gracias, Beatriz, por permitirme compartir contigo estos pensamientos. Besos y cariños desde esta orilla del Atlántico.

         - Beatriz: “Usted, Niceto, es un ser privilegiado. Nació en el seno de una hermosa familia, como lo fue la familia de mi esposo, que eran 4 hermanas y 4 hermanos. Eran unos seres con gran fortaleza anímica, sin malicia. Buena gente. Inteligentes, emprendedores. Todos formaron su hogar, su familia. Vivieron reuniéndose los domingos hasta el fin de sus días. Presiento que debe usted sentir un gran regocijo en su alma, porque ha llevado la Palabra de Nuestro Señor a multitudes. Tenga la plena seguridad de que no seremos juzgados. Dios, que es amor puro, máxima sabiduría y justicia, jamás juzgará a ninguno de nosotros porque hemos brotado de su seno. Un abrazo fraterno”.  En otra ocasión publiqué una fotografía en la que aparezco con un grupo de estudiantes de periodismo en la famosa escalera del convento de san Pedro Mártir en Madrid. La reacción de Beatriz no se hizo esperar: “Qué tiempos bellamente recordados”.

         - Sí, es un grupo de alumnos universitarios que tenían curiosidad por saber quién era yo realmente y dónde vivía. Son recuerdos muy entrañables que me gusta compartir.

         - Beatriz: ¡muy bien! Usted ha sembrado mucho y de calidad excelente.

               40. Comentarios sobre una fotografía publicada en Facebook

               En el encabezamiento de esta foto escribí esta leyenda: Hace un año por estas fechas yo estaba ya a punto de marcharme de este mundo como la cosa más normal. Pero no sé por qué todavía estoy aquí. Seguro que Dios lo sabe, pero se calla como un mudo de nacimiento. El Covid/19 me dijo bien claro que me fuera ya con la música a otra parte.

              Yolande Gimenes:” Niceto, ¡Usted es Su Palabra, padre!

              Marcial Calero: “Porque Dios quiere que los buenos frailes continúen predicando Su Palabra”.

              Mariel Fernández: ¡Dios quiere que sigas realizando tus buenas acciones en este mundo! Todavía te necesita aquí.

              Merche Martín Martín: Niceto, debes seguir sembrando la Palabra.

              Tong Tong Ofilada: No sabía que diste positivo por el COVID. Dios tiene otros planes para ti. Dios te siga bendiciendo, pues eres una bendición a tu comunidad y a tus amigos.

              Yolande Gimenes: El Padre Pío contestó a un niño, que le preguntó por qué se iban primero los buenos, que en el jardín recogemos primero las flores más hermosas. Esta respuesta me hizo reflexionar mucho y llegué a la conclusión de que los que quedamos somos el jardín de Dios, del que salen las hermosuras y nos cuidan a todas. Hasta las marchitadas somos de Dios. Allí no está ya la cizaña, queda sólo el trigo limpio y hermoso. Los misterios divinos son todos hechos de amor. En ellos no hay ningún enigma que podamos pretender resolver. No hay más dulce corrección al orgullo que nos acecha siempre. Dios le necesita porque muchos le necesitamos a usted, y Él lo sabe, pero a usted lo sorprende. Confíe en Él y dé este testimonio usted como herramienta de Nuestro Padre a todos. Un abrazo, querido padre.

              María Angélica Moncada. “Los ángeles también nos acompañan”.

              - Sí claro, por algo a ti te llaman ANGÉLICA y no infernal.

Natalio Lescano: “Padre Niceto, estamos al otro lado del océano; apenas hemos cruzado alguna palabra por correo, pero te sentimos entrañable aquí y estamos siempre atentos a tus palabras, hacen mucho bien. "No le ponga límites a la Providencia" dijo una vez un Padre muy bueno de aquí cuando le desearon otros 80 años (había cumplido 80). Te mandamos un afectuoso abrazo.

           - Muchas gracias, Natalio, por tus generosas y entrañables palabras. Dios premiará tu generosidad como mereces. Como ves, ni las cordilleras ni los océanos pueden impedir que las personas se respeten, aprecien y quieran como Dios manda. Yo pienso que estos medios de comunicación son providenciales y doy gracias a Dios por ellos, ya que nos ayudan a comunicar y compartir lo mejor de nuestros sentimientos de humanidad y fraternidad. Un abrazo inmenso como un puente entre las dos orillas del océano y las cumbres de la cordillera andina.

           - ¡Muchas gracias Niceto! Dios te bendiga.

           - Roxana, O.P, Qué hermoso verlo sano y de hábito fray Niceto, ¡Dios le bendiga!

           - Roxana, querida, muchas gracias por tus amorosas y fraternales palabras, pero más hermoso es verte a ti.

           - Niceto, que la Virgen Santísima lo cubra con su manto.

           - Beatriz Basenji: “El covid-19 nos enferma, pero nada sabe de música. Pero usted sí sabe.       De modo que, ahí cerca suyo están unas cuantas partituras de los grandes maestros, esperando de sus manitas para emerger ufanas por este mundo de la música.

        

            41. Entrevista en la COPE y desahogos de dolor

          

           El sábado 24 de abril de 2021 mi antigua alumna de periodismo Cristina López Schlichting me hizo una entrevista en la radial COPE española con motivo de la legalización de la eutanasia en España y aparición de mi libro Eutanasia y suicidio asistido. La idea de escribir el libro como respuesta crítica contra la brutalidad de dicha ley, sacada adelante con los votos de grupos políticos, con un perfil humano de la peor calidad en pleno apogeo de la pandemia del 2020, fue primicia de mi sobrino Miguel Ángel Blázquez Vilar, que se aventuró a crear la editorial Alma Books en España comenzando la andadura con la publicación pionera de este libro mío. Antes de abrir los micrófonos al público Cristina y yo mantuvimos un diálogo íntimo relacionado con mi historia personal salpicada de crisis de salud y de logros intelectuales y pastorales. Luego, de cara al público, ella empezó sugiriéndome que hablara de mi experiencia como enfermo de alto voltaje pensando en la ley de eutanasia recién aprobada en España y cómo se pudo llegar a esa prescripción legal tan letal. Terminó la entrevista haciendo ella una presentación publicitaria de mi libro relacionándolo con la preparación de un documento de la Conferencia Episcopal Española sobre el tema proponiendo un texto de testamento vital como contrarréplica práctica a la mortífera ley de eutanasia aprobada en el Parlamento español de turno con nocturnidad. A continuación, entrevistó al Obispo D. Ginés García Beltrán, obispo de Getafe y miembro de la comisión permanente de la Conferencia Episcopal Española.

           Después de una alusión de complacencia a mi intervención, contestó brillantemente a las preguntas que le hizo la entrevistadora, relacionadas con la posición explícita y crítica de los obispos españoles respecto de la ley en cuestión aprobada.

            Con motivo de esta entrevista radiada recibí un paquete de felicitaciones y parabienes por mis palabras y por mi libro. Mi sobrino Miguel Ángel, editor del libro, después de oír la entrevista, me envió este mensaje: “Todo muy bien en la entrevista. Enhorabuena y ahora ya podemos quedarnos tranquilos de que hemos hecho un libro juntos”.

           Ni que decir tiene que fue un regalo impagable el honor que me hizo mi sobrino pensando en mi para colaborar en su proyecto editorial pionero en el contexto más moderno y avanzado de la publicación de libros de calidad a precios asequibles al mayor número posible de personas.

           Como botón de muestra me parece oportuno destacar el siguiente comentario de don Faustino Martínez García: “Acabo de escucharlo. Enhorabuena. Impresionante y con mucho interés; es una aportación muy comprensible en tu análisis profundo y en la síntesis de tu exposición. Debieran poner tu intervención en otros programas, que te llamaran para participar en debates en televisión ante tanto tertuliano ignorante, opinando desde la post verdad. Algunos de tus libros los tenemos en la Biblioteca del Instituto y de la Parroquia. Ya sé de tu aportación del término Biotanasia a la lengua española. Un fuerte abrazo.

           Por su parte, una antigua alumna mía en la Universidad me envió el siguiente mensaje: “Muchas gracias Niceto, por hacerme este envío de la COPE. En primer lugar, te admiro a ti y admiro a Cristina, que es una periodista de primera categoría y me parece bien la respuesta de los obispos con la salida del testamento vital”.

           Junto a estos parabienes tuvieron también lugar conversaciones telefónicas dolorosas por parte de mis interlocutores. Una de ellas, que duró mucho tiempo, estuvo relacionada con un conflicto familiar por razón del patrimonio. Mi interlocutor me habló del temor que tenía de que pudiera haber sangre entre dos de sus hermanos si su madre no cambiaba de actitud y el abogado de la familia no dejaba de ser un hombre sospechoso dentro de la profesión. Mucho dinero por medio, mucha ingratitud y falta de buena voluntad para resolver los intrincados problemas que iban en aumento. Por otra parte, las tristes noticias sobre enfermos no cesaron durante aquellos días. Hay situaciones sin olvidar el fallecimiento en Ávila del P. Adalberto Izquierdo, cuyo fallecimiento por cáncer se sumó al de otros tres miembros de esta comunidad de san Pedro Mártir de Madrid en el mismo año rematados por el Covid-19.

           Recibido por Beatriz Basenji en Argentina el texto de mi libro en cuestión en pdf, se apresuró a hacerme estas sensatas y amorosas reflexiones:

           “Estimado Niceto: al fin tomé coraje y bajé su libro.

           Como es obvio, esta ley nunca habría sido aprobada de no estar al frente del gobierno los que están. Ya con la frase de una diputada acerca de estar harta de ver momias por la calle, la cuestión se resume así: La falta de amor al prójimo.

           Soy de las personas que ama y honra la vida. Al punto que cuando mi hija nació, a los pocos días cumplí 46 años. No quiera saber lo que los ginecólogos me decían en mi propia cara. Para ellos era una tragedia que, a mi edad, estuviera embarazada. Y temían que yo pudiera hacer diabetes. Y si ello ocurría, harían nacer la niña antes de la fecha decidida. Y nada de los miedos que ellos tenían sucedió.  ¿Y sabe usted una cosa? Cuando me estaban haciendo la cesárea para que la niña nazca, me estaban proponiendo irónicamente si no querría tener otro bebé.

           Con mi esposo siempre decíamos: "¡Que Dios los perdone!"

Lamentablemente, hay muchas personas que padecen a causa de sus raras enfermedades, cada uno de los días de sus vidas y es que, en realidad, siguen estando plenos de vida, pero no pueden superar sus trastornos. Es un tema muy difícil. Mi propio padre intentó suicidarse y no lo logró porque yo tengo muy buen olfato y percibí olor a gas. Él estaba hemipléjico, y no se aceptaba, y una madrugada llegó ni sé cómo hasta la cocina y abrió las 4 llaves del gas.

           Jamás se lo dijimos, pero yo hablé con su neurólogo y éste lo derivó a un psiquiatra. Desde entonces, antes de acostarnos, mi madre y yo, cerrábamos una llave de seguridad del gas, que él no podía manipular.

           Se lo cuento porque lo he vivido muy de cerca.

           Lo único que podemos hacer por esos seres que han pedido la ley de eutanasia es BRINDARLES AMOR, amarlos, para que Dios, en su infinita misericordia, se apiade de ellos.

           Creo que hay un caso en Perú, en cuyo entorno se ha formado una comunidad que ora por esa persona, con el deseo de que, finalmente, no pida la eutanasia y se vaya en paz de este mundo cuando sea su hora.

           Magnífico su trabajo. Desde luego que no lo he terminado de leer, porque, como usted comprenderá, es un tema que no me es ajeno. Mis más cordiales saludos y felicitaciones por tanto conocimiento y veracidad dedicada a este difícil tema. Beatriz Basenji”.

           Mi respuesta a esta carta fue la siguiente:

           Muchas gracias, Beatriz, amiga mía del alma, por compartir conmigo tus sabias y hermosas reflexiones sobre el amor a la vida que Dios nos ha regalado de forma tan misteriosa y sorprendente, pero divinamente amorosa. El amor es la sangre de la vida para sanos y enfermos, cuerdos y locos, malos y misericordiosos. Así como cuando llueve y sale el sol lo hace para todos, así también su amor reflejado en la persona de Cristo, está siempre a disposición de todos, justos y pecadores. Amando la vida sin poner condiciones vamos por el buen camino que lleva a Dios, que es la fuente de la vida, de la verdad, de la libertad y del amor verdadero y redentor. Voy a intentar enviarte el link que he recibido sobre una entrevista que me hicieron el sábado pasado en la cadena radial COPE de Madrid con motivo de la aparición del libro cuyo texto te he enviado. Aprovecho la ocasión para decirte que, aunque en mi corazón siempre estás conmigo por el amor, me encantaría tener también en mi archivo de recuerdos felices una fotografía tuya. No merezco tenerla, pero me atrevo a suplicarte este favor. Besos y cariños para ti desde esta parte del Atlántico.

           El domingo 25 de abril de 2021 continuaron las conversaciones de alto voltaje de sufrimiento con mis interlocutores más habituales. Sin olvidar el servicio de administración del perdón sacramental en el contexto todavía dominante de la pandemia universal como agravante de las situaciones familiares y personales de problemas y quebrantos. Por ejemplo, el siguiente como botón de muestra.

           Pasaba mucho tiempo y Patricia de Grandis no daba señales de vida. Cuando esto sucede es casi siempre porque algo está ocurriendo desagradable en su vida y trata de que no yo esté preocupado por ello. Así las cosas, un día le mandé un mensaje ilustrado de sondeo y cantó en el tono que yo presentía. El diálogo escrito fue el siguiente:

           - Vale bombón de ambrosia. Que descanses. Te quiero muchísimo.

           - Gracias infinitas por tu amor. Dios te lo pagará todo con el suyo divino.

           - Mañana te cuento algo muy importante. Descansa.

           - Buenos días, Patri. Que Dios te bendiga a ti y a todos los tuyos. Os quiero.

           - Hola amor. Hablar contigo siempre es tan gratificante para el alma que doy gracias por tenerte y que me quieras. Te pongo en precedentes de lo ocurrido:

           “Mi madre hace muchos años nos donó la casa a Silvia, Alex y a mí, antes de someterse a una operación quirúrgica. Pero desde hace dos años quiere que se la devolvamos y Alex y yo firmamos, pero Silvia se negó porque tenía miedo de que Ramón se gastará el dinero y se lo diera a su hija. Es curioso que mi madre me había dicho una vez lo mismo. Silvia tiene un tercio y mi madre dos. Esa donación a mi madre de nuevo les cuesta 10.000 euros, pero como no han pagado, se ha incrementado a casi 15.000. Ramón me pasó el otro día los papeles del embargo y los de la agencia inmobiliaria y las escrituras de la casa recalcando que mi papá sólo pago 22.000 pesetas de las 40.000 que debió pagar. Necesito la segunda supuesta donación para ver en qué situación se encuentra la casa. No me opongo a la venta, pero en plazo creo que es imposible.

           A este mensaje no contesta al igual que a los emails. Es todo muy raro. ¡Qué pena que entre padres e hijos pasen estas cosas!

Yo siempre estoy un poco en medio de ellos, pero esta vez sí que no me pillan. Gracias por quererme y aconsejarme tú tan bien. Como ellos no cogen las cartas certificadas, ahora les viene la deuda de 15.000 euros. La solución sería que vendieran la casa y le dieran el tercio a Silvia que está divorciada y sin trabajo. Dicen que se van a Sagunto. ¡Tan mayores y se van a un pueblo que no está cerca de ningún hijo! Que yo no puedo ir a verlos, ya que esa población está lejos y cuestan mucho dinero la gasolina y el hotel. Te mando los mensajes de Silvia cuando le dije lo de la venta”.

           Después de una larga conversación lamentando la dureza de las personas cuando prescinden de las reglas elementales del amor maternal y filial, ella me remitió media docena de audios en los que dos grandes amigas suyas le aconsejaban sabiamente cómo actuar en el conflicto familiar con esta observación: “Siento ser tan pesada, pero necesitaba que tú supieras todo esto”.

           Yo la respondí con estas palabras de apoyo moral que pensé podrían ayudarla a mantener su equilibrio emocional y amoroso acostumbrado desde varios años atrás:

           No te preocupes. Yo deseo compartir tus dolores contigo porque me lo exige el amor que te tengo. Esperemos que la operación quirúrgica de tu madre contribuya a reblandecer la dureza del desamor entre ella y tu hermana para poner las cosas en su sitio con comprensión mutua y amor maternal y filial. Me alegra que tengas esas personas amigas tan estupendas que contribuyen generosamente a paliar tu dolor. Por mi parte, ya sabes que lo único que puedo ofrecerte en estas circunstancias es mi pobre corazón para que te refugies en él sin tener que pagar alquiler ni deudas de ningún tipo. Mi amor en comparación con el tuyo es nada. Pero lo poco que es te lo ofrezco con toda mi alma con la ilusión de paliar de alguna manera tu dolor. Tu dolor es mi dolor y mi amor es tu amor. Patri, ánimo y sigamos esperando que, con la ayuda de Dios, todo tenga un final feliz. Te quiero con todo mi corazón. Su respuesta a vuelta de correo fue esta: “Mi corazón se llena de alegría al leer tus sabias y hermosas palabras llenas de cariño. Te quiero con toda mi alma”.

           Extrañado yo de su silencio inmediato, la envié a mi interlocutora un mensaje de exploración y no tardó en responder explicando las razones de su silencio y facilitarme objetiva y segura información. “Buenos días, bombón de ambrosía. Hoy por la tarde ingresan mi madre en el hospital a las cuatro de la tarde, por si antes quieres llamarla, pues ella está ahora en casa. Mañana te informo de todo. Te quiero mucho”. La llamé inmediatamente, se puso muy contenta, me explicó todo interesándose mucho por mí y mi salud y quedamos en que tú me tendrías al corriente de todo y hablaríamos después de la operación quirúrgica. Le informé a Patricia de nuestra amable conversación y ella me replicó amorosamente, como siempre, con estas palabras de audio: “Ya me ha dicho que has hablado con ella y yo sé que esto la reconforta porque ella te quiere mucho. Muchísimas gracias por haberla llamado y mañana te tengo al corriente de todo”.

           - Más ecos de la entrevista en la COPE sobre la ley de eutanasia española. Uno de ellos fue del tono siguiente por parte de una anciana más cerca de los 90 años de edad que de los ochenta:

           “Termino de escucharte, y como siempre, Niceto, qué quieres que te diga. Eres único, irrepetible y necesario porque después de esa experiencia de que me quedan dos minutos de vida o sólo tres, no te han quedado dos ni sólo tres, sino que te han quedado muchísimos más porque la comunidad cristiana te necesita en este mundo. Que Dios te siga bendiciendo, fortaleciendo, ayudando a que seas tan valiente en los tempos que estamos viviendo para alzar la verdad y decir la verdad, tan necesaria, tan valiente y tan de Dios. Un abrazo. Te quiero. Muchísimas gracias. No tengo palabras para agradecerte tanto amor. Que Dios te lo pague”. Estas últimas palabras tienen de fondo la ilustración adjunta por mi parte de un hermoso corazón de rosas como símbolo de su amor. Yo repliqué al tiro de esta forma: Buenos días, amiga del alma. Ya veo que en tu corazón tienes siempre una reserva impresionante y bella de amor. Gracias por compartirlo tan generosamente conmigo. Que Dios nuestro Padre te lo pague. Al día siguiente la saludé con estas palabras mañaneras, buenos días mi amor. Termino de recibir esta foto de nacimiento de la primavera en un lugar de grandes recuerdos de mi niñez y adolescencia. Te la remito como mensajera para ti de mi amor de primavera.

           - Gracias, eso no tiene precio también yo te quiero y te a gradezco compartir conmigo tan gratos y bellos recuerdos.

           En este mismo contexto publiqué en Facebook el siguiente poema crítico contra la ley española de eutanasia de 2021 en los términos siguientes.

             

               42. Ambrosía y leyes basura

 La ambrosía de los dioses,

Y la ambrosía del hombre,

Son una misma sustancia,

Que por sí no se corrompe.

 

A la ambrosía la corrompen,

La maldad y falta de amor,

Cuando las personas viven,

Tupidas de odio y de rencor

 

La gran ambrosía politeísta,

Que inunda nuestro mundo,

Ofrece trajes muy elegantes,

Que no sirven por inmundos.

 

Dioses egoístas y vengativos,

Todos falsos a más no poder,

Siempre los hubo y los habrá,

Echando esta vida a perder.

 

Sólo el único Dios verdadero,

Fuente de vida y sincero amor,

Puede paliar los sufrimientos,

Que nacen en nuestro corazón.

 

La moneda del amor verdadero,

Tiene un anverso y un reverso:

Amor a Dios y a nuestro prójimo.

¡No nos olvidemos nunca de eso!

 

Borrar el anverso de la medalla,

Es borrar a Dios de nuestra vida,

Eliminando después al prójimo,

Con más desamor que la víbora.

 

La ley de eutanasia a la española,

Es una ley aliñada con la basura,

Que producen los malos juristas,

Y sus médicos sirven con dulzura.

 

No mates si no quieres ser homicida,

Ni te suicides si no quieres ser suicida,

El suicidio asistido en los hospitales,

No difiere del suicidio en los corrales.


              “Padre, me ha encantado la entrevista con la claridad que ha defendido la vida.  A más de uno le habrá cambiado la manera de pensar. Es que nos confunden con esas ideas y hasta nos las creemos como buenas. Me ha gustado mucho su opinión y también la del Obispo, muy seguro en todo lo que ha expuesto. Espero que estos mensajes los recojan las autoridades y cambien esta ley que han aprobado para matar a las personas sin ningún escrúpulo. Muchas gracias Padre, por todo el bien que nos hace”. Estas palabras son de una señora que se acerca a los 90 años de edad y necesita de protección permanente para no ser víctima de los falsos profetas de nuestro entorno social, político y religioso.

               43. Santa Catalina de Siena y una dominica moderna singular

               El día 29 de abril se celebra la fiesta de santa Catalina de Siena, O.P., patrona de Europa y doctora de la Iglesia. Famosa por sus escritos (Diálogo, Cartas y Oraciones) sin saber escribir. En aquellos tiempos, 1347-1380, las personas de familias económicamente acomodadas se servían de amanuenses en lugar de aprender a escribir. Pues bien, en este día del 2021, todavía luchando con el Covid-19, recibí un mensaje de amor de Mercedes Sánchez, O.P., arrinconada gravemente enferma en Valladolid como yo lo estaba en Madrid. En estas Memorias ha aparecido varias veces como una historia digna de ser contada. Yo la animé en alguna ocasión a que lo hiciera, pero las circunstancias adversas de la vida no se lo permitieron.

              En esta ocasión me saludó con una hermosa fotografía con los brazos abiertos y elevados al cielo en los Alpes suizos, con el siguiente mensaje de amor: “Esa soy yo en Suiza. Ahora estoy en Valladolid. ¡Vaya cambio!  Tú eres un sol y te quiero así.  Un fuerte abrazo. Merche”.

La familia, por parte de mi madre, me dicen Mary.

              Amor, espérame con tus brazos así levantados al cielo hasta que yo llegue, nos fundimos en un abrazo de amor los dos y ofrecemos nuestros corazones a Dios. Mary, eres grande y hermosa te dicen. Y yo les digo: Merche es un amor. Luego adjunté dos corazones como cogidos del brazo con este comentario: Dos corazones y un solo amor, que es el nuestro. Luego añadí una fotografía que yo mismo la tomé en la playa de Valencia, aquella tarde histórica en que decidió ingresar en la Orden de Predicadores, con el comentario correspondiente. ¡Qué espectáculo de amor y hermosura! Y pienso yo, si Merche es tan amorosa y bella, ¡cómo será Dios, que es la fuente de toda belleza y amor! Dios te bendiga, corazón, en la fiesta de nuestra hermana mayor santa Catalina de Siena, otro amor nacido como tú en la Orden de Predicadores. Te quiero mucho y muchas gracias por tu lindo amor.

              Pero Mercedes Sánchez, O.P., tiene detrás una historia personal digna de admiración y respeto como mujer y como religiosa dominica. Recordando su pasado misionero en África, me parece oportuno dejar aquí constancia de una situación por ella descrita y que he encontrado por sorpresa. He aquí el breve y elocuente texto histórico acerca de una realidad que la tocó vivir.

              “Querido Niceto, estoy harta de papeles porque estamos haciendo contabilidad y nada mejor para despejarme que escribirte un poquito. Me alegra saber de ti de vez en cuando y sobre todo sentir que estás bien a "pesar de los pesares". Sabes, cuando se está lejos, todo tiene un aspecto y hasta sabor diferente y creo que las cosas y especialmente las personas cobran un sentido diferente más profundo y autentico. Así me pasa contigo, te siento cerca estando lejos y te quiero un montón. Aquí las cosas no avanzan mucho, políticamente y socialmente hablando. Hoy me decía una misionera del norte del país que nunca vio tanto desespero en la gente porque no tienen nada para comer y, por supuesto, nada para el resto. Y yo me pregunto: ¿dónde están esos derechos humanos tan cacareados y hablados? África da pena y con ella muchas partes de nuestra querida tierra. Yo estoy bien. Creo que a finales de marzo estaré en España para quedarme un tiempo más cerca de mi madre. Nos veremos más a menudo. Te quiero un montón y siento que tú también por lo tanto me hace bien al corazón saber que en un cierto lugar alguien piensa en mí de vez en cuando. Disfruta lo que puedas en Cádiz. Sé que esa tierra te gusta mucho. No la conozco, pero sé que es bella.  Con mucho amor Mercedes”. Ella en África y yo descansando en Cádiz. África llena de problemas personales y sociales y yo de dolencias y debilidades. Pero ni la lejanía física ni la enfermedad pueden más que el amor personal, con el cual se curan todas las enfermedades del alma.

               44. Fotos de primavera y rosquillas de Hoyocasero

                      - Foto de esta tarde en el jardín de mi convento con todo mi amor para ti, querida prima. Yo pienso que, si el amor y la naturaleza son así, Dios su Creador ¿cómo será? Que descanses, corazón. Te quiero.

              - ¡Qué preciosidad! Dios tiene que ser lo más bonito que hay, su presencia seguro que da la mayor serenidad en el alma, todos los miedos y penas se acaban porque su amor se siente en lo más profundo de nuestro ser. Es así sin verle, imagínate en su presencia si algún día somos dignos. Gracias por compartir estos sentimientos. Te quiero muchísimo.

             - Esta foto es dos veces maravillosa. Es bella en sí. Y es una maravilla también porque muestra la exquisita sensibilidad de quien se ha detenido a contemplarla. Felicitaciones y gracias por ambas, Niceto.

              - Muchas gracias, Natalio, por tus generosas palabras. Por ellas deduzco yo la grandeza de tu alma.

              - Rechazar un elogio es querer escucharlo dos veces, se ha dicho. Muchas gracias Niceto. Dios me ayude a que sea sobre todo bueno. Cuento con su bendición para eso. Un fuerte abrazo.

              Bendecir a una persona es decir bien de ella y para ella. Pero ¿qué mal podría yo decir de ti? Luego no me queda otra alternativa que bendecirte diciendo bien de ti. Ningún mérito por parte mía, es una necesidad.

              - ¡Qué belleza ese azul y ese árbol! Es una maravilla.

           - Contemplando estas maravillas de la naturaleza me pregunto yo sobre el amor y grandeza de Dios su Creador.

              - La obra de Dios, simplemente atrás aparece también la obra de los hombres. Los buenos hombres cuidan la obra de Dios. Qué bueno es verlo a usted aquí. Gracias Niceto por esta hermosa postal. No cabe la menor duda de que la belleza de la naturaleza es una forma de hablar Dios a los hombres. Todo es cuestión de saber leer ese lenguaje y hablarlo con amor.

              Por otra parte, en Hoyocasero, lugar central de mi nido familiar, había ya cuando yo era niño una pastelería muy humilde que llegó a tener fama por la calidad de sus dulces productos de repostería. Emiliano López, su titular, era sobrino de los hermanos Macario y Tomás, religiosos agustinos en El Escorial, que fueron martirizados durante la guerra civil española de 1936-1939, y posteriormente beatificados. Cristóbal, sobrino de mi cuñada Dominica, y Celine, su esposa con sus niños, me honraron con una amorosa visita el 29 de abril del 2021, todavía bajo la espada del Covid-21, y las fotos de rigor no faltaron. Publicada en Facebook una de dichas fotos con una caja de rosquillas en mis manos y con la leyenda “compartiendo amor con rosquillas de Hoyocasero”, se produjeron reacciones de simpatía como estas:

              - Qué ricas.

              - ¡Gracias, Niceto!

              - Las rosquillas de toda la vida hechas con mucho cariño.

              - Sí, Carmen, tienes razón. Recuerdo esas deliciosas rosquillas desde mi infancia, así como los amorosos obsequios que me hacía tu mamá cuando pasados los años entraba yo en vuestra casa y ella añadía a las rosquillas y otras delicias su cariño. Besos y cariños también para ti.

               45. Ambrosia del amor humano personal

                                                          La ambrosía de dioses falseados,

                                                         En el Olimpo de la inmortalidad,

                                                         Fecunda todos los amores y odios,

                                                         De la actual corrupta humanidad.

 

                                                         Hay muchos hombres y mujeres,

                                                         Sin conciencia y sin inteligencia,

                                                         Que, de múltiples formas sutiles,

                                                         Contaminan la humana existencia.

 

                                                         Los ambrosios del amor olímpico,

                                                         En los tiempos de la vieja Grecia,

                                                         Imponen su imperio actualmente,

                                                         Como una suegra enojada y vieja.

 

                                                         Los dioses eróticos de los romanos,

                                                         Primos y hermanos de los griegos,

                                                         Se han convertido en los moralistas,

                                                         De nuestros niños, jóvenes y viejos.

 

                                                         Pero llegó la no - sexualidad rebelde,

                                                         De la mano de la ideología de género,

                                                         Que se propuso dinamitar con prisa,

                                                         El amor verdadero del mundo entero.

 

                                                         Conseguirán su propósito dicen unos,

                                                         No lo lograrán dicen muchos otros,

                                                         Pero la infelicidad humana aumenta,

                                                         Y no es fácil amanear a esos potros.

 

                                                         Más no seamos pesimistas crónicos,

                                                         La verdad vencerá a la posverdad:

                                                         Las ideologías de género y los odios,

                                                         Se pueden curar con amor personal.

 

                                                         Cada generación nace y se muere,

                                                         Y la sucede otra nueva desde cero,

                                                         Empezando como la desaparecida,

                                                         Con otro programa de vida entero.

 

                                                         Para el amor siempre habrá cabida,

                                                         Si es para alojar al amor personal,

                                                         O de enamoramiento humanizado,

                                                         Sin confundirlo con el amor sexual.

 

        Las investigaciones científicas sobre el genoma humano derivan hacia prácticas muy peligrosas de laboratorio que aceleran la corrupción del amor humano personal, protagonizado por las ideologías de género y el contrato contrasexual en boga. La creación de híbridos de hombre y animal amenaza los aspectos más sensibles de la naturaleza humana creando monstruos a la carta para fines inconfesables. Al corromper científicamente las estructuras genéticas heredadas de la naturaleza pura, el comportamiento de las personas resulta cada vez más imprevisible y preocupante. El mes de mayo del 2021, en plena era de pandemia mundial, la fabricación de niños en tubos de ensayo, el aborto, la eutanasia legal y los odios y rencores históricos acumulados, son un material muy adecuado para cambiar por completo el sentido de la vida humana reemplazando la vida por la libertad científica y la verdad por la mentira con apoyo político y legal. En este contexto cultural mi propuesta del amor personal tropieza con el impedimento más difícil de superar. Me refiero a la devaluación de las personas como tales y la idealización de la personalidad tecnológicamente prefabricada. A pesar de estos obstáculos, sigo pensando que la vida, el amor verdadero, la libertad responsable y el deseo natural de felicidad triunfarán sobre su negación.

                                                                                                                 NICETO BLÁZQUEZ, O.P.

  

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