VITAMINA AMOR EN COMPRIMIDOS
Niceto Blázquez
1
No te fíes tú demasiado
de los otros,
En esta
era de posverdad engañosa,
En que el
arte de mentir se enseña,
Como
lección de vida esplendorosa.
2
Cuando
hagáis filosofía de la buena,
Argumentad
con las buenas razones,
No
con la dinámica de la posverdad,
Que
engaña inteligencia y corazones.
3
El sabio
Catón de todos los tiempos,
Hizo
pública esta profunda reflexión:
Quien se
hace el mal a sí o a otros,
Con
fe o sin ella dará cuenta a Dios.
4
El rosal
tomando de la mano a su rosa,
Y olvidándose
del trinar de un jilguero,
Dijo en
voz bajita sin ningún misterio:
Que Dios
me oiga porque yo te quiero.
5
Así
estaban las cosas de nuestro amor,
Cuando
dulcemente tú, gran hechicera,
Te
abrazaste a mi cuello con decisión,
Y me
regalaste tus besos de primavera.
6
Finalizado
luego un coloquio singular,
El
filósofo pensativo hizo esta reflexión:
Como amor
de Dios y del buen amigo,
En este
mundo no hay otra cosa mejor.
7
Lo más
importante en esta corta vida,
Es saber
quién tan bueno la inventó,
Y si no
vivimos distraídos en tonterías,
Pronto
descubrimos que ha sido Dios.
8
Los
buenos amantes no venden amor,
Ni lo
compran barato y lo venden caro,
Como los
traficantes del amor sexual,
Que cazan
liebre y la venden por gato.
9
El mero
hecho de estar en la existencia,
Implica
mucho amor y no menos dolor,
Y hay que
asumir todo sin más excusas,
Sin quitar
y añadir como hace el ladrón.
10
El amor
humano verdadero y sincero,
Es el
grande regalo generoso de Dios,
Que
quienes lo han recibido como tal,
Lo regalan
sin gestos de presunción.
11
Sigamos amando al Autor
del amor,
Venciendo
venganza, odio y rencor,
Porque un
pico del cielo en la tierra,
Ya lo
tenemos con gran gozo tú y yo.
12
El
perdonar es cosa difícil de hacer,
Pero para
Dios nada será imposible,
Ponte pues
en sus amorosas manos,
Y Él hará
que todo ello sea posible.
13
Al final
de nuestra existencia terrena,
Sólo amor
personal es indispensable,
Para ir seguros
hacia el otro mundo,
Sin necesidad
de armas ni de sables.
14
El
hombre busca amor en la vagina,
Las
mujeres lo buscan en el corazón,
O nos ponemos ya todos de acuerdo,
O perecemos
por la anemia de amor.
15
El amor
humano no es la mercancía,
Que se
vende barata en el mercado,
Es un don
de Dios que se encuentra,
En los
mejores corazones humanos.
16
Si quieres
tener una buena amistad,
No te
enamores jamás de tu amigo,
Pues
amores de amor y de amistad,
Pueden
convertirse en gran peligro.
17
Si quieres
morir con gran esperanza,
En otra
vida más bella y más mejor,
Confía tú
con humildad en ti mismo,
Pero más
en la misericordia de Dios.
18
Muy feliz
Pascua de resurrección,
Viva la
vida y por siempre el amor,
Cristo
resucitado venció la muerte,
Vivamos
ahora como hijos de Dios.
19
Las
recetas del amor a los hombres,
Que Dios a
todos aconseja siempre,
Han de ser
recetadas sin el copago,
Por igual
a ricos y pobres pacientes.
20
Buenas
noches, corazón de ángel,
Ella a su
querido amado increpó,
Un día nos
conocimos por el azar,
Deseo amarte
como Dios mandó.
21
Las cosas
claras y nabos en Adviento,
Amor en
todas las estaciones del año,
Con los dulces
besos de la primavera,
Sin el
invierno frío en otoño y verano.
22
El amor no
es el físico ni romántico,
Platónico,
sexual o enamoramiento,
Es el
aprecio personal y perdurable,
Durante la
vida y después muertos.
23
Consultar
al médico más competente,
Es la
norma elemental de protección,
De
cualquier persona muy consciente,
Del valor
de su vida regalada por Dios.
24
El valor y
excelencia de las personas,
No se mide
por sus obras aberrantes,
Sino por
la calidad de acciones éticas,
Que las
embellecen como diamantes.
25
El mejor
antidepresivo del desamor,
No son los
muchos amantes egoístas,
Sino una
pastilla de amor personal,
Tomada con
gran prudencia realista.
26
Entre los
más sabios artistas del amor,
Están los
que no dudan en proclamar,
Que el
perdón es de lo más necesario,
Para
triunfar en la vida con seguridad.
27
Hay que
aguantar mucho sin miedo,
En este
arte que es aprender a amar,
Como son
los defectos involuntarios,
Que no
mancillan nuestra dignidad.
28
No seamos
avaros en esta breve vida,
Todo
cuanto tenemos habrá que dejar,
Almacenemos
riqueza de amor sincero,
Y todo lo
otro por añadido se nos dará.
29
Cuando
Dios mande salir del mundo,
Al que nos
arrojaron sin antes avisar,
Tengamos
lista la bolsa para el viaje,
Repleta
con obras buenas de caridad.
30
Lo que
menos importa es el lenguaje,
Lo
importante es qué queremos decir,
Importantes
son los géneros literarios,
Pero mucho
más amar para bien vivir.
31
Los
sicópatas integrados no son libres,
Para
cambiar su patológica conducta,
Y los
auténticos malhechores de turno,
Sí lo son
para cambiar su vida corrupta.
32
El amor
humano que lo es de verdad,
Es como
una plumita blanca de regalo,
Para
llevarla siempre prendida en alto,
Anunciando
dicha con amor regalado.
33
Poco
importa quién escribe un poema,
Lo
importante es su contenido objetivo,
Pues por
más que actúe la loca fantasía,
El amor
verdadero es el mejor amigo.
34
Ni el
mercado de los sexos separados,
Ni el
mercado de los muy enamorados,
Es una
garantía de la felicidad humana,
Si no hay
amor personal bien fraguado.
35
Existen
muchos hombres y mujeres,
Que
compran y venden mucho amor,
Como un
producto de mercado negro,
O baratijas
falseadas al mejor postor.
36
La primera
brújula del futuro personal,
Fue
siempre la infancia y adolescencia,
Y la
segunda muy importante también,
El amor saneado
en la buena conciencia.
37
Como el
aire aleja nubes del cielo,
El agua
limpia nuestra sucia cara,
Pero sólo
la gracia del buen amor,
Quita manchas
de nuestra alma.
38
Con el
agua limpiamos nuestro cuerpo,
Pero sólo
con el amor se limpia el alma,
O nos
bañamos todos los días en amor,
O pereceremos
ahogados como la rana.
39
Amar
es signo de existencia actualizada,
Y el amor
de Dios causa de toda causa,
Si nos
amamos como Dios nos aconseja,
Retornaremos
felices a nuestra patria.
40
El amor es
esencial para toda vida,
Pero hay
que amar como conviene,
Sin acosar
a las personas queridas,
Para
conseguir de ellas parabienes.
41
Ama pues y
no tengas ningún miedo,
Si amas de
verdad y no como traidor,
Serás muy
feliz en este mundo chico,
Y morirás
seguro en brazos de Dios.
42
Desde el
origen del mundo a hoy,
Todo
hombre perdido en su dolor,
Ha sido él
felizmente encontrado,
En las
sendas del verdadero amor.
43
Los buenos
predicadores de Dios,
Hablan
poco y escuchan sin cesar,
Para
decir lo que es conveniente,
Sobre amor
para podernos salvar.
44
Mi corazón
es ya demasiado chico,
La replicó
su amoroso compañero,
Es por eso
que repito tantas veces:
Que yo te
amo mucho y te quiero.
45
Ama mucho
y bien y vivirás mejor,
Demuestra
tu existencia con amor,
Busca la
causa primera del existir,
Cuya
fuente amorosa sólo es Dios.
46
Los que
aman a personas todas,
Y admiran
a las personalidades,
Tendrán
vida personal muy feliz,
Y consuelo
en las adversidades.
47
Esto será cosa
de las mujeres,
Pensaron
apóstoles sin dudar,
Y todos
mucho se equivocaron,
Pues Jesús
tenía que resucitar.
48
Causa
segunda decimos al sexo fiel,
Causa
primera a Dios fuente del ser,
Jesús fue
engendrado por la Virgen,
Sin
necesitar ayuda sexual de José.
49
Pues los
caminos de este mundo,
Muy
peligrosos parecen ellos ser,
Dame
pronto tu mano, Dios mío,
Para tropezar pero sin nunca caer.
50
Los buenos
pastores espirituales,
Cristianos
y también los de Israel,
No son
como los pastores malos,
Sino como fue
Jesús de Nazaret.
51
Si
no amas con el amor verdadero,
A todo
hombre y no sólo a tu mujer,
No te
sientas seguro de tu paradero,
Si de amor
eres examinado después.
52
Hacen
falta los maestros de novicios,
Con más
inteligencia y buen corazón,
Que formen
a políticos y a religiosos,
Con más
respeto al hombre y a Dios.
53
El
filósofo vetusto y rancio sentenció:
Si os
amáis sin egoísmo y sin rencor,
Vos seréis
más felices en este mundo,
Y después muertos
os recibirá Dios.
54
Amar mucho
y bien sin egoísmos,
Es
la regla mejor y más conocida,
Para
descubrir grandeza humana,
En
cualquier persona bien nacida.
55
Hay
quienes no pueden dormir bien,
Porque no
tienen la conciencia pura,
Manchada
con sus malas acciones,
Las cuales
producen mucha locura.
56
Si quieres
ser feliz en este mundo,
Esperando
serlo en otro venidero,
Ama a Dios
y al prójimo sin dudar,
Con tu
amor personal y verdadero.
57
Demos
gracias a Dios por su existir,
Y la vida
que nosotros hemos tenido,
Si la
hemos nutrido con divino amor,
La
recuperaremos por Él redimidos.
58
Te amo
cuando estás despierta,
Te amo
cuando estás dormida,
Te amaré
cuando yo sea muerto,
Porque tú
eres parte de mi vida.
59
Dios es la
verdadera patria del alma,
Donde
impera la república del amor,
Y no los
odios y maldades políticas,
Que tratan
de envenenar el corazón.
60
Quienes
viven del odio y no de amor,
Serán
cribados como paja y espinas,
Para ser
arrojadas luego a la hoguera,
Como alimañas raras muy malignas.
61
Si nos
amamos bien unos a otros,
Como Dios
nuestro Padre mandó,
Seremos
felices en nuestra alma,
Aunque el
cuerpo muera de dolor.
62
Todo en
nuestro mundo es vanidad,
Cuando
está vacío del sincero amor,
Supliéndolo
con las falsas ilusiones,
De quien
vive sin contar con Dios.
63
Sólo Dios
es eterno fuera del tiempo,
Todo lo demás
es efímero y mortal,
Si
queremos ser sensatos y felices,
Hay que
amar a Dios sin descansar.
64
¿Habrá
vida después de la muerte,
O
sólo muerte después de la vida?
Pero Dios
conoce este gran secreto,
Aunque se
lo calle y no nos lo diga.
65
¿Hay algo
después de la muerte?
Esta es
pregunta muy inteligente,
Que hemos
de hacernos en vida,
Para no
morirnos ya por siempre.
66
El sabio
discreto y el rancio filósofo,
Celebraron
una reunión de consulta,
Y nos
dieron un interesante consejo:
Confiarás en
Dios antes de ser viejo.
67
Nada tan
serio como buen chiste,
Cuando se
lo despoja de la gracia,
y nos
quedamos con su enseñanza,
Pura y
limpia de polvo y de la paja.
68
Un muy
sabio anciano jubilado,
Preparó el
cartucho y sentenció:
Aunque
poseas todos los bienes,
Nada
tienes tú si te falta el amor.
69
Si quieres
vivir mucho y mejor,
No te
olvidarás de mucho amar,
Y aunque
los malos te persigan,
No temas
morir como criminal.
70
El modelo
de predicador cristiano,
Es el
propio Jesucristo en persona,
Reflejando
con toda naturalidad,
Esa
grandeza de Dios que ilusiona.
71
Al
final de nuestra vida en la tierra,
Los que
amaron a sus semejantes,
Obtendrán
gran recompensa divina,
Perdonando
al malo sin atenuantes.
72
Cuando
sintamos tentación de poder,
Recordemos
las tentaciones de Cristo,
Que nos aconsejó
no provocar a Dios,
Con
conductas necias para ser vistos.
73
Ni la
mucha riqueza es un premio,
Ni la
mucha pobreza es maldición,
Ni la
pobreza ni la riqueza salvan,
Sólo salva
el amor infinito de Dios.
74
Dios existe
realmente y no habla,
El idioma que
hablan los hombres,
Y sólo los
que saben amarle bien,
Le sienten
pronto en sus corazones.
75
El poder
político y de las riquezas,
Son una
muy peligrosa tentación,
Para
políticos muy profesionales,
Que
pervierten el uso de la razón.
76
Hay
políticos que comen de gorra,
Imponiendo
sus ideas humillantes,
A quienes
los votaron con ilusión,
Para fines
buenos sin justificantes.
77
Las
apariencias siempre engañan,
Pero no la
realidad de nuestro ser,
Sé
razonable y honrado con todos,
Y déjate
por Dios siempre conocer.
78
No tengo
dinero pero sí un corazón,
Te lo
ofrezco como ofrenda de vida,
Para que
tú tomes posesión de mí,
Y pueda
adorarte yo como a mi diva.
79
Dijo un
Inquisidor impunemente:
La
supresión de la pena de muerte,
Es
calumniar la conducta de Dios,
Que la
instituyó Él y para siempre.
80
Hay
grandes ricos y pobres honrados,
Pero
también muchos irresponsables,
Que viven
como seres sin humanidad,
Imitando a
los domésticos animales.
81
El aire
del amor personal y sincero,
Es el
mejor de los remedios fiables,
Para
eliminar los humos del rencor,
Y vivir
como personas responsables.
82
No dejes
el amor para última hora,
Ni te
canses jamás de mucho amar,
Vivir es
más breve de lo que parece,
Ama antes
que te lleven a enterrar.
83
Este negocio del verdadero amor,
Es el más
rentable en el mundo,
Cuando se
ama sin los intereses,
Del
egoísmo ciego y tremebundo.
84
Ama a Dios
que es la fuente del amor,
Y a los
hombres y mujeres sin reserva,
Si así lo
haces como Dios nos enseña,
Tendrás
reservada tu felicidad eterna.
85
Aunque
yo me olvide de Ti, señor,
Tú
nunca te olvides por ello de mí,
Cúbreme
con el manto de tu amor,
Para
contigo yo siempre ser ya feliz.
86
Felices
ellos los que con esperanza,
Esperan
sin cansancio tu bendición,
Para
en más allá de la vida y muerte,
En
tu regazo descansen ya sin dolor.
87
La prueba
de fuego del amor humano,
Es la
fidelidad y capacidad de perdón,
Quienes
carezcan de esta experiencia,
No conocen
todavía lo mejor del amor.
88
Los
errores culturales en esta materia,
Se pagan y
muy caros en las culturas,
Que
mezclan sexo y enamorado amor,
Como a los
muertos con sus sepulturas.
89
Cuando mis
ojos se cierren en la tierra,
Espero que
Tú me los abras en el cielo,
Para poder
contemplar tu rostro divino,
Con tu luz
divina y mi corazón de ciego.
90
Demos
gracias a Dios por su existencia,
Y la vida
que nosotros hemos recibido,
Si la
hemos nutrido con su divino amor,
La
hallaremos luego por Él redimidos.
91
Todos
buscamos con ansia felicidad,
Y algunos
la buscan en la sabiduría,
Pero
ninguno la encuentra sin fatiga,
Ni durante
la noche ni durante el día.
92
Todo en
nuestro mundo es vanidad,
Cuando
está vacío del sincero amor,
Supliéndolo
con las falsas ilusiones,
De quien
vive sin contar él con Dios.
93
Sólo Dios
es eterno fuera del tiempo,
Todo
lo demás es efímero y mortal,
Si
queremos ser sensatos y felices,
Hay
que amar a Dios sin descansar.
94
¿Habrá
vida después de la muerte,
O
sólo muerte después de la vida?
Pero
Dios conoce este gran secreto,
Aunque
se lo calle y no nos lo diga.
95
Para salir
de este mundo caduco,
Ponte
tú el mejor traje multicolor,
Y
ten repleto tu morral del viaje,
Con
frutos de inteligencia y amor.
96
Las
apariencias siempre engañan,
Pero
no la realidad de nuestro ser,
Sé
razonable y honrado con todos,
Y
déjate por Dios siempre conocer.
97
El aire
del amor personal y sincero,
Es
el mejor de los remedios fiables,
Para
eliminar los humos del rencor,
Y
vivir como personas responsables.
98
No temas
quedarte tú mudo al morir,
La muerte
quita la palabra para hablar,
Pero lo
que ella no podrá hacer nunca,
Es impedir
que el corazón pueda amar.
99
Feliz
cumpleaños, primicia de amor,
Dios
te ama como a su hija preciosa,
Y
yo quiero seguir el ejemplo divino,
Amándote
como un rosal a sus rosas.
100
Amarás
tu vida y la de los demás,
Buscarás
la verdad sin prejuicios,
Aprenderás
a amar a las personas,
Y
Dios te hará los demás servicios.
101
Nada
hay más tierno que el amor,
De
Jesucristo nuestro Salvador,
Que
ofreció su vida por nosotros,
Sólo
y nada más que por amor.
102
El
trono de mi reina se inauguró,
Con
comentarios y gestos diversos,
Y
todos coincidieron sin dificultad,
En
abrazarla y comerla con besos.
103
Uno
de los asistentes a la coronación,
Miró
suplicante a la reina con su amor,
Pidiendo
como quien la reza a su diosa,
Que
le dejara vivir en su dulce corazón.
104
Sólo
el amor a Dios sin condiciones,
Y
a la persona, no a su personalidad,
Ofrece
garantías de felicidad segura,
En
esta vida breve y en la eternidad.
105
¿Pero
cuántos besos he de darte,
Por
recibir tú a mi pobre corazón?
Porque
quisiera ser justo contigo,
Pagándote
ya mi deuda de amor.
106
Dame
todos los besos que quieras,
Porque
todos serán bien recibidos,
Y
cuando te canses ya de besarme,
Descansas
y felices nos dormimos.
107
La
mejor caña de azúcar en la vida,
Es
el buen corazón de quien ama,
Como
Dios a la persona humana,
Y
Mabel como la buena cristiana.
108
Tomó
la palabra el rancio filósofo,
Y
expuso esta su sabia conclusión:
Amar o no amar como Dios quiere,
Esta
es la verdadera gran cuestión.
119
Después
de un coloquio muy íntimo,
Únicamente
oído por el oído de Dios,
Mabel
y su bienaventurado amado,
Se
fundieron en un abrazo de amor.
110
Ambos
destilaron dulces lágrimas,
Mientras
sus corazones se fundían,
En
uno muy felizmente palpitante,
Durante
las noches y todos los días.
111
Es la suma
de momentos fugaces,
Que reduce
la longitud del tiempo,
Como la
del trigo segado en haces.
112
Y así la
brevedad de la vida terrena,
Es
síntesis de la eterna e inmortal,
Reservada
por Dios desde siempre,
A los que
cultivaron el arte de amar. 113
11 En la
puerta del cementerio había,
Un cartel
informativo y elocuente:
Deje
riquezas y odio donde quiera,
Aquí sólo
recibimos honrada gente.
114
Por lo ya
aprendido en este lugar,
Haciendo
siempre de enterrador,
Creo que
sin amor a las personas,
Nadie será
luego recibido por Dios.
115
Hemos
nacido para vivir amando,
Como niños
que pasan sus vidas,
Intentando
de sobrevivir felices,
Del pecho
de sus madres mamando.
116
Los amores
sexuales enganchan,
Y
tiranizan a sus mejores fieles,
Destrozándolos
antes o después,
Como
galgos de caza a las liebres.
117
Gran
pecado es de los románticos,
Su
desprecio de la razón humana,
Como
el de los libres racionalistas,
Haber
endiosado la razón pagana.
118
Son rosas
muy hermosas para ti,
Que te
envío con inmenso cariño,
Recíbelas
como si fueran tus hijas,
Abrázalas
como desean los niños.
119
De tal
palo tal astilla, no lo dudes,
Y de tal
rosal como tú, tales rosas,
Si las
regamos con aguas del amor,
Seremos
más felices que las diosas.
120
Me
encuentro mal y necesito hablar,
Con quien
me escuche de corazón,
En lugar
de darme consejos vanos,
Sin
comprensión y sin sincero amor.
121
Te invito a desayunar con churros,
Preparados con gran amor por mí,
No sé si son los de tu preferencia,
Pero los puse sólo pensando en ti.
122
Gracias por el chocolate de tu amor,
Gracias por pensar en mí en el
cielo,
Gracias por tus paseos primaverales,
Yo sólo puedo decirte que te quiero.
123
Cuando tú paseas por los bosques,
Los árboles se visten todos de gala,
Para rendirte los honores de reina,
Que en belleza y amor nadie iguala.
124
Dicen que ha llegado la primavera,
Pero de qué primavera nos hablan?
Para mí la única primavera que hay,
Eres tú que con tanto amor hablas.
125
Existen dos primaveras muy lindas,
Una para dar vida a las rosas rojas,
Y otra que eres tú amorosa para mí,
Alimentando a mi corazón gozosa.
126
Durante el paseo por los bosques,
Se produjo una tormenta de amor,
Y ambos amantes buscaron refugio,
En lo más profundo de su corazón.
127
Mientras llovían granizos de amor,
Hiriendo a
sus corazones abrazados,
Se les
apareció el ángel de la guarda,
Y
recibieron el consuelo inesperado.
128
La
energía del amar sin descanso,
No
se agota ni merma su calidad,
Cuando
su acreditación de origen,
Lleva
etiqueta del amor personal.
129
En mi
corazón tienes una casa,
Para vivir
sin más condiciones,
Que no
sean las indispensables,
Exigidas por
amorosas razones.
130
Los
errores en la vida del hombre,
Son como
socavones en carretera,
Si no son
reparados con prontitud,
Más pronto
nos cubrirán con tierra
131
Las
personas que aman sin reservas,
Son
seres muchas veces indefensos,
Incomprendidos
y hasta mal vistos,
Por
quienes actúan como sargentos.
132
El amor
humano es como la sal,
Si se lo
desvirtúa con la falsedad,
No es útil
para nadie del mundo,
Ni en
privado ni en la vida social.
133
Asume tú tus
errores en la vida,
Pásalos sin
miedo por la razón,
No pierdas
tiempo quejándote,
Como si el
culpable fuera Dios.
134
No mires
demasiado a tu pasado,
Como los
chóferes al retrovisor,
Olvidando tu
presente y futuro,
Que dependen
sólo de tu amor.
135
El imprudente
se apega al poder,
Como la
pintura a una madera,
De la que no
puede despegarse,
Aunque luego
mucho lo quiera.
136
Para no dar en la misma piedra,
Cometindo errores continuados,
Lo mejor es
aprender de todos ellos,
Para vivir
después con más cuidado.
137
Mucho cuidado
con lo que comes,
Pero no menos
con lo que bebes,
Si quieres
disfrutar de buena salud,
Haz en todas
las cosas lo que debes.
138
La ciencia
consiste en saber bien,
Lo que las
cosas son sin engaño,
No te
alimentes de la posverdad,
Si no quieres
morirte temprano.
139
¡Madre mía,
qué granizada de amor!
Pero prefiero
quedarme con el tuyo,
Refugiado en
tu tempestuosa alma,
Aunque me
muera en tu corazón.
140
Ella hizo la invitación provocativa:
El lunes,
café con amor y a esperar,
De lunes a
viernes, paz con ilusión,
Y fin de
semana, encuentro con Dios.
141
En estas
condiciones, alguien replicó:
Prefiero
vivir una semana así contigo,
Que años
enteros carente de amor,
Sufriendo
malos tratos como castigo.
142
Eres adorable
como una rosa blanca,
Quisiera
besarte pero no me atrevo,
Mis labios
son ya demasiado ásperos,
Para besar tu
corazón de terciopelo.
Pero una
amorosa y dulce azucena,
No pudo ella
más y al tiro protestó:
Eres un mirlo
adorable escondido,
En lo más
profundo de mi corazón.
El mirlo se
puso luego nervioso,
Sólo pudiendo
decir con pudor:
Ese ser adorable
yo creo serlo tú,
Porque eres la
diosa de mi amor.
143
Buenos
días felices mi amor,
Hoy
el día de tu cumpleaños,
Te
pagaré la deuda de besos,
Que
todavía no te he pagado.
He
escogido de los más dulces,
Y
más tiernos de mi corazón,
Para
esta tu nueva primavera,
Como
una ofrenda de mi amor.
144
Yo creo
que una tacita de café,
Tomada con
amor mañanero,
A nadie le
puede sentar mal,
Si el amor
hace de camarero.
145
Has
cambiado la foto de perfil,
Y te veo
allí sumamente guapo,
Avisó una
amante a su amado,
Previniéndole
de malos tratos.
146
Y el muy
feliz amado la replicó:
Lo de
guapo es cosa de tus ojos,
Y de los
latidos de tu corazón,
Yo me postro
ante ti de hinojos.
147 147
147 147
Te i Te invito a tomar una
copita de amor,
Para
celebrar gracias recibidas de Dios,
El amor
sin alcohol es un licor divino,
Que
contiene vitaminas de salvación.
147 cuartetos impregnados de AMOR y SABIDURIA
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