PENSAMIENTOS CORTOS DE AMOR
(Niceto
Blázquez, O.P)
1
No
te fíes tú demasiado de los otros,
En
esta era de posverdad engañosa,
En
que el arte de mentir se enseña,
Como
lección de vida esplendorosa.
2
Cuando
hagáis filosofía de la buena,
Argumentad
con las buenas razones,
No
con las mentiras de la posverdad,
Que
engaña inteligencia y corazones.
3
El
sabio Catón de todos los tiempos,
Hizo
pública esta profunda reflexión:
Quien
hace mal como regla de vida,
Con
fe o sin ella dará cuenta a Dios.
4
El
rosal tomando de la mano a su rosa,
Y
olvidándose del trinar de un jilguero,
Dijo
en voz bajita sin ningún misterio:
Que
Dios me oiga porque yo te quiero.
5
Así
estaban las cosas de nuestro amor,
Cuando
dulcemente tú, gran hechicera,
Te
abrazaste a mi cuello con decisión,
Y
me regalaste tus besos de primavera.
6
Finalizado
luego un coloquio singular,
El
filósofo pensativo hizo esta reflexión:
Como
amor de Dios y del buen amigo,
En
este mundo no hay otra cosa mejor.
7
Lo
más importante en esta corta vida,
Es
saber quién tan bueno la inventó,
Y
si no vivimos distraídos en tonterías,
Pronto
descubrimos que ha sido Dios.
8
Los
buenos amantes no venden amor,
Ni
lo compran barato y lo venden caro,
Como
los traficantes del amor sexual,
Que
prometen liebres y nos dan gatos.
9
El
mero hecho de estar en la existencia,
Implica
mucho amor y no menos dolor,
Y
hay que asumir todo sin más excusas,
Sin
quitar y añadir como hace el ladrón.
10
El
amor humano verdadero y sincero,
Es
el grande regalo generoso de Dios,
Que
quienes lo han recibido como tal,
Lo
regalan sin gestos de presunción.
Sigamos
amando al Autor del amor,
Venciendo
venganza, odio y rencor,
Porque
un pico del cielo en la tierra,
Ya
lo tenemos con gran gozo tú y yo.
11
El
perdonar es cosa difícil de hacer,
Pero
para Dios nada será imposible,
Ponte
pues en sus amorosas manos,
Y
Él hará que todo ello sea posible.
12
Al
final de nuestra existencia terrena,
Sólo
amor personal es indispensable,
Para
ir seguros hacia el otro mundo,
Sin
necesidad de armas ni de sables.
13
El
hombre busca amor en la vagina,
Las
mujeres lo buscan en el corazón,
O
nos ponemos ya todos de acuerdo,
O
perecemos por la anemia de amor.
14
El
amor humano no es la mercancía,
Que
se vende barata en el mercado,
Es
un don de Dios que se encuentra,
En
los mejores corazones humanos.
15
Si
quieres tener una buena amistad,
No
te enamores jamás de tu amigo,
Pues
amores de amor y de amistad,
Pueden
convertirse en gran peligro.
16
Si
quieres morir con gran esperanza,
En
otra vida más bella y más mejor,
Confía
tú con humildad en ti mismo,
Pero
más en la misericordia de Dios.
17
Muy
feliz Pascua de resurrección,
Viva
la vida y por siempre el amor,
Cristo
resucitado venció la muerte,
Vivamos
ahora como hijos de Dios.
18
Las
recetas del amor a los hombres,
Que
Dios a todos aconseja siempre,
Han
de ser recetadas sin el copago,
Por
igual a ricos y pobres pacientes.
19
Buenas
noches, corazón de ángel,
Ella
a su querido amado increpó,
Un
día nos conocimos por el azar,
Deseo
amarte como Dios mandó.
20
Las
cosas claras y nabos en Adviento,
Amor
en todas las estaciones del año,
Con
los dulces besos de la primavera,
Sin
el invierno frío en otoño y verano.
21
El
amor no es el físico ni romántico,
Platónico,
sexual o enamoramiento,
Es
el aprecio personal y perdurable,
Durante
la vida y después muertos.
22
Consultar
al médico más competente,
Es
la norma elemental de protección,
De
cualquier persona muy consciente,
Del
valor de su vida regalada por Dios.
23
El
valor y excelencia de las personas,
No
se mide por sus obras aberrantes,
Sino
por la calidad de acciones éticas,
Que
las embellecen como diamantes.
24
El
mejor antidepresivo del desamor,
No
son los muchos amantes egoístas,
Sino
una pastilla de amor personal,
Tomada
con gran prudencia realista.
25
Entre
los más sabios artistas del amor,
Están
los que no dudan en proclamar,
Que
el perdón es de lo más necesario,
Para
triunfar en la vida con seguridad.
26
Hay
que aguantar mucho sin miedo,
En
este arte que es aprender a amar,
Como
son los defectos involuntarios,
Que
no mancillan nuestra dignidad.
27
No
seamos avaros en esta breve vida,
Todo
cuanto tenemos habrá que dejar,
Almacenemos
riqueza de amor sincero,
Y
todo lo otro por añadido se nos dará.
28
Cuando
Dios mande salir del mundo,
Al
que nos arrojaron sin antes avisar,
Tengamos
lista la bolsa para el viaje,
Repleta
con obras buenas de caridad.
29
Lo
que menos importa es el lenguaje,
Lo
importante es qué queremos decir,
Importantes
son los géneros literarios,
Pero
mucho más amar para bien vivir.
30
Los
sicópatas integrados no son libres,
Para
cambiar su patológica conducta,
Y
los auténticos malhechores de turno,
Sí
lo son para cambiar su vida corrupta.
31
El
amor humano que lo es de verdad,
Es
como una plumita blanca de regalo,
Para
llevarla siempre prendida en alto,
Anunciando
dicha con amor regalado.
32
Poco
importa quién escribe un poema,
Lo
importante es su contenido objetivo,
Pues
por más que actúe la loca fantasía,
El
amor verdadero es el mejor amigo.
33
Ni
el mercado de los sexos separados,
Ni
el mercado de los muy enamorados,
Es
una garantía de la felicidad humana,
Si
no hay amor personal bien fraguado.
34
Existen
muchos hombres y mujeres,
Que
compran y venden mucho amor,
Como
un producto de mercado negro,
O
baratijas falseadas al mejor postor.
35
La
primera brújula del futuro personal,
Fue
siempre la infancia y adolescencia,
Y
la segunda muy importante también,
El
amor saneado en la buena conciencia.
36
Como
el aire aleja las nubes del cielo,
El
agua nos limpia nuestra sucia cara,
Pero
sólo la gracia del sincero amor,
Quita
las manchas de nuestras almas.
Con
el agua limpiamos nuestro cuerpo,
Pero
sólo con el amor se limpia el alma,
O
nos bañamos todos los días en amor,
O
pereceremos ahogados como la rana.
37
Amar
es signo de existencia actualizada,
Y
el amor de Dios causa de toda causa,
Si
nos amamos como Dios nos aconseja,
Retornaremos
felices a nuestra patria.
38
El
amor es esencial para toda la vida,
Pero
hay que amar como conviene,
Sin
acosar a las personas queridas,
Para
conseguir de ellas parabienes.
39
Ama
pues y no tengas ningún miedo,
Si
amas de verdad y no como traidor,
Serás
muy feliz en este mundo chico,
Y
morirás tranquilo asistido por Dios.
40
Desde
el origen del mundo a hoy,
Todo
hombre perdido en su dolor,
Ha
sido él felizmente encontrado,
En
las sendas del verdadero amor.
41
Los
buenos predicadores de Dios,
Hablan
poco y escuchan sin cesar,
Para
decir lo que es conveniente,
Sobre
amor para podernos salvar.
42
Mi
corazón es ya demasiado chico,
La
replicó un amoroso compañero,
Es
por eso que repito tantas veces:
Que
yo te amo mucho y te quiero.
43
Ama
mucho para vivir más mejor,
Demuestra
tu existencia con amor,
Busca
la causa primera del existir,
Cuya
fuente amorosa sólo es Dios.
44
El
que ama mucho a las personas,
Y
sólo admira a las personalidades,
Tendrá
una vida personal muy feliz,
Y
consuelo en sus adversidades.
45
Eso
será seguro cosa de mujeres,
Pensaron
los apóstoles sin dudar,
Pero
todos ellos se equivocaron,
Ya
que Jesús tenía que resucitar.
46
Causa
segunda decimos al sexo fiel,
Causa
primera a Dios fuente del ser,
Jesús
fue engendrado por la Virgen,
Sin
necesitar ayuda sexual de José.
47
Pues
los caminos de este mundo,
Muy
peligrosos parecen ellos ser,
Dame
pronto tu mano, Dios mío,
Para
si yo tropiezo nunca perecer.
48
Los
buenos pastores espirituales,
Cristianos
y también los de Israel,
No
son como los pastores malos,
Sino
como fue Jesús de Nazaret.
49
Si no amas con el amor verdadero,
A
todo hombre y no sólo a tu mujer,
No
te sientas seguro de tu paradero,
Si
de amor eres examinado después.
50
Hacen
falta los maestros de novicios,
Con
más inteligencia y buen corazón,
Que
formen a políticos y a religiosos,
Con
más respeto al hombre y a Dios.
51
Un
filósofo viejo y rancio sentenció:
Si
os amáis sin egoísmo y sin rencor,
Vos
más felices seréis en este mundo,
Y
después muertos os recibirá Dios.
52
Amar
mucho y bien sin egoísmos,
Es
la regla mejor y más conocida,
Para
descubrir grandeza humana,
En
cualquier persona bien nacida.
53
Hay
quienes no pueden dormir bien,
Porque
no tienen la conciencia pura,
Manchada
con sus malas acciones,
Las
cuales producen mucha locura.
54
Si
quieres ser feliz en este mundo,
Esperando
serlo en otro venidero,
Ama
a Dios y al prójimo sin dudar,
Con
tu amor personal y verdadero.
55
Demos
gracias a Dios por su existir,
Y
la vida que nosotros hemos tenido,
Si
la hemos nutrido con divino amor,
La
recuperaremos por Él redimidos.
56
Te
amo cuando estás despierta,
Te
amo cuando estás dormida,
Te amaré cuando yo sea muerto,
Porque
tú eres parte de mi vida.
57
Dios
es la verdadera patria del alma,
Donde
impera la república del amor,
Y
no los odios y maldades políticas,
Que
tratan de envenenar el corazón.
58
Quienes
viven del odio y no de amor,
Serán
cribados como paja y espinas,
Para
ser arrojadas luego a la hoguera,
Como
alimañas raras muy malignas.
59
Si
nos amamos bien unos a otros,
Como
Dios nuestro Padre mandó,
Seremos
felices en nuestra alma,
Aunque
el cuerpo muera de dolor.
60
Todo
en nuestro mundo es vanidad,
Cuando
está vacío del sincero amor,
Supliéndolo
con las falsas ilusiones,
De
quien vive sin contar con Dios.
61
Sólo
Dios es eterno fuera del tiempo,
Todo
lo demás es efímero y mortal,
Si
queremos ser sensatos y felices,
Hay
que amar a Dios sin descansar.
62
Habrá
vida después de la muerte,
¿O
sólo muerte después de la vida?
Pero
Dios conoce este gran secreto,
Aunque
se lo calle y no nos lo diga.
63
¿Hay
algo después de la muerte?
Esta
es pregunta muy inteligente,
Que
hemos de hacernos en vida,
Para
no morirnos ya por siempre.
64
El
sabio discreto y el rancio filósofo,
Celebraron
una reunión de consulta,
Y
nos dieron un interesante consejo:
Confiarás
en Dios antes de ser viejo.
65
Un
buen chiste es cosa muy seria,
Cuando
lo despojamos de su gracia,
Y
nos quedamos con su enseñanza,
Pura
y limpia del polvo y de la paja.
66
Un
muy sabio anciano jubilado,
Preparó
el cartucho y sentenció:
Aunque
poseas todos los bienes,
Nada
tienes tú si te falta el amor.
67
Si
quieres vivir mucho y mejor,
No
te olvidarás de mucho amar,
Y
aunque los malos te persigan,
No
temas morir como criminal.
68
El
modelo de predicador cristiano,
Es
el propio Jesucristo en persona,
Reflejando
con mucha naturalidad,
Esa
grandeza de Dios que ilusiona.
69
Al
final de nuestra vida en la tierra,
Los
que amaron a sus semejantes,
Obtendrán
gran recompensa divina,
Perdonando
al malo sin atenuantes.
70
Cuando
sintamos tentación de poder,
Recordemos
las tentaciones de Cristo,
Que
nos aconsejó no provocar a Dios,
Con
conductas necias para ser vistos.
71
Ni
la mucha riqueza es un premio,
Ni
la mucha pobreza es maldición,
Ni
la pobreza ni la riqueza salvan,
Sólo salva el amor infinito de
Dios.
72
Dios
existe realmente y no habla,
El
idioma que hablan los hombres,
Y
sólo los que saben amarle bien,
Le
sienten pronto en sus corazones.
73
El
poder político y de las riquezas,
Son
una muy peligrosa tentación,
Para
los políticos profesionales,
Que
pervierten el uso de la razón.
74
Hay
políticos que comen de gorra,
Imponiendo
sus ideas humillantes,
A
quienes los votaron con ilusión,
Para
fines buenos sin justificantes.
75
Las
apariencias siempre engañan,
Pero
no la realidad de nuestro ser,
Sé
razonable y honrado con todos,
Y
déjate por Dios siempre conocer.
76
No
tengo dinero, pero sí un corazón,
Te
lo ofrezco como ofrenda de vida,
Para
que tú tomes posesión de mí,
Y
pueda adorarte yo como a mi diva.
77
Dijo
un Inquisidor impunemente:
La
supresión de la pena de muerte,
Es
calumniar la conducta de Dios,
Que
la instituyó Él y para siempre.
78
Hay
grandes ricos y pobres honrados,
Pero
también muchos irresponsables,
Que
viven como seres sin humanidad,
Imitando
a los domésticos animales.
79
El
aire del amor personal y sincero,
Es
el mejor de los remedios fiables,
Para
eliminar los humos del rencor,
Y
vivir como personas responsables.
80
No
dejes el amor para última hora,
Ni
te canses jamás de mucho amar,
Vivir
es más breve de lo que parece,
Ama
antes que te lleven a enterrar.
81
Este
negocio del verdadero amor,
Es
el más rentable en el mundo,
Cuando
se ama sin los intereses,
Del
egoísmo ciego y tremebundo.
82
Ama
a Dios que es la fuente del amor,
Y
a los hombres y mujeres sin reserva,
Si
así lo haces como Dios nos enseña,
Tendrás
reservada tu felicidad eterna.
83
Aunque
yo me olvide de Ti, señor,
Tú
nunca te olvides por ello de mí,
Cúbreme
con el manto de tu amor,
Para
contigo yo siempre ser ya feliz.
84
Felices
ellos los que, con esperanza,
Esperan
sin cansancio tu bendición,
Para
más allá de esta vida y muerte,
En
tu regazo descansen ya sin dolor.
85
La
prueba de fuego del amor humano,
Es
la fidelidad y capacidad de perdón,
Quienes
carezcan de esta experiencia,
No
conocen todavía lo mejor del amor.
86
Los
errores culturales en los afectos,
Se
pagan y muy caros en las culturas,
Que
mezclan sexo y enamorado amor,
Como
a los muertos con sus sepulturas.
87
Cuando
mis ojos se cierren en la tierra,
Espero
que Tú me los abras en el cielo,
Para
poder contemplar tu rostro divino,
Con
tu luz divina y mi corazón de ciego.
88
Demos
gracias a Dios por su existencia,
Y
la vida que nosotros hemos recibido,
Si
la hemos nutrido con su divino amor,
La
hallaremos luego por Él redimidos.
89
Todos
buscamos con ansia felicidad,
Y
algunos la buscan en la sabiduría,
Pero
ninguno la encuentra sin fatiga,
Ni
durante la noche ni durante el día.
90
Todo
en nuestro mundo es vanidad,
Cuando
está vacío del sincero amor,
Supliéndolo
con las falsas ilusiones,
De
quienes viven sin contar con Dios.
91
Sólo
Dios es eterno fuera del tiempo,
Todo
lo demás es efímero y mortal,
Si
queremos ser sensatos y felices,
Hay
que amar a Dios sin descansar.
92
Para
salir de este mundo caduco,
Ponte
tú el mejor traje multicolor,
Y
ten repleto tu morral del viaje,
Con
frutos de inteligencia y amor.
93
Las
apariencias siempre engañan,
Pero
no la realidad de nuestro ser,
Sé
razonable y honrado con todos,
Y
déjate por Dios siempre conocer.
94
El
aire del amor personal y sincero,
Es
el mejor de los remedios fiables,
Para
eliminar los humos del rencor,
Y
vivir como personas responsables.
95
No
temas quedarte tú mudo al morir,
La
muerte quita la palabra para hablar,
Pero
lo que ella no podrá hacer nunca,
Es
impedir que el corazón pueda amar.
96
Feliz
cumpleaños, primicia de amor,
Dios
te ama como a su hija preciosa,
Y
yo quiero seguir el ejemplo divino,
Amándote
como un rosal a sus rosas.
Amarás
tu vida y la de los demás,
Buscarás
la verdad sin prejuicios,
Aprenderás
a amar a las personas,
Y
Dios te hará los demás servicios.
97
Nada
hay más tierno que el amor,
De
Jesucristo nuestro Salvador,
Que
ofreció su vida por nosotros,
Sólo
y nada más que por su amor.
98
El trono de una
reina se inauguró,
Con
comentarios y gestos diversos,
Y
todos coincidieron sin dificultad,
En
abrazarla y comerla con besos.
99
Uno
de los asistentes a la coronación,
Miró
suplicante a la reina con su amor,
Pidiendo
como quien la reza a su diosa,
Que
le dejara vivir en su dulce corazón.
100
Sólo
el amor a Dios sin condiciones,
Y
a la persona, no a su personalidad,
Ofrece
garantías de felicidad segura,
En
esta vida breve y en la eternidad.
101
Pero
cuántos besos he de darte yo,
Por
recibir tú a mi pobre corazón.
Porque
quisiera ser justo contigo,
Pagándote
ya mi deuda de amor.
102
Dame
todos los besos que quieras,
Porque
todos serán bien recibidos,
Y
cuando te canses ya de besarme,
Descansas
y felices nos dormimos.
103
La
mejor caña de azúcar en la vida,
Es
el buen corazón de quien ama,
Como
Dios a la persona humana,
Y
Mabel como una buena cristiana.
Tomó
la palabra el rancio filósofo,
Y
expuso esta su sabia conclusión:
Amar
o no amar como Dios quiere,
Esta
es la verdadera gran cuestión.
104
Después
de un coloquio muy íntimo,
Únicamente
oído por el oído de Dios,
Mabel
y su bienaventurado amador,
Se
fundieron en un abrazo de amor.
105
Ambos
destilaron dulces lágrimas,
Mientras
sus corazones se fundían,
En
uno muy felizmente palpitante,
Durante
las noches y todos los días.
106
La
vida de cada persona humana,
Es
la suma de momentos fugaces,
Que
reduce la longitud del tiempo,
Como
la del trigo segado en haces.
107
Y
así la brevedad de la vida terrena,
Es
síntesis de la eterna e inmortal,
Reservada
por Dios desde siempre,
A
los que cultivaron el arte de amar.
108
En
la puerta del cementerio había,
Un
cartel informativo y elocuente:
Deje
riquezas y odio donde quiera,
Aquí
sólo recibimos honrada gente.
109
Por
lo ya aprendido en este lugar,
Haciendo
siempre de enterrador,
Creo
que, sin amor a las personas,
Nadie
será luego recibido por Dios.
110
Hemos
nacido para vivir amando,
Como
niños que pasan sus vidas,
Intentando
sobrevivir muy felices,
Del
pecho de sus madres mamando.
111
Los
amores sexuales enganchan,
Y
tiranizan a sus mejores fieles,
Destrozándolos
antes o después,
Como
galgos de caza a las liebres.
112
Gran pecado es de
los románticos,
Su desprecio de la
razón humana,
Como el de los
libres racionalistas,
Haber endiosado la
razón pagana.
113
Son
rosas muy hermosas para ti,
Que
te envío con inmenso cariño,
Recíbelas
como si fueran tus hijas,
Abrázalas
como desean los niños.
114
De
tal palo tal astilla, no lo dudes,
Y
de tal rosal como tú, tales rosas,
Si
las regamos con aguas de amor,
Seremos
más felices que las diosas.
115
Me
encuentro mal y necesito hablar,
Con
quien me escuche de corazón,
En
lugar de darme consejos vanos,
Sin
comprensión y sin sincero amor.
116
Te
invito a desayunar con churros,
Preparados
con gran amor por mí,
No
sé si son los de tu preferencia,
Pero
los hice sólo pensando en ti.
117
Gracias
por el chocolate de tu amor,
Gracias
por pensar en mí en el cielo,
Gracias
por tus paseos primaverales,
Yo
sólo puedo decirte que te quiero.
118
Cuando
tú paseas por los bosques,
Los
árboles se visten todos de gala,
Para
rendirte los honores de reina,
Que
en belleza y amor nada iguala.
119
Dicen
que ha llegado la primavera,
Pero
de ¿qué primavera nos hablan?
Para
mí la única primavera que hay,
Eres
tú que con tanto amor hablas.
120
Existen
dos primaveras muy lindas,
Una
para dar vida a las rosas rojas,
Y
otra para alimentar los corazones,
Como
tú con tus palabras amorosas.
121
Durante
el paseo por los bosques,
Se
produjo una tormenta de amor,
Y
ambos amantes buscaron refugio,
En
lo más profundo de su corazón.
122
Mientras
llovían granizos de amor,
Hiriendo
a sus corazones abrazados,
Se
les apareció el ángel de la guarda,
Y
recibieron el consuelo inesperado.
123
La
energía del amar sin descanso,
No
se agota ni merma su calidad,
Cuando
su acreditación de origen,
Lleva
etiqueta del amor personal.
124
En
mi corazón tienes una casa,
Para
vivir sin más condiciones,
Que
no sean las indispensables,
Exigidas
por amorosas razones.
125
Los
errores en la vida del hombre,
Son
como socavones en carretera,
Si
no son reparados con prontitud,
Más
pronto nos cubrirán con tierra
126
Las
personas que aman sin reservas,
Son
seres muchas veces indefensos,
Incomprendidos
y hasta mal vistos,
Por
quienes actúan como sargentos.
127
El
amor humano es como la sal,
Si
se lo desvirtúa con la falsedad,
No
es útil a nadie en el mundo,
Ni
en privado ni en la vida social.
Asume tú tus errores
en la vida,
Pásalos sin miedo
por la razón,
No pierdas tiempo
quejándote,
Como si el culpable
fuera Dios.
128
No mires demasiado a
tu pasado,
Como los chóferes al
retrovisor,
Olvidando tu
presente y futuro,
Que dependen sólo de
tu amor.
129
El imprudente se
apega al poder,
Como la pintura a
una madera,
De la que no puede
despegarse,
Aunque luego mucho
lo quiera.
130
Para no tropezar en
la misma piedra,
Incurriendo en
errores continuados,
Lo mejor es aprender
de todos ellos,
Para vivir después
con más cuidado.
131
Mucho cuidado con lo
que comes,
Pero no menos con lo
que bebes,
Si quieres disfrutar
de buena salud,
Haz en todas las
cosas lo que debes.
132
La ciencia consiste
en saber bien,
Lo que las cosas son
sin engaño,
No te alimentes de
la posverdad,
Si no te quieres
morir temprano.
133
¡Por Dios, qué
granizada de amor!
Pero prefiero
quedarme con el tuyo,
Refugiado en tu
tempestuosa alma,
Que sobrevivir en
cualquier refugio.
134
Ella hizo esta
invitación provocativa:
El lunes, café con
amor y esperanza,
De lunes a viernes,
paz con ilusión,
Y fin de semana,
encuentro con Dios.
135
En estas
condiciones, alguien replicó:
Prefiero vivir una
semana así contigo,
Que enteros años carente
de amor,
Sufriendo malos
tratos como castigo.
136
Eres adorable como
una rosa blanca,
Quisiera besarte,
pero no me atrevo,
Mis labios son ya
demasiado ásperos,
Para besar tu
corazón de terciopelo.
137
Pero una amorosa y
dulce azucena,
No pudo ella más y
al tiro protestó:
Eres un mirlo
adorable escondido,
En lo más profundo
de mi corazón.
138
El mirlo se puso
luego nervioso,
Sólo pudiendo decir
con pudor:
Ese ser adorable yo
creo serlo tú,
Porque eres la diosa
de mi amor.
139
Buenos días felices,
mi amor,
Hoy el día de tu
cumpleaños,
Te pagaré la deuda
de besos,
Que todavía no te he
pagado.
140
He escogido de los
más dulces,
Y más tiernos de mi
corazón,
Para esta tu nueva
primavera,
Como una ofrenda de
mi amor.
141
Yo
creo que una tacita de café,
Tomada
con amor mañanero,
A
nadie le puede sentar mal,
Si
el amor hace de camarero.
142
Has
cambiado la foto de perfil,
Y
te veo allí sumamente guapo,
Avisó
una amante a su amado,
Previniéndole
de malos tratos.
143
Y
el amado replicó a su amada:
Lo
de guapo es cosa de tus ojos,
Y
de los latidos de tu corazón,
Yo
me postro ante ti de hinojos.
144
Te
invito a tomar una copita de amor,
Para
celebrar gracias recibidas de Dios,
El
amor sin alcohol es un licor divino,
Que
contiene vitaminas de salvación.
145
Doy
gracias a Dios por su providencia,
Sabiendo
Él de qué tenía yo necesidad:
De
amarle a Él y a toda la humanidad,
Con
el amor verdadero y sólo personal.
146
Sin
amor del bueno que es el personal,
A
Dios sobre todo y luego a los demás,
En
el valle del mundo corren lágrimas,
Como
muchos pajaritos sin poder volar.
147
Te amo, dijo una
rosa a un señor,
Que se alimentaba
sólo con amor,
Te quiero, replicó
el interpelado,
Y
Dios los bendijo luego a los dos.
148
Al otro lado de los
altos Andes,
Nació una rosa del
mejor amor,
Pero tan hermosa y
amorosa era,
Que parecía ser una
hija de Dios.
149
Tus miradas son
rayos de amor,
Que abrasan sin
quemar o matar,
El corazón de
bienaventurados,
Que se alimentan con
sólo amar.
150
Tus pétalos son
labios para besar,
Dulces y tiernos
como los niños,
Que viven felices en
su inocencia,
Porque sólo buscan
amor y cariño.
151
Tu rostro siempre
sonrojado,
No es signo de gran
vergüenza,
Sino reflejo de tu
hermosura,
Nacida de tu buena
conciencia.
152
Cuando los curiosos
te admiran,
Sienten la tentación
de robarte,
Pero vencen la
egoísta tentación,
Y se postran luego
para adorarte.
153
Desde
que existen seres humanos,
El
amor fue ciego de nacimiento,
Y
la locura lo acompañó siempre,
Como
hermana sin conocimiento.
154
Conozco
un calmante de rosas,
Que,
tomado con amor y besos,
Calma
muchas penas de la vida,
Y
quita del alma grandes pesos.
155
El amor sexual con enamoramiento,
Engendra pronto muchas ilusiones,
Pero solamente con el amor personal,
Podemos civilizar esas dos pasiones.
156
La
vida humana carente de amor,
Se
convierte pronto en calamidad,
Cuando
no se la condimenta bien,
Con
mucha salsa de amor personal.
157
Qué
paseo tan lindo de tu mano,
Y
escondido en tu buen corazón,
Pues
mucho es lo que yo te quiero,
Pero
mucho más nos quiere Dios.
158
Me encanta escuchar
palabras dulces,
Salidas todas de ese
tu lindo corazón,
Me llegan como un
susurro del viento,
Para respirar tus
caramelos de amor.
159
Cuando el mundo descubra
el amor,
Aquel de Dios y el
humano personal,
Felicidad será la
gran reina de todos,
Y desaparecerá del
mundo todo mal.
160
El
filósofo rancio de una república,
Con tranquilidad y
aplomo sentenció:
Ama a Dios y a los
demás de corazón,
Y vencerás a la
muerte con el amor.
161
La felicidad no es
una decisión,
Es un estado
espiritual dichoso,
Viviendo en paz y
gran libertad,
Amando día y noche
sin reposo.
162
Cuando llegues al
tribunal de Dios,
Para examinarte de
tu vida mortal,
Serás examinado con
mucho amor,
Y recibirás el
diploma de inmortal.
163
Bendito sea Dios,
que me dio la vida,
Y gracias a ti por
tu amor tan sincero,
Que Dios te lo
conserve de por vida,
Y yo lo vea como a
su nido el jilguero.
164
Si todo el mundo
aprendiera pronto,
El arte del amor
sincero y personal,
Los
mayores sufrimientos de la vida,
Desaparecerían del
mapa mundial.
165
Antes de gastar lo
que no tienes,
Trabaja para ganar
el pan diario,
Si no quieres morir
endeudado,
Y enterrado sin
servicio funerario.
166
Seguiré luchando en
la noche,
Para descansar y
bien dormir,
En la almohada de
tus brazos,
Muy Dulces y tiernos
para mí.
167
No hay libro malo
sin algo bueno,
Quemarlo es renunciar
a la razón,
Que nos hace ser
seres civilizados,
Dignos de respeto y
de admiración.
168
El rancio de la
república carpetona,
Con gran calma y
aplomo sentenció:
Ama a Dios y al
prójimo de corazón,
Y vencerás a la
muerte con tu amor.
169
Quienes
se creen indispensables,
Como en el océano
las ballenas,
Se olvidan con mucha
facilidad,
De que de ellos hay
tumbas llenas.
170
El amor personal sin
condiciones,
Es el alfabeto del
idioma de Dios,
Que hemos de
aprender en vida,
Para evitar tras la
muerte lo peor.
171
Amigos
todos de la república vetona,
Si queréis despejar
incógnitas vitales,
Amad
a Dios y a todos los humanos,
Y llegaréis a ser
felices e inmortales.
172
Todo ser humano es
criatura de Dios,
Creada con libertad
para odiar y amar,
Pero sólo quienes
aman de corazón,
Serán felices por
toda la eternidad.
173
De tu corazón brota
el amor bueno,
De tu mente fluye la
gran verdad,
Tu pecho es un panal
de oro puro,
Y tus labios son
pétalos para besar.
174
Amar ayuda a dormir
más mejor,
Con la conciencia
bien tranquila,
Sin sobresaltos del
triste corazón,
Que suelen amargar
nuestra vida.
175
Dios bendice nuestro
amor personal,
Y todos hemos de
amar como Él amó,
Hasta dar su vida
por todos nosotros,
Justos y pecadores
sin discriminación.
176
Al despertar del
sueño casi divino,
Mabel recibió este
saludo matinal:
Deja que la gracia
de Dios te abrace,
Con la luz de su
amor sobrenatural.
177
Rezar es una cosa de
las buenas,
Pero no tan buena
como el orar,
El que ora se
comunica con Dios,
Amando a todos sin
discriminar.
178
Quienes se equivocan
sin rectificar,
Los
errores que cometen en la vida,
Son como los que
mueren en el mar,
Porque despreciaron
el salvavidas.
179
Si has amado mucho
con frialdad,
Buscando sólo tu
interés y suerte,
No encontrarás
amantes sinceros,
Que te libren de una
triste muerte.
180
El buen amor nacido
en el corazón,
No muere nunca,
aunque lo maten,
Porque puede más que
los odios,
Y que los lobos
humanos salvajes.
181
Ama y haz lo que
quieras,
Ama y no tengas
miedo,
Amando se vive
mejor,
Y se llega antes al
cielo.
182
Ama y haz lo que
quieras,
Nos lo dijo ya san
Agustín,
Te amo y te quiero
mucho,
Esto es lo que te digo
a ti.
183
El amor ahuyenta el
miedo,
Como el agua apaga
el fuego,
Para abrasarnos con
el amor,
Que Dios nos envía
del cielo.
184
Yo te llevo en mi
corazón,
Siempre y en todas
partes,
Ábreme
la puerta del tuyo,
Para allí poder
abrazarte.
185
Muy hermoso es
recibir,
Algún mensaje de
amor,
Enviado por la
mañana,
Por un amoroso
corazón.
186
Gracias por tu
amanecer,
Tan de mañana
conmigo,
El amanecer bello
eres tú,
Y me siento feliz
contigo.
187
Sole es sinónimo del
sol,
Que irradia rayos de
luz,
Desde su lindo
corazón,
Bello como el cielo
azul.
188
Soledad es la
plenitud,
Del amor desbordado,
Como un río de amor,
Muy feliz y
enamorado.
189
Gracias por tu gran
amor,
Por mí tanto
inmerecido,
Y pido a Dios que te
llene,
De su gran amor
divino.
190
Oh tú mi cielo
hermoso,
Oh tú mi grande
amor,
Ven sin más
tardanza,
Y te entrego mi
corazón.
191
La espera si es
larga,
Causa desesperanza,
Y este tu fiel
amante,
Te espera sin
tardanza.
192
La pandemia del
odio,
Es frecuente en
política,
Y el político
contagiado,
La utiliza como una
pica.
193
No hay amor sin
justicia,
Ni hay justicia sin
amor,
Separar ambas
virtudes,
Es un grandísimo
error.
194
Qué miras, mi paloma
blanca,
A qué aspiras,
belleza de alma,
¿Buscas con tristeza
felicidad,
¿O a quien de verdad
te ama?
195
Si alguien que te
ama soy yo,
Dímelo ya sin ningún
reparo,
Abriré la puerta del
corazón,
Y te ofreceré de
amor un jarro.
196
Juntos como buenos
hermanos,
Caminaremos sin
descansar,
Por montes y
estrechos collados,
Sin dejarnos nunca
de amar.
197
Cuando
el camino de la vida,
Indique que se
acerca el fin,
Nos abrazaremos con
amor,
Y Dios nos invitará
a un festín.
198
El desamor y las
peleas caseras,
Se pagan con
facturas muy altas,
Y hay que intentar irlas
pagando,
Con amor sincero sin
tardanzas.
199
Los amigos
verdaderos,
No abusan de la
confianza,
De quienes se fían
de ellos,
Para bailar una
bella danza.
200
No pidas ayuda jamás
a nadie,
Para decir piadosas
mentiras,
Pide ayuda para
decir verdad,
Por respeto a
nuestras vidas.
201
Quien justifica sus
mentiras,
Bajo pretexto de ser
piadosas,
Comete un error muy
grande,
Falseando sin pudor
las cosas.
202
Las mejores liebres
de la chácara,
Son las que primero
hay que cazar,
Para finalizar la
cacería con éxito,
Metiendo en chistera
a la verdad.
203
Los buscadores de la
verdad,
No siempre son bien
vistos,
Por quienes buscan
mentiras,
Para pasar así por
más listos.
204
Miente
por las nubes,
Miente por las
estrellas.
Como sigas así
mintiendo,
Ya verás cómo te
estrellas.
205
La soledad del
corazón,
Es una anemia de
amor,
Que sólo tiene cura
eficaz,
Con la presencia de
Dios.
206
Mejor solo que mal
acompañado,
Reza un refrán muy
castellano.
La compañía física
sin el amor,
Es estar en un seco
pantano.
207
Cuando hayas de
llorar por algo,
Que sea con lágrimas
de amor,
Si lloras sólo con
agua de lluvia,
El corazón pierde
reputación.
208
Amar mucho y bien a todos,
Es la más importante
lección,
Que, si no se
aprende pronto,
Nos perdemos lo más
mejor.
209
Dios nos ha creado
por amor,
Pero muchos viven
para odiar,
Sembrando rencor en
la vida,
Para que no podamos
amar.
210
La vida pone a todas
las cosas,
En el sitio que les
corresponde,
Lo mismo si es
hombre o mujer,
En la tumba con o
sin nombre.
211
Cuando te pidan
consejo,
Para sobrellevar el
dolor,
No te olvides del
calmante,
Que lleva diálogo
con Dios.
212
Compartiendo las
penas,
Se mitiga siempre el
dolor,
Y regalando nuestro
amor,
Enriquecemos el
corazón.
213
Al final de nuestra
vida,
Suena una bella
canción:
Sólo seremos
examinados,
De nuestra vida de
amor.
214
Quien se olvida de
amar bien,
A toda persona sin
paliativos,
Perderá el diploma
de Dios,
Con su nombre y
apellidos.
215
Padre Dios que estás
en nuestro corazón,
Perdona a los ya
arrepentidos pecadores,
Protege a los que
quieren ser más buenos,
Y déjalos caer en
todas tus tentaciones.
216
Danos el pan nuestro
todos los días,
Para combatir la
hambruna de amor,
Que los odios y las
guerras producen,
Como cepas de Covid
sin vacunación.
217
Feliz cumpleaños, Mª
Asunción,
Te deseo con todo mi
corazón.
Pido a Dios inunde
todo tu ser,
Con su eterno y
divino amor.
218
Ciento y dos años de
edad,
Son un gran regalo
de Dios,
Que te concedió con
gloria,
Por tus ejemplos de
amor.
219
Bienaventurados los
que tienen
Mucha hambre y sed
de amor,
Porque ellos serán
saciados,
Con el amor infinito
de Dios.
220
Quien tiene
verdadero amor,
Tiene a Dios y no le
falta nada.
Sin Dios y sin
verdadero amor,
No habrá felicidad
con nada.
221
Esta es la gran
verdad del mundo,
Que conviene siempre
recordar,
Sentenció un grande
amigo mío,
Desbordante de
magnanimidad.
222
No se curan con
otras medicinas,
Las heridas del odio
y del rencor:
Sólo curan con mucha
paciencia
Con el bálsamo
diario del amor
223
COSAS DEL AMOR
Con palabras:
Jesús: ¿Por qué
lloras?
María: Dime dónde le
has puesto.
Jesús:
¡María!
María:
¡Rabboni!
Sin
palabras:
Jesús:
Te quiero.
María:
Te amo.
Jesús: Ve y dilo
todo sin miedo.
(Cf. Jn 20, 14-18).
224
El corazón es un
monedero,
Para llevar monedas
de amor,
Con las cuales pagar
deudas,
A Dios y a nuestros
prójimos,
Sin reservas ni discriminación.
225
El que ama sin ser correspondido,
Recibe de la misericordia de Dios,
Como compensación amorosa,
Más amor del que ha
invertido.
226
Eres un genio
investigador,
Eres para mí lo más
querido,
Lo más hermoso y admirado,
Y te ofrezco mi
pobre corazón.
227
Ama a Dios y a tus semejantes,
Como Jesucristo nos lo enseñó,
Si así lo haces en este mundo,
Llegarás al otro sin oposición.
228
Cada vida humana,
Es como un día
solar:
Amanecer, mediodía,
Vísperas y
oscuridad.
Pero el sol de la vida,
Es también inmortal,
Morimos por la
noche,
Para después
resucitar.
Resucitado Jesucristo,
Nació la gran
esperanza,
De vivir otra vida
mejor,
Con amor sin venganza.
229
La teología solamente
cultural,
Es como una muy vieja
catedral,
Que sólo sirve para
los turistas,
Que la visitan para
sólo mirar.
230
La teología
ideológica y política,
No
asegura nuestra salvación,
Sólo aporta razones
falseadas,
Para apoyar alguna
revolución.
231
Hay muchos teólogos
tristes,
Con complejo de
inferioridad,
Y otros muy
autoenaltecidos,
Con complejo de
superioridad.
232
El teólogo ha de
ser cuerdo y realista,
Escuchando antes a
Dios y los demás,
Como lo fue el divo
Tomás de Aquino,
Sin complejos y con
responsabilidad.
233
Los teólogos que sienten vergüenza,
Hablando de Dios a
los científicos,
Se asemejan a los
buenos padres,
Que se avergüenzan ante sus
hijos.
234
Los científicos que niegan a Dios,
Su existencia y
grande necesidad,
Se parecen a ciegos
murciélagos,
Caídos en el suelo
sin poder volar.
235
Los fanatismos
religiosos y políticos
Son dos manantiales
de gran maldad,
Que sus
protagonistas la acumulan,
Y nos la dejan como pingüe heredad.
236
Buenos días, saludó
la alondra,
Deseo que te
encuentres bien.
Buenos días, dijo el
amante:
Me siento más flojo
que ayer,
Pero todavía con las
fuerzas,
Para siempre poderte
querer.
237
Y ella respondió sin
tardanza:
Bonito lo que me
dices, corazón.
Yo cansada hoy estoy
también,
Pero puedes contar
con mi amor.
238
Flojea ya mi salud
de anciana,
Durante dos días
decaí sin caer,
Y ahora trato de
descansar algo,
Durante este hermoso
amanecer.
239
Muchos
besos y cariño para tí mi amor,
Te abrazo fuera y
dentro de mi corazón,
Sin vergüenza ni
sentimientos de culpa,
Como nos ama siempre
Dios a los dos.
240
Cuando en algún
sitio se dan cita,
Las grandes bellezas
y el amor,
Cabe pensar sin
lugar a dudas,
Que por allí se
encuentra Dios.
241
Lo más hermoso de
este mundo,
Es una amistad como la nuestra,
Dijo la alondra al
cantor jilguero,
Que replicó con esta
respuesta:
No
puede ello ser de otra manera,
Siendo tú el amor y
la amistad,
En medio de la
mundana maleza,
Enaltecida en un
falso pedestal.
Y la alondra
enamorada protestó:
Muchas gracias por ser como eres,
Y darme el amor que
me regalas,
Como un don gratuito
sin intereses.
Despojada estoy ya de mis galas,
Pompas y vanidades
por doquier,
Y sólo quiero vivir
del amor limpio,
Como Dios quiere y
así debe ser.
Pero otra alondra
celosa replicó:
¡Oh tú mi jilguero
siempre atento,
Para hacernos
felices con amor,
Como lo hacía siempre Jesucristo,
Sin prejuicios ni
discriminación.
242
No os alimentéis de
pasto extraño,
Como son las
ideologías actuales,
Presentadas como
alimento sano,
Cuando de hecho
resultan letales.
Hay teólogos que
tejen a Cristo,
Con sus
especulaciones vanas,
Para engañar así a
los ingenuos,
Que son tratados
como tajadas.
Contagiando con
ideas malsanas,
Las ideologías como
las herejías,
Son las dulces
drogas con miel,
Que envenenan como
un virus,
A teólogos y obispos
también.
243
Hoy es la fiesta de
Domingo de Guzmán,
Y me han entrado
ganas de quererte más.
Y una anciana muy
enferma respondió:
¡Qué buen
sentimiento! Pues necesito
Sentirme querida y
cuando oigo esto,
Es como si oyera la
voz del mismo Dios,
Que se vale de los
corazones generosos,
Para predicar y
repartir su divino amor.
244
En terraza mirando
al mar,
El camarero se les
acercó:
¿Qué desean que les
sirva?
Para serviles estoy
aquí yo.
¿Tostada con
mantequilla?,
¿Una tostada para
aceite?,
Y una dama con su humor,
Sin dudarlo le
respondió:
Para mi ahora y por
siempre,
Tostada para miel
con amor.
245
Un jilguero recibió
un mensaje,
De una paloma muy
angelical,
Con un significado
importante,
Digno de recordar y
no olvidar:
Eres mi ángel venido
del cielo,
Para acompañarme
siempre,
Y enseñarme a saber
yo volar.
246
Si quieres ser feliz
en este mundo,
Ama y perdona antes
del atardecer,
Los días son más
cortos que largos,
Y no queda más
tiempo que perder.
Si te nutres durante
el tiempo útil,
Del odio sin el
bálsamo del perdón,
No te sorprenderás
si durmiendo,
El diablo programa
tu perdición.
247
Odio y
rencor son carcoma del alma,
Que afecta
negativamente al corazón,
Y cuyo remedio
eficaz para quitarlo,
Es el fierabrás
salud del buen amor.
248
Si plantas la
semilla de amistad
Recogerás un ramo de
felicidad.
¡Qué verdad es esta
tan grande!
Pero sin sembrar
falsa amistad.
249
No dejes nunca para
mañana,
El bien que puedas
hacer hoy,
El tiempo pasa como
el agua,
Y se lleva todo lo
que no doy.
250
Pero si tú no has dado
nada,
Con generosidad y
con amor,
No te hagas vanas
ilusiones,
Exánime quedará tu
corazón.
. 251
Breve es la vida y
la muerte cercana,
No juegues con ella
de adolescente,
Ni de joven como un
irresponsable,
Si quieres morir de
forma decente.
252
Cuando
el asno nos suelta una coz,
No espera nunca nada
a cambio,
Pero si le
respondemos con otra,
Se siente bien como
un legionario.
253
¡Animal! increpó el
dueño al asno.
Y el asno
correspondió sin tardar:
Animal seré, aunque
sea con dolor,
Pero bien educado e
irracional.
254
En el día en que tu
naciste feliz,
El sol súbitamente
se oscureció,
Al nacer una
estrella tan luminosa,
Que a todo el
firmamento eclipsó.
La belleza y el
encanto de tu ser,
Deslumbraron cuanto
ya existía,
Con sorpresas y más sorpresas,
Difíciles de contar
en un solo día.
Los latidos de tu
primer corazón,
Latían insensibles
como el carbón,
Pero con el tiempo
se trasformaron,
En rayos solares de
ternura y amor.
Tus sesenta años de
edad cumplidos
Son un ramo muy
hermoso de amor,
Para dar gracias a
Dios todos los días,
Dándole amorosamente
tu corazón.
Que cumplas muchos
años, Bárbara,
Te deseo yo desde mi
pobre corazón,
Y gracias por
tenerme dentro del tuyo,
Aunque yo no sea
digno de tu amor.
255
En
cada flor hay sin mucho amor.
Pero puedes hacer
gratis tu elección,
Eligiendo una
cualquiera entre ellas,
O cargar todas en tu
lindo corazón.
Buenos días nos dé
Dios a los dos.
Te
mando florales besos de amor,
Como moneda propia
de cambio,
Para tus acciones de
amor a Dios.
Buenos días, mi
querida del alma,
Olvidé enviarte mis
besos de amor,
En el día de tu
feliz cumpleaños,
Pero te pido perdón
a ti y a Dios.
Te mando estas
lindas florecillas,
Encontradas entre
malas hierbas.
Pero no las tengas
ningún miedo,
Sino guárdalas y no
las pierdas.
Pero qué mala idea
tienes, sobrinita,
¿Será por ello que
te quiero tanto?
Si joven y posible
todavía me fuera,
Te comería a besos
como a un santo.
256
La oración se fragua
en el corazón,
Se dirige a Dios con
confianza y amor,
Y revierte en
nuestros semejantes,
Como un bálsamo de
paz y salvación.
257
Buenos días y muchos
nos dé Dios,
Te mando besos de
amor matinal,
Como moneda fuerte
de cambio,
para tus operaciones
de amor real.
258
¡Querido, querido y
mi más querido!
Por este camino
vamos bien al cielo,
Sin cuentas
bancarias en este mundo,
Sin llevar bolsa,
cartera y monedero.
259
Este complejo
vitamínico de amor florido,
Es muy recomendable
para cobrar fuerzas,
Desde por la mañana
de esta vida terrena,
Sólo con el amor a
Dios sin otras riquezas.
260
Besos sin mascarilla
y sin intereses.
No hay mejor amor de
las personas,
Que aquel del
corazón sin mascarillas,
En presencia de Dios
y de amapolas.
261
¡Qué cielo eres
compartiendo tu amor!
Con tus complejos
vitamínicos amorosos,
Toda nuestra vida
funciona de maravilla,
Incluida la vida de
los más fieros raposos.
262
Buenos días nos dé
Dios desde mi ventana.
Hoy para ti y con
mucho amor te remito,
Un mensaje gráfico
de amor mañanero,
De mansa lluvia
amorosa con un granizo.
263
Muchas gracias por
tu hermoso recuerdo,
Los árboles nos
dicen que todos tenemos,
Un ciclo de vida en
este mundo terrenal,
Y que nada ni nadie
no Dios es eterno.
264
Buenos días corazón
de marfil,
Te mando un poquito
de amor,
Para comenzar así el
nuevo día,
Con más fuerza y
gran ilusión.
265
Es verdad que el
amor da fuerzas,
Para hacer muchas
cosas buenas,
Como enviarme un
ramo de amor,
De tus rosas para mi
tan amenas.
266
Guapo, muchas
gracias de todo corazón,
A veces me siento
muy triste sin quererlo,
Pues no hay progreso
en mi recuperación,
Pero me hacen bien
tus mensajes de amor.
267
Hija mía yo muy poco
te puedo ofrecer,
Pero si este poco de
amor te aporta algo,
Todavía me queda
reserva en mi corazón,
Para compartirlo
contigo con gran placer.
268
Nada te turbe, nada
de espante,
Deseaba santa Teresa
la grande,
Ante las calamidades
de la vida,
Con esperanza y
mucho talante.
269
Todo se pasa, Dios
no se muda,
Siempre tiene fin el
sufrimiento,
Como las guerras más
mortíferas,
Y el viento en
tiempo de adviento.
270
La paciencia todo lo
alcanza,
Como el pescador
resignado,
Que espera pescar
los peces,
Con anzuelo bien
preparado.
271
Quien tiene a Dios
nada le falta,
Porque Dios lo es
todo en todos,
Y teniéndole siempre
con amor,
Nada necesario
echamos en falta.
272
La
actual ideología de género,
Es como la serpiente
venenosa,
Que política y
jurídicamente,
Poco a poco se nos
enrosca.
273
Persona es el que él
o ella siempre es,
Y la personalidad,
lo que sólo es ahora,
La persona permanece
entre las olas,
La personalidad
desaparece en horas.
274
La
persona que nace, vive y muere,
Cambia de collar
como los perros,
El collar es su
personalidad caduca,
Que es arrojada a
los cementerios.
275
Los cementerios
están todos llenos,
De personalidades
indispensables,
Que creyeron ser más
de lo que eran,
Y fueron enterrados
por indeseables.
276
El hombre es un ser
muy raro.
No pide nacer ni
deja de pedirlo,
A vivir bien no
quiere aprender,
Y a morir se niega
como un mirlo.
277
La principal causa
de la ansiedad,
Consiste en ir con
nuestra mente,
Mucho más deprisa
que la vida,
Para morirnos casi
de repente.
278
Ideología de género
es un corrosivo
Del uso de la
inteligencia humana,
De los sentimientos
más nobles,
Y de la voluntad más
sana y lozana.
Es como un incendio
calcinante,
De nuestra humana
naturaleza,
Que, si no lo
apagamos pronto,
Se lo llevará ya
todo por delante.
279
El fuego de la
ideología de género,
Arde en los cuatro
puntos cardinales,
Con nuevas ideas
políticas y jurídicas,
Educativas,
económicas y sexuales.
280
La triunfante
ideología de género,
Nos promete un
futuro fascinante,
De mujeres y hombres
de plástico,
En contenedor de
basura grande.
281
Los fanatismos
políticos y religiosos,
Son como un
fascinante cementerio:
Una vez que entramos
en su recinto,
Nos parece ser aquello
un monasterio.
Para salir de allí
hay que pedir permiso,
A jefes grandes,
chicos y subordinados,
Que nos tratan con
toda su autoridad,
Como vivos muertos
para ser olvidados.
Los fanatismos
ideológicos de género,
Tienen un mal
añadido y aumentado:
Corrompen toda la
naturaleza creada,
Y nos imponen la
dictadura de Estado.
282
Con todo mi amor en
este día,
Y desde mi pequeño
corazón,
Te deseo lo más
grande de Dios,
Que es su amor y
bendición.
Pues el día en que
tú naciste,
El muy radiante sol
se eclipsó,
Ante la hermosura de
tu alma,
Y bondad de tu gran
corazón.
A Dios muchas
gracias le doy,
Por haberte yo un
día conocido,
Y regalarme el
tesoro de tu amor,
Sin nunca haberlo
merecido.
283
El Señor y Dios
todopoderoso,
Es clemente con todo
pecador,
Que, con corazón muy
contrito,
Le entrega todo su
ser a Dios.
Es misericordioso y
amoroso,
Incluso con los más
morosos,
Cuando al atardecer
de la vida,
Perdona a los más
rencorosos.
El Señor nuestro
Dios es bueno,
Con todo lo que creó
por amor,
Desde las personas
que pecan,
Hasta el pequeño
escorpión.
La bondad de Dios no
tiene límite,
El límite se los
ponemos nosotros,
Desafiándole al
Espíritu Santo,
Como mulos e
indomables potros.
284
Bárbara, convertida
en dulce Mabel,
Alterna sus besos de
sincero amor,
Renunciando a besar
en la mejilla,
Para besar en el
núcleo del corazón.
En tiempos de
coronavirus mortal,
Ni con mascarilla se
podía besar,
Pero se podía
incrementar el amor,
Besando el corazón
con la caridad.
285
En el día de tu
cumpleaños, Alice,
Te ofrezco una
copita de mi amor,
Para alegrar tu
maravillosa alma,
Y regalarte lo mejor
de mi corazón.
Que Dios te conserve
muchos años,
Inmaculada de males
y de rencores,
Cubriéndote
con su manto de amor,
Para que seas feliz
como las flores.
286
Feliz cumpleaños con
amor,
El día de febrero
veintidós,
Te desea este tu
buen amigo,
Que te recuerda de
corazón.
Y que cumplas muchos
más,
Contra las penas y
el dolor,
A pesar de todos los
pesares,
Con ayuda del amor
de Dios.
287
Esta vida es muy
breve,
No perdamos el
tiempo,
En frivolidades y
peleas,
Como si fueran
alimento.
288
Las frivolidades y
peleas,
Matan el alma y el
cuerpo,
Y Dios pide cuenta
de ellas,
Con la velocidad del
viento.
289
Amar es lo más bello
y acertado,
En este mundo
terreno y mortal,
Ya que al final de nuestras
vidas,
Sólo del amor Dios
examinará.
290
No pidas peras al
olmo,
Aunque esté
injertado,
Nunca el rencor y el
odio,
Deberán ser
cultivados.
291
Hoy día 1 de octubre
del año 2021,
En el día feliz de
mi cumpleaños,
Cumplí los 84 de
edad cronológica,
Biológicamente muy
desgastados.
Pero me he dado un
consejo práctico:
Sigue cuidando de tu
cuerpo caduco,
Como si tuvieras que
vivir 1000 años,
Sin olvidarte nunca
de cuidar tu alma,
Para morirte mañana
si es necesario.
En resumidas cuentas
y conclusión,
Esta cuenta yo en
este día me echo:
Ama a Dios, a tus
amigos y enemigos,
Si no quieres ir a
los diablos derecho.
292
Hoy es domingo,
26/IX/ de 2021,
Fiesta de la
resurrección del Señor,
Y por este motivo te
quiero yo tanto,
Desde lo más hondo
de mi corazón.
293
Cuando éramos
adolescentes,
Los años nos
parecían largos,
Y tratábamos
ansiosamente,
Poder cuanto antes
acortarlos.
294
En un día otoñal muy
hermoso,
Nació una linda
amapola roja,
Pero era tan bella y
hechicera,
Que lloraron celosas
las rosas.
Tus sonrisas como de
azucena,
Con tus miradas tan
amorosas,
Son una amorosa
invitación,
A volar como las
mariposas.
295
Te amo cuando estás
despierta,
Te amo cuando estás
dormida,
Te amaré cuando yo
sea muerto,
Porque tú eres parte
de mi vida.
Gracias por tu
amorosa amistad,
Pido a Dios que
premie tu amor,
Pídele que nos
proteja siempre,
En este mundo caduco
a los dos.
296
La escalera de la felicidad
Tiene muchos escalones Pero fáciles de subir con
seguridad, con humanos corazones.
297
Tu boca es una cepa de besos,
Tus labios dos uvas besándose,
Tus brazos garfios de ternura,
Y tus besos mosto de tu sangre.
298
Nada más tierno que el amor,
De Jesucristo nuestro Salvador,
Que dio su vida por nosotros,
Sólo y nada más que por amor.
299
Tomó la palabra un gran filósofo,
Y expuso una muy sabia conclusión:
Amar o no amar como Dios manda,
Esta es la verdadera gran
cuestión.
300
A Dios el honor y gloria de
corazón,
Pues jamás deja solos ante la
muerte,
A los que, durante sus vidas
dolidas,
Buscaron amor de forma
inteligente.
301
El perfume amoroso de la rosa,
Se difundió por todo el mundo,
Perfumando todos los caminos,
Con su amor limpio no inmundo.
302
El amor produce vida y esperanza,
Y la hermosura causa admiración,
Por ambas cosas soy yo muy feliz,
En mi pobre y humilde corazón.
Gracias
por el regalo de tu amor,
Pintado en nuestro pecho unidos,
Para demostrar juntos al mundo,
Que nuestro corazón es un nido.
303
Soy una islita en el inmenso mar,
Rodeada de amor por todas partes,
Para darle gracias a Dios por
todo,
Amando también a mis semejantes.
304
Feliz tú durante toda tu vida,
Inundada de gran hermosura,
Dios te la conserve siempre,
Como trigo de sembradura.
305
Éramos muchos niños grandes,
Atacados sin piedad y a traición,
Por un mísero virus parasitario,
Que gran dolor y muertes causó.
306
Pero la rosa que se llama Rosario,
Nos cuidaba como hijos del amor,
Llevándonos alimentos y cariño,
Desde lo hondo de su corazón.
307
Gracias sean dadas a
Dios Padre,
Por la providencia
de estas rosas,
Que, con sus
perfumes de amor,
Cuidan nuestra vida
menesterosa.
308
Cuando tú descansas
dormida,
Yo trabajo más sin
descansar,
Contemplando tu
hermosura,
Más grande que la de
un rosal.
309
No te enamores de tu
belleza,
Ni dejes de admirar
la beldad,
Ama a todos como
personas,
Y serás colmada de
felicidad.
310
Para ti estas
hermosas rosas,
Cultivadas de todo
corazón,
Riégalas con todo tu
cariño,
Y yo te lo pagaré
con mi amor.
311
Cuando el covid de
esta vida,
Te amenace con la
muerte,
Piensa en la vida
del cielo,
Que Dios con amor
promete.
312
Si perdonas a tus
enemigos,
Dios te perdona con
su amor,
Pero has de querer hacerlo,
Con toda la fuerza
del corazón.
313
Dios te salve, madre
de Cristo,
Reina en este valle
de lágrimas,
Ayúdanos a vivir con
dignidad,
Y morir sin usar
malas mañas.
Cuando la muerte
llame a la puerta,
De esta nuestra
corta vida terrenal,
Ruega a Dios por
nosotros pecadores,
Que pedimos perdón
con humildad.
314
Padre nuestro de los
hijos pródigos,
Venga a nosotros tu
esperado reino,
Trátanos con tu
infinita misericordia,
Como trataste a tu
hijo más pequeño.
315
Oh Jesús yo creo sin
lugar a duda,
Que diste tu vida
dolorosamente,
Por amor al hombre
sin protestar,
Para salvar a toda
clase de gente.
316
Cuando Cristo
resucitó a Lázaro,
Sus enemigos
decidieron matarle,
Planificaron su
condena a muerte,
Y le mataron antes
que fuera tarde.
317
La muerte es un
enemigo ladino,
Que nos acecha por
todas partes,
Unas veces la llaman
los hombres,
Y siempre sin que la
llame nadie.
318
Los
que temen mucho a la muerte,
Es porque nunca
amaron la vida,
Adoptando formas de
conducta,
Que llevan con la
vida a la deriva.
319
El miedo y el
sincero amor humano,
Son como el agua y el
fogoso fuego,
O termina
evaporándose el agua,
O acaba apagándose
el fuego luego.
320
¿Qué estarás mirando
con esos ojos,
Negritos y blancos
de plata dorada,
Bajo los dos arcos
de tus finas cejas,
como una niña
hermosa enamorada?
Lindo es ese manto
de tu cabeza,
Cabellera de seda
bien peinada,
Cuya caída dulce
sobre el hombro,
Es invitación a
mecerla y besarla.
En el inocente altar
de tu pecho,
Llevas la cruz cerca
del corazón,
Par atraer a todos
los hombres,
Y protegerlos con tu
dulce amor.
Tus tiernos labios
son dos pétalos,
Pegados con amor el
uno al otro,
Siempre dispuestos a
despegarse,
Para besar a los
corazones rotos.
Ama mucho tú antes a
los demás,
Y déjate querer
también después,
Si así haces durante
tu corta vida,
Serás feliz, aunque
haya traspiés.
321
Si plantas una
semilla de amistad
Recogerás un ramo de
felicidad.
¡Qué
verdad es esta tan grande!
Pero
sin sembrar falsa amistad.
322
No
dejes nunca para mañana,
El
bien que puedas hacer hoy,
El
tiempo pasa como el agua,
Y se lleva todo lo no dado hoy.
Pero
si tú no has dado ya nada,
Generosamente
con gran amor,
No
te hagas muchas ilusiones:
Exánime
quedará tu corazón.
323
La
vida humana es muy breve,
No
la maltrates de adolescente,
Ni
de joven como irresponsable,
Si
deseas morir de forma decente.
Tiranía, gobierno de los tiranos
Dictadura,
gobierno de dictadores
Democracia,
gobierno del pueblo
Aristocracia,
gobierno de mejores
Cacocracia,
gobierno de los peores.
324
En
el día en que tú naciste, Flor,
El
sol súbitamente se oscureció,
Al
nacer la estrella tan luminosa,
Que
a todo el firmamento eclipsó.
La
belleza y el encanto de tu ser,
Deslumbraron
cuanto ya existía,
Con
sorpresas y más sorpresas,
Difíciles
de contar en un solo día.
Los
latidos de tu primer corazón,
Latían
insensibles como el carbón,
con el tiempo se trasformaron,
En
rayos solares de ternura y amor.
Sesenta
años de edad ya cumplidos,
Son
un ramo muy bello de amor,
Para
darle muchas gracias a Dios,
Ofreciéndole
con amor tu corazón.
Que
cumplas muchos años, Flor,
Te
deseo yo en mi pobre corazón,
Y
gracias por estar dentro del tuyo,
Aunque
yo no sea digno de tu amor.
325
Cada
flor contiene mucho de amor.
Pero
puedes hacer gratis tu elección,
Eligiendo
una cualquiera entre ellas,
O
cargar todas en tu lindo corazón.
326
Buenos días nos dé Dios a los dos.
Te mando florales besos de amor,
Como moneda propia del cambio,
Para tu cuenta de amor con Dios.
327
Buenos días, mi querida del alma,
Olvidé enviarte mis besos de amor,
En el día de tu feliz cumpleaños,
Pero te pido perdón a ti y a Dios.
328
Te mando estas lindas florecillas,
Encontradas entre malas hierbas.
Pero no las tengas ningún miedo,
Sino guárdalas y no las pierdas.
328
Pero qué mala idea tienes, sobrinita,
¿Será por ello que te quiero
tanto?
Si joven y posible todavía me
fuera,
Te comería a besos como a un
santo.
329
La
oración se fragua en el corazón,
Se dirige a Dios con confianza y
amor,
Y revierte en nuestros semejantes,
Como un bálsamo de
paz y salvación.
330
Buenos días y muchos nos dé Dios,
Te mando besos de amor matinal,
Como moneda fuerte de cambio,
para tus operaciones de amor real.
331
¡Querido, querido y mi más
querido!
Por este camino vamos bien al
cielo,
Sin cuentas bancarias en este
mundo,
Sin llevar bolsa, cartera y
monedero.
332
Este complejo vitamínico de amor
florido,
Es muy recomendable para cobrar
fuerzas,
Desde por la mañana de esta vida
terrena,
Sólo con el amor a Dios sin otras
riquezas.
Besos sin mascarilla y sin
intereses.
No hay mejor amor de las personas,
Que aquel del corazón sin
mascarillas,
En presencia de Dios y de
amapolas.
333
¡Qué cielo eres compartiendo tu
amor!
Con tus complejos vitamínicos
amorosos,
Toda nuestra vida funciona de
maravilla,
Incluida la vida de los más fieros
raposos.
334
Buenos días nos dé Dios desde mi
ventana.
Hoy para ti y con mucho amor te
remito,
Un mensaje gráfico de amor
mañanero,
De mansa lluvia amorosa con un
granizo.
335
Muchas gracias por tu hermoso
recuerdo,
Los árboles nos dicen que todos
tenemos,
Un ciclo de vida en este mundo
terrenal,
Y nada ni nadie fuera de Dios es
eternal.
335
Buenos días corazón de marfil,
Te mando un poquito de amor,
Para comenzar este nuevo día,
Con más fuerza y gran ilusión.
Es verdad que el amor da fuerzas,
Para hacer muchas cosas buenas,
Como enviarme un ramo de amor,
De tus rosas para mí con azucenas.
336
La
ideología de género,
Es como la serpiente venenosa,
Que política y jurídicamente,
Poco a poco se nos enrosca.
337
Persona es el que él o ella
siempre es,
Y la personalidad, lo que sólo es
ahora,
La persona permanece entre las
olas,
La personalidad desaparece en
horas.
338
La persona que nace, vive y muere,
Cambia de collar como los perros,
El collar es su personalidad
caduca,
Que es arrojada a los cementerios.
Los cementerios están todos
llenos,
De personalidades indispensables,
Que creyeron ser más de lo que
eran,
Y fueron enterrados por
indeseables.
339
El hombre es un ser muy raro.
No pide nacer ni deja de pedirlo,
A vivir bien no quiere aprender,
Y a morir se niega como un mirlo.
340
La principal causa de la ansiedad,
Consiste en ir con nuestra mente,
Mucho más deprisa que la vida,
Para morir de repente.
341
La ideología de género imperante,
Es un corrosivo del sentido común,
Del uso de la inteligencia humana,
De los sentimientos más nobles,
Y de la voluntad más sana y
lozana.
Es como un incendio calcinante,
De nuestra humana naturaleza,
Que, si no lo apagamos pronto,
Se lo llevará todo por delante.
342
El fuego de la ideología de
género,
Arde en los cuatro puntos cardinales,
Con nuevas ideas políticas y
jurídicas,
Educativas, económicas y sexuales.
343
La triunfante ideología de género,
Nos promete un futuro fascinante,
De mujeres y hombres de plástico,
En contenedor de basura grande.
344
Los fanatismos políticos y
religiosos,
Son como un fascinante cementerio:
Una vez que entramos en su
recinto,
Nos parece ser aquello un
monasterio.
345
Para salir de allí hay que pedir
permiso,
A jefes grandes, chicos y
subordinados,
Que nos tratan con toda su
autoridad,
Como vivos muertos para ser
olvidados.
346
Los fanatismos ideológicos de
género,
Tienen un mal añadido y aumentado:
Corrompen toda la naturaleza
creada,
Y nos imponen la dictadura de
Estado.
Con todo mi amor en este día,
Y desde mi pobre corazón,
Te deseo lo más grande de Dios,
Que es su amor y bendición.
Pues el día en que tú naciste,
El muy radiante sol se eclipsó,
Ante la hermosura de tu alma,
Y la bondad de tu corazón.
A Dios muchas gracias le doy,
Por haberte yo un día conocido,
Y regalarme el tesoro de tu amor,
Sin nunca haberlo merecido.
347
El Señor y Dios Nuestro,
Es clemente con el pecador,
Que, con el corazón contrito,
Entrega su corazón a Dios.
Es misericordioso y amoroso,
Incluso con los más morosos,
Cuando al atardecer de la vida,
Perdonan a los más rencorosos.
El Señor nuestro Dios es bueno,
Con todo lo que creó con amor,
Desde el pecador más señalado,
Hasta el más chico escorpión.
La bondad de Dios no tiene
límites,
Los límites se los ponemos
nosotros,
Desafiando al propio Espíritu Santo,
Como mulos e indomables potros.
348
Bárbara, convertida en linda
Mabel,
Alterna sus besos de sincero amor,
Renunciando a besar en la mejilla,
Para besar en el núcleo del
corazón.
En tiempos de coronavirus mortal,
Ni con mascarilla se puede besar,
Pero se puede incrementar el amor,
Besando el corazón con la caridad.
349
En el día de tu cumpleaños, Alice,
Te ofrezco una copita de mi amor,
Para alegrar tu maravillosa alma,
Y regalarte lo mejor de mi
corazón.
350
Que Dios te conserve muchos años,
Inmaculada de males y de rencores,
Cubriéndote con su manto de amor,
Para que seas feliz como las
flores.
351
Feliz cumpleaños con amor,
El día de febrero veintidós,
Te desea este tu buen amigo,
Que te recuerda de corazón.
Y que cumplas muchos más,
Contra las penas y el dolor,
A pesar de todos los pesares,
Con ayuda del amor de Dios.
353
Esta vida es muy breve,
No perdamos el tiempo,
En frivolidades y peleas,
Como si fueran alimento.
354
Las frivolidades y las peleas,
Matan el alma y el cuerpo,
Y Dios pide cuenta de ellas,
Con la velocidad del viento.
355
Amar es lo más bello y acertado,
En este mundo terreno y mortal,
Ya que al final de nuestras vidas,
Sólo del amor Dios examinará.
356
No pidas peras al olmo,
Aunque esté injertado,
Nunca el rencor y el odio,
Deberán ser cultivados.
357
El día 1 de octubre del año 2021,
Cumplí 84 años de edad
cronológica,
Biológicamente ya muy desgastados,
Pero con alegría de una joven
moza.
358
Y me dije: cuida de tu cuerpo
caduco,
Como si tuvieras que vivir 1000
años,
Sin olvidarte nunca de cuidar tu
alma,
Para morirte mañana si es
necesario.
359
Hoy es el domingo, 26/IX/2021,
Fiesta de la resurrección del
Señor,
Es por eso que te quiero hoy
tanto,
Desde lo más hondo de mi corazón.
360
Nada te turbe, nada de espante,
Deseaba santa Teresa la grande,
Ante las calamidades de la vida,
Con esperanza y mucho talante.
Todo se pasa, Dios no se muda,
Siempre tiene fin el sufrimiento,
Como las guerras más mortíferas,
Y el viento en tiempo de adviento.
La paciencia todo lo alcanza,
Como el pescador resignado,
Que espera pescar los peces,
Con anzuelo bien preparado.
Quien tiene a Dios nada le falta,
Porque Dios lo es todo en todos,
Y teniéndole siempre con amor,
Nada necesario echamos en falta.
361
Corazón de oro tienes
Mi cajita eres de amor,
Cantó una fiel alondra,
Desde un lejano rincón.
362
Del amor de hombre,
Con el amor de mujer,
Cuando es personal,
Nada hay que temer.
363
Amaos los unos a los otros,
Así en el cielo está escrito,
Que así sea para siempre,
Y que Dios sea Él bendito.
364
Dijo una alondra al ruiseñor:
Pero qué guapo eres corazón.
Y el ruiseñor al tiro respondió:
Más guapa lo eres tú mi amor.
365
¿Odio, envidia y rencor?
Es la basura reciclada,
Por falsos intelectuales,
Y gente dura de corazón.
366
Pilarica
tú mi Pilarica,
El pilar de mi corazón,
No te vayas tan solita,
Olvidándote de mi amor.
El día en que tú naciste,
El astro sol enloqueció,
Víctima de fieros celos,
Por solo amarte tanto yo.
367
En la república carpetovetónica,
Vivían un filósofo y una filósofa,
Que buscaban siempre la verdad,
Antes que cualquiera otra cosa.
El filósofo muy entusiasmado,
Preguntó a Mabel por su alegría,
Y ella le respondió feliz al tiro,
Con grande exactitud e ironía.
Paseándose los dos con su bici,
Por el entorno de una serranía,
La muy hermosa filósofa Mabel,
No disimuló su grande alegría.
Mirando a un gran lago yo soñaba,
Que soy la isla en el gran océano,
Rodeada de amor por todas partes,
Y por eso me siento feliz
llorando.
Y el rancio sabio filósofo
replico:
Yo te amo y tú me amas sin cesar,
Luego existimos en este mundo,
Sin que nadie nos lo pueda negar.
368
Tú
en tu bici eléctrica del amor,
Y yo dentro de tu lindo corazón,
Nos dirigimos a la casa del Padre,
Para vivir allí juntitos sin
temor.
369
Muchas gracias mi querida Mabel,
Por llevarme de viaje en tu
corazón,
Cumpliendo con el divino precepto,
De amar como Cristo nos enseñó.
370
Los sueños sólo sueños son,
Los sueños no son ellos nada,
Pero los sueños a veces son,
Una clara voz de Dios soñada.
371
Cuentan
de un buen amante,
Que oró a Dios por su amada,
Y recibió de ella en el sueño,
Un beso tierno y palabra clara.
Dicha palabra bien articulada,
Fue una ráfaga de resplandor,
Como dulces rayos del astro rey,
Condensados en la palabra amor.
372
Pero qué guapetón que estás,
Te quiero con toda mi alma,
Confesó la amiga a su amigo,
Como quien de corazón habla.
373
Buenos días ya por la mañana,
Mi regalo de Dios inmerecido,
En este día de tu cumpleaños,
Cuando apenas ha amanecido
374
Me faltan palabras apropiadas,
Para agradecer a Dios tu amor,
Imploro su misericordia divina,
Y la comprensión de tu corazón.
375
Unas rosas mensajeras del campo,
Me hablaron de ti emocionadas,
Y me propusieron ser mensajeras,
De mi corazón muy desenfadadas.
376
Y el mensaje que te entregarán,
Con sano orgullo y complacencia,
Será muy sencillo y sustancioso,
Como requiere la sana prudencia.
377
Que Dios inunde todo tu ser,
Tu hermoso cuerpo y corazón,
Con su misericordia infinita,
Y su paternal y divino amor.
Pero
unas rosas mensajeras,
Añadirán algo con contento,
No te sorprendas tú por ello,
Porque yo ahora te lo cuento.
379
Qué maravillosa eses Patricia,
Eres un ángel de vida y amor,
Por eso yo te amaré siempre,
Como Jesucristo nos enseñó.
380
Viva
la vida y viva el amor personal,
Cuando
hay vida y amor verdadero,
Dios
remedia nuestras necesidades,
Y
nos lleva con amor divino al cielo.
CONCLUSIÓN
Si hablo con lenguas de seres humanos o angélicos, pero
me falta el amor, todo lo que digo no suena más que a bombo y platillos. Si
tengo el don de profecía y puedo entender todos los arcanos y todo lo que haya
por saber, y si tengo la fe necesaria para mover montañas, pero me falta el
amor, menos que nada soy. Y si hago donación de todo lo que tengo, y hasta entrego
mi cuerpo a las llamas, pero me falta el amor, no me sirve de nada. El amor es
paciente; el amor es amable; el amor no sabe de envidia; el amor no es
fanfarrón; no se pavonea de su propia importancia; jamás pierde la gracia en el
camino; no reclama sus derechos; no se inflama de ira; no almacena recuerdos de
ofensas recibidas; no se complace en la injusticia; se regocija con la verdad;
todo lo puede aguantar; confía ilimitadamente; nunca deja de esperar; lo
soporta todo con entereza triunfante. El amor no falla nunca. (1Cr, 13, 1-8).
El amor o caridad, del que habla aquí S. Pablo, se
refiere al amor personal que hemos de tenernos los unos a los otros por razón
de lo que somos como criaturas de Dios, y no por lo que tenemos o dejamos de
tener como rasgos o perfiles de nuestra personalidad.
La afirmación de que el amor no falla nunca puede
resultar chocante a simple vista ya que en la vida real hay muchos amores
frustrados y traicionados. Pero no es este el caso del amor personal, del que
habla S. Pablo. Tratándose de amor personal, la experiencia de la vida
demuestra que quien siembra vientos cosecha tormentas. Pero quien vive amando
de verdad, incluso a sus enemigos, jamás se siente defraudado. Antes o después
recibe indefectiblemente la respuesta correspondiente a su amor en términos de
felicidad y paz interior.
Por lo que se
refiere a la otra dimensión humana de la existencia, después de la muerte,
basta leer el famoso sermón de la Montaña para percatarnos de la seguridad con
la que nuestro amor personal recibirá una respuesta satisfactoria bien colmada.
(Mt 5, 1-12 y Lc 6, 20-26).
Tanto la creación del mundo como la resurrección de
Cristo fueron obras maestras del amor de Dios. Si a esto añadimos el amor a los
enemigos como personas, no se hable más. Las relaciones humanas sin el amor
personal están condenadas al fracaso. Por el contrario, las relaciones
individuales y comunitarias, vertebradas por el amor personal, tienen siempre
un final feliz, aunque en determinadas situaciones de la vida nos parezca
difícil llegar a conseguirlo.
NICETO
BLÁZQUEZ, O.P.

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