VITAMINAS DE AMOR
Niceto Blázquez Fernández
PRESENTACIÓN
Vitaminas
de amor es una metáfora con la cual intentamos destacar la importancia del amor
humano personal, como elemento absolutamente necesario para disfrutar en esta
vida de la limitada felicidad que es posible, con la esperanza siempre de
poderla alcanzar en su plenitud en la vida futura después de la muerte.
Como
es sabido, las vitaminas son sustancias que se encuentran en los alimentos y
que nuestro cuerpo necesita para desarrollarse y funcionar biológicamente de
forma correcta. El término vitamina procede del latín VITA que significa vida.
En 1912 el bioquímico Casimir Funk añadió el sufijo mina y de ahí la expresión técnica y popular “vitamina”. Dado que
muchas de esas sustancias esenciales, llamadas vitaminas, no pueden ser
elaboradas por el organismo humano, hay que proporcionárselas a través de un
régimen de alimentación equilibrado a base de productos alimenticios ricos en
dichas sustancias o compuestos bioquímicos heterogéneos, que son imprescindibles
para el desarrollo y buen funcionamiento de la salud corporal.
Pero
el ser humano no es solamente organicidad biológica y salud corporal. Es
también y principalmente persona humana
que no sólo vive de pan y vino, de carne o pescado, de frutas, legumbres y
verduras, agua, vino y aceite de oliva virgen. No sólo de pan vive el hombre,
decía Jesucristo, sino también de la verdad, la paz individual y social y la
verdadera libertad interna de los hijos de Dios. Todo eso y mucho más, aliñado
con el amor personal, para no ser engañados con otras ofertas de amor
disponibles en el mercado de la cultura dominante.
La
experiencia de cada día confirma este infalible diagnóstico cristiano sobre las
necesidades del cuerpo y del alma. El gran fracaso vital de muchas personas
consiste en haber tenido de todo en este mundo: salud corporal, riquezas,
placeres humanos de todas las especies, poder político, científico y
financiero. Han tenido todas las vitaminas que garantizan la salud física del
cuerpo, pero han carecido de las vitaminas que aseguran la salud y felicidad
del alma. Han tenido de todo en la vida menos amor. O creyeron tenerlo, pero resultó
ser falso.
Las
estrofas que siguen, inspiradas todas ellas en la experiencia de la vida,
reflejan metafóricamente la necesidad de proporcionar las vitaminas de amor
indispensables para compensar el vacío humano de felicidad, y vivir
correctamente como personas con ilusión y esperanza en un futuro mejor. Cada
estrofa es como un comprimido de esa vitamina del amor cuya carencia se
encuentra en la base de la mayor parte de las desgracias humanas. La vitamina
del amor se recomienda con particular urgencia contra la gripe crónica del
egoísmo, del odio y del rencor. El amor personal, y no otras sinrazones engañosas
de mercado doctrinario, es la vacuna más radical y eficaz para no coger la
gripe del odio y contagiarla a los demás.
Cada
una de las estrofas de este pequeño manojo de versos, sin calidad ninguna
literaria, es como un prospecto breve de indicaciones prácticas para amar
correctamente a las personas y no a sus personalidades. O también, un
comprimido de amor personal para mitigar los grandes dolores de esta vida sin
perder la esperanza en otra futura mejor que la que forzosamente tenemos que
dejar.
Una
ventaja añadida de estas vitaminas de amor es que se pueden tomar durante toda
la vida sin peligro de efectos secundarios indeseables. Y otra, no menos
importante, es que son gratuitas. El amor personal no es un producto de mercado
de oferta y demanda, que se vende y se compra. El amor con amor se paga
automáticamente en la caja bancaria de cada corazón humano sin cobro de
intereses.
1
No
te fíes tú demasiado de los otros,
En
esta era de posverdad engañosa,
En
que el arte de mentir se enseña,
Como
lección de vida esplendorosa.
2
Cuando
hagáis filosofía de la buena,
Argumentad
con las buenas razones,
No
con las mentiras de la posverdad,
Que
engaña inteligencia y corazones.
3
El
sabio Catón de todos los tiempos,
Hizo
pública esta profunda reflexión:
Quien
hace mal como regla de vida,
Con
fe o sin ella dará cuenta a Dios.
4
El
rosal tomando de la mano a su rosa,
Y
olvidándose del trinar de un jilguero,
Dijo
en voz bajita sin ningún misterio:
Que
Dios me oiga porque yo te quiero.
5
Así
estaban las cosas de nuestro amor,
Cuando
dulcemente tú, gran hechicera,
Te
abrazaste a mi cuello con decisión,
Y
me regalaste tus besos de primavera.
6
Finalizado
luego un coloquio singular,
El
filósofo pensativo hizo esta reflexión:
Como
amor de Dios y del buen amigo,
En
este mundo no hay otra cosa mejor.
7
Lo
más importante en esta corta vida,
Es
saber quién tan bueno la inventó,
Y
si no vivimos distraídos en tonterías,
Pronto
descubrimos que ha sido Dios.
8
Los
buenos amantes no venden amor,
Ni
lo compran barato y lo venden caro,
Como
los traficantes del amor sexual,
Que prometen
liebres y nos dan gatos.
9
El
mero hecho de estar en la existencia,
Implica
mucho amor y no menos dolor,
Y
hay que asumir todo sin más excusas,
Sin
quitar y añadir como hace el ladrón.
10
El
amor humano verdadero y sincero,
Es
el grande regalo generoso de Dios,
Que quienes lo han recibido como
tal,
Lo
regalan sin gestos de presunción.
11
Sigamos
amando al Autor del amor,
Venciendo
venganza, odio y rencor,
Porque
un pico del cielo en la tierra,
Ya
lo tenemos con gran gozo tú y yo.
12
El
perdonar es cosa difícil de hacer,
Pero
para Dios nada será imposible,
Ponte
pues en sus amorosas manos,
Y
Él hará que todo ello sea posible.
13
Al
final de nuestra existencia terrena,
Sólo
amor personal es indispensable,
Para
ir seguros hacia el otro mundo,
Sin
necesidad de armas ni de sables.
14
El
hombre busca amor en la vagina,
Las
mujeres lo buscan en el corazón,
O nos ponemos ya todos de acuerdo,
O
perecemos por la anemia de amor.
15
El
amor humano no es la mercancía,
Que
se vende barata en el mercado,
Es
un don de Dios que se encuentra,
En
los mejores corazones humanos.
16
Si
quieres tener una buena amistad,
No
te enamores jamás de tu amigo,
Pues
amores de amor y de amistad,
Pueden
convertirse en gran peligro.
17
Si
quieres morir con gran esperanza,
En
otra vida más bella y más mejor,
Confía
tú con humildad en ti mismo,
Pero
más en la misericordia de Dios.
18
Muy
feliz Pascua de resurrección,
Viva
la vida y por siempre el amor,
Cristo
resucitado venció la muerte,
Vivamos
ahora como hijos de Dios.
19
Las
recetas del amor a los hombres,
Que
Dios a todos aconseja siempre,
Han
de ser recetadas sin el copago,
Por
igual a ricos y pobres pacientes.
20
Buenas
noches, corazón de ángel,
Ella
a su querido amado increpó,
Un
día nos conocimos por el azar,
Deseo
amarte como Dios mandó.
21
Las
cosas claras y nabos en Adviento,
Amor
en todas las estaciones del año,
Con
los dulces besos de la primavera,
Sin el
invierno frío en otoño y verano.
22
El
amor no es el físico ni romántico,
Platónico,
sexual o enamoramiento,
Es
el aprecio personal y perdurable,
Durante
la vida y después muertos.
23
Consultar
al médico más competente,
Es
la norma elemental de protección,
De
cualquier persona muy consciente,
Del
valor de su vida regalada por Dios.
24
El
valor y excelencia de las personas,
No
se mide por sus obras aberrantes,
Sino
por la calidad de acciones éticas,
Que
las embellecen como diamantes.
25
El
mejor antidepresivo del desamor,
No
son los muchos amantes egoístas,
Sino
una pastilla de amor personal,
Tomada
con gran prudencia realista.
26
Entre
los más sabios artistas del amor,
Están
los que no dudan en proclamar,
Que
el perdón es de lo más necesario,
Para
triunfar en la vida con seguridad.
27
Hay
que aguantar mucho sin miedo,
En
este arte que es aprender a amar,
Como
son los defectos involuntarios,
Que
no mancillan nuestra dignidad.
28
No
seamos avaros en esta breve vida,
Todo
cuanto tenemos habrá que dejar,
Almacenemos
riqueza de amor sincero,
Y
todo lo otro por añadido se nos dará.
29
Cuando
Dios mande salir del mundo,
Al
que nos arrojaron sin antes avisar,
Tengamos
lista la bolsa para el viaje,
Repleta
con obras buenas de caridad.
30
Lo
que menos importa es el lenguaje,
Lo
importante es qué queremos decir,
Importantes
son los géneros literarios,
Pero
mucho más amar para bien vivir.
31
Los
sicópatas integrados no son libres,
Para
cambiar su patológica conducta,
Y
los auténticos malhechores de turno,
Sí
lo son para cambiar su vida corrupta.
32
El
amor humano que lo es de verdad,
Es
como una plumita blanca de regalo,
Para
llevarla siempre prendida en alto,
Anunciando
dicha con amor regalado.
33
Poco
importa quién escribe un poema,
Lo
importante es su contenido objetivo,
Pues
por más que actúe la loca fantasía,
El
amor verdadero es el mejor amigo.
34
Ni
el mercado de los sexos separados,
Ni
el mercado de los muy enamorados,
Es
una garantía de la felicidad humana,
Si
no hay amor personal bien fraguado.
35
Existen
muchos hombres y mujeres,
Que
compran y venden mucho amor,
Como
un producto de mercado negro,
O
baratijas falseadas al mejor postor.
36
La
primera brújula del futuro personal,
Fue
siempre la infancia y adolescencia,
Y
la segunda muy importante también,
El
amor saneado en la buena conciencia.
37
Como
el aire aleja las nubes del cielo,
El
agua nos limpia nuestra sucia cara,
Pero sólo la
gracia del sincero amor,
Quita
las manchas de nuestras almas.
38
Con
el agua limpiamos nuestro cuerpo,
Pero
sólo con el amor se limpia el alma,
O
nos bañamos todos los días en amor,
O
pereceremos ahogados como la rana.
39
Amar
es signo de existencia actualizada,
Y
el amor de Dios causa de toda causa,
Si
nos amamos como Dios nos aconseja,
Retornaremos
felices a nuestra patria.
40
El
amor es esencial para toda la vida,
Pero
hay que amar como conviene,
Sin
acosar a las personas queridas,
Para
conseguir de ellas parabienes.
41
Ama
pues y no tengas ningún miedo,
Si
amas de verdad y no como traidor,
Serás
muy feliz en este mundo chico,
Y
morirás tranquilo asistido por Dios.
42
Desde
el origen del mundo a hoy,
Todo
hombre perdido en su dolor,
Ha
sido él felizmente encontrado,
En
las sendas del verdadero amor.
43
Los
buenos predicadores de Dios,
Hablan
poco y escuchan sin cesar,
Para
decir lo que es conveniente,
Sobre
amor para podernos salvar.
44
Mi
corazón es ya demasiado chico,
La
replicó un amoroso compañero,
Es
por eso que repito tantas veces:
Que
yo te amo mucho y te quiero.
45
Ama
mucho para vivir más mejor,
Demuestra
tu existencia con amor,
Busca
la causa primera del existir,
Cuya
fuente amorosa sólo es Dios.
46
El
que ama mucho a las personas,
Y
sólo admira a las personalidades,
Tendrá
una vida personal muy feliz,
Y
consuelo en sus adversidades.
47
Eso
será seguro cosa de mujeres,
Pensaron
los apóstoles sin dudar,
Pero
todos ellos se equivocaron,
Ya
que Jesús tenía que resucitar.
48
Causa
segunda decimos al sexo fiel,
Causa
primera a Dios fuente del ser,
Jesús fue engendrado por la Virgen,
Sin
necesitar ayuda sexual de José.
49
Pues
los caminos de este mundo,
Muy
peligrosos parecen ellos ser,
Dame
pronto tu mano, Dios mío,
Para
si yo tropiezo nunca perecer.
50
Los
buenos pastores espirituales,
Cristianos
y también los de Israel,
No
son como los pastores malos,
Sino
como fue Jesús de Nazaret.
51
Si
no amas con el amor verdadero,
A
todo hombre y no sólo a tu mujer,
No
te sientas seguro de tu paradero,
Si
de amor eres examinado después.
52
Hacen
falta los maestros de novicios,
Con
más inteligencia y buen corazón,
Que
formen a políticos y a religiosos,
Con
más respeto al hombre y a Dios.
53
Un
filósofo viejo y rancio sentenció:
Si
os amáis sin egoísmo y sin rencor,
Vos
seréis más felices en este mundo,
Y
después muertos os recibirá Dios.
54
Amar
mucho y bien sin egoísmos,
Es
la regla mejor y más conocida,
Para
descubrir grandeza humana,
En
cualquier persona bien nacida.
55
Hay
quienes no pueden dormir bien,
Porque
no tienen la conciencia pura,
Manchada
con sus malas acciones,
Las
cuales producen mucha locura.
56
Si
quieres ser feliz en este mundo,
Esperando
serlo en otro venidero,
Ama
a Dios y al prójimo sin dudar,
Con
tu amor personal y verdadero.
57
Demos
gracias a Dios por su existir,
Y
la vida que nosotros hemos tenido,
Si
la hemos nutrido con divino amor,
La
recuperaremos por Él redimidos.
58
Te
amo cuando estás despierta,
Te
amo cuando estás dormida,
Te
amaré cuando yo sea muerto,
Porque
tú eres parte de mi vida.
59
Dios
es la verdadera patria del alma,
Donde
impera la república del amor,
Y
no los odios y maldades políticas,
Que
tratan de envenenar el corazón.
60
Quienes
viven del odio y no de amor,
Serán
cribados como paja y espinas,
Para
ser arrojadas luego a la hoguera,
Como
alimañas raras muy malignas.
61
Si
nos amamos bien unos a otros,
Como
Dios nuestro Padre mandó,
Seremos
felices en nuestra alma,
Aunque
el cuerpo muera de dolor.
62
Todo
en nuestro mundo es vanidad,
Cuando
está vacío del sincero amor,
Supliéndolo
con las falsas ilusiones,
De
quien vive sin contar con Dios.
63
Sólo
Dios es eterno fuera del tiempo,
Todo
lo demás es efímero y mortal,
Si
queremos ser sensatos y felices,
Hay
que amar a Dios sin descansar.
64
¿Habrá
vida después de la muerte,
O
sólo muerte después de la vida?
Pero
Dios conoce este gran secreto,
Aunque
se lo calle y no nos lo diga.
65
¿Hay
algo después de la muerte?
Esta
es pregunta muy inteligente,
Que
hemos de hacernos en vida,
Para
no morirnos ya por siempre.
66
El
sabio discreto y el rancio filósofo,
Celebraron
una reunión de consulta,
Y
nos dieron un interesante consejo:
Confiarás
en Dios antes de ser viejo.
67
Un
buen chiste es cosa muy seria,
Cuando
lo despojamos de su gracia,
Y
nos quedamos con su enseñanza,
Pura
y limpia del polvo y de la paja.
68
Un
muy sabio anciano jubilado,
Preparó
el cartucho y sentenció:
Aunque
poseas todos los bienes,
Nada
tienes tú si te falta el amor.
69
Si
quieres vivir mucho y mejor,
No
te olvidarás de mucho amar,
Y
aunque los malos te persigan,
No
temas morir como criminal.
70
El
modelo de predicador cristiano,
Es
el propio Jesucristo en persona,
Reflejando
con mucha naturalidad,
Esa
grandeza de Dios que ilusiona.
71
Al
final de nuestra vida en la tierra,
Los
que amaron a sus semejantes,
Obtendrán
gran recompensa divina,
Perdonando
al malo sin atenuantes.
72
Cuando
sintamos tentación de poder,
Recordemos
las tentaciones de Cristo,
Que
nos aconsejó no provocar a Dios,
Con conductas necias para ser
vistos.
73
Ni
la mucha riqueza es un premio,
Ni
la mucha pobreza es maldición,
Ni
la pobreza ni la riqueza salvan,
Sólo
salva el amor infinito de Dios.
74
Dios
existe realmente y no habla,
El
idioma que hablan los hombres,
Y
sólo los que saben amarle bien,
Le
sienten pronto en sus corazones.
75
El
poder político y de las riquezas,
Son
una muy peligrosa tentación,
Para
los políticos profesionales,
Que
pervierten el uso de la razón.
76
Hay
políticos que comen de gorra,
Imponiendo
sus ideas humillantes,
A
quienes los votaron con ilusión,
Para
fines buenos sin justificantes.
77
Las
apariencias siempre engañan,
Pero
no la realidad de nuestro ser,
Sé
razonable y honrado con todos,
Y
déjate por Dios siempre conocer.
78
No
tengo dinero pero sí un corazón,
Te
lo ofrezco como ofrenda de vida,
Para
que tú tomes posesión de mí,
Y
pueda adorarte yo como a mi diva.
79
Dijo
un Inquisidor impunemente:
La
supresión de la pena de muerte,
Es
calumniar la conducta de Dios,
Que
la instituyó Él y para siempre.
80
Hay
grandes ricos y pobres honrados,
Pero
también muchos irresponsables,
Que
viven como seres sin humanidad,
Imitando
a los domésticos animales.
81
El
aire del amor personal y sincero,
Es
el mejor de los remedios fiables,
Para
eliminar los humos del rencor,
Y
vivir como personas responsables.
82
No
dejes el amor para última hora,
Ni
te canses jamás de mucho amar,
Vivir
es más breve de lo que parece,
Ama
antes que te lleven a enterrar.
83
Este
negocio del verdadero amor,
Es
el más rentable en el mundo,
Cuando
se ama sin los intereses,
Del
egoísmo ciego y tremebundo.
84
Ama
a Dios que es la fuente del amor,
Y
a los hombres y mujeres sin reserva,
Si
así lo haces como Dios nos enseña,
Tendrás
reservada tu felicidad eterna.
85
Aunque
yo me olvide de Ti, señor,
Tú
nunca te olvides por ello de mí,
Cúbreme
con el manto de tu amor,
Para
contigo yo siempre ser ya feliz.
86
Felices
ellos los que con esperanza,
Esperan
sin cansancio tu bendición,
Para
más allá de esta vida y muerte,
En
tu regazo descansen ya sin dolor.
87
La
prueba de fuego del amor humano,
Es
la fidelidad y capacidad de perdón,
Quienes
carezcan de esta experiencia,
No
conocen todavía lo mejor del amor.
88
Los
errores culturales en los afectos,
Se
pagan y muy caros en las culturas,
Que
mezclan sexo y enamorado amor,
Como
a los muertos con sus sepulturas.
89
Cuando
mis ojos se cierren en la tierra,
Espero
que Tú me los abras en el cielo,
Para
poder contemplar tu rostro divino,
Con
tu luz divina y mi corazón de ciego.
90
Demos
gracias a Dios por su existencia,
Y la vida que nosotros
hemos recibido,
Si
la hemos nutrido con su divino amor,
La
hallaremos luego por Él redimidos.
91
Todos
buscamos con ansia felicidad,
Y
algunos la buscan en la sabiduría,
Pero
ninguno la encuentra sin fatiga,
Ni
durante la noche ni durante el día.
92
Todo
en nuestro mundo es vanidad,
Cuando
está vacío del sincero amor,
Supliéndolo
con las falsas ilusiones,
De
quienes viven sin contar con Dios.
93
Sólo
Dios es eterno fuera del tiempo,
Todo
lo demás es efímero y mortal,
Si
queremos ser sensatos y felices,
Hay
que amar a Dios sin descansar.
94
¿Habrá
vida después de la muerte,
O
sólo muerte después de la vida?
Pero
Dios conoce este gran secreto,
Aunque
se lo calle y no nos lo diga.
95
Para
salir de este mundo caduco,
Ponte
tú el mejor traje multicolor,
Y
ten repleto tu morral del viaje,
Con
frutos de inteligencia y amor.
96
Las
apariencias siempre engañan,
Pero
no la realidad de nuestro ser,
Sé
razonable y honrado con todos,
Y
déjate por Dios siempre conocer.
97
El
aire del amor personal y sincero,
Es
el mejor de los remedios fiables,
Para
eliminar los humos del rencor,
Y
vivir como personas responsables.
98
No
temas quedarte tú mudo al morir,
La
muerte quita la palabra para hablar,
Pero
lo que ella no podrá hacer nunca,
Es
impedir que el corazón pueda amar.
99
Feliz
cumpleaños, primicia de amor,
Dios
te ama como a su hija preciosa,
Y
yo quiero seguir el ejemplo divino,
Amándote
como un rosal a sus rosas.
100
Amarás
tu vida y la de los demás,
Buscarás
la verdad sin prejuicios,
Aprenderás
a amar a las personas,
Y
Dios te hará los demás servicios.
101
Nada
hay más tierno que el amor,
De
Jesucristo nuestro Salvador,
Que
ofreció su vida por nosotros,
Sólo y nada
más que por su amor.
102
El
trono de una reina se inauguró,
Con
comentarios y gestos diversos,
Y
todos coincidieron sin dificultad,
En
abrazarla y comerla con besos.
103
Uno
de los asistentes a la coronación,
Miró
suplicante a la reina con su amor,
Pidiendo
como quien la reza a su diosa,
Que
le dejara vivir en su dulce corazón.
104
Sólo
el amor a Dios sin condiciones,
Y
a la persona, no a su personalidad,
Ofrece
garantías de felicidad segura,
En
esta vida breve y en la eternidad.
105
¿Pero
cuántos besos he de darte,
Por
recibir tú a mi pobre corazón?
Porque
quisiera ser justo contigo,
Pagándote
ya mi deuda de amor.
106
Dame
todos los besos que quieras,
Porque
todos serán bien recibidos,
Y
cuando te canses ya de besarme,
Descansas
y felices nos dormimos.
107
La
mejor caña de azúcar en la vida,
Es
el buen corazón de quien ama,
Como
Dios a la persona humana,
Y
Mabel como una buena cristiana.
108
Tomó
la palabra el rancio filósofo,
Y
expuso esta su sabia conclusión:
Amar
o no amar como Dios quiere,
Esta
es la verdadera gran cuestión.
119
Después
de un coloquio muy íntimo,
Únicamente
oído por el oído de Dios,
Mabel
y su bienaventurado amador,
Se
fundieron en un abrazo de amor.
110
Ambos
destilaron dulces lágrimas,
Mientras
sus corazones se fundían,
En
uno muy felizmente palpitante,
Durante
las noches y todos los días.
111
La
vida de cada persona humana,
Es
la suma de momentos fugaces,
Que
reduce la longitud del tiempo,
Como
la del trigo segado en haces.
112
Y
así la brevedad de la vida terrena,
Es
síntesis de la eterna e inmortal,
Reservada
por Dios desde siempre,
A
los que cultivaron el arte de amar.
113
En
la puerta del cementerio había,
Un
cartel informativo y elocuente:
Deje
riquezas y odio donde quiera,
Aquí
sólo recibimos honrada gente.
114
Por
lo ya aprendido en este lugar,
Haciendo
siempre de enterrador,
Creo
que sin amor a las personas,
Nadie
será luego recibido por Dios.
115
Hemos
nacido para vivir amando,
Como
niños que pasan sus vidas,
Intentando
sobrevivir muy felices,
Del pecho de sus madres
mamando.
116
Los
amores sexuales enganchan,
Y
tiranizan a sus mejores fieles,
Destrozándolos
antes o después,
Como
galgos de caza a las liebres.
117
Gran
pecado es de los románticos,
Su
desprecio de la razón humana,
Como
el de los libres racionalistas,
Haber
endiosado la razón pagana.
118
Son
rosas muy hermosas para ti,
Que
te envío con inmenso cariño,
Recíbelas
como si fueran tus hijas,
Abrázalas
como desean los niños.
119
De
tal palo tal astilla, no lo dudes,
Y
de tal rosal como tú, tales rosas,
Si
las regamos con agua del amor,
Seremos
más felices que las diosas.
120
Me
encuentro mal y necesito hablar,
Con
quien me escuche de corazón,
En
lugar de darme consejos vanos,
Sin
comprensión y sin sincero amor.
121
Te invito a desayunar
con churros,
Preparados
con gran amor por mí,
No
sé si son los de tu preferencia,
Pero
los hice sólo pensando en ti.
122
Gracias
por el chocolate de tu amor,
Gracias
por pensar en mí en el cielo,
Gracias
por tus paseos primaverales,
Yo
sólo puedo decirte que te quiero.
123
Cuando
tú paseas por los bosques,
Los
árboles se visten todos de gala,
Para
rendirte los honores de reina,
Que
en belleza y amor nada iguala.
124
Dicen
que ha llegado la primavera,
Pero
de qué primavera nos hablan?
Para
mí la única primavera que hay,
Eres
tú que con tanto amor hablas.
125
Existen
dos primaveras muy lindas,
Una
para dar vida a las rosas rojas,
Y
otra que eres tú amorosa para mí,
Alimentando
a mi corazón gozosa.
126
Durante
el paseo por los bosques,
Se
produjo una tormenta de amor,
Y
ambos amantes buscaron refugio,
En
lo más profundo de su corazón.
127
Mientras
llovían granizos de amor,
Hiriendo
a sus corazones abrazados,
Se
les apareció el ángel de la guarda,
Y
recibieron el consuelo inesperado.
128
La
energía del amar sin descanso,
No
se agota ni merma su calidad,
Cuando
su acreditación de origen,
Lleva
etiqueta del amor personal.
129
En
mi corazón tienes una casa,
Para
vivir sin más condiciones,
Que
no sean las indispensables,
Exigidas
por amorosas razones.
130
Los
errores en la vida del hombre,
Son
como socavones en carretera,
Si
no son reparados con prontitud,
Más
pronto nos cubrirán con tierra
131
Las
personas que aman sin reservas,
Son
seres muchas veces indefensos,
Incomprendidos
y hasta mal vistos,
Por
quienes actúan como sargentos.
132
El
amor humano es como la sal,
Si
se lo desvirtúa con la falsedad,
No
es útil para nadie en el mundo,
Ni
en privado ni en la vida social.
133
Asume
tú tus errores en la vida,
Pásalos
sin miedo por la razón,
No
pierdas tiempo quejándote,
Como
si el culpable fuera Dios.
134
No
mires demasiado a tu pasado,
Como
los chóferes al retrovisor,
Olvidando
tu presente y futuro,
Que
dependen sólo de tu amor.
135
El
imprudente se apega al poder,
Como
la pintura a una madera,
De
la que no puede despegarse,
Aunque
luego mucho lo quiera.
136
Para
no tropezar en la misma piedra,
Incurriendo
en errores continuados,
Lo
mejor es aprender de todos ellos,
Para
vivir después con más cuidado.
137
Mucho
cuidado con lo que comes,
Pero
no menos con lo que bebes,
Si
quieres disfrutar de buena salud,
Haz
en todas las cosas lo que debes.
138
La
ciencia consiste en saber bien,
Lo
que las cosas son sin engaño,
No
te alimentes de la posverdad,
Si
no te quieres morir temprano.
139
¡Por
Dios, qué granizada de amor!
Pero
prefiero quedarme con el tuyo,
Refugiado
en tu tempestuosa alma,
Aunque
me muera en tu corazón.
140
Ella
hizo esta invitación provocativa:
El
lunes, café con amor y esperanza,
De
lunes a viernes, paz con ilusión,
Y
fin de semana, encuentro con Dios.
141
En
estas condiciones, alguien replicó:
Prefiero
vivir una semana así contigo,
Que
años enteros carente de amor,
Sufriendo
malos tratos como castigo.
142
Eres
adorable como una rosa blanca,
Quisiera
besarte pero no me atrevo,
Mis
labios son ya demasiado ásperos,
Para
besar tu corazón de terciopelo.
Pero
una amorosa y dulce azucena,
No
pudo ella más y al tiro protestó:
Eres
un mirlo adorable escondido,
En
lo más profundo de mi corazón.
El
mirlo se puso luego nervioso,
Sólo
pudiendo decir con pudor:
Ese
ser adorable yo creo serlo tú,
Porque
eres la diosa de mi amor.
143
Buenos
días felices, mi amor,
Hoy
el día de tu cumpleaños,
Te
pagaré la deuda de besos,
Que
todavía no te he pagado.
He
escogido de los más dulces,
Y
más tiernos de mi corazón,
Para esta tu nueva primavera,
Como
una ofrenda de mi amor.
144
Yo
creo que una tacita de café,
Tomada
con amor mañanero,
A
nadie le puede sentar mal,
Si
el amor hace de camarero.
145
Has
cambiado la foto de perfil,
Y
te veo allí sumamente guapo,
Avisó
una amante a su amado,
Previniéndole
de malos tratos.
Y
El amado replicó a su amada:
Lo
de guapo es cosa de tus ojos,
Y
de los latidos de tu corazón,
Yo
me postro ante ti de hinojos.
146
Te
invito a tomar una copita de amor,
Para
celebrar gracias recibidas de Dios,
El
amor sin alcohol es un licor divino,
Que
contiene vitaminas de salvación.
147
Doy
gracias a Dios por su providencia,
Sabiendo
Él de qué tenía yo necesidad:
De
amarle a Él y a toda la humanidad,
Con
el amor verdadero y sólo personal.
148
Sin
amor del bueno que es el personal,
A
Dios sobre todo y luego a los demás,
En
el valle del mundo corren lágrimas,
Como
muchos pajaritos sin poder volar.
149
Te
amo, dijo una rosa a un señor,
Que
se alimentaba sólo con amor,
Te
quiero, replicó el interpelado,
Y
Dios los bendijo luego a los dos.
150
Al
otro lado de los altos Andes,
Nació
una rosa del mejor amor,
Pero
tan hermosa y amorosa era,
Que
parecía ser una hija de Dios.
151
Tus
miradas son rayos de amor,
Que
abrasan sin quemar o matar,
El
corazón de bienaventurados,
Que
se alimentan con sólo amar.
Tus
pétalos son labios para besar,
Dulces
y tiernos como los niños,
Que
viven felices en su inocencia,
Porque
sólo buscan amor y cariño.
Tu
rostro siempre sonrojado,
No
es signo de gran vergüenza,
Sino
reflejo de tu hermosura,
Nacida
de tu buena conciencia.
Cuando
los curiosos te admiran,
Sienten
la tentación de robarte,
Pero
vencen la egoísta tentación,
Y
se postran luego para adorarte.
152
Desde
que existen seres humanos,
El
amor fue ciego de nacimiento,
Y
la locura lo acompañó siempre,
Como
hermana sin conocimiento.
153
Conozco
un calmante de rosas,
Que
tomado con amor y besos,
Calma
muchas penas de la vida,
Y
quita del alma grandes pesos.
154
El amor sexual con enamoramiento,
Engendra pronto muchas ilusiones,
Pero solamente con el amor personal,
Podemos civilizar esas dos pasiones.
155
La
vida humana carente de amor,
Se
convierte pronto en calamidad,
Cuando
no se la condimenta bien,
Con
mucha salsa de amor personal.
156
¡Qué
paseo tan lindo de tu mano,
Y
escondido en tu buen corazón!,
Pues
mucho es lo que yo te quiero,
Pero
mucho más nos quiere Dios.
157
Me
encanta escuchar palabras dulces,
Salidas
todas de ese tu lindo corazón,
Me
llegan como un susurro del viento,
Para
respirar tus caramelos de amor.
158
Cuando
el mundo descubra el amor,
Aquel
de Dios y el humano personal,
Felicidad
será la gran reina de todos,
Y
desaparecerá del mundo todo mal.
159
El
filósofo rancio de una república,
Con
tranquilidad y aplomo sentenció:
Ama
a Dios y a los demás de corazón,
Y
vencerás a la muerte con el amor.
160
La
felicidad no es una decisión,
Es
un estado espiritual dichoso,
Viviendo
en paz y gran libertad,
Amando
día y noche sin reposo.
161
Cuando
llegues al tribunal de Dios,
Para
examinarte de tu vida mortal,
Serás
examinado con mucho amor,
Y
recibirás el diploma de inmortal.
162
Bendito
sea Dios, que me dio la vida,
Y
gracias a ti por tu amor tan sincero,
Que
Dios te lo conserve de por vida,
Y
yo lo vea como a su nido el jilguero.
163
Si
todo el mundo aprendiera pronto,
El
arte del amor sincero y personal,
Los
mayores sufrimientos de la vida,
Desaparecerían
del mapa mundial.
164
Antes
de gastar lo que no tienes,
Trabaja
para ganar el pan diario,
Si
no quieres morir endeudado,
Y
enterrado sin servicio funerario.
165
Seguiré
luchando en la noche,
Para
descansar y bien dormir,
En
la almohada de tus brazos,
Muy
Dulces y tiernos para mí.
166
No
hay libro malo sin algo bueno,
Quemarlo
es renunciar a la razón,
Que
nos hace ser seres civilizados,
Dignos
de respeto y de admiración.
167
El
rancio de la república carpetónica,
Con
gran calma y aplomo sentenció:
Ama
a Dios y al prójimo de corazón,
Y vencerás a la muerte con tu amor.
168
Quienes
se creen indispensables,
Como
en el océano las ballenas,
Se
olvidan con mucha facilidad,
De
que de ellos hay tumbas llenas.
169
El
amor personal sin condiciones,
Es
el alfabeto del idioma de Dios,
Que
hemos de aprender en vida,
Para
evitar tras la muerte lo peor.
170
Amigos
todos de la república vetona,
Si
queréis despejar incógnitas vitales,
Amad
a Dios y a todos los humanos,
Y
llegaréis a ser felices e inmortales.
171
Todo
ser humano es criatura de Dios,
Creada
con libertad para odiar y amar,
Pero
sólo quienes aman de corazón,
Serán
felices por toda la eternidad.
172
De
tu corazón brota el amor bueno,
De
tu mente fluye la gran verdad,
Tu
pecho es un panal de oro puro,
Y
tus labios son pétalos para besar.
173
Amar
ayuda a dormir más mejor,
Con
la conciencia bien tranquila,
Sin
sobresaltos del triste corazón,
Que
suelen amargar nuestra vida.
174
Dios
bendice nuestro amor personal,
Y
todos hemos de amar como Él amó,
Hasta
dar su vida por todos nosotros,
Justos
y pecadores sin discriminación.
175
Al
despertar del sueño casi divino,
Mabel
recibió este saludo matinal:
Deja
que la gracia de Dios te abrace,
Con
la luz de su amor sobrenatural.
176
Rezar
es una cosa de las buenas,
Pero
no tan buena como el orar,
El
que ora se comunica con Dios,
Amando
a todos sin discriminar.
177
Quienes
se equivocan sin rectificar,
Los
errores que cometen en la vida,
Son
como los que mueren en el mar,
Porque despreciaron el
salvavidas.
178
Si
has amado mucho con frialdad,
Buscando
sólo tu interés y suerte,
No
encontrarás amantes sinceros,
Que
te libren de una triste muerte.
179
El
buen amor nacido en el corazón,
No
muere nunca aunque lo maten,
Porque
puede más que los odios,
Y que los lobos humanos salvajes.
CONCLUSIÓN
Si hablo con lenguas de seres
humanos o angélicos, pero me falta el amor, todo lo que digo no suena más que a
bombo y platillos. Si tengo el don de profecía y puedo entender todos los
arcanos y todo lo que haya por saber, y si tengo la fe necesaria para mover
montañas, pero me falta el amor, menos que nada soy. Y si hago donación de todo
lo que tengo, y hasta entrego mi cuerpo a las llamas, pero me falta el amor, no
me sirve de nada. El amor es paciente; el amor es amable; el amor no sabe de
envidia; el amor no es fanfarrón; no se pavonea de su propia importancia; jamás
pierde la gracia en el camino; no reclama sus derechos; no se inflama de ira;
no almacena recuerdos de ofensas recibidas; no se complace en la injusticia; se
regocija con la verdad; todo lo puede aguantar; confía ilimitadamente; nunca
deja de esperar; lo soporta todo con entereza triunfante. El amor no falla
nunca. (1Cr, 13, 1-8).
El amor o caridad, del que habla
aquí S. Pablo, se refiere al amor
personal que hemos de tenernos los unos a los otros por razón de lo que somos como criaturas de Dios,
y no por lo que tenemos o dejamos de tener como rasgos o perfiles de nuestra
personalidad.
La afirmación de que el amor no
falla nunca puede parecer extraña a simple vista. En la vida real hay muchos
amores frustrados y traicionados. Pero no es este el caso del amor personal,
del que habla S. Pablo. Tratándose de amor personal, la experiencia de la vida
demuestra que quien siembra vientos cosecha tormentas. Pero quien vive amando, incluso a sus
enemigos, como personas que son, jamás se siente defraudado en esta vida. Antes
o después indefectiblemente recibe la respuesta correspondiente a su amor en
términos de felicidad y paz interior.
Por lo que se refiere a la otra dimensión
humana de la existencia después de la muerte terrenal, basta leer el famoso
sermón de la Montaña para percatarnos de la seguridad con la que nuestro amor
personal recibirá indefectiblemente una respuesta satisfactoria bien colmada. (Mt.
5, 1-12). (Lc. 6, 20-26).
Sin olvidar que tanto la creación
del mundo como la resurrección de Cristo fueron dos obras maestras del amor de
Dios. Y si a esto añadimos el amor a los enemigos como personas, no se hable
más. Las relaciones humanas y la felicidad sin el amor personal están todas
ellas condenadas al fracaso. Por el contrario, las relaciones particulares y
sociales, vertebradas por el amor personal, tienen siempre un final feliz
aunque en determinados momentos nos pueda parecer absurdo o imposible.
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